Diputado
«Gracias, presidente. Señora Ribera, le agradezco la sinceridad. Ha reconocido usted que ha sido un auténtico fraude electoral. (Aplausos). Usted no solo ha sido un fraude electoral, usted, como ministra del Gobierno de España, ha sido nefasta para nuestro país. Ha provocado el cierre y la deslocalización de miles de empresas, ha causado la destrucción de más de 250 000 puestos de trabajo en sectores estratégicos de nuestra economía, ha maltratado al campo en España y ha abandonado a nuestros agricultores y a nuestros ganaderos. Ha provocado, con sus políticas dogmáticas y sectarias, la mayor crisis hídrica que nunca había padecido nuestro país. (Rumores). En cuanto al reto demográfico, que figura en el nombre de su ministerio, a usted no se le espera. Ha batido usted todos los récords en subida del precio de la electricidad. Ha duplicado la importación del gas de Rusia, financiando indirectamente las guerras de Putin, y ha provocado una derrota histórica del Partido Socialista en unas elecciones europeas, perdiendo más de dos millones de votos, cuestión de la que yo sinceramente me alegro. (Aplausos). Usted, que hoy ha reconocido que ha sido un fraude electoral, lo único que ha logrado como ministra y vicepresidenta del Gobierno de Sánchez es enchufar a su marido en el Consejo de la CNMV. Esos son sus méritos. Señora Ribera, su ambición ha sido desmedida y su soberbia desproporcionada, lo demuestra cada vez que habla. Hágale un favor a España, cumpla con su compromiso electoral, vaya a Bruselas y deje en paz a nuestro país. Su lema en las europeas era 'Más Europa y más Teresa'. ¿Sabe qué han dicho los españoles? Más Teresa no interesa. (Risas). Nada más y muchas gracias. (Aplausos).»