Teresa Jordà i RouraERC
Diputada
«Otro tema clave, el agua. En este apartado podríamos hablar largo y tendido, pero el tiempo no me lo permite. Podría hablar de la nefasta gestión, y como ya se lo he explicado y he tenido la oportunidad de compartirlo con usted, no lo voy a hacer. Decía nefasta gestión de la CHE, de la sequía que estamos sufriendo en Cataluña, el canal de Urgel en Las Garrigas; ahora hace un año, sin previo aviso, por la falta de planificación. Podría hablar de las infinitas derivadas que eso tuvo para el conjunto de agricultores, también las cuencas extracomunitarias, pero como ya la situación fue suficientemente ridícula, no quiero perder más tiempo con ello. Seguimos sufriendo, sobre todo, un embalse que depende de la CHE y que tiene una sequía imparable, Els Guiamets. La situación es de extrema urgencia para los regantes, pero también para el municipio de Falset, capital del Priorat. La situación es tan extrema que en dicho municipio tienen que plantearse alternativas para garantizar ya el agua de boca, no para regar, sino el agua de boca, y la diversificación de las fuentes de aprovisionamiento cuando estas fuentes no lleven agua suficiente. La alternativa más lógica es la conexión de Falset con el embalse de Guiamets, que está en línea recta, a tan solo siete kilómetros. Ahora que se está hablando seriamente de traer agua del Ebro para el regadío es imprescindible, vicepresidenta, que encontremos soluciones para las dos problemáticas y que se ejecuten ya estas obras por el procedimiento de urgencia. Es extremadamente imprescindible. Seguimos hablando de agua y de incumplimientos, alguno flagrante. El incumplimiento de los plazos para la ampliación de la planta de desalinizadora de la Tordera. Justo el lunes pasado, 17 de junio, se envió una propuesta de acuerdo para las desaladoras de la Tordera y Foix. Este es un retraso inadmisible, ya que el 5 de febrero de 2024 usted y el conseller Mascort anunciaron el acuerdo para la ampliación de ambas plantas de desalinización. A nadie se le escapa que los principales damnificados de este retraso son siempre los mismos, la ciudadanía, en este caso la población de Cataluña que ve cómo unas obras que son estratégicas para la resiliencia hídrica del país van con retraso.»
Fragmento 15 de 17 de esta intervención.