Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Dediquin menys energies a fer-se forts, a agafar múscul a costa de les nostres competències i més energies a fer bé la seva feina. Per exemple, a garantir que hi hagi existències a les farmàcies, on falten més de vuit-cents tractaments i productes sanitaris -?com els obturadors de colostomia o les bosses d'orina per les que els hi preguntàvem fa uns dies- o redueixin també el temps d'incorporació dels medicaments, els que estan aprovats per l'Agència Europea, al sistema públic de salut. Espanya ha tornat, amb les dades a la mà, a repetir aquesta dada: més de sis-cents dies de retard. Mire, señora ministra, lo hemos vuelto a ver. Los discursos que hace públicamente no van acompañados de acciones que demuestren ese respeto. Al contrario, su guerra con Ayuso ha convertido en víctima colateral al modelo sanitario catalán; un modelo construido hace siglos por nuestra sociedad civil y que sigue siendo un referente, a pesar del ahogo económico y de su infrafinanciación, y a pesar de la mala gestión de las competencias que sí que tienen en su ministerio. Si se sale con la suya, con su modelo de gestión pública directa, los catalanes tendremos que renunciar a ser atendidos dentro del sistema público en centros referentes como San Juan de Dios, la Fundación Puigvert, el Instituto Guttmann y todas las fundaciones sanitarias como Mutua de Tarrasa, Mollet y Palamós. Todos trabajan para nuestro sistema público y los catalanes estamos encantados. Respeten las competencias de la Ley General de Sanidad. La organización de la provisión de servicios sanitarios es de la Generalitat. Si hay que seguir haciendo el catálogo de servicios, proporciónennos recursos. Sin una financiación justa, nos abocan al desastre. Con el dinero que va a Madrid y no vuelve, reduciríamos, por ejemplo, las listas de espera. Los proyectos de su Agencia Estatal de Salud Pública, su ley de universalidad o la de la equidad pisan nuestras competencias. Se lo volvemos a decir, el modelo sanitario catalán no se toca, es una línea roja para Junts. Por eso, ya va siendo hora de que ese respeto se traduzca en el traspaso de las competencias que recoge el estatuto, porque es de justicia y porque es la única manera de mejorar la gestión que ahora depende, en muchos aspectos, del Gobierno español.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.