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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Basta de blanquear a esta señora que afirma saber mucho de vivienda (no es coña) y que no tiene reparos en mentir abiertamente sobre los datos públicos y archiconocidos de desplome de oferta tras las regulaciones. No es un personajillo peculiar o simpaticón ni pone una nota de color en estas elecciones. Hay que señalarla como lo que es. Responsable, sin matices, de la crisis habitacional. Sus ideas (decrecentismo, no construir, controlar precios, inmigración masiva) llevan siendo hegemónicas al menos una década y son las que están detrás del desequilibrio entre la gente que busca casas y las casas disponibles. Solo con sus ideas se llega a la escasez, a meter a tres familias en un piso de 60m2, a los currelas que viven en casapadres con 36 y a los precios de récord. Y se lo vamos a recordar todos los días.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Si te he leído bien, Jon, descuida. ¿Redunda en bienestar de los españoles un médico de fuera mientras los nuestros se tienen que buscar las habichuelas fuera? ¿No sabes que hay cientos de miles de españoles cualificados y sobrecualificados viviendo en el extranjero? ¿No necesitan también casa, sanidad o transporte los cualifcados? ¿O viven en el aire? ¿No ocupan puestos de trabajo que podrían desempeñar españoles? ¿No desplaza a otros españoles? Que no cabe nadie más. Las patrias no son hojas de Excel.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
¿Cómo más inmigración? ¿No tenemos suficiente con los precios de la vivienda desbocados? ¿Con el hacinamiento? ¿Con los españoles en casapadres hasta los 40? ¿Con el transporte público y la sanidad saturados? ¿Con los barrios irreconocibles? ¿Con +50% extracomunitarios en España en edad de trabajar sin cotizar? ¿En qué pais viven? Y sobre todo: ¿en qué puñetero país quieren que vivamos? Los aviones ahora van de vuelta, gracias.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«En definitiva, señorías, los diputados del decrecimiento, los diputados de los controles de alquiler y los diputados de la inmigración masiva -que los hay a patadas en esta Cámara- deberían sentir hoy vergüenza, porque por sus mantras los precios son los que son, la gente vive como vive, la precariedad residencial ya es un estado innato para los españoles y el estándar de vida ha pasado de ser la casa de 80 metros cuadrados al cuartucho infecto en el que se amontonan como ratas jóvenes y familias. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie.-Protestas).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Gracias, señor presidente. Vamos al grano. Suspensión de desahucios. Si prohíbes desahuciar a vulnerables, nadie va a alquilar a vulnerables. Si incrementas los costes de salida, incrementas los costes de entrada. Es pura lógica y evidencia empírica. (Aplausos). ¿Qué pasaría con esos jóvenes que cobran 1200 euros y están buscando piso si se aprobara este decreto? ¿Y con una viuda que tiene una pensión baja o alguien que tiene un contrato de media jornada? Que nadie les alquilaría; que todos los que están fuera y actualmente están buscando seguirían quedándose fuera, serían excluidos de los circuitos ordinarios de vivienda, serían descartados y no tendrían más remedio que amontonarse en habitaciones o seguir viviendo en la vieja litera de casa de sus padres hasta los 35, hasta los 40, hasta los 42 o hasta que la izquierda quiera, básicamente. El Gobierno, que no tiene ningún escrúpulo, ganaría, sí, ganaría tiempo, tal vez un mes más de legislatura, pero millones de españoles, a cambio, perderían para siempre el tren de la vivienda y serían relegados a las periferias vitales, materiales y espaciales. Y esto no es una suposición o una hipótesis de la extrema derecha; esto es una constatación, porque la experiencia con el Real»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«(Aplausos). Por tanto, la pregunta es: ¿cuándo van a parar?, ¿cuando España se convierta en un gran piso patera?, ¿cuando todos nuestros jóvenes tengan que compartir baldosa?, ¿cuando alquilar una habitación sea un lujo? ¿Cuándo van a parar? ¿Cuándo van a tener la gallardía y la dignidad de reconocer que lo que están haciendo no funciona? Está claro que hoy no, que hoy no es el día porque hoy -ya se ha dicho- lo que nos traen aquí es una chapuza legislativa. En primer lugar, porque la ley de vivienda, cuyos resultados ya se han comprobado, no ha de ser reformada ni modificada, ha de ser derogada como toda legislación antisocial y antipopular que atenta contra el bien común (aplausos), ha de ser derogada porque la ley de vivienda ha derogado el futuro de cientos de miles de españoles. En segundo lugar, esta proposición de ley no da respuesta a ninguna de esas 3 200 000 personas que el año pasado buscaban casa y no la encontraron, porque ni construye casas ni pone casas en