Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Yo lo he dicho más veces en esta tribuna, pero es central: la diferencia entre los demócratas y los reaccionarios es que para nosotros la forma de convivir, nuestras normas emanan de la soberanía del pueblo, que es mayor de edad, pues creemos en aquello que Rancière llamaba la radical igualdad de las inteligencias, nadie mejor para gobernarnos que nosotros mismos, esa semilla igualitarista de las democracias que a las derechas les huele ya a comunismo. Para los reaccionarios, por el contrario, hay cosas demasiado importantes como para ser decididas por la ciudadanía, cosas que son anteriores y superiores a la democracia misma y que, por tanto, no se votan. Para eso los fascistas dieron un golpe de Estado en el 36, para eso atemorizaron al pueblo español cuarenta años, para que cuando pudiera votar no se volviera a equivocar votando, y para eso salvaguardaron su poder de veto en el orden del 78. La articulación nacional y el reparto sustantivo de la riqueza no se votan, que hasta ahí podíamos llegar, ¿verdad?, que una cosa es libertad y otra, libertinaje.»
Fragmento 3 de 12 de esta intervención.