Diputada
«Gràcies. Y la frase que resume todas las anteriores se le atribuye a Daniel de Alfonso, exdirector de la Oficina Antifraude de Cataluña, y lo dijo en una conversación en el despacho del ministro del Interior de 2011 a 2016, el señor Jorge Fernández Díaz. Por tanto, señorías del Grupo Popular, por lo menos tengan un poquito de vergüenza de traer esta proposición no de ley aquí, porque esta declaración muestra una falta total de respeto hacia uno de los servicios públicos más valiosos y necesarios. Este tipo de comentarios son irresponsables, reflejan una actitud premeditada de desmontaje del sistema público. Se pretende desmantelarlo, derribarlo hacia una creciente privatización que, mira tú por dónde, allí donde tenemos la privatización es donde tienen ustedes a sus amigos y saludados. Recuerden también la gestión del PP durante la pandemia en Madrid, caracterizada por una elevada mortalidad y también irregularidades en contratos públicos. Ahí quizá podrían haber dicho algo, ¿no? ¿Por qué no demostraban que la sanidad pública era tan importante para ustedes? Entonces, Madrid fue una de las comunidades más afectadas, con la tasa de mortalidad más alta en comparación con la media nacional. La gestión de Ayuso priorizó la economía por encima de las restricciones sanitarias. ¿Se acuerdan de aquello de la libertad? Mientras que la libertad estaba en las calles de Madrid, en las residencias se morían las personas mayores. También se denunció manipulación de datos y falta de transparencia y eso alimentó la desconfianza del sector y los recortes presupuestarios en sanidad pública que han sido una constante durante los gobiernos del PP, afectando directamente la calidad que reciben los ciudadanos. Ello ha provocado una situación de infrafinanciación crónica en el sistema sanitario de Cataluña, también en otras comunidades autónomas, donde el gasto real siempre supera el presupuestado. Por ejemplo, el Estado ha aprobado nuevas prestaciones sanitarias y medicamentos con un elevado impacto presupuestario sin una financiación adicional. Eso intensifica el déficit estructural del Servicio Nacional de Salud. Especialmente, eso es lo que pasó durante la crisis de la COVID-19. Y ese problema es fruto, igual que el envejecimiento de la población y el aumento de precio, del modelo también de financiación económico. Señorías del PP, la sanidad no es un negocio, es un derecho fundamental. La privatización y el copago que tanto les gusta se traduce en un acceso desigual a la atención médica. Por tanto, es imprescindible también revisar la financiación autonómica vigente desde 2019, que tendría que haberse revisado en 2014. Y también es imprescindible garantizar la lealtad institucional en el ámbito sanitario, atribuyendo financiación específica para las nuevas prestaciones aprobadas por el Estado. Ayuso y su equipo -es decir, ustedes- utilizaron la pandemia, y lo siguen haciendo, para atacar al Gobierno central, culpándole de todos los problemas de la mala gestión de Madrid, y ahora pretenden seguir así. Y ni entonces ni ahora, no vamos a jugar a su juego. No vamos a votar a favor, nos vamos a abstener. Pero no se preocupen, porque cuando ustedes estén en el Gobierno, que ojalá no vuelva a suceder, pero si algún día vuelven a estar en el Gobierno y nos vuelvan a presentar esta proposición no de ley, no lo duden ni un momento, vamos a votar a favor y vamos a esperar a ver cómo de bien defienden ustedes la sanidad pública, porque por una vez en su vida quizá harán algo bien por la ciudadanía. Gracias. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.