Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Saben ustedes que, bajo nuestra presidencia rotatoria del Consejo, en el segundo semestre del año pasado, España propuso una agenda estratégica para abordar este problema, para garantizar la competitividad, la resiliencia que se dice ahora, de la Unión Europea de aquí al año 2030. Esa estrategia, que fue suscrita por los veintisiete Estados miembros en la cumbre de Granada, partía de la Declaración de Versalles, bebía del buen trabajo llevado a cabo por la Comisión Europea y también por los Estados miembros y ha sido enriquecida en los dos últimos meses con nuevos aportes, por ejemplo, del primer ministro italiano Enrico Letta con su informe. Ahora lo vamos a incorporar a la agenda estratégica como uno de los ejes prioritarios que va a tener que perseguir la Unión en los próximos cinco años. Su contenido podría resumirse en una idea central, señorías, y es que tenemos que reindustrializar Europa. Tenemos que ser más fuertes industrialmente, pero debemos hacerlo no de cualquier manera, sino de manera sostenible y justa. Fíjense, hay algunos datos del informe Letta que son, la verdad, bastante elocuentes de los errores de política económica que ha hecho Europa durante estas últimas décadas. Es evidente que no podemos seguir siendo un continente de ahorradores y de consumidores. Cada año 300 000 millones de euros de ahorro europeo -repito la cifra, señorías, 300 000 millones de euros cada año- van a parar al extranjero para fomentar el crecimiento económico y empresarial de otros países, fundamentalmente de Estados Unidos. Con nuestros ahorros lo que estamos haciendo los europeos, señorías, es financiar el crecimiento de otras economías, fundamentalmente de Estados Unidos, luego compramos los productos que sus empresas fabrican y, finalmente, nos imponen aranceles a la exportación de nuestros bienes y servicios. En fin, hay que corregir este error, hay que utilizar el dinero de los europeos para invertir en Europa, para atraer industrias, para crear industrias en el continente europeo y para crear nuevos empleos vinculados con la transición ecológica y la transformación digital. Evidentemente, tenemos que hacerlo de manera inteligente, sin caer en las falsas promesas del proteccionismo, impulsando y no destruyendo el mercado único, evitando una competencia desleal entre países miembros, analizando y avanzando en el mercado único de capitales, usando los instrumentos que brinda el Estado y, sin duda alguna, también instituciones comunitarias tan importantes como el Banco Europeo de Inversiones.»
Fragmento 10 de 11 de esta intervención.