Diputada
«Señorías, ya sufrimos la pasada legislatura la forma de gobernar de Sánchez, pero esta se ha agravado con los pactos que garantizan su legislatura tras ser derrotado en las urnas. Persigue acabar con la separación de poderes, con la independencia del Poder Judicial, intervenir políticamente todas las instituciones y mantenerse en el Gobierno apoyándose en quien sea necesario: independentistas, herederos de la banda terrorista, delincuentes, etcétera. Ha demostrado que si tiene que comprar los votos para seguir en el poder, no le importa humillar a España, socavar nuestro Estado de derecho y arrastrar por los foros internacionales nuestro prestigio. Esto es una anomalía democrática por la forma, una anomalía democrática sin precedentes en democracias consolidadas. Ha comprado la Presidencia del Gobierno a cambio de una amnistía a los que dieron un golpe de Estado, a cambio de un mediador internacional, a cambio de concesiones económicas, y lo siguiente será el referéndum de independencia. Y, al igual que nosotros, lo creen una gran parte de los españoles que salieron a la calle pacíficamente en Santiago, en Toledo, en Madrid, en Barcelona, en Málaga, en Valencia; lo creen los dos millones de españoles que el día 12 se manifestaron en todas las capitales de las provincias de España y el millón de españoles que salieron a la calle el pasado día 18 en Madrid, y los que saldrán el día 3 de diciembre volverán a decir con nosotros: No a la amnistía; sí a la igualdad, a la libertad y a la dignidad de todos los españoles. (Aplausos). El Gobierno ya reconoce que ha comprado los votos que necesitaba para seguir en el poder. Si no, que le pregunten al ministro de Transportes, que se ha cargado de un plumazo la exposición de motivos de la ley de amnistía. Ni excusa de convivencia ni pasar página: compra de votos, incluso con mediador internacional.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.