el mercado. Recuerden, 3 200 000 personas. En tercer lugar, porque la modificación que proponen, en los términos en los que se propone -tan torticeros, tan gruesos-, atenta contra la posibilidad de que en España haya un gran plan de rehabilitación, que es una necesidad urgente en nuestro país, porque tenemos un parque inmobiliario absolutamente anticuado, necesitado y ayuno de reformas estructurales que requieren inversión, ya que no la hacen sus Administraciones. ¿Quién va a hacer esas reformas si ustedes prohíben que haya una empresa metiendo dinero para que haya viviendas en el mercado? Absolutamente nadie. Y, cuarto -y con esto termino-, porque impedir a una empresa que pueda comprar no permite mágica y automáticamente que pueda comprar una familia. Lo que esa familia necesita es que ustedes renuncien a su parte del botín, que bajen los impuestos a la compra de la primera vivienda, la que es para vivir, que los bajen, que permitan además su pago diferido en el tiempo y sin intereses y que -sí, entonces sí- le pongan unos impuestos altísimos y disuasorios, ostensiblemente disuasorios, a los compradores extranjeros y a las fortunas extranjeras. Pero eso -ya lo sabemos, porque lo hemos traído aquí en infinidad de ocasiones- ustedes no lo quieren y votan siempre no. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«Entonces, teniendo todo esto claro, reincidimos. De verdad, ¿creemos que se puede seguir hablando de vivienda sin mencionar la inmigración y la demanda? ¿De verdad? Hay que construir, claro que sí, hay que construir, pero para las necesidades de los españoles, para que vivan bien los españoles. Y ya está. España no puede estar adaptando permanentemente su urbanismo, su política residencial y sus barrios a una inmigración masiva, que nunca debería haberse producido y aún estamos a tiempo de revertir. (Aplausos). Volver a la situación demográfica de hace diez o quince años no tiene nada de radical. Lo es pretender transformar indefinidamente nuestras ciudades y nuestra forma de vida para acomodarnos cada año a un millón de nuevos demandantes. O a dos, o a tres, o a los que vengan, ¿verdad? Y eso no solo es radical; también es iluso, porque no hay política de oferta -ni siquiera la más agresiva, ni siquiera la más ambiciosa- capaz de compensar una política de fronteras abiertas. Y una cosa más: si existiera, tampoco la querríamos, porque no queremos convertir España en una gran colmena, donde nuestros jóvenes tengan que amontonarse en cajas de zapatos y ratoneras para hacer sitio indefinidamente a quienes llegan de todo el mundo.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Las consecuencias son las únicas posibles y, desde luego, las esperables: cientos de candidatos por cada piso que se anuncia, filtros de acceso cada vez más duros, castings de película; españoles descartados, sin casa, enviados a una cuneta social, y hacinamiento como única respuesta a la escasez. La casa de tres habitaciones que antes alojaba a los padres y a dos hijos ahora es habitada por tres familias inmigrantes o tres grupos de estudiantes, uno en cada habitación. Una degradación lastimosa de las condiciones de vida: ollas debajo de la cama, armarios donde convive la ropa con la comida, niños que hacen los deberes en el suelo... Esto no es progreso, ni legislatura de la vivienda, ni coliving, ni nada molón; esto es chabolismo vertical. Y esto es algo que los españoles, que cuando miran por el retrovisor se encuentran con la casa en propiedad en la que nacieron, no pueden permitirse y no pueden tolerar de ninguna forma. Entonces ocurre algo devastador: el trabajador español ya no puede competir por un alquiler sin rebajar brutalmente su nivel de vida, sin renunciar a su intimidad, a su estabilidad, a su dignidad. Así es como una generación entera empieza a redescubrir formatos habitacionales que son más propios de la novela social del siglo XIX o de la inmediata posguerra: habitaciones realquiladas, treintañeros compartiendo piso eternamente, parejas incapaces de poder tener hijos, niños creciendo sin espacio... Claro, si en la compra la familia española no podía competir con las rentas de un millonario de Ciudad de México, de Londres o de Pekín, en el alquiler resulta que ha sido condenado a una cruel disyuntiva: o destinar una parte obscena de su sueldo a pagar la renta y llegar con el agua al cuello al día 15, 16 o 17 de cada mes, o aceptar condiciones impropias de un país europeo en el siglo XXI. Por tanto, el español corriente ha quedado atrapado: demasiado pobre para comprar, demasiado acostumbrado a vivir con dignidad para poder alquilar con el hacinamiento actual, demasiado español para recibir vivienda social.