María José Rodríguez de Millán ParroVox
Diputada
«Gracias, presidente. Hoy nos encontramos en la antesala de la rendición del Poder Judicial en España ante el gobernante más totalitario de nuestra historia. (Rumores). ¿Es este un acuerdo bueno para el Partido Popular? Sí, aunque lo que han hecho no ha sido exponer, más bien ha sido excusarse. ¿Es un acuerdo bueno para el Partido Socialista? Sí. ¿Es un acuerdo bueno para la justicia? Evidentemente, no. En contra de lo que vende el Partido Popular como un logro -aunque ni veinticuatro horas tardase el Partido Socialista en salir a reírse de este mismo acuerdo diciendo que no era vinculante-, aquí no hay ninguna despolitización del Poder Judicial; con lo cual, les agradeceríamos a los dos que dejasen de tomarle el pelo a la gente. (Aplausos). El Partido Popular no ha doblegado nada ni el Partido Socialista se ha avenido a razones, que lo que hace con los jueces es publicar su DNI. Señorías, aquí lo que ha habido ha sido un reparto de los jueces del Consejo General del Poder Judicial (aplausos), diez para el Partido Socialista y diez para el Partido Popular. Ustedes han pactado nombres, y así se suscribe la premisa de que la justicia te tratará de una manera o de otra, en función del carné del partido político que lleves, y de eso es de lo que va el debate hoy. Eso es lo que estamos viendo, por ejemplo, con las sentencias de los ERE fraudulentos en Andalucía. El Partido Socialista se permite el lujo, con todo el descaro, de ordenar al Tribunal Constitucional que anule las sentencias a sus compañeros socialistas condenados por haber llevado a cabo el mayor fraude de la historia de Europa (aplausos), para decirnos que los 680 millones de euros defraudados a todos los parados andaluces fue una ensoñación y no existió nunca (muestra un recorte de prensa), para decirnos que la señora Magdalena Álvarez y los señores Griñán, Chaves, Viera y Zarrías -señora Montero, atienda, que usted estaba en la Junta de Andalucía- eran hermanitas de la Cruz (aplausos), porque encima les van a indemnizar -¿y quién indemniza los parados andaluces?-, y que las sentencias condenatorias son un ataque orquestado de la ultraderecha. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.