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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
25 declaraciones
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
De este tren no te bajas. Votaste Adamuz, votaste Urda, votaste Ceuta, votaste Paiporta, votaste apagón, votaste hacinamiento, votaste guetos, votaste violaciones x3, votaste informe pisa, votaste colas en la sanidad. No saltas. Bien amarrado al tren de Sánchez te quedas.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
¿Cómo más inmigración? ¿No tenemos suficiente con los precios de la vivienda desbocados? ¿Con el hacinamiento? ¿Con los españoles en casapadres hasta los 40? ¿Con el transporte público y la sanidad saturados? ¿Con los barrios irreconocibles? ¿Con +50% extracomunitarios en España en edad de trabajar sin cotizar? ¿En qué pais viven? Y sobre todo: ¿en qué puñetero país quieren que vivamos? Los aviones ahora van de vuelta, gracias.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Lo sabía todo el mundo. También el Gobierno. Las medidas de los decretos solo agravan una herida ya bestial. Cada vez menos oferta. Cada vez más escasez. Cada vez precios más altos. Y esto en un contexto de aumento salvaje de la demanda lleva a cada vez más cástings inmobiliarios, más selección de candidatos, más jóvenes sin emanciparse, más proyectos familiares paralizados, más excluidos e inalquilables. Y, por supuesto, más hacinamiento. Dos o tres familias eb un piso. Una lista interminable de potenciales inquilinos (tan interminable que es todo el mundo) y una oferta de viviendas totalmente rígida. Las condiciones ideales para que la mayoría social española acabe en una cuneta residencial mientras cuatro se forran. Gracias al Gobierno.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Aumento de demanda y sobrerregulación de oferta conducen siempre a lo mismo: escasez, precios más altos, cástings para acceder a un parque menguante de pisos, selección de candidatos por renta o solvencia, hacinamiento como estrategia para hacer frente a los precios, locales desplazados o excluidos y aumento de la informalidad. Siempre es lo mismo. Y siguen erre que erre porque su único objetivo es que no tengas casa.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Retrato de una generación y un pais. La España vacilada. La España hacinada. La España de las colas. La España relegada. La España del contrato social roto. Y la salida del laberinto. Recuperar la normalidad: bienestar, tranquilidad, seguridad, libertad, trabajo, futuro.Ver en X ↗ Ficha con imagen o vídeo
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Donde antes vivía una familia, ahora lo hacen 10, 15 o 20 hacinados. Cada uno paga mucho menos, juntos pagan mucho más. Y es imposible competir con ello. Un negocio tremendo para unos pocos, una condena a la exclusión residencial para millones.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Más de la mitad de los inquilinos. Y tendrán narices de decir que esto no influye en la escasez, el encarecimiento, las emancipaciones postergadas y el hacinamiento.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años -cinco millones de demandantes de vivienda- es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!-Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!-Rumores).