Diputado
«Y la pregunta es: ¿con las redes, con esto (vuelve a mostrar un teléfono móvil), qué hacemos, qué se hace? Y, sobre todo, ¿cómo se interpela, cómo se llega a la gente que nos escucha? ¿Qué se hace? Porque no es un voto irracional, señorías. Siempre es un mal negocio decir que la gente vota mal, siempre es un mal negocio decir que la gente es idiota. Es un mal negocio siempre. Es un voto basado en el odio, en la ira y en el resentimiento, y cuando solamente sientes eso, cuando no tienes futuro, simplemente quieres que nadie lo tenga. Y, señorías, hay una causalidad directa entre los gurús -repito: entre los gurús- del sadopopulismo y la gente que vota a Milei, a Trump, a Ayuso o a Alvise, gurús que dicen que tienes que hacer flexiones sin camiseta, que tienes que pasar hambre y que cada día te tienen que explotar un poquito más y que la culpa de que no tengas un piso o no lo puedas alquilar no es de tu jefe que te explota, es del senegalés que trabaja contigo y que cobra menos. Eso es lo que los chavales y las chavalas sobre todo reciben en los móviles. Son miles de vídeos, miles de supuestos emprendedores que te prometen facturar millones: sé tu mejor versión; sácate rendimiento, rentabiliza tu situación, levántate a las cinco, no te relaciones, toma duchas frías, no comas, medita. Pero se olvidan del último requisito: que tu padre sea rico. Es un requisito muy importante para facturar millones así, de la nada.»
Fragmento 6 de 9 de esta intervención.