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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Por fortuna, estos jóvenes están bastante curados de espanto y saben que el bipartidismo ha pasado por España como un huracán, que antes todo hijo de vecino era dueño de una casa y que hoy hemos dejado de ser un país de propietarios para ser un país de precarios sin casa. Claro, por el camino nos hemos dejado muchas cosas, no solamente la estabilidad residencial, también hemos sacrificado la estabilidad afectiva, la posibilidad de tener hijos y de brindarles una buena vida, el ahorro, la cercanía con los abuelos, el sentido de pertenencia a un lugar, los lazos con los vecinos, salud mental, la conciliación o, incluso, la intimidad misma. (Aplausos). La suma de salarios irrisorios y precios de lujo ha dejado fuera de juego a toda una generación. Hoy solamente pueden comprar los fondos y los inversores o, por usar la terminología del Gobierno, los de los Lamborghini. Pero nosotros aspiramos -porque sabemos que la propiedad hace bien y empodera a la gente- a que la propiedad esté lo más extendida posible, y eso implica que también sean propietarios de sus casas los del Clio o los del Opel Corsa, para que hagan de esas casas su hogar permanente y no un mero receptáculo que utilizar de forma transitoria y temporal. Queremos propiedad para los muchos, para los españoles corrientes, para los García, para los González, para los hijos de Carabanchel, de Huelin, de Hospitalet, para las familias del montón, para las familias sin padrino, porque si la propiedad está extendida y está distribuida, también lo estará la libertad, la estabilidad, la seguridad, la autonomía y, sobre todo, el poder (aplausos), el poder de las familias. Porque, puestos a elegir, entiendo que no habrá duda en este hemiciclo: mejor un país en que cada familia sea dueña de su casa que otro en el que un solo propietario o un pequeño puñado de propietarios sean dueños de todas las casas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Alguien tendrá que asumir la responsabilidad de todo esto, porque no nos ha mirado un tuerto ni nos han echado un embrujo ni una maldición ni somos víctimas de una plaga bíblica. Un país de propietarios no se convierte de la noche a la mañana en uno de precarios sin casa, de la misma forma que un país de alquileres asequibles no se convierte en uno de alquileres imposibles por arte de magia. Hay responsables políticos y económicos de esta situación, los que han partido el bacalao en España en las últimas décadas, la casta que ha hecho negocio con la miseria colectiva. Si hay una brecha enorme entre los españoles que buscan hogar y el número de casas disponibles es porque sus políticas han torpedeado una y otra vez insistentemente cualquier intento de ampliar la oferta. (Aplausos). No sé -llámenme malpensado- si tal vez con el ánimo de garantizar que la vivienda siga siendo un bien escaso y tremendamente lucrativo para cuatro grandes tenedores. Mi sensación es que ustedes se imaginan defendiendo a los vulnerables, pero los resultados más bien dicen que son ustedes los mejores amigos del capitalismo rentista y los peores de los Garcías, los González, los Pérez o los Gutiérrez. Si cada vez los pisos están más caros es porque no paran sus administraciones de retener suelo y de gravarlo con una yincana de calificaciones, certificados, impuestos y plusvalías que sonrojaría a los mismísimos inventores del diezmo. Y si cada vez hay menos pisos en alquiler en las grandes ciudades es porque sus regulaciones y su inhibición ante cualquier caso de impago han llevado a muchos pequeños arrendadores a sacar sus casas del mercado convencional. Y si los jóvenes no pueden acceder a una vivienda digna es porque ustedes han puesto a la cabeza del desempleo en Europa a nuestros jóvenes, no por Netflix ni por los vermús ni por las cañas, no, porque son líderes en desempleo juvenil. Y si las familias con niños o los trabajadores precarios no encuentran casa es porque su ley de vivienda está funcionando exactamente como han funcionado los controles de precios en todos los lugares donde se han implementado; es decir, como herramientas para excluir a los de abajo del acceso a la vivienda. Ustedes, que tanto se vanaglorian y tanto son de la ciencia y los datos, no sé cómo no se les ocurrió echar un vistacillo a toda la literatura científica disponible sobre el control de precios porque, la verdad, era meridiana