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Gracias, presidenta. Buenos días, ministra. En España hay una generación entera a la que se le han cortado las alas: no puede competir para comprar una vivienda, no puede competir para acceder a un alquiler digno, no puede competir para formar una familia y no puede competir para acceder a las ayudas y a la vivienda social que paga con sus impuestos. Se ha convertido España en una subasta global, una subasta global de salarios, de vivienda, de expectativas y de frustraciones, y en esa subasta el español corriente siempre pierde: pierde frente a fondos, grandes corporaciones y capitales internacionales para comprar; pierde frente a una inmigración masiva, que tira abajo los salarios y tira arriba los alquileres; y pierde también frente a un Estado que jamás le protege, jamás le prioriza y además le castiga fiscalmente. Empecemos con la compra. La generación a la que se le prometió que viviría mejor que sus padres, lisa y llanamente, vive peor, mucho peor. Nacieron en un hogar en propiedad y hoy solamente tienen precariedad. Vivieron en un piso de 90 metros cuadrados con balcón y hoy solo tienen un cuartucho mal ventilado y turnos para poder utilizar el salón. Millones de españoles menores de 40 años se preguntan a diario por qué, por qué esa tremenda bajada a los infiernos; por qué ayer se podía comprar una vivienda con tres años de sueldo bruto y hoy, en las principales ciudades del país, ya son más de diez o doce años; por qué ayer el 70 % de los jóvenes eran dueños de su casa y hoy esa cifra ni siquiera supera el 30 %. ¿Por qué?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«¿Qué pasará con los que buscan una primera emancipación, con la pareja que ha decidido por fin irse a vivir junta, con la familia que necesita una casa más grande, con quien cambia de ciudad por motivos laborales? ¿Qué pasará incluso cuando terminen los contratos hoy vigentes? Que todos estos inquilinos o potenciales inquilinos encontrarán menos oferta, colas más largas, filtros más estrictos, requisitos más duros. ¿Y qué quiere decir esto? Que muchos, que la mayoría, se quedarán fuera. Y esto son millones de personas. No son cuatro o cinco, no, no; son millones de personas, muchos millones de personas que requieren soluciones estructurales. Según el propio INE, el año pasado más de 3 millones de personas buscaban casa y no la encontraron o no pudieron pagarla. Más de 3 millones de personas, a los que se sumarán los de este año, los del siguiente y los del siguiente, y así sucesivamente. Las aventuras legislativas sin trasfondo jurídico y sin trasfondo normativo fuerte llevan a un suicidio del mercado de los alquileres. La política no se mide por sus buenas intenciones -que seguramente existan y puedan ser incluso las mejores, quién sabe-, se mide por sus resultados; y los que ustedes han cosechado son, de una parte, los peores y, de otra, los esperables.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Con estos datos, señor ministro, ¿de verdad no entienden por qué suben los precios? ¿De verdad a ustedes les salen las cuentas? Porque a mi generación no. Menos oferta, más demanda, precios disparados. No es un arcano, no es un enigma, es aritmética básica; aritmética básica con implicaciones muy concretas en la vida de la gente: emancipaciones frustradas, treintañeros en el viejo cuarto de casa de sus padres, pisos compartidos eternamente, hacinamiento, subarriendo, familias viviendo en menos metros de los que necesitan, parejas que retrasan tener hijos, vidas que transcurren en una caja de zapatos y, lo peor de todo, la sensación de que, por mucho que uno haga, nunca encontrará la salida del laberinto, nunca encontrará ese hilo que le permita recuperar el control sobre su propia vida. Y aquí es muy importante tener claro que, si a mi hermana y a mis amigos les pueden subir un 30 o un 40 % los alquileres, no es por culpa de mi hermana o de mis amigos, es por las ideas, precisamente, de Belarra, de Rufián, de Matute, de este Gobierno. (Una señora diputada: ¡Es por tu culpa!-El señor Guijarro García: ¡Es por tu culpa!-Rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Ustedes han creado una casta de inalquilables, una casta de personas que antes se iban a emancipar y que ahora se tienen que quedar para siempre en casa de sus padres, como la familia de una mujer separada que tiene un niño a cargo o una madre con alzhéimer a la que nadie quiere alquilar. Son gente a la que han puesto una diana en su cabeza y que, al llamarlos indesahuciables, los han llamado inalquilables. Por supuesto que tenían que ser indesahuciables, pero el Estado tendría que ser el que les hubiese dado una alternativa habitacional; el Estado, y no los particulares, porque, si no, lo que sucede es que nadie los alquila, y están ahora nutriendo las tristes filas del hacinamiento, del piso compartido y de la emancipación amputada, que es eso lo que han conseguido ustedes. (Aplausos). Así que sigan presumiendo de escudo social, mientras entregan a la gente a la más viva y pura miseria social. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Si hay motivo para oponerse a este real decreto ley no es por revolucionario, sino por timorato y pacato; es por ser la viva representación de una casta política que parasita lo público en sus discursos, que saquea lo público para dárselo a sus amigos y que desguaza lo público en el momento en el que lo público tiene que actuar, que es en este momento. En este momento lo desguaza una casta depredadora de recursos que ha mandado al garete a mi generación. (Aplausos). Y, finalmente, el razonamiento desde el punto de vista de la eficacia práctica y los resultados, que, en verdad, es lo único que debería importarnos aquí; no los dogmatismos, no, sino los resultados. ¿Qué pasa cuando la Administración dice al particular que tiene que ser el encargado de proveer vivienda siempre y en todo momento, con independencia de que le paguen o no, con independencia de que pueda recuperar la posesión de la vivienda o no? Pues que el particular, que evidentemente no es idiota, desconfía. Y, si desconfía y se siente inseguro, ¿qué hace? Que saca su vivienda del mercado de alquiler. Desde que está esta medida tenemos la mitad de oferta en alquiler que cuando empezó, la mitad. Una persona que entra en un portal inmobiliario tiene la mitad de las casas que cuando esta medida empezó. ¡La mitad de las casas! (Aplausos). ¿Sabe lo que significa? Necesita un croquis para unir los puntos. ¿Quiere un croquis para unir los puntos? ¿Qué significa la escasez? Que suben los precios. ¿Y qué significa que suben los precios? Que la gente lo pasa mal. Y eso los que lo sacan. Pero los que no lo sacan, ¿qué hacen? Que empiezan a filtrar, que hacen castings inmobiliarios, que meten garantías, cuatro meses de garantía y dos de fianza adicional, lo que hacen imposible para la mayoría social poder alquilar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que seamos serios. Incluso, aunque construyéramos a todo trapo, ¿cuánto tardaríamos -diez, veinte años- en poder cubrir la demanda real de vivienda? Aunque tuviéramos la capacidad, algo que es algo harto improbable, ¿es que lo único que cabe hacer es resignarse? ¿No tenemos derecho los españoles a decidir cómo queremos que sean nuestro país, nuestras ciudades o nuestros barrios? ¿Lo único que podemos hacer es tratar de igualar la presión de una demanda infinita, creciente y que cada año se convierte en más exacerbada? ¿No somos soberanos para decidir si queremos vivir en un país reconocible o no reconocible? ¿Cuánto tiempo vamos a seguir negando la realidad? Y la realidad es que no solo faltan casas, la realidad es que también tenemos una crisis de vivienda porque hay un shock en la demanda. Y no se puede seguir hablando de esta crisis de vivienda y no se puede seguir entendiendo esta crisis de vivienda si no se habla de los compradores extranjeros de alto poder adquisitivo que están comprando a tocateja lo que los españoles ni siquiera pueden llegar a adquirir a plazos y están calentando el mercado y están expulsando a gente de su casa (aplausos), y si no se habla tampoco de lo que está pasando con los precios en las zonas de renta más bajas, que se han duplicado precisamente como consecuencia de la invasión migratoria.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que, claro, si tenemos 700 000 de déficit estructural, 600 000 cada año y solo se construyen 90 000, parece que no hace falta ser campeón de las Olimpiadas Matemáticas del colegio para entender que los números no cuadran. Incluso, estos datos ofrecen una lectura más, una vuelta de tuerca más. En verdad, no solo es que no crezca el parque inmobiliario, sino que decrece, porque cada año salen del mercado de alquiler decenas de miles de unidades -repito, decenas de miles de unidades-, que se van a otros usos como consecuencia de la tolerancia con la okupación, la inquiokupación, los controles de precios, la ley de vivienda y toda esa serie de regulaciones nocivas, lo que ha dado como resultado exactamente todo aquello que sabíamos que iba a suceder: un desplome drástico de la oferta. Y todo esto mientras que el país ganaba tres millones de habitantes. Entonces, tenemos la mitad de la oferta que hace solo cinco años, pero tres millones más de habitantes. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Más personas, millones de personas más, y cientos de miles de casas menos. ¿Qué quiere decir? Hacinamiento, infravivienda, subarriendo, realquilados, chabolismo, familias viviendo en una habitación, dos familias viviendo en una habitación, tres. Y su solución, simplemente, únicamente es aumentar la producción de vivienda. ¿A qué ritmo? ¿Con qué capacidad? Si entran tres millones de personas, ¿hacemos tres millones de casas? Si entran diez, ¿qué hacemos? ¿Está nuestra red eléctrica capacitada para un aumento exponencial de hogares? No parece que goce de la mejor salud. ¿Y nuestros trenes? ¿Nuestras carreteras? Si crecen las ciudades a este nivel, habrá que mejorar los trenes y las carreