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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«¿Saben lo que significa esto? Un poder desconocido para los grandes tenedores, porque cuanto más escaso es un bien, mayor margen de maniobra se tiene sobre quien lo posee, y esto creo que es algo muy fácil de entender: si algunos especulan es porque otros se dejan la pelota botando. (Aplausos). ¿Y qué más significa esto? La elitización del alquiler: castings inmobiliarios para cientos de candidatos/competidores y requisitos leoninos para seleccionar a los perfiles más solventes. Y, sí, al final del túnel no está la luz, sino el drama: la exclusión del mercado de alquiler de jóvenes con nóminas bajas, de familias con sueldos precarios, de desempleados o de padres con hijos a cargo. Hace veinte años estos perfiles estaban ahí ahí para ver si compraban y ahora ya ni siquiera pueden alquilar. Son los nuevos parias, sus nuevos parias. Y como nada de esto funciona, ahora se han sacado de la chistera el bono del alquiler, que ya se ha comentado que es un donativo que todos los españoles hacemos a los caseros, que ya saben que pueden subir 200 euros más el precio de su piso. Esto es, sin duda, una genialidad, es echar gasolina al fuego: en lugar de ampliar la oferta, recalentar la demanda. Es una buena chapuza en la que, por cierto, han participado todos (aplausos), porque aunque ahora SUMAR y Podemos se pongan muy dignos allí estaban firmando y sacando pecho de una medida que solamente sirve para subir los precios. Es decir, el bízum del que algunos hablan es un bízum que hacemos porque SUMAR y Podemos han querido que todos lo hagamos: de nuestro bolsillo al de los rentistas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Y, sabiendo todo esto, ¿aspira la izquierda a tener una sociedad con la propiedad lo más distribuida y extendida posible? Parece que no. El objetivo es que la propiedad sea para los del Lamborghini y para los fondos; el alquiler, para los del Clio y para los del Corsa, y el coliving para los del patinete eléctrico; y esto suena a todo menos a revolucionario. No hay más que ver el abismo generacional al que nos estamos asomando para recordar que las políticas contra la extensión de la propiedad son políticas clasistas, es decir, políticas que atacan al que menos tiene. (Aplausos). Hemos hinchado tanto tanto el alquiler, hemos vaciado tanto la España interior, hemos llamado a tanta gente de tantos sitios que nuestras grandes ciudades son ya calderas a punto de estallar. Solamente desde que ustedes gobiernan, hay un 260 % más de presión en la demanda y un 50 % menos de oferta y, claro, esto genera una burbuja formidable sobre los precios. ¿Y qué se les ocurre para pincharla? ¿Construir, rehabilitar, devolver seguridad jurídica? No. El control de precios, algo que no ha funcionado en ningún lugar del mundo, pero les da igual porque está bien, lo deseamos muy muy muy fuerte y esta vez va a salir bien. Están lanzando a los españoles a una piscina sin agua y las consecuencias las padece la gente común: reducción drástica de la oferta de larga duración, que es la que necesitan las familias, y aumento exponencial de todas aquellas ofertas que no necesitan las familias, ni por habitaciones, ni de temporada, ni turístico. Cada vez que los españoles entran a un portal inmobiliario, encuentran menos pisos disponibles que el mes anterior. Sin embargo, cada uno de los anuncios tiene muchas más visitas que el mes anterior.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Y es legítima esta rabia, porque la paciencia de muchos está tocando a su fin. Son demasiados años viendo cómo se desmoronan las tasas de propietarios jóvenes y de propietarios de rentas bajas; demasiados años viendo cómo se encarecen los alquileres, por el desajuste brutal entre la gente que busca uno y los pisos disponibles; demasiados años viendo cómo apretujamos en cuchitriles de Madrid o Barcelona a la juventud de medio país, porque algunos decidieron que lo mejor era arruinar su industria, su campo y sus comunidades; demasiados años viendo cómo la vivienda pública se ha convertido en una figura legendaria de la que muchos hablan, pero que nadie ve. Son demasiados años, en definitiva, viendo cómo se disfraza la precariedad con anglicismos y nombres cuquis, pero, aunque la precariedad se vista de seda, precariedad se queda. (Aplausos). La gente se está echando a la calle desesperada queriendo encontrar un rumbo, un norte, una herramienta, una brújula. Unos votan a unos, otros votan a otros, hay incluso quienes no votan, pero todos tienen clara una cosa, que es casi un sentido común de época: que quieren certezas, que quieren poder pagar su