en sus resultados. Si los fondos extranjeros están jugando al Monopoly con nuestras ciudades, tal vez es porque ustedes les han invitado a la partida y les han dado las mejores cartas. Ahí estaba el ministro Puente festejando el desembarco de BlackRock o la antigua secretaria de Estado, Pardo de Vera, como candidata a presidir el lobby de los buitres. Ahí están -claro- en contraposición, los jóvenes de Palma o de Málaga yéndose de su ciudad, porque ya no hay sitio para ellos en ellas. El camino, señora ministra, no son los beneficios fiscales a las fortunas extranjeras ni la alfombra roja a los nómadas digitales ni la reverencia a los que compran para especular; el camino es desglobalizar; es decir, priorizar y proteger a los nuestros, a los de casa ante una demanda internacional que cada vez está afectando más a sus derechos más básicos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Y, claro, sin casa en propiedad, llevamos casi una década con una burbuja extraordinaria en los alquileres y cada medida nueva que toman no solamente no logra pincharla o contenerla, sino que la hace más grande, le insufla nuevo aire, la hace más soberbia. Los precios de los alquileres no han dejado de subir, un 10 % en el último año, no sabemos si para celebrar el primer cumpleaños de la ley de vivienda. Y los precios de los arrendamientos también son ya hoy claramente superiores a los picos de 2007 y 2008. El número de hogares que está en una situación de sobreesfuerzo económico, es decir, que tiene que dedicar más del 40 % de la renta a pagar el alquiler dobla el promedio de la Unión Europea. Hay incluso un puñado de ciudades en las que los españoles tienen que pagar más del 60 % para cubrir los gastos de alquiler. ¿Cree usted, señora ministra, que esto es compatible con una vida libre o plena? La mitad de los inquilinos en España se encuentra en una situación de vulnerabilidad social, el porcentaje más alto de la Unión Europea. Y en las grandes urbes la oferta de pisos compartidos, es decir, de pisos por habitaciones supera ya la de pisos completos. De comprarte un piso como aspiración, como meta, como esperanza, hemos pasado a comparte un piso como resignación. En fin, la verdad es que las estadísticas meten miedo, pero, bueno, también somo campeones en lenguaje inclusivo y denunciamos muy fuerte lo del blackface, así que supongo que esto nos deja en situación de empate. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Y si esto es así, si se han topado con estos casos, es porque sufrimos una auténtica emergencia habitacional. Tenemos los peores datos que uno pueda imaginar en todos los indicadores que uno quiera consultar. La emancipación de los jóvenes es un suceso casi mitológico cuando el 85 % de los menores de treinta y cinco años se ve obligado a vivir con sus padres. Los precios de los inmuebles ya superan las cifras récord de 2007 y 2008. Los españoles tienen que destinar, de media, 7,3 años de salario bruto para adquirir una vivienda, más del doble que en los años noventa, y, claro, así pasa, tenemos la mitad de propietarios jóvenes que hace solamente unos años; insisto, la mitad. No sé para otros, pero esto es un drama para los que aspiramos a que la vivienda sea del que la vive. Los propietarios de rentas bajas, que también antes eran muy frecuentes, ahora se han esfumado o tal vez deberíamos decir que los han esfumado. Si esto no es clasismo, que baje Dios y lo vea. La situación queda así: los españoles no pueden comprarse una casa, pero hay quien puede, claro que sí. En la última década se han disparado las compras de grandes grupos extranjeros y hoy ya superan el 15 % del total de las operaciones. Y también se han disparado las operaciones que no requieren hipoteca, es decir, los gigantes trasnacionales y un puñado de fortunas locales están comprando a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Gracias, señor presidente. Señora ministra, me alegra verla de nuevo por aquí. Espero que haya disfrutado y descansado este verano y que venga con ideas renovadas. Lo espero de veras y creo que lo esperan también millones de españoles para los que la vivienda lleva demasiado tiempo siendo causa de agobio y sufrimiento. Esto no es una percepción particular, tampoco un constructo social ni algo subjetivo, ni siquiera es algo que podamos someter a debate o discusión, es una realidad tan palpable como dolorosa y extendida. Pienso en las familias que destinan el 50 % de sus ingresos