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«¿Podemos estar fantaseando sobre cuántas viviendas hay que construir sin dedicar un mísero renglón al crecimiento de la demanda, sin pensar en cómo detenerla, en cómo revertirla, en cómo atajarla, en cómo acabar con ello? ¿De verdad? Aquí está el quid de la cuestión, en la conexión directa que existe entre lo que pasa en Canarias, en El Prat o en Barajas y lo que luego vemos en Idealista. Es algo muy simple. Cuando la población crece de forma explosiva, muy por encima de su parque residencial, el resultado es siempre el mismo: escasez, encarecimiento, hacinamiento y expulsión del mercado de quien ni puede pagar ni puede permitirse una degradación de sus estándares habitacionales hasta niveles desconocidos en Europa. Y eso es en lo que estamos: en el subarriendo, en el realquilado, en el piso patera, en los salones convertidos en dormitorio, en cuatro o cinco familias en un pisucho de 50 metros cuadrados. En el chabolismo vertical. En eso estamos, en el chabolismo vertical. (Aplausos). Por tanto, volvamos al inicio, y es que hay que aumentar la oferta. Pero ¿para quién? La abrumadora mayoría de gente que busca una vivienda tiene entre 20 y 39 años. ¿Sabían ustedes que en España hay cuatro millones y medio menos de españoles entre 20 y 39 años que hace dos décadas? Cuatro millones y medio de españoles menos buscando vivienda. Según estos datos, deberían sobrar las casas como churros, y, sin embargo, estamos en el momento más dramático de acceso a la vivienda. (Aplausos). ¿Por qué? Porque la demanda nacional ha sido sustituida y superada por millones de nuevos demandantes llegados del exterior. O, dicho de otro modo, haber permitido o haber fomentado irresponsablemente la entrada masiva de millones de inmigrantes durante estos años lo que ha supuesto en la práctica ha sido impedir a nuestros jóvenes emanciparse, acceder a una vivienda digna y disfrutar de una vida plena.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Las consecuencias son las únicas posibles y, desde luego, las esperables: cientos de candidatos por cada piso que se anuncia, filtros de acceso cada vez más duros, castings de película; españoles descartados, sin casa, enviados a una cuneta social, y hacinamiento como única respuesta a la escasez. La casa de tres habitaciones que antes alojaba a los padres y a dos hijos ahora es habitada por tres familias inmigrantes o tres grupos de estudiantes, uno en cada habitación. Una degradación lastimosa de las condiciones de vida: ollas debajo de la cama, armarios donde convive la ropa con la comida, niños que hacen los deberes en el suelo... Esto no es progreso, ni legislatura de la vivienda, ni coliving, ni nada molón; esto es chabolismo vertical. Y esto es algo que los españoles, que cuando miran por el retrovisor se encuentran con la casa en propiedad en la que nacieron, no pueden permitirse y no pueden tolerar de ninguna forma. Entonces ocurre algo devastador: el trabajador español ya no puede competir por un alquiler sin rebajar brutalmente su nivel de vida, sin renunciar a su intimidad, a su estabilidad, a su dignidad. Así es como una generación entera empieza a redescubrir formatos habitacionales que son más propios de la novela social del siglo XIX o de la inmediata posguerra: habitaciones realquiladas, treintañeros compartiendo piso eternamente, parejas incapaces de poder tener hijos, niños creciendo sin espacio... Claro, si en la compra la familia española no podía competir con las rentas de un millonario de Ciudad de México, de Londres o de Pekín, en el alquiler resulta que ha sido condenado a una cruel disyuntiva: o destinar una parte obscena de su sueldo a pagar la renta y llegar con el agua al cuello al día 15, 16 o 17 de cada mes, o aceptar condiciones impropias de un país europeo en el siglo XXI. Por tanto, el español corriente ha quedado atrapado: demasiado pobre para comprar, demasiado acostumbrado a vivir con dignidad para poder alquilar con el hacinamiento actual, demasiado español para recibir vivienda social.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · Pleno¿Qué va a hacer el Gobierno para garantizar que todos los españoles tengan una casa?
