Verónica BarberoSumar
Diputada
«Señor presidente, se ha dejado usted para el siguiente turno cualquier tema ajeno a los que acabo de mencionar. Por desgracia, yo no puedo hacerlo, tengo veinte minutos solo ahora, no después, para exponerle todo aquello que mi grupo parlamentario cree que necesita este país. Y si hay algo indudable, señor presidente, señorías, es que vivimos un momento internacionalmente crítico, amenazadas por Trump, Putin y Netanyahu, que quieren transformar nuestras sociedades en una distopía autoritaria. Una distopía en la que las milicias persigan, encarcelen y asesinen a quienes tienen otro color de piel, un apellido o un nombre que no les encaja; en definitiva, fascismo, con todas sus letras. Un fascismo apoyado por una alianza de tecnócratas y oligarcas malcriados, ególatras y de masculinidad frágil. España es ya hoy el muro de contención contra esa propuesta criminal, es ya hoy la demostración palpable de que sí hay alternativa. Y nosotras nos sentimos orgullosas de ello y queremos seguir sintiendo orgullo. España debe seguir abanderando la defensa de la vida, de todas las vidas, frente a quienes practican un genocidio en Palestina, una invasión ilegal en Ucrania o la muerte a manos del ICE en Estados Unidos. (Aplausos). Hoy no solo nos enfrentamos a quienes hacen uso de la fuerza y la violencia para exterminar al otro, a la humanidad y a la democracia, sino también a quienes pervierten la tecnología con el mismo fin. Lo decía hace poco, con palabras sencillas y contundentes, la vicepresidenta segunda del Gobierno y presidenta de mi grupo parlamentario, Yolanda Díaz: En democracia no mandan los dueños de las tecnológicas, manda la gente. Por eso mismo quieren acabar con la democracia, pero no lo vamos a permitir. En esto coincidimos con usted, señor presidente, en la batalla contra las grandes tecnológicas y sus dueños, algunos de los cuales, como Elon Musk y Pável Dúrov, están directamente amenazando a nuestro Gobierno y a la democracia.»
Fragmento 4 de 11 de esta intervención.