a pagar el alquiler y que este septiembre tendrán que hacer malabarismos para afrontar el carrusel de gastos que se les viene encima: ropa nueva, libros de texto, material escolar, transporte, comedores. Pienso en los que ni siquiera pudieron llevarse una semana a los niños a la playa porque la subida de los tipos de interés devoró todos sus ahorros y todas sus ilusiones; o en las parejas jóvenes que este verano han decido que se iban a ir a vivir juntos y, sin embargo, andan desesperadas porque no encuentran pisos por debajo de los 900 euros en su ciudad; o en esos trabajadores a los que no les da ni para un zulo y que lamentablemente terminarán malviviendo y durmiendo en aparcamientos de autocaravanas, en oficinas abandonadas o en bajos comerciales sin ventilación. Pienso también -me acuerdo mucho de ello- en el drama de los pisos compartidos, porque ayer eran una opción muy divertida mientras uno estudiaba y hoy son un modus vivendi para personas que rozan los cuarenta. ¡Cómo hemos cambiado! Pienso también en esos señores que siempre vivieron en la misma casa y que ahora tienen que marcharse de su hogar porque a su nuevo casero, sin rostro y sin nombre, le van más los guiris de una noche que los vecinos de toda una vida. Pienso también en aquellos a los que les han ocupado una vivienda y se encuentran con una Administración ausente y arisca, que en el mejor de los casos se lava las manos con su angustia y en el peor la niega o hace bromas con ella. Pienso también en aquellos que llevaban años esperando una vivienda protegida y ahora ven cómo otros, con los que nadie contaba, les han adelantado sin haber guardado la cola; o en las familias monoparentales con hijos a cargo, que han quedado completamente excluidas del mercado residencial convencional. Da igual cuáles sean sus ingresos, están fuera de juego. Podría continuar con mil ejemplos de las descabelladas escenas a las que el bipartidismo ha llevado a los hogares: colas del hambre, colivings, habitaciones subarrendadas, narcopisos, inversores extranjeros que compran de una tacada barrios enteros o inmuebles que harían grande, enorme, una pequeña caja de muñecas. Pero usted conoce estas realidades tan bien como yo y sabe que son cotidianas, que son ordinarias, que no representan algo marginal ni puntual ni anecdótico, que cualquiera -repito, cualquiera- puede verse ahí, que los precios y los metros cuadrados de los pisos ocupan las conversaciones de los amigos, las pesadillas de las parejas o las sobremesas de los familiares los domingos. Es tan transversal y está tan extendida esta preocupación que estoy convencido de que incluso los ministros multipropietarios de este Gobierno, que unos cuantos hay, se habrán topado de bruces con algún caso en sus exclusivos círculos de relaciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Si esta prórroga no viene acompañada de otras medidas no será más que un parche, un patadón p'adelante, y que los españoles de dentro de cuatro años vean qué pasa con esto, pura procrastinación política. Un parche que, además, puede volverse muy doloroso para las clases populares, puede ser un bumerán. Si nos limitamos a prohibir las ejecuciones hipotecarias sin crear las condiciones para que la gente pueda tener una vivienda, los bancos endurecerán los requisitos de acceso a una hipoteca. menos españoles serán propietarios, sobre todo los jóvenes y los de rentas más bajas, y la burbuja de los alquileres, en consecuencia, seguirá creciendo y creciendo sin parar. Votaremos hoy para apoyar a los nuestros en un momento crítico, porque los españoles que peor lo pasan merecen una tregua, no pueden ser ellos quienes paguen el pato de sus tropelías y su fiesta. Pero votaremos también con la esperanza de que en España tendremos otra vez una sociedad de pequeños propietarios, pues la pequeña propiedad familiar es el mejor antídoto contra los vaivenes de un mercado global cada vez más impredecible y voraz y contra la arbitrariedad y la inanidad de los Gobiernos y los Estados. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Un tercio de los españoles declara no poder hacer frente a gastos imprevistos y, evidentemente, una subida brutal y dramática de los tipos de interés lo es. Un tercio, pero serían muchos más de no ser por el amortiguador de la familia; sí, la familia que ustedes tanto denigran y desprecian. Cuántos alquileres y cuántas hipotecas se pagan gracias a la ayuda de padres, de hermanos, de tíos o a la pensión de los abuelos. La familia es el mayor patrimonio de las clases populares. (Aplausos). Solo ella, la familia, las protege de un Estado capaz de tener récord de recaudación en mitad de una crisis y de unos bancos que multiplican sus beneficios cuando se multiplica el dolor. Traen ustedes la enésima prórroga de una medida que en origen era temporal, pero que va camino de convertirse en ley fundamental del reino. ¿Dónde se ha visto que una medida -en origen, paliativa, de pura contingencia- vaya a convertirse en una práctica duradera, de más de una década? ¿Entienden ustedes que, cuando lo extraordinario deviene normal, deja de ser extraordinario? Esta prórroga es, en verdad, la mayor acta de acusación contra la obra del bipartidismo. Es el retrato de su falta de imaginación política y de su incapacidad para encontrar una ruta. Doce años con el mismo problema y doce años sin saber cuál es el plan. No sabemos cómo vamos a proteger a los nacionales de la demanda extranjera, no sabemos cómo y cuándo vamos a tener un verdadero parque de vivienda social digno de tal nombre ni cuándo van a terminar con los impuestos que impiden precisamente a los jóvenes y a las rentas más bajas adquirir una primera vivienda ni si van a crear un fondo social que permita financiar viviendas a bajo interés o dar alternativa habitacional a quien ha llegado a una situación límite ni si van a reforzar los mecanismos de segunda oportunidad ni se van a construir las 600 000 viviendas que todo el mundo dice que hay que construir ni siquiera sabemos si van a fijar un mínimo de PIB destinado a vivienda. No sabemos nada de nada, porque no han hecho nada. Unos se han dedicado a contemplar el desastre poniendo a buen recaudo la tabla de Excel y otros se han dedicado a tocar todas las teclas erróneas a sabiendas de que no habían funcionado en ningún lugar. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno para...
«Gracias, señora presidenta. La juventud española vive una situación límite, una situación que debería sonrojar a todos aquellos que hayan detentado responsabilidades en las últimas décadas. Políticos, patronales, sindicatos, grupos de presión, grandes corporaciones, gigantes inmobiliarios o entidades financieras, todos ellos han sido responsables, cómplices y cooperadores necesarios de la destrucción de expectativas de la juventud. El trabajo, casa y coche parece hoy el estribillo pegadizo de una canción pasada de moda. Esto es porque ya no hay rastro de ninguno de estos ingredientes en el día a día de los jóvenes españoles. Lo que pega fuerte en la España del bipartidismo y la obediencia a Bruselas son las prácticas no remuneradas; las becas hasta los treinta y pico; las parejas que no pueden vivir juntas ni tener hijos; los desconocidos que comparten armario del baño y mando de la tele; los zulos por 900 euros, los machetazos en las esquinas; las aulas vacías de contenidos y de exigencia, pero saturadas de ideología; el desprecio al trabajo manual; la banalización de las drogas; el consumo de ansiolíticos, la soledad; la ludopatía; los gurúes, los suicidios y la falta de todo norte vital. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Señorías, por todos lados cunde la misma sensación de estafa y desconcierto en lo relativo al mercado residencial. Décadas de presupuestos menguantes en vivienda, de secuestro de suelo por la Administración, de trabas burocráticas, de especulación consentida, de vivienda pública inexistente y de regulaciones catastróficas han puesto las cosas realmente complicadas para la mayoría social. Tener hoy una vivienda estable y en propiedad se ha convertido en un lujo; una necesidad se ha convertido en un lujo. Tenemos la mitad de propietarios jóvenes que hace solo veinte años y los propietarios de rentas bajas, antes tan frecuentes, hoy parecen un animal mitológico. La propiedad se concentra en cada vez menos manos y, entre ellas, sobresalen las de los fondos y las de las grandes fortunas extranjeras, para quienes nuestras ciudades se han convertido en un caramelo demasiado apetitoso. Lo saben bien algunos, que no pierden oportunidad de ponerles alfombras rojas con ventajas fiscales. Menos para los nuestros, más para las élites globales, esa parece ser su divisa. Gracias a su complicidad, los grandes compran hoy a tocateja lo que las familias españolas, depauperadas y precarizadas, ya ni siquiera sueñan con poder adquirir a plazos. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«Estos son los problemas reales de España. Está bien que ustedes se inspiren en Países Bajos, pero España y Países Bajos se parecen muy poco topográficamente. Tienen que gobernar ustedes para Benavente, para Ciempozuelos, para Teruel, para Vélez-Málaga, no para Ámsterdam. (Rumores). Tenemos que volver a pensar en común. Tenemos que volver a pensar para la comunidad, para sus necesidades. ¿España tiene una emergencia ciclista? Yo creo que no, España tiene una emergencia habitacional. Construyan ustedes vivienda social. España tiene una emergencia demográfica. (Aplausos). Den los medios para que la gente pueda tener hijos. España tiene un problema de distribución de la población en el territorio. Permitan ustedes que la gente trabaje y viva su vida allí donde ha nacido, si es que lo desea. Y España tiene un problema brutal -y termino- de destrucción de expectativas para los jóvenes. Del trabajo, casa y coche hemos pasado al paro, coliving y carril bici, y eso es todo un desastre. ¿Para qué va a querer un joven un carril bici? ¿Para ir al trabajo que no tiene, para regresar a la casa que no puede comprar, para ir a ver a la familia a la que ustedes denigran? Su carril bici solamente sirve para dar vueltas y vueltas, sin llegar a ningún lugar; moverse por el hecho de moverse no sirve absolutamente para nada. Lo que los españoles necesitan es un para qué, un hacia dónde, un propósito, un fin, un destino. Mientras no se lo podamos ofrecer, podrán dar vueltas y vueltas sin parar, que solamente lograrán marearse. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«Hablan ustedes mucho de tiempo libre y yo comparto su preocupación. Quiero que los españoles tengan tiempo para quererse, parar cuidarse, para descansar y para disfrutar, y para eso es necesario mejorar las infraestructuras de la mayoría social de este país y no solamente de quienes van en bicicleta. Si de verdad les preocupa el tiempo libre de la mayoría social, pueden comenzar por el AVE a Extremadura; por el tren litoral en Málaga; acabando con los peajes; mejorando la red de cercanías, que en algunas provincias está realmente infradotada y abandonada; poniendo alternativas para aquellas personas que viven en un atasco continuo, se levanten a la hora a la que se levanten y salgan del trabajo a la hora que salgan; aumentando frecuencias y conexiones para la España rural; dando ayudas a esos padres que tienen dos hijos y que no pueden tener el tercero porque tendrían que cambiar de vehículo y no se lo pueden permitir, y, sobre todo, mejorando la accesibilidad para mayores, para padres con carritos y para personas de movilidad reducida en aquellas ciudades en las que pasear se ha convertido en una carrera de obstáculos. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«La cuestión, el debate es: bienes de lujo para una minoría o necesidades y demandas de una mayoría. España no se agota ni en la M-30 ni en el barrio de Gracia, hay gente que vive en pequeñas y medianas ciudades, hay gente que vive en capitales de comarca, en pueblos, en ciudades dormitorio. En ocasiones da la sensación de que ustedes gobiernan creyendo que España es una república de zonas de bajas emisiones. La política es el arte de conciliar los intereses de unos pocos con las necesidades de los muchos. Yo les pregunto: ¿cuántos españoles pueden realmente ir a trabajar en bicicleta? ¿No saben ustedes que muchos, antes de llegar a su centro de trabajo, han dejado a los niños en la guardería, a la abuela en el centro de salud, o que, incluso, después de trabajar, hacen la compra familiar? ¿Puede hacerse alguna de estas actividades en bicicleta? (Aplausos). ¿Saben ustedes que más de la mitad de los españoles vive en un municipio distinto de aquel en el que trabaja? ¿Cuántos son los potenciales beneficiarios de esta iniciativa? Se les achaca mucho, en general a toda la izquierda, últimamente que han abandonado la política de clase para abrazar otras causas, y yo no puedo compartir este diagnóstico. Creo que ustedes siguen viendo la política y el mundo con las lentes de la clase, simplemente han cambiado de bando. Los damnificados, los olvidados, los perjudicados, no van a lomos de una bicicleta, tienen un coche diésel de 2002 que no pueden cambiar, tienen un tractor, tienen una oficina o una fábrica a hora y media de casa, tienen servicios a 50, a 70 o a 90 kilómetros de su hogar y, en consecuencia, tienen muy poco tiempo libre. (Aplausos).»