Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Porque ustedes, señores de la ultraderecha, no están en contra del Estado, ni siquiera lo quieren hacer más pequeño, aunque ahora digan eso, ustedes el problema lo tienen con la democracia, con que algunas veces, pese a la abismal diferencia de recursos, resulta que el pueblo vota mal y se trata de impedir que pueda gobernar, en consecuencia. Ustedes, como no tienen mayoría aquí, en el Parlamento, pero sí la tienen en los consejos de administración, sí la tienen en el IBEX y sí la tienen en las altas magistraturas del Estado o los cuerpos policiales, quieren cercenar la soberanía de este Parlamento para trasladarla a los aparatos del Estado no votados por la ciudadanía y, básicamente, para que los poderes no elegidos por nadie vuelvan a legislar por encima del Parlamento. En la empresa, ¿quién? ¿El derecho laboral? No, el propietario. En el Estado, ¿quién? ¿La voluntad popular? No, las mismas familias de siempre que ejercen de tutelaje por si acaso al pueblo se le ocurre votar mal. Ustedes no quieren solo cambiar las normas que les afectan cuando no tienen mayoría, ustedes quieren cambiarlas para que ningún desafío igualitarista o democratizante, como los tres de la última década -el 15M, el 8 de marzo, el 1 de octubre-, vuelva a ser posible; para no volver a pasar el miedo de perder el mando del Estado en el que a nosotros se nos deja gobernar siempre y cuando nos portemos bien. Hoy van a fracasar en intentar amordazar a este Congreso, pero la pregunta que nos tenemos que hacer la mayoría democrática es cuánto tiempo les vamos a seguir regalando, porque el poder que no se usa, se disipa, y porque las mayorías que no se ejercen, se desgastan. Nosotros lo decimos claramente: frente a quienes quieren amordazar a este Congreso y la soberanía popular hay que usar la mayoría democrática para poner a los señoritos en su sitio, equilibrar la balanza en el Estado, redistribuir la riqueza y hacer más fácil la vida cotidiana. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.