«Gracias, presidenta. Tres millones de españoles buscaron vivienda el año pasado y no la encontraron. Jóvenes sin posibilidad de emancipación. Familias que no tienen hijos porque no caben. (Rumores). Ofertas de empleo que se rechazan porque ya es más fácil encontrar trabajo que encontrar piso. (Varios señores diputados chistan pidiendo silencio). Las cuentas sencillamente no salen: 90 000 viviendas cada año y 1 200 000 personas entran en nuestro país. El equivalente a dos Sevillas. Insisto, dos Sevillas. ¿Cómo narices no iba a tener efecto esto en los precios de la vivienda? El mapa de la mayor subida de los alquileres coincide con el mapa de la inmigración masiva y el hacinamiento. Y es que hay un puente aéreo permanente, una conexión constante entre Barajas e Idealista. Los españoles han parpadeado y, cuando han abierto los ojos, ustedes les han cambiado el piso de 80 metros cuadrados de sus padres por el coliving, la casa completa por la habitación y el barrio de siempre por un gueto o un parque temático. Han convertido el acceso a la vivienda en una subasta global donde el español compite simultáneamente con fondos, fortunas extranjeras y una inmigración masiva utilizada como arma de precarización salarial y presión inmobiliaria. Y en medio de todo, el español, el español sin casa. Aquel al que iba a salvar la ley de vivienda, que ahora cumple tres años. ¿El regalo?: oferta por los suelos, precios por las nubes y filtros de acceso cada vez más duros, además de castings de película (continúan los rumores), 141 candidatos por cada piso anunciado. ¿Quién pierde? (Chistan pidiendo silencio). Jóvenes, rentas bajas, familias con niños o con mayores a cargo. Excluidos, descartados, descastados, sin casa. Esa es la realidad. Feliz cumpleaños.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Ustedes han creado un monstruo y ahora pretenden acabar con él sin terminar primero con aquello que lo alimenta, porque esta iniciativa no actúa ni sobre el origen de los altos precios ni sobre las causas de la expulsión del español de a pie del acceso a la vivienda en propiedad. Si mañana desaparecieran las empresas que compran vivienda, Paula y Marc seguirían sin poder comprar, seguirían faltando viviendas, seguiría habiendo hacinamiento, seguirían existiendo millones de personas buscando casas sin encontrarla y seguiría habiendo unas clases medias y populares españolas precarizadas, amputadas e incapaces de competir ni con los ricos de todo el mundo ni con los pobres de todo el mundo. Por eso, si de verdad se quiere ir a la raíz del problema, hay que hacer exactamente lo contrario de lo que promueve el grupo proponente: hay que cerrar fronteras, hay que revertir la inmigración masiva, hay que fomentar la construcción y hay que diseñar una fiscalidad inteligente, precisamente para gravar la compra de vivienda por parte de fortunas extranjeras y fondos. ¿Y cómo se hace eso? En primer lugar, teniendo claro qué se quiere preservar y qué se quiere defender: la propiedad popular nacional; la propiedad popular nacional y nada más. Así, si eres una familia española intentando comprar tu primera vivienda habitual, vas a tener un trato preferente, como defendemos en nuestra enmienda, con impuestos mínimos y la posibilidad de que los pagues hasta quince años después sin intereses, porque las casas en España son para que las habiten las familias españolas. Ahora bien, si eres una corporación, una sociedad o una fortuna extranjera y lo que quieres es especular, jugar al monopolio, acumular vivienda vacía o convertir nuestras ciudades en parques temáticos, entonces vas a encontrarte con una fiscalidad durísima y disuasoria, y con lo que se recaude se va a ayudar a los españoles a volver a comprar, a hacer vivienda protegida y a formar hogares.