casa con el fruto de su esfuerzo, que quieren que esta casa esté cerca de los suyos para poder ver a sus padres, a los abuelos, a los hermanos, a sus amigos, es decir, para no estar solos; que están hasta las narices de ir dando tumbos de un lado a otro, que no quieren seguir siendo adictos a las notificaciones de bajada de precio de Idealista, que quieren echar el ancla en algún lugar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Gracias, señora presidenta. Señora ministra, buenos días. Señorías, en las últimas semanas miles de españoles han mostrado su hartazgo con una política de vivienda inoperante e ineficaz que, lejos de calmar sus temores, los engendra y los hace más grandes. Esta rabia colectiva es natural y es legítima. Es natural, porque la mayor parte de los jóvenes que hoy se manifiestan nacieron en hogares en propiedad y saben que muy difícilmente lograrán ser dueños de una casa, que no llegarán a tener delante aquello que, si miran, pueden observar aún por el retrovisor: estabilidad residencial, misma escuela, mismo instituto, mismos grupos de amigos, seguridad material, autonomía, arraigo, sentido de pertenencia, vida de barrio, capacidad de ahorro, cercanía con los seres queridos; una serie de atributos que hicieron a sus familias infinitamente más libres y más ricas de lo que ellos llegarán a ser, porque contemplando lo que vivieron podrán hacerse una idea de lo que les faltará, y es que es imposible. Es imposible edificar un proyecto de vida robusto cuando los pilares, cuando los cimientos de los que uno parte son los zulos a precios de mansión, los turnos para entrar en el baño compartido o las casas reconvertidas en bajos comerciales, eso sí, sin ventilación.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«¿Qué más podríamos hacer, señorías? Una fiscalidad para que los españoles puedan ser propietarios, cualquier español, eliminando el IVA para la compra de primera vivienda, que será la única, con mucha suerte, que pueda tener cualquier ciudadano; bonificando ITP y AJD para que la Administración no haga negocio con la necesidad de la mayoría social, es decir, para que la Administración no meta la mano en el bolsillo (aplausos) de aquellos que ni siquiera pueden comprar una casa; recuperando la deducción por inversión en vivienda habitual, para que la subida de los tipos de interés no destroce los hogares, y dando incentivos y oportunidades para que los jóvenes puedan residir y trabajar allí donde nacieron, si es que así lo desean. Hagamos todo esto, o intentemos hacerlo, y ya veremos cómo se amplía la oferta, cómo descienden los precios, cómo se empieza a pinchar la burbuja del alquiler y cómo cualquier español puede volver a tener la certeza de tener las llaves de su casa en el bolsillo. Piensen en aquella pareja de la inmobiliaria. Que alguien de barrio pueda ser propietario, eso es justicia social. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Para lograr ese país de familias propietarias, hogares estables y vecindarios fuertes y amables son muchas las cosas que habría que hacer; pero ¿qué tal si empezamos con las siguientes? Volver a tener claro que la vivienda es un derecho y una necesidad antes que cualquier otra cosa; exigir a las administraciones que se involucren de verdad con la vivienda, liberando suelo, terminando con los peajes que encarecen de forma increíble el precio final de la obra nueva; incrementar los fondos destinados a vivienda para dejar de tener unos presupuestos tan ridículos como los que tenemos al respecto; volver a construir vivienda pública, porque se puede construir vivienda pública (aplausos); primar al nacional sobre el extranjero, lleve lo que lleve, un hatillo o un maletín lleno de dinero; actuar sin medias tintas contra la ocupación y contra la especulación de los buitres -sí, se puede hacer ambas cosas a la vez, aunque a algunos les explote la cabeza-, y crear un fondo de garantía social para que sean los poderes públicos y no los particulares quienes protejan a deudores hipotecarios y a precarios sobrevenidos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Por fortuna, estos jóvenes están bastante curados de espanto y saben que el bipartidismo ha pasado por España como un huracán, que antes todo hijo de vecino era dueño de una casa y que hoy hemos dejado de ser un país de propietarios para ser un país de precarios sin casa. Claro, por el camino nos hemos dejado muchas cosas, no solamente la estabilidad residencial, también hemos sacrificado la estabilidad afectiva, la posibilidad de tener hijos y de brindarles una buena vida, el ahorro, la cercanía con los abuelos, el sentido de pertenencia a un lugar, los lazos con los vecinos, salud mental, la