Andrea Fernández BenéitezPSOE
Diputada
«Señorías, tampoco caemos en esencialismos. Que una mujer lidere no es garantía de igualdad ni es una garantía para las políticas de igualdad ni para el progreso ni merece un trato especial, porque no se trata de un ejercicio de condescendencia ni de generosidad ni de representatividad, es pura justicia, es un mínimo básico democrático del que partir, ni más ni menos. Por eso, esta es una ley necesaria. Algunos de ustedes lo han comentado, es cierto que trasponemos una directiva europea, pero, como saben, hemos ido mucho más allá. Exigimos listas electorales que no solo sean paritarias, sino también cremallera; además, la paridad será obligatoria en los consejos de administración, en los colegios profesionales, en sindicatos, en organizaciones sociales, en órganos constitucionales y un largo etcétera. Señorías, además, esta ley es puro legado democrático, porque viene a dar continuidad a un trabajo que se inició hace varias décadas y que se tradujo en una de las leyes más innovadoras y determinantes de la etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la ley de igualdad de 2005. (Aplausos). Señorías, aquella ley revolucionó nuestro país como lo hará a partir de ahora la ley que aprobamos hoy, ministra.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.