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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
5 declaraciones
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Más Madrid (cuenta oficial) @masmadrid__ ·
Frente a los ataques de la derecha, frente a los planes de Feijóo y Abascal: Pensiones públicas, subidas de acuerdo al coste de la vida y jubilación a los 65 años.Ver en X ↗ Ficha con imagen o vídeo
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Más Madrid (cuenta oficial) @masmadrid__ ·
Feijóo jura que las pensiones están garantizadas 🙄 Su gurú económico las condiciona a «una economía adecuada» y Ayuso veta en Madrid una propuesta para garantizarlas. Dicen una cosa en campaña y hacen otra en las instituciones. Las pensiones no se tocan.Ver en X ↗ Ficha con imagen o vídeo
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Mónica García Gómez Ministra de Sanidad· MM ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 11/2026, de 12 de mayo, por el que se modifica la aportación de los usuarios y sus...
«La tercera gran dimensión de esta reforma consiste en adaptar el sistema de copago farmacéutico a la realidad social y económica que vive hoy nuestro país. Les hablaba del encarecimiento del coste de la vida y de la pérdida generalizada del poder adquisitivo, que ha afectado de manera muy particular a las rentas bajas y medias. Necesitamos que las familias no tengan que priorizar cuáles son sus gastos esenciales, qué consumo se retrasa o qué esfuerzos adicionales tienen que asumir en el día a día. Determinados pacientes están teniendo dificultades reales para mantener correctamente sus tratamientos farmacológicos por motivos económicos. Podría parecer que esta es una medida de protección social, que lo es, por supuesto que es una medida de protección social, pero es que además es una medida de sostenibilidad de nuestro Sistema Nacional de Salud, porque esta medida ahorra dinero a los pacientes, pero también le ahorra dinero al Sistema Nacional de Salud, le ahorra dinero a las Administraciones y a las instituciones sanitarias. ¿Por qué? Porque favorece la capacidad preventiva y asistencial del sistema. Quiero subrayar algo que creo que es nuclear: esta medida ahorra dinero a los pacientes, insisto, y le ahorra dinero al sistema. No se contrapone con nada. Es un winwin, lo miremos como lo miremos. No hay nadie que se vea perjudicado por adoptar estos nuevos tramos de copago. Van a continuar exentas las aportaciones farmacéuticas a todas las personas beneficiarias del ingreso mínimo vital, a las personas perceptoras de pensiones no contributivas, a quienes se encuentran en situación de desempleo sin subsidio, a las personas beneficiarias de rentas mínimas o a los menores con discapacidad o personas afectadas por accidente laboral o enfermedad profesional. Todas estas personas ya están protegidas.»
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Mónica García Gómez Ministra de Sanidad· MM ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 11/2026, de 12 de mayo, por el que se modifica la aportación de los usuarios y sus...
«La segunda gran pata de esta reforma consiste en mejorar la protección de los pensionistas y corregir algunas de las distorsiones que el propio sistema había ido generando con el paso del tiempo. Como decía, introducimos un nuevo paso intermedio, entre 18 000 y 60 000 euros, que tendrá un límite mensual de 13 euros al mes, y aquellos que están entre 60 000 y 100 000 tendrán el límite de 18 euros al mes. Además, esta reforma corrige otra anomalía sensible, relacionada con las pensiones mínimas y con los complementos a mínimos. Durante los últimos años, muchas de las pensiones mínimas han experimentado incrementos para compensar la inflación y proteger el poder adquisitivo de las personas mayores. Esto es una buena noticia. El problema es que esa buena noticia se traducía en un aumento del copago farmacéutico, porque pasaban a pertenecer a otro tramo y a otro umbral. ¿Qué estaba ocurriendo? Que algunas personas mayores perdían esta exención farmacéutica simplemente porque su pensión había subido ligeramente a través de los complementos. Bien, esta reforma corrige esta situación garantizando que quienes perciban complementos a mínimos mantengan automáticamente la exención farmacéutica.»
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Mónica García Gómez Ministra de Sanidad· MM ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 11/2026, de 12 de mayo, por el que se modifica la aportación de los usuarios y sus...
«Tenemos que elegir un sistema en el que quien menos tiene no puede acabar siendo el que más dificultades tenga para poder afrontar su enfermedad. Les voy a contar más o menos de dónde venimos o cuál es el sistema que teníamos hasta esta reforma. Teníamos un copago farmacéutico en el que protegíamos a los pensionistas con tres tramos y con un tope. Los pensionistas, tengan el tratamiento que tengan, tienen un tope de 8, de 16 o de 60 euros en función de los diferentes tramos: de 0 a 18 000 euros, de 18 000 a 100 000 y más de 100 000 euros, y para los trabajadores en activo teníamos exactamente los mismos, pero sin topes. Una vez visto cómo funcionaba este sistema, el propio Ministerio de Sanidad en el Comité Asesor de Prestación Farmacéutica nos ha venido señalando dónde está el problema en los distintos análisis técnicos. El problema no lo tienen los pensionistas, ¿por qué? Porque pusimos mecanismos de protección para que los pensionistas no tuvieran que pagar en exceso los medicamentos. El problema está, por un lado, en la escasa progresividad del modelo, porque en el mismo tramo tenemos pacientes que cobran 18 000 euros y pacientes que cobran 99 000 euros, y consideramos que esto no es progresivo ni es justo. Y, por otro, también en aquellos pacientes que, estando en edad laboral y no siendo uno de esos colectivos que tienen exención en algunos de sus medicamentos -como ahora les comentaré-, tienen que pagarlos, es decir, tienen que asumir ese coste económico. Cuando hablamos de falta de adherencia terapéutica, cuando hablamos de un paciente que no va a retirar los fármacos porque son caros o que cuando llega a la farmacia no retira todos porque no le salen las cuentas para llegar a fin de mes, estamos hablando de consecuencias clínicas: agudizaciones, descompensaciones, empeoramiento de las patologías, más urgencias, más ingresos hospitalarios y, por supuesto, un sufrimiento totalmente evitable. Por lo tanto, hacer esta reforma es corregir desequilibrios que el propio funcionamiento del modelo ya había revelado con absoluta claridad. Lo hace manteniendo intacta la idea de la corresponsabilidad y del uso racional de los medicamentos, pero introduciendo algo que es imprescindible en cualquier política pública que se precie de ser eficaz: una mayor sensibilidad por la capacidad económica real de las personas y por el impacto que tiene la enfermedad prolongada sobre la economía de las familias.»