Júlia Boada DanésSumar
Diputada
«Evidentemente, esto no es competencia solamente de un ministerio, pero nos indica el papel extraordinario que tiene la cartera que usted ostenta, ministra, a la hora de mejorar la calidad de vida de la gente. Esta transición ecológica justa, que debemos articular y planificar, es un proceso de reorganización de la vida en común que debe garantizar una vida digna a todas las personas, en un planeta con límites finitos, muchos de ellos ya superados, y que estamos obligadas a cuidar para nuestra generación, pero, sobre todo, para las que vendrán. La descarbonización de la economía es elemento clave de esta transición verde justa. Hay que descarbonizar la industria, la agricultura, la ganadería, el transporte, los edificios, y, evidentemente, la energía. Este Gobierno es punta de lanza en materia energética, tal y como usted ha expuesto, especialmente teniendo en cuenta de dónde venimos -?mención especial merece el absurdo impuesto al sol del Gobierno de Rajoy-, pero necesitamos más y más ambición. Debemos desarrollar un modelo energético basado en el ahorro, la eficiencia y el aprovechamiento de las fuentes de energía renovable, que sea una alternativa al actual modelo extractivo y no sostenible. Debemos desarrollar una reforma legal del sistema energético, de la fiscalidad medioambiental y de las normas de gobernanza y buen gobierno, también en materia energética. Para conseguirlo, hay que acabar con los privilegios de las eléctricas, un sector energético tradicional que considera la energía como un negocio y un ámbito de poder, y no como un servicio público que calienta las casas y reduce las emisiones. Por ello, señora ministra, el Grupo Parlamentario SUMAR le tendemos la mano y le instamos a convertir el impuesto extraordinaria a las grandes compañías energéticas en permanente (Aplausos). Y apelamos a que el resto de grupos de esta Cámara se sumen a poner fin a los beneficios caídos del cielo por una cuestión de justicia social y climática.»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.