Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señora ministra, parafraseando a Federico García Lorca en La casada infiel y antes de subir a esta tribuna pensé traerle un presente. Espero que entienda la alegoría de la que me voy a servir, salvando las distancias, por supuesto, con todos los respetos, para fijar la posición de mi grupo. Lo pensé en el que trae causa, el Real Decreto Ley 7/2023, que sus amigos de Podemos le tumbaron en ese histriónico 10 de enero pasado de los tres reales decretos leyes, y supongo que no acusará a sus camaradas de la Internacional woke de ir contra los intereses de los trabajadores. Rogarle que haga lo propio con nosotros obviamente es inútil, porque no encaja en la mística del odio y del rencor de dicha Internacional de la izquierda. En aquel momento, en su intervención, recordé aquel mito de las sirenas que tuvo lugar cuando Ulises quiso regresar a su hogar después de la guerra de Troya, pero ese día todos escuchamos sus cantos de sirena, como de nuevo ahora, con este real decreto ley, y de ahí la tentación de obsequiarla con un presente, señora ministra. Y es que, ante una serie de buenas medidas que aparecen y se recogen en este real decreto ley, se esconde un inmenso engaño, el gran engaño a nuestros compatriotas, y en especial a los más precarios. Veamos.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.