Obdulia Taboadela ÁlvarezPSOE
Diputada
«Muchas gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías. El Grupo Parlamentario Junts per Catalunya trae esta tarde una proposición no de ley para que España reconozca a la República de Kosovo como Estado soberano para su debate en Pleno. Nuestra posición es pública y conocida: España mantiene su posición de no reconocimiento de la independencia de Kosovo junto a otros países de la Unión Europea que ya han sido aquí nombrados. A pesar de no reconocer a Kosovo como un Estado independiente, trabajamos firmemente desde entonces para una solución negociada al conflicto en el ámbito de la comunidad internacional. La postura del Grupo Parlamentario Socialista y del Gobierno de España se basa en el derecho internacional público y en el principio de integridad territorial de los Estados, el respeto a su soberanía. Además, esta postura, como saben, es acorde con la posición fijada por la Resolución 1244/1999 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y la opinión consultiva del Tribunal Internacional de Justicia sobre la independencia de Kosovo. La historia de Kosovo y de los Balcanes tiene la suficiente complejidad como para no poder resumirse en unos minutos de intervención. Tan solo quiero mencionar que, además de la diversidad cultural, los Balcanes están poblados por distintas etnias y distintas religiones presentes en la región desde hace siglos, lo que, entre otras razones, disipa cualquier tentativa de comparación. Sabemos, además, que en la Yugoslavia de Tito se produjeron importantísimos movimientos forzados de personas en todo el territorio de los Balcanes que dieron como resultado asentamientos de etnias y religiones mayoritarias en distintas zonas de la región. La guerra de los Balcanes mostró además en toda su crudeza y de la peor manera posible las dificultades de convivencia entre los distintos pueblos y territorios. Tras la desintegración de Yugoslavia, las imágenes de guerra, de destrucción, de cadáveres apilados en las calles volvieron a Europa cuando se suponía que ya estaban superadas, dando paso también a la necesaria reconstrucción, de la que, por cierto, España formó parte y fue protagonista principal.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.