Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Pero si esas cinco razones por las que España debería mantenerse firme en su negativa no les resultan suficientes, déjenme que aporte tres más en relación con esta concreta proposición. Una: que quienes la han redactado han hecho gala de un desconocimiento pasmoso, incluso para los parámetros habituales en este lado del hemiciclo, de la realidad de la que hablan. No me detendré mucho en eso, señor Puig, pero los albanokosovares son suníes, no sufíes. Ya sé que solamente hay una letra de diferencia, pero es la misma distancia que hay entre Lérida y Mérida. Y no se me enfade porque diga Lérida en castellano, porque usted ha estado todo el rato hablando de Kosovo en serbio; en albanés se llama Kosova. Dos: que solo votando no podemos permitir al Partido Socialista recuperar un poquito de su coherencia. Y, tres, sí señor, tres: que la propuesta viene de Junts. No me andaré por las ramas. El más contundente, el más persuasivo y el más inapelable motivo para votar hoy no al reconocimiento de la independencia de Kosovo es que son ustedes quienes lo piden, y lo diré de nuevo. (Aplausos). El reconocimiento de un Estado es una decisión soberana de los demás Estados, que la adoptan libremente en función de sus intereses nacionales. Y el interés nacional de España es en estos momentos no darles a ustedes ni la más mínima carbonilla para que alimenten un poco más la locomotora de ese tren hacia la independencia, de ese tren hacia ninguna parte. Ustedes se han subido a la vía eslovena, a la vía albanesa, a la vía báltica, a la vía sudanesa y ahora se quieren subir también a la vía kosovar. No, desde luego no con nuestro voto. Ni una victoria parlamentaria ni un gesto político ni un precedente diplomático ni una concesión, cuarto y último motivo, al apocalíptico relato histórico que se adivina tras su -en apariencia- bien intencionada propuesta.»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.