conciliación o, incluso, la intimidad misma. (Aplausos). La suma de salarios irrisorios y precios de lujo ha dejado fuera de juego a toda una generación. Hoy solamente pueden comprar los fondos y los inversores o, por usar la terminología del Gobierno, los de los Lamborghini. Pero nosotros aspiramos -porque sabemos que la propiedad hace bien y empodera a la gente- a que la propiedad esté lo más extendida posible, y eso implica que también sean propietarios de sus casas los del Clio o los del Opel Corsa, para que hagan de esas casas su hogar permanente y no un mero receptáculo que utilizar de forma transitoria y temporal. Queremos propiedad para los muchos, para los españoles corrientes, para los García, para los González, para los hijos de Carabanchel, de Huelin, de Hospitalet, para las familias del montón, para las familias sin padrino, porque si la propiedad está extendida y está distribuida, también lo estará la libertad, la estabilidad, la seguridad, la autonomía y, sobre todo, el poder (aplausos), el poder de las familias. Porque, puestos a elegir, entiendo que no habrá duda en este hemiciclo: mejor un país en que cada familia sea dueña de su casa que otro en el que un solo propietario o un pequeño puñado de propietarios sean dueños de todas las casas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Toparse con esta clase de documentos, señorías, supone un baño de realidad entre tanta propaganda barata y triunfalista. Supongo que este Parlamento, tan celoso de la libertad de expresión, estará incómodo con su difusión, pues entenderá que conocer esa diferencia de precios y, sobre todo, sus causas, puede incitar al odio contra los políticos responsables de esta situación o contra especuladores. Sea como fuere, lo cierto es que los hijos de aquella pareja saben que jamás llegarán a ser dueños de su casa, a no ser que tengan una excepcional ayuda familiar. Y lo saben porque ninguno de sus amigos del instituto lo es. Tampoco hay propietarios entre su grupo de la universidad ni entre sus primos. Sí hay, en cambio, un puñado que se deja un riñón para pagar un alquiler que ya cuesta más que una hipoteca; otros que comparten bandeja del frigorífico con desconocidos; dos que tuvieron que marcharse fuera del país, y uno al que le ha dado por probar la última moda anunciada a bombo y platillo por la prensa servil de este país: las cápsulas de tres metros cuadrados para dormir. Solo les falta saber si le dejarán o no entrar con su perrihijo. (Aplausos). Según algunos expertos, todo esto se debe a que estos jóvenes toman los viernes demasiadas cañas y a que cometieron la osadía de pagar durante dos años una suscripción a Netflix. Si no llega a ser por esto, desde luego, hoy tendrían cuatro áticos y un par de chalés en la playa, por lo menos. Según otros, vivir de alquiler es algo muy cool y muy flexible que les permitirá no atarse ni comprometerse, que son dos palabras muy feas y que suenan bastante antiguas. Total, si tener hijos ya sabemos que daña el planeta y si tener una pareja para toda la vida es una cárcel, ¿para qué van a querer ser propietarios? Además, ahora, con la ley de vivienda, hay mucha oferta y cualquiera encuentra una ganga por cuatro duros.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Finalmente, si en España no hay vivienda pública ni un presupuesto digno de tal nombre para la provisión de casas asequibles es simple y llanamente o porque no les da la gana o porque no saben cómo hacerlo. Señora ministra, allí donde hay una apuesta generosa por la vivienda pública bajan los precios del mercado libre. El artículo 47 de la Constitución es un mandato que le compete a usted, a su Gobierno, y yo diría que no es muy saludable inhibirse en mitad de tanto dolor. Hasta los años ochenta en España se construyó mucha vivienda pública con mucho éxito. Muchas familias de barrio alcanzaron, gracias a esa política, una estabilidad residencial que hasta entonces era privativa, era exclusiva de los ricos. Hoy, en cambio, estamos a la cola de Europa en gasto en vivienda por habitante, en inversión en vivienda y en vivienda social. No es porque no haya dinero, es porque sus prioridades son otras. Entre Broncano y hogares, eligen Broncano. Entre puntos morados y hogares, eligen puntos morados. Entre inmigración y hogares, eligen inmigración. Entre autonomías y hogares, eligen autonomías. Entre privilegios fiscales para regiones más ricas y hogares, eligen privilegios fiscales. (Aplausos). No sé cómo se las apañan ustedes, pero para ustedes el techo nunca es una prioridad. Este Gobierno, incluso, ha concedido un crédito de 250 millones de euros para la construcción de una desaladora en Marruecos. ¿Cuántos préstamos a tipo cero se podrían haber concedido aquí en España con ese dinero o cuántas viviendas sociales se podían haber levantado?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Alguien tendrá que asumir la responsabilidad de todo esto, porque no nos ha mirado un tuerto ni nos han echado un embrujo ni una maldición ni somos víctimas de una plaga bíblica. Un país de propietarios no se convierte de la noche a la mañana en uno de precarios sin casa, de la misma forma que un país de alquileres asequibles no se convierte en uno de alquileres imposibles por arte de magia. Hay responsables políticos y económicos de esta situación, los que han partido el bacalao en España en las últimas décadas, la casta que ha hecho negocio con la miseria colectiva. Si hay una brecha enorme entre los españoles que buscan hogar y el número de casas disponibles es porque sus políticas han torpedeado una y otra vez insistentemente cualquier intento de ampliar la oferta. (Aplausos). No sé -llámenme malpensado- si tal vez con el ánimo de garantizar que la vivienda siga siendo un bien escaso y tremendamente lucrativo para cuatro grandes tenedores. Mi sensación es que ustedes se imaginan defendiendo a los vulnerables, pero los resultados más bien dicen que son ustedes los mejores amigos del capitalismo rentista y los peores de los Garcías, los González, los Pérez o los Gutiérrez. Si cada vez los pisos están más caros es porque no paran sus administraciones de retener suelo y de gravarlo con una yincana de calificaciones, certificados, impuestos y plusvalías que sonrojaría a los mismísimos inventores del diezmo. Y si cada vez hay menos pisos en alquiler en las grandes ciudades es porque sus regulaciones y su inhibición ante cualquier caso de impago han llevado a muchos pequeños arrendadores a sacar sus casas del mercado convencional. Y si los jóvenes no pueden acceder a una vivienda digna es porque ustedes han puesto a la cabeza del desempleo en Europa a nuestros jóvenes, no por Netflix ni por los vermús ni por las cañas, no, porque son líderes en desempleo juvenil. Y si las familias con niños o los trabajadores precarios no encuentran casa es porque su ley de vivienda está funcionando exactamente como han funcionado los controles de precios en todos los lugares donde se han implementado; es decir, como herramientas para excluir a los de abajo del acceso a la vivienda. Ustedes, que tanto se vanaglorian y tanto son de la ciencia y los datos, no sé cómo no se les ocurrió echar un vistacillo a toda la literatura científica disponible sobre el control de precios porque, la verdad, era meridiana en sus resultados. Si los fondos extranjeros están jugando al Monopoly con nuestras ciudades, tal vez es porque ustedes les han invitado a la partida y les han dado las mejores cartas. Ahí estaba el ministro Puente festejando el desembarco de BlackRock o la antigua secretaria de Estado, Pardo de Vera, como candidata a presidir el lobby de los buitres. Ahí están -claro- en contraposición, los jóvenes de Palma o de Málaga yéndose de su ciudad, porque ya no hay sitio para ellos en ellas. El camino, señora ministra, no son los beneficios fiscales a las fortunas extranjeras ni la alfombra roja a los nómadas digitales ni la reverencia a los que compran para especular; el camino es desglobalizar; es decir, priorizar y proteger a los nuestros, a los de casa ante una demanda internacional que cada vez está afectando más a sus derechos más básicos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Y, claro, sin casa en propiedad, llevamos casi una década con una burbuja extraordinaria en los alquileres y cada medida nueva que toman no solamente no logra pincharla o contenerla, sino que la hace más grande, le insufla nuevo aire, la hace más soberbia. Los precios de los alquileres no han dejado de subir, un 10 % en el último año, no sabemos si para celebrar el primer cumpleaños de la ley de vivienda. Y los precios de los arrendamientos también son ya hoy claramente superiores a los picos de 2007 y 2008. El número de hogares que está en una situación de sobreesfuerzo económico, es decir, que tiene que dedicar más del 40 % de la renta a pagar el alquiler dobla el promedio de la Unión Europea. Hay incluso un puñado de ciudades en las que los españoles tienen que pagar más del 60 % para cubrir los gastos de alquiler. ¿Cree usted, señora ministra, que esto es compatible con una vida libre o plena? La mitad de los inquilinos en España se encuentra en una situación de vulnerabilidad social, el porcentaje más alto de la Unión Europea. Y en las grandes urbes la oferta de pisos compartidos, es decir, de pisos por habitaciones supera ya la de pisos completos. De comprarte un piso como aspiración, como meta, como esperanza, hemos pasado a comparte un piso como resignación. En fin, la verdad es que las estadísticas meten miedo, pero, bueno, también somo campeones en lenguaje inclusivo y denunciamos muy fuerte lo del blackface, así que supongo que esto nos deja en situación de empate. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Y si esto es así, si se han topado con estos casos, es porque sufrimos una auténtica emergencia habitacional. Tenemos los peores datos que uno pueda imaginar en todos los indicadores que uno quiera consultar. La emancipación de los jóvenes es un suceso casi mitológico cuando el 85 % de los menores de treinta y cinco años se ve obligado a vivir con sus padres. Los precios de los inmuebles ya superan las cifras récord de 2007 y 2008. Los españoles tienen que destinar, de media, 7,3 años de salario bruto para adquirir una vivienda, más del doble que en los años noventa, y, claro, así pasa, tenemos la mitad de propietarios jóvenes que hace solamente unos años; insisto, la mitad. No sé para otros, pero esto es un drama para los que aspiramos a que la vivienda sea del que la vive. Los propietarios de rentas bajas, que también antes eran muy frecuentes, ahora se han esfumado o tal vez deberíamos decir que los han esfumado. Si esto no es clasismo, que baje Dios y lo vea. La situación queda así: los españoles no pueden comprarse una casa, pero hay quien puede, claro que sí. En la última década se han disparado las compras de grandes grupos extranjeros y hoy ya superan el 15 % del total de las operaciones. Y también se han disparado las operaciones que no requieren hipoteca, es decir, los gigantes trasnacionales y un puñado de fortunas locales están comprando a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Gracias, señor presidente. Señora ministra, me alegra verla de nuevo por aquí. Espero que haya disfrutado y descansado este verano y que venga con ideas renovadas. Lo espero de veras y creo que lo esperan también millones de españoles para los que la vivienda lleva demasiado tiempo siendo causa de agobio y sufrimiento. Esto no es una percepción particular, tampoco un constructo social ni algo subjetivo, ni siquiera es algo que podamos someter a debate o discusión, es una realidad tan palpable como dolorosa y extendida. Pienso en las familias que destinan el 50 % de sus ingresos a pagar el alquiler y que este septiembre tendrán que hacer malabarismos para afrontar el carrusel de gastos que se les viene encima: ropa nueva, libros de texto, material escolar, transporte, comedores. Pienso en los que ni siquiera pudieron llevarse una semana a los niños a la playa porque la subida de los tipos de interés devoró todos sus ahorros y todas sus ilusiones; o en las parejas jóvenes que este verano han decido que se iban a ir a vivir juntos y, sin embargo, andan desesperadas porque no encuentran pisos por debajo de los 900 euros en su ciudad; o en esos trabajadores a los que no les da ni para un zulo y que lamentablemente terminarán malviviendo y durmiendo en aparcamientos de autocaravanas, en oficinas abandonadas o en bajos comerciales sin ventilación. Pienso también -me acuerdo mucho de ello- en el drama de los pisos compartidos, porque ayer eran una opción muy divertida mientras uno estudiaba y hoy son un modus vivendi para personas que rozan los cuarenta. ¡Cómo hemos cambiado! Pienso también en esos señores que siempre vivieron en la misma casa y que ahora tienen que marcharse de su hogar porque a su nuevo casero, sin rostro y sin nombre, le van más los guiris de una noche que los vecinos de toda una vida. Pienso también en aquellos a los que les han ocupado una vivienda y se encuentran con una Administración ausente y arisca, que en el mejor de los casos se lava las manos con su angustia y en el peor la niega o hace bromas con ella. Pienso también en aquellos que llevaban años esperando una vivienda protegida y ahora ven cómo otros, con los que nadie contaba, les han adelantado sin haber guardado la cola; o en las familias monoparentales con hijos a cargo, que han quedado completamente excluidas del mercado residencial convencional. Da igual cuáles sean sus ingresos, están fuera de juego. Podría continuar con mil ejemplos de las descabelladas escenas a las que el bipartidismo ha llevado a los hogares: colas del hambre, colivings, habitaciones subarrendadas, narcopisos, inversores extranjeros que compran de una tacada barrios enteros o inmuebles que harían grande, enorme, una pequeña caja de muñecas. Pero usted conoce estas realidades tan bien como yo y sabe que son cotidianas, que son ordinarias, que no representan algo marginal ni puntual ni anecdótico, que cualquiera -repito, cualquiera- puede