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Gracias, señor presidente. En 2004 Zapatero promete 180 000 viviendas de precio asequible al año -cuatro años de Gobierno, 720 000 casas-; en 2007 Montilla promete 50 000 viviendas protegidas nuevas y 100 000 viviendas asequibles rehabilitadas para la legislatura en Cataluña, es decir, 150 000 casas más en total; en 2008 Zapatero promete 1 500 000 viviendas sociales; en 2023 Sánchez promete 184 000 viviendas públicas y asequibles; en 2024 Illa promete 50 000 viviendas sociales en Cataluña; en 2025 Illa promete 100 000 viviendas adicionales protegidas más en Cataluña: casi tres millones de viviendas anunciadas. Esa es su historia, la historia de la vivienda prometida y nunca entregada, nunca construida y nunca entregada. (Aplausos). Este es el balance real del Partido Socialista, un partido que debe a los españoles casi tres millones de viviendas sociales en solo veinte años; el partido de las casas del PowerPoint, del urbanismo de render y de las infografías de colorines; el partido de las emancipaciones frustradas, el partido del hacinamiento y las familias que alquilan por habitaciones; el partido que tuvo el año pasado, según el INE, a 3 200 000 personas buscando casa, sin encontrarla -insisto, a 3 200 000 personas-; el partido que se ríe de los españoles sin casa en su cara, porque es tan raquítico lo que ustedes han hecho, tan ridículo en términos materiales que el año pasado hubo más denuncias por usurpación y allanamiento de morada que viviendas protegidas entregaron sus Administraciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Con estos datos, señor ministro, ¿de verdad no entienden por qué suben los precios? ¿De verdad a ustedes les salen las cuentas? Porque a mi generación no. Menos oferta, más demanda, precios disparados. No es un arcano, no es un enigma, es aritmética básica; aritmética básica con implicaciones muy concretas en la vida de la gente: emancipaciones frustradas, treintañeros en el viejo cuarto de casa de sus padres, pisos compartidos eternamente, hacinamiento, subarriendo, familias viviendo en menos metros de los que necesitan, parejas que retrasan tener hijos, vidas que transcurren en una caja de zapatos y, lo peor de todo, la sensación de que, por mucho que uno haga, nunca encontrará la salida del laberinto, nunca encontrará ese hilo que le permita recuperar el control sobre su propia vida. Y aquí es muy importante tener claro que, si a mi hermana y a mis amigos les pueden subir un 30 o un 40 % los alquileres, no es por culpa de mi hermana o de mis amigos, es por las ideas, precisamente, de Belarra, de Rufián, de Matute, de este Gobierno. (Una señora diputada: ¡Es por tu culpa!-El señor Guijarro García: ¡Es por tu culpa!-Rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Ustedes han creado una casta de inalquilables, una casta de personas que antes se iban a emancipar y que ahora se tienen que quedar para siempre en casa de sus padres, como la familia de una mujer separada que tiene un niño a cargo o una madre con alzhéimer a la que nadie quiere alquilar. Son gente a la que han puesto una diana en su cabeza y que, al llamarlos indesahuciables, los han llamado inalquilables. Por supuesto que tenían que ser indesahuciables, pero el Estado tendría que ser el que les hubiese dado una alternativa habitacional; el Estado, y no los particulares, porque, si no, lo que sucede es que nadie los alquila, y están ahora nutriendo las tristes filas del hacinamiento, del piso compartido y de la emancipación amputada, que es eso lo que han conseguido ustedes. (Aplausos). Así que sigan presumiendo de escudo social, mientras entregan a la gente a la más viva y pura miseria social. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que, claro, si tenemos 700 000 de déficit estructural, 600 000 cada año y solo se construyen 90 000, parece que no hace falta ser campeón de las Olimpiadas Matemáticas del colegio para entender que los números no cuadran. Incluso, estos datos ofrecen una lectura más, una vuelta de tuerca más. En verdad, no solo es que no crezca el parque inmobiliario, sino que decrece, porque cada año salen del mercado de alquiler decenas de miles de unidades -repito, decenas de miles de unidades-, que se van a otros usos como consecuencia de la tolerancia con la okupación, la inquiokupación, los controles de precios, la ley de vivienda y toda esa serie de regulaciones nocivas, lo que ha dado como resultado exactamente todo aquello que sabíamos que iba a suceder: un desplome drástico de la oferta. Y todo esto mientras que el país ganaba tres millones de habitantes. Entonces, tenemos la mitad de la oferta que hace solo cinco años, pero tres millones más de habitantes. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Más personas, millones de personas más, y cientos de miles de casas menos. ¿Qué quiere decir? Hacinamiento, infravivienda, subarriendo, realquilados, chabolismo, familias viviendo en una habitación, dos familias viviendo en una habitación, tres. Y su solución, simplemente, únicamente es aumentar la producción de vivienda. ¿A qué ritmo? ¿Con qué capacidad? Si entran tres millones de personas, ¿hacemos tres millones de casas? Si entran diez, ¿qué hacemos? ¿Está nuestra red eléctrica capacitada para un aumento exponencial de hogares? No parece que goce de la mejor salud. ¿Y nuestros trenes? ¿Nuestras carreteras? Si crecen las ciudades a este nivel, habrá que mejorar los trenes y las carreteras. ¿Hay capacidad para que mejoren nuestros trenes y las carreteras? ¿Y centros de salud? ¿Pruebas médicas? ¿Hospitales? ¿Urgencias? Un crecimiento de población como el que se está planteando no se puede responder solo con oferta, porque lo que tendremos será barriadas abandonadas, depauperadas, sin servicios, sin seguridad y, por supuesto, sin ninguna calidad de vida. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pues bien, dos años y medio es tiempo suficiente para poder evaluar la tan jaleada Ley por el Derecho a la Vivienda que hoy se viene a modificar, y lo cierto es que los datos son tan crudos y descarnados que asustan al miedo. ¿Qué tenemos? En toda España, la oferta por los suelos, un 22 % menos que hace solamente dos años un mínimo histórico, tanto que más que un mercado parece la evacuación en avalancha y a trompicones de un edificio en llamas, un sálvese quien pueda en el que pierden los de siempre: las personas sin casa, los jóvenes que buscan emanciparse, las familias con pocos recursos o que tienen menores o dependientes a cargo; toda una gama de potenciales inquilinos a los que se ha forzado a entrar en una rueda interminable de castings inmobiliarios, desembolsos arbitrarios y requisitos leoninos, capaz de llevarse por delante la salud mental de cualquiera. Lo cierto es que no ha pasado por casualidad. Han vaciado ustedes los portales inmobiliarios de anuncios mientras la población crecía a ritmo de 500 000 personas al año y el resultado es el único resultado aritméticamente posible y esperable: precios más altos que nunca y cada vez menos metros cuadrados por cada ciudadano. (Aplausos). Hacinamiento, ¡vaya!, hacinamiento. Señor Ibáñez, algunos andan obsesionados con las viviendas vacías cuando el drama en los barrios de menos renta no son las viviendas vacías, son los realquilados, son los subarriendos, son que tenemos a tres familias viviendo en un piso de sesenta metros cuadrados. Ese es el drama de los barrios populares y no las viviendas vacías.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley de medidas fiscales para combatir la especulación inmobiliaria.
«Está la iniciativa que da gusto verla. No hay ni una sola mención a nada de lo nuclear o del meollo del problema de la vivienda. Ni una palabra sobre el desequilibrio entre oferta y demanda. Ni una palabra sobre la escasez de vivienda que bloquea la emancipación de los jóvenes. Ni una palabra sobre cómo construimos algo que no sea propaganda o cuentos chinos. Ni una palabra sobre cómo hacer crecer el parque de vivienda protegida. Y no, el derecho de tanteo y retracto que tantas veces mencionan no es una forma para hacer crecer el parque de vivienda protegida del 2,5 al 10 en un año, como ustedes plantean. Ni una palabra tampoco sobre el desastre que han supuesto las regulaciones de los alquileres, con un desplome tal de la oferta que hemos condenado a rentas medias y bajas a vivir en el hacinamiento y en el piso compartido. Ni una palabra tampoco sobre cómo la inmigración masiva lleva a un auge desmedido de los precios de los arrendamientos. Lo decía el señor Ibáñez: es una cuestión aritmética. Da igual que sean de fuera o que sea su primo cuarto, el de Jaén. Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Las principales crisis de vivienda en todo el siglo XX han tenido los mismos elementos: una demanda inflada y un rapidísimo crecimiento de esa demanda, muchas veces por migraciones internas campo-ciudad. Fue así al término de la Primera Guerra Mundial y en los años cincuenta, sesenta y setenta en España, un poquito antes en los principales países de Europa, y lo que hicieron las élites, que iban siempre un par de pasos por detrás, fue tratar de producir vivienda para que nadie se quedara fuera. Porque, si no, la solución cuando alguien no produce vivienda es que otro se la produce por sí mismo y entonces empiezan el hacinamiento, el piso compartido, el subarriendo, el realquilado del realquilado, el chabolismo o la infravivienda. ¿Queremos eso en España? Yo creo que ninguno de los que estamos aquí lo queremos. Entonces, no sé por qué motivo no hay ni una puñetera palabra en su plan sobre dónde van a vivir las personas que sus compañeros del Consejo de Ministros quieren traer en los próximos cinco años o seis años, los que dura el plan. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Es que no es una cuestión de que yo esté contra la inmigración. Sí, yo estoy contra la inmigración y usted está a favor, pero ¿dónde van a vivir? ¿Dónde van a vivir, de verdad? Y, desde luego, no me dirá que van a vivir exclusivamente en las viviendas sociales que van a producir, porque, al ritmo de diez mil al año, vamos a producir las viviendas que se necesitan -no sé-, quizá en el año 2527; parece que por ahora no las vamos a tener. Entonces, también habrá que facilitar los medios para que no solamente en el mercado social, sino también en el mercado libre, se pueda producir vivienda.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«La traca llega con el impulso al coliving y al cohousing, que es el nombre chuli que ustedes le dan al subarriendo y al realquiler de toda la vida, al hacinamiento de la posguerra, a estar tan pelado que tienes que vivir con extraños. Lo alucinante no es ya que se inventen anglicismos para disfrazar la miseria monda y lironda, porque es miseria -saben tan bien como yo que, aunque la mona se vista de seda, mona se queda y aunque el coliving se vista de seda, precariedad se queda-, lo abracadabrante, de verdad, es que le metan pasta a la precariedad y traten de vendérnosla como deseable. Atención al parrafito, que se las trae: 'Se promoverán modalidades de vivienda en las que los espacios de interrelación vayan ganando superficie a los espacios meramente privativos, lo cual posibilita una mayor integración y relación entre los residentes'. Cierro comillas. Claro, hacer turnos para entrar al baño con desconocidos, compartir el mando de la tele o la balda de la nevera con ellos facilita mucho la integración y la relación entre los residentes. Es la leche, es el no va más. Yo no sé cómo no se nos había ocurrido antes. Aunque, pensándolo bien, en verdad sí que se nos había ocurrido antes; no a nosotros, evidentemente. Esta modalidad que ustedes describen no es más que la versión posmoderna de las antiguas kommunalkas de los países socialistas de Europa del Este, donde las familias vivían como insectos en un terrario y lo único propio que tenían era su camastro. (Aplausos). Pues bien, ahora vamos a meter financiación a las nuevas kommunalkas del siglo XXI. Las zonas comunes ya no serán los patios, los rellanos o los portales; ahora serán los sofás, la vitrocerámica y los pasillos. Todo un avance de este Gobierno de progreso. Y hasta aquí el comentario de las propuestas. Dejo para la réplica las sangrantes omisiones que hay en su plan, que demuestran que, más que un plan de trabajo, nos encontramos ante un plan de marketing. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley de medidas fiscales, regulatorias y de adquisición pública para asegurar el derecho...
