Diputado
«El problema no es el mercado responsable, señorías. Además, es un sector regulado. El problema es la ineptitud del Gobierno y de sus socios, es la agenda del Pacto Verde dictada desde Bruselas y secundada con entusiasmo por el Partido Socialista, Podemos, SUMAR y también por el Partido Popular, que ha comprado sin rechistar el dogma climático, aunque ahora alguno haga aspavientos de oposición, depende de dónde y delante de quién. El apagón fue consecuencia directa de una pérdida de robustez del sistema -esto está claro-, por culpa de un diseño político que sustituye fuentes firmes por tecnologías intermitentes, sin respaldo, sin control y sin capacidad de corrección. Cuando se desajusta la frecuencia por una incidencia -desconocida parece ser- sin inercia ni amortiguadores, el sistema entra en arritmia y colapsa. Así ocurrió y así volverá a ocurrir si no se busca el equilibrio racional, con producción flexible, diversificada y, a poder ser, nacional. La izquierda propone más intervención, más impuestos, más empresas públicas. Pero ¿empresas públicas para qué? ¿Para generación? ¿Para producción? ¿Para distribución? ¿O para comercialización? Su visión particular del Estado -de su Estado, que lo han deformado-, ha demostrado, con ustedes al frente, tal como lo plantean, que no saben ni pueden ni quieren garantizar el bien común, y eso es especialmente grave. Como tantas veces se ha recordado, el Estado no es una sociedad de momento, sino una asociación entre los vivos, muertos y los que han de nacer. El Estado no puede ser la puesta en marcha de ocurrencias provisionales al gusto. Ustedes han convertido esa continuidad histórica en un laboratorio ideológico al servicio de una agenda que no busca el bien común, sino el control político.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.