Francisco Javier Ortega Smith-MolinaVox
Diputado
«Y última parte de este acuerdo. El acuerdo se remarca con una declaración de principios final que consiste en mantener el engaño permanente a sus votantes. Aquel PSOE dijo que jamás gobernaría con quienes tenían las manos manchadas de sangre, que jamás gobernaría con los comunistas de las cartillas de racionamiento, que jamás gobernaría con los golpistas que habían dado un golpe de Estado en Cataluña contra el ordenamiento constitucional y contra la nación. Y ese Partido Popular, en el engaño permanente, dijo que jamás pactaría esas políticas con el Partido Socialista. Esto, evidentemente, ha quedado confirmado en el engaño más absoluto. Es un acuerdo que podríamos denominar con dos calificativos, el del reparto y el de la discriminación. En primer lugar, se reparten los sillones de todos los entes y de todas las instituciones, especialmente, por ejemplo aquí, de todas las comisiones parlamentarias. Segundo, el reparto de los vocales del Consejo General como parte previa del reparto de los magistrados elegidos por cada grupo. Y, en tercer lugar, el reparto de los menas, que acaban de suscribir. (Aplausos). Igualmente, podemos decir que es el acuerdo de la discriminación (Aplausos). Es la discriminación frente a los españoles; discriminación por origen nacional, el español queda discriminado frente al extranjero; discriminación por sexo, el hombre queda discriminado frente a la mujer, y la discriminación por opinión política, aquellos grupos que defendemos ideas políticas contrarias a su acuerdo quedamos absolutamente discriminados. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 8 de esta intervención.