Teresa Ribera RodríguezPSOE
Vicepresidenta Tercera del Gobierno y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
«He de decir que hemos trabajado bien con todas las administraciones. Hemos creado un capital de colaboración que espero que nadie despilfarre. No debemos dilapidarlo. Hemos simplificado la conexión con las políticas sectoriales. Hemos querido trabajar con todas las comunidades autónomas y poner en marcha proyectos que merece la pena seguir consolidando. Hemos creado el Fondo de Cohesión y Transformación Territorial que, siempre por unanimidad, ha repartido en los ejercicios 2022, 2023 y 2 024 170 millones de euros para desarrollar actuaciones innovadoras que sean replicables. Nuevas herramientas de intervención, como el programa de subvenciones para proyectos innovadores en la transformación territorial y la lucha contra la despoblación; la Red Española de Centros de Innovación Territorial, que apoya sobre el terreno procesos de innovación social y económica; el Programa Campus Rural, que en dos años lleva más de mil estudiantes trabajando y conociendo el territorio, desplegando talento en los territorios; las ayudas de funcionamiento en Cuenca, Soria y Teruel que, obviamente, pueden ser complementadas por iniciativas fiscales de comunidades autónomas, como hace el Gobierno de Castilla-La Mancha, y la Estrategia Común de Desarrollo Transfronterizo con Portugal. Queremos concentrar los esfuerzos en el acceso a los servicios públicos de proximidad y de calidad utilizando una referencia elemental, 'un país de 30 minutos'. Un marco de actuación que garantice la calidad de vida en cualquier lugar con una amplia cartera de servicios básicos, públicos y privados, trabajada con comunidades autónomas y entidades locales a menos de treinta minutos de cada ciudadano, que facilite que las personas puedan residir en el medio rural, mejorando el acceso a la vivienda, la movilidad sostenible, contando con referencias e indicadores que puedan ser seguidos por todos. Necesitamos seguir dedicando tiempo y esfuerzo, pero la despoblación no es inevitable ni irreversible, tampoco se resuelve de un día para el otro, necesita lluvia fina comprometida durante mucho tiempo. Lo cierto es que desde 2018 estamos experimentando un cambio en la tendencia demográfica. Frente a esa pérdida de más de 100 000 personas, sobre todo mujeres, experimentada en el ciclo anterior, los pequeños municipios crecen y, sobre todo, atraen población. El censo muestra que hay 300 000 personas más en municipios de menos de 5000 habitantes desde 2018; en ese saldo migratorio positivo, más de 140 000 son mujeres. Hemos resuelto brechas de desigualdad a través de programas como la conectividad digital del medio rural, que hoy permite que la fibra óptica llegue al 90 % la población rural. En seis años la brecha digital urbano-rural se reduce en 50 puntos. Insisto, queda muchísimo por hacer. Hemos contribuido a resolver algunos de los déficits de los pequeños municipios con procesos de innovación en agua, en energía y en innovación no solamente contemplando actividades tradicionales, sino buscando la diversificación, las oportunidades diferentes, sobre todo para las mujeres jóvenes, cambiando el relato, buscando la identidad rural positiva, mirando el futuro de nuestros pueblos con optimismo.»
Fragmento 26 de 27 de esta intervención.