Diputado
«Señor Sánchez, ya le he dicho que lo que firmamos ayer yo lo hubiese firmado hace dos años. ¿Qué es lo que ha cambiado? Lo que ha cambiado es que las instituciones europeas le han obligado a firmar, señor Sánchez. (Rumores.-Aplausos). Quiero aclarar, señorías, que este acuerdo no es para ayudarle, como usted se puede imaginar. No, este acuerdo es para poner límite a la voracidad de su Gobierno por controlar las instituciones del Estado. Mire, he cumplido con mi deber y con mi objetivo. El Consejo General del Poder Judicial no va a ser controlado ni por el Partido Socialista ni por el Partido Popular, pero dado que usted me da la bienvenida al acuerdo, le voy a proponer tres muy sencillos, la mayoría de los españoles estaríamos de acuerdo. Primero, pedirle al fiscal general del Estado que dimita, por sus escándalos, por sus presuntos delitos y por ser el abogado de su familia. (Aplausos). Segundo, decirle a quienes tienen obediencia debida en el Tribunal Constitucional que dejen de manosear el Tribunal Supremo (el señor Ruiz Boix: ¿Y el lawfare?) y que dejen de exculpar a los condenados socialistas por corrupción. Y, tercero, señoría, que se siente usted ante los medios de comunicación y comparezca en el Congreso para explicarnos todo lo que está saliendo de su familia y de su entorno. Explique los chalets, las residencias, los viajes, los contratos, los lujos. Señor Sánchez, esos son los acuerdos que la mayoría de los españoles están... (Aplausos).»