verse ahí, que los precios y los metros cuadrados de los pisos ocupan las conversaciones de los amigos, las pesadillas de las parejas o las sobremesas de los familiares los domingos. Es tan transversal y está tan extendida esta preocupación que estoy convencido de que incluso los ministros multipropietarios de este Gobierno, que unos cuantos hay, se habrán topado de bruces con algún caso en sus exclusivos círculos de relaciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Lo dicho, vaya viaje. El resultado es que la propiedad cada vez se concentra en menos manos, porque entenderán todos que no es lo mismo que todos los vecinos de un barrio sean propietarios de su casa que el que un solo propietario sea dueño de todas las casas del barrio, y ese es el camino que llevamos. El cambio es tan tan agresivo que hemos interiorizado, sin darnos cuenta, palabras como okupación, narcopiso, micropiso, coliving, cohousing o lanzamiento hipotecario. Es el tema del que hablamos hoy. Hablamos de familias que suscribieron hace tiempo una hipoteca y que hoy están ahogadas por subidas brutales de los tipos de interés, decididas muy lejos de los hogares que las sufren. Algunas pagan 600 o 700 euros más al mes de lo que pagaban hace años. Pero, si una viuda o una familia en la que hay nuevos miembros u otra en la que uno de ellos ha quedado en paro no puede satisfacer sus obligaciones hipotecarias, no es porque hayan vivido por encima de sus posibilidades ni tampoco es porque no se esfuercen lo suficiente. Si no pueden pagar, es porque todos ustedes han llevado la precariedad a los hogares de la gente honrada, decente y trabajadora. (Aplausos). ¿Políticas de empleo? Líderes en paro juvenil. ¿Salud y consumo? Campeones en pobreza infantil. ¿Oportunidades? Será en la otra punta del mundo, que es donde abren las fábricas que cierran aquí. ¿Salarios? Irrisorios. ¿Suministros básicos? Cada vez más difíciles de pagar. ¿Cesta de la compra? Con precios disparados y con seguros antirrobo. ¿Carburantes? A la espera de que aparezcan en nuestras autopistas los chalecos amarillos. ¿Y ahorro? En caída libre.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Dicen que los buitres sobrevuelan España, pero no nos hagamos trampas al solitario. Los buitres van a la sustancia muerta o desfalleciente, que es como han dejado ustedes el mercado laboral y residencial en España, pero pasan de largo de los ecosistemas saludables y vigorosos porque no hay nada que rapiñar allí. Dicho de otra forma, ustedes, con sus políticas, han generado la tormenta perfecta para que el capitalismo global juegue al Monopoly con nuestras ciudades. Si hoy Blackstone es uno de los principales caseros de nuestro país es gracias a ustedes. Si hay barrios con más pisos turísticos que niños es gracias a ustedes. Si hay ciudades con más oferta de habitaciones y cuartos en alquiler que pisos enteros es gracias a ustedes. Y si encontramos en el buzón o en el limpiaparabrisas notas de fondos que dicen: compro rápido, compro al contado, no importa precio, no importa estado, es gracias a ustedes. (Aplausos). Para hacer efectivo el 47 de la Constitución necesitamos una nueva brújula moral, una que anteponga el bienestar material y los vínculos afectivos, la vida buena en comunidad y las necesidades de las familias a las ganancias ilimitadas de unos pocos y a las ocurrencias e ideas de bombero de los políticos de turno. Se lo debemos a los nuestros y, además, harán muy bien en exigírnoslo. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Y con los alquileres sucede tres cuartas partes de lo mismo. ¿Cuál es el camino? ¿Seguir siendo los europeos que más tarde se emancipan? ¿Compartir baldas de nevera y mando de la tele con desconocidos hasta los cuarenta? ¿Dejarse el 60 % del sueldo en el pago de la renta mensual? ¿Aceptar que las escasas viviendas sociales se las lleven siempre los mismos? Si un chico de Hospitalet, de Moratalaz, de Pajarillos, de Huelin o de Barakaldo ya lo tenía crudo, su regulación ha sido la estocada final. Porque la regulación hay que medirla no por sus intenciones, sino por sus efectos, y estos han sido catastróficos: desplome de la oferta de larga duración, multiplicación de los pisos turísticos, expulsión de las rentas más vulnerables del mercado de arrendamiento, condiciones y requisitos leoninos para quien quiere alquilar absolutamente inimaginables. Y, sí, también subida de precios, justo aquello que ustedes buscaban contener. Gracias a sus medidas tenemos ahora mismo precio récord de vivienda en alquiler en España. Han echado gasolina a un incendio y quienes van a pagar son los mismos de siempre, los nuestros, los de abajo, los de casa. (Aplausos).»