«Pisos compartidos. Si tenemos un parque de vivienda estanco y cada vez más personas, no hace falta ser un Premio Nobel de matemáticas para entender que tocamos a menos metros cuadrados por español; menos metros cuadrados por español, hacinamiento, infravivienda, realquilado del realquilado, piso compartido. Su paternidad. Más. El boom del alquiler de temporada. Se lo han dicho hasta sus compañeros. El boom del alquiler de temporada es consecuencia de lo mal que legislaron la ley de vivienda. El alquiler de temporada no se computaba en las estadísticas. Dígame cuál era la cifra de alquiler de temporada en 2020. No hay datos y ahora mismo es más del 50 % en algunas capitales de provincia, gracias a ustedes. (Aplausos). Buitres. Hablan de buitres. Cualquiera que sepa de zoología sabe que los buitres no son la causa, sino el síntoma; los buitres no atacan, los buitres esperan a que la víctima esté moribunda o agonizante, que es como han dejado ustedes el mercado residencial, el bolsillo de los españoles, el poder adquisitivo de las familias y la capacidad de ahorro de los jóvenes, y cuando los jóvenes, las familias y los españoles están moribundos, entonces llega al buitre, llega la rapiña, llega la carroña, pero la enfermedad no la causa el buitre, el buitre se aprovecha de la enfermedad. La enfermedad la causan ustedes. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Frente a tanto disparate, tenemos el deber de esbozar las líneas maestras de una política de vivienda diferente; una política de vivienda basada en el bien común, la justicia y el apoyo a la familia; una política de vivienda conservadora; una política de vivienda con raíces y con mirada larga; una política que, ante la escasez, no dude de que la solución es construir y permitir construir, porque, si no, la alternativa es hacinamiento, infravivienda y chabolismo; una política que sea consciente de que las casas hacían falta ayer no, antes de ayer y que, en consecuencia, se lance a acelerar trámites, a acelerar trabas, a acelerar procesos de transformación del suelo, a promocionar la densidad y a inundar España otra vez de bloques para las familias. Necesitamos una política que sepa que las grúas son solo el medio y no el fin, y que de nada servirá construir si no se hace al servicio de un norte moral, el de conseguir que la propiedad vuelva a estar lo más distribuida posible, el de facilitar que los chicos de San Blas, de las Delicias o de Huelin puedan ser dueños de su casa y así puedan ser también dueños de su propio destino. (aplausos). Debemos esbozar una política que, ante la devastación del mercado de alquileres, trate de recomponer las relaciones entre caseros e inquilinos, promocionando aquello que ambos buscan: los primeros, garantía en el cobro y seguridad en la recuperación de la posesión; los segundos, oferta abundante, asequible y estable. Necesitamos una política que proteja la comunidad y nuestra soberanía inmobiliaria, grabando de forma acusada la compra de vivienda por parte de capital extranjero y utilizando lo recaudado para hacer vivienda protegida y bonificaciones fiscales para las familias españolas; una política que quite los indecentes impuestos a la compra de primera vivienda o que difiera su pago, si no es posible lo otro, para que estos no se conviertan en un obstáculo imposible de franquear para jóvenes y clases medias (aplausos); una política que ayude a los españoles con liquidez, pero sin ahorros, a desarrollar su proyecto vital con avales o con créditos blandos que se vayan condonando parcialmente en función del número de hijos que vayan teniendo las familias, porque es mucho más importante tener hijos que ir pagando un préstamo; una política que diga sin miedo que fronteras seguras son pisos asequibles y que ponga al español primero en la compra, primero en el alquiler, primero en la vivienda social, primero en la vivienda protegida, primero en las bonificaciones, primero en las ayudas, y segundo, y tercero, y cuarto, y quinto; una política que no se mire el ombligo y que sea consciente de que España no termina ni en la M30 ni en Gracia y que, en consecuencia, reconozca que no habrá solución posible para el problema de la vivienda en las grandes capitales si no devolvemos industria, servicios e infraestructura a las cabezas de comarca, a las pequeñas y medianas ciudades. (Aplausos). En definitiva, necesitamos una política de vivienda regida por los más altos ideales, acceso popular y asequible a la propiedad, familias estables, comunidades fuertes y enraizadas, barrios reconocibles y ciudades habitables en las que merezca la pena vivir. La España feliz de los toldos verdes o la España del experimento bipartidista. