Verónica BarberoSumar
Diputada
«Por todo ello, hemos propuesto una enmienda de adición para que ese protocolo, cuya revisión se solicita y cuya revisión ya se está llevando a cabo, elimine algunos de los defectos del protocolo actual. La admisión a trámite hay que eliminarla, que se produzca una activación automática del protocolo cuando un mando intermedio, una persona con responsabilidad dentro del CSIC lo conozca, porque esto es aplicación del artículo 14 de la ley de prevención. Por último, dentro de los criterios generales aplicables al procedimiento de investigación, que recoge tres apartados, el primero que se recoge en el protocolo actual se titula Denuncias falsas e infundadas, y no solo resulta prejuicioso, sino que además el contenido lo que hace es simplemente recordar la capacidad sancionadora de la empresa frente a quien presenta una denuncia falsa y, como saben sus señorías, la potestad, el poder disciplinario de la empresa se basa en el Estatuto de los Trabajadores y en el convenio colectivo, en ningún caso en un protocolo de acoso. Termino. Según Comisiones Obreras, en España hay alrededor de un millón y medio de mujeres que han sufrido acoso sexual en el trabajo. ¿Saben cuál es una gran satisfacción para las mujeres víctimas de acoso? Al menos yo, para ilustrarlo, sí que tengo la frase que más veces escuché cuando tuve que intervenir en expedientes de este tipo: Muchas gracias por creerme. (Aplausos). Más allá de las cuestiones técnicas, si realmente queremos luchar contra esta lacra, necesitamos de manera imprescindible disponer de un ambiente propicio para su visibilización y denuncia en todos los centros de trabajo, públicos y privados, e integrar, por supuesto y sobre todo, en todas las empresas públicas y privadas la perspectiva de género. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.