Diputado
«Y, por si fuera poco, trasladan esta persecución al ámbito civil, un terreno que no está preparado para consecuencias tan graves como la disolución de asociaciones, siendo el único marco válido en su caso el penal, con todas las garantías. Lo que hacen es una transgresión política. No buscan justicia, buscan venganza. No quieren convivencia, quieren imposición. No, no vamos a permitir que instauren un régimen del miedo, un régimen en el que cada español deba medir sus palabras y, por tanto, sus pensamientos por temor a represalias ideológicas. No, España no es ni será jamás una nación de esclavos ideológicos. No, no aceptamos que el Gobierno actúe como tribunal ideológico ni que convierta este Parlamento en una cátedra de censura. Y advertimos que todo aquel que vote a favor de esta ley o mire hacia otro lado, como los tibios, deberá rendir cuentas ante la historia y ante el pueblo español. (Aplausos). Y permítanme acabar con una imagen que, por las fechas, algunos comprenderán. En la tradición católica, durante la última semana de la cuaresma se cubren las imágenes sagradas para centrarnos en lo esencial, para no distraernos -ya sé que algunos no lo entenderán-. Ustedes hacen lo contrario: construyen ídolos de barro, narrativas falsas para distraer al pueblo español de lo que verdaderamente importa.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.