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Pero, ya no es solamente una generación, esto ya no es solamente cosa de los más jóvenes, es algo mucho más grande y tenebroso. Son también los que eran jóvenes en la anterior crisis y se quedaron entonces empantanados y llevan ahí quince años. Es que es la clase media pura y dura, señora ministra, la que se está desvaneciendo ante nuestros ojos. España ya tiene más inquilinos por debajo de los 45 años que la media de la Unión Europea, cuando siempre fuimos una nación de propietarios. Es nuestro país, donde la mitad de los arrendatarios está en riesgo de exclusión social, donde una habitación cuesta hoy lo que hace diez años costaba un piso entero. En definitiva, una sociedad conducida al desastre por malos políticos y por malas ideas. (Aplausos). Esta es la situación. En España faltan casas y cada vez hay más personas que quieren una. El problema de la vivienda va de dos variables, casas y personas, pues aquí faltan casas y cada vez hay más personas que quieren una. Cada año se constituyen en España casi el triple de hogares de los que se producen, lo que genera la tormenta perfecta, el caldo de cultivo ideal para que suban los precios, para que se dispare la especulación, para que se expulse a numerosas personas del mercado y para que se extienda por doquier la infravivienda y el hacinamiento.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«¿Y qué ha pasado mientras tanto con los precios? ¿Qué ha pasado con los precios? Que los precios han subido un 30 % desde el año 2020 y entre un 5 y un 15 % en el último año en función de las zonas. Así que ustedes, que en sus presentaciones hablaban de Ley por el derecho a la vivienda, al final de lo que tienen que hablar es de ley por que la vivienda sea un lujo, que es lo que han conseguido, que la vivienda sea un auténtico lujo. Y esto hoy, en su segundo cumpleaños. Si soplamos las velas el año que viene o el siguiente, ya nos iremos al hacinamiento, a la infravivienda, al barraquismo del siglo XXI, al sinhogarismo. Y no se preocupe que, mientras ustedes estén en el Gobierno, sus ojos y los míos verán en este país chabolismo. No tengo ninguna duda y no la tenga usted tampoco, porque, de hecho, estamos ya en una fase prechabolista; o, si no, ¿cómo definiría usted lo de las casas barco, lo de las camas calientes, lo de las cápsulas para dormir, lo de los minipisos de dieciocho metros cuadrados o lo de las autocaravanas? Esto es un poco dickensiano, es de novelas del Londres victoriano, pero es lo que tenemos ahora mismo aquí. Por eso le digo que, si ustedes siguen aquí, dentro de muy poquito veremos chabolas. Han mandado ustedes a una generación y a la gente común, en general, a la marginalidad, a una cuneta social. Hay menos casas y cada vez más caras, una trampa para ratones de la que solamente se puede salir si la gente hace la maleta rumbo al exilio, y eso es algo que nosotros no queremos en absoluto.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Así, en los últimos años, la combinación de regulación excesiva de los alquileres, tolerancia con la inquiokupación y fomento de la inmigración masiva ha llevado a que en España tengamos un millón de viviendas menos en oferta de alquiler que hace cinco años y tres millones de personas más buscando casa. Una jugada de genios; una jugada de genios que, sin embargo, parece que a algunos aún les sabe a poco, porque andan unos prometiendo ventajas fiscales a fortunas extranjeras y otros pidiendo remesas de cientos de miles de inmigrantes cada año, sin preocuparse, por supuesto -porque esto no le preocupa a nadie-, de dónde van a dormir estas personas que quieren traer, de si nuestras infraestructuras residenciales están preparadas para soportar esa presión o de si más temprano que tarde aparecerán en nuestras ciudades esas escenas que están ya siendo tendencia en otros países occidentales de sinhogarismo, de infravivienda, de chabolismo y hacinamiento. Esto nunca les preocupa cuando los llaman. (Aplausos). Y fíjense que una de las cosas buenas que tenía el terrible invierno demográfico, el terrible invierno demográfico que asola España, era que en un país con muchas más muertes que nacimientos el problema de la vivienda estaría resuelto; pero es que ni por esas. Ustedes se han empeñado en traer a medio mundo desconociendo lo más básico, que fronteras seguras no son solamente la precondición para garantizar nuestra existencia, sino que, en un contexto de falta de oferta, fronteras seguras son también el requisito para que tengamos precios asequibles en los pisos.»