Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Dos: que nadie nos obliga a hacerlo. El reconocimiento de un territorio como Estado es una decisión soberana que los Estados adoptan en función de sus intereses nacionales. Hay países en la Unión Europea que han optado por reconocer a Kosovo y países como España, Rumanía, Eslovaquia, Grecia o Chipre que han preferido no hacerlo. Y lo mismo sucede en el contexto internacional, donde prácticamente la mitad de los Estados de Naciones Unidas han reconocido a Kosovo y la otra mitad no lo han hecho. Por cierto, ¿saben cuántos nuevos Estados se han sumado a ese reconocimiento de la independencia kosovar en los últimos diez años? Se los enumeraré: Tonga, Antigua y Barbuda -es un Estado, no dos-, Singapur, Surinam, Bangladés y Barbados. Señor Pujol, ¿cuántos de ellos sería capaz de localizar en el mapa? (Risas). Tres: que resulta la postura más defendible desde la perspectiva del derecho internacional. En efecto, la Resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 1244, de 10 de junio de 1999, reafirmó el compromiso de los Estados miembros de Naciones Unidas con la soberanía y la integridad territorial de Yugoslavia y los demás Estados de la región. Y ninguna resolución posterior, y mucho menos la engañosa resolución de la Corte Internacional de Justicia de 22 de julio de 2010, que obvió todo análisis acerca de si el derecho internacional confirió a Kosovo un derecho positivo a declarar unilateralmente su independencia, da pie para lo contrario.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.