Francisco Javier Ortega Smith-MolinaVox
Diputado
«Muchas gracias, señor presidente. Con esta moción consecuencia de interpelación urgente que presenta mi grupo parlamentario VOX, hemos intentado resaltar uno de los mayores cánceres que desgraciadamente sufren nuestras instituciones, nuestro Estado de derecho. Ha sido cuestión del azar, que no de nuestra propia intención, el hecho de que hoy se pueda defender precisamente esta moción, que habla de las maniobras para controlar el Poder Judicial y lograr con ello ocultar la corrupción. Lo hemos dicho muchas veces en esta tribuna y no nos cansaremos de repetirlo cuantas veces sean necesarias, la mejor garantía, la más eficaz para luchar y combatir la corrupción política es un Poder Judicial independiente sin injerencias de ningún tipo de ninguno de los otros poderes. (Aplausos). Porque es precisamente un sistema de contrapoderes el que logra que el Poder Ejecutivo, por mucha fuerza que tenga, o las mayorías legislativas no logren retorcer la ley, aplicarla a su conveniencia o directamente saltársela en su beneficio. Muchas veces se nos ha echado en cara por aquellos de la izquierda que el Poder Judicial carece de legitimidad democrática. Se ha utilizado este principio para intentar justificar lo injustificable, es decir, que debía haber una injerencia del Poder Legislativo y a través de él del Poder Ejecutivo para controlar al Poder Judicial. Es una auténtica aberración, porque la legitimación democrática del Poder Judicial estriba en que aplica las leyes que emanan precisamente del Poder Legislativo, que a su vez tiene origen democrático. Por tanto, esa legitimidad democrática del Poder Judicial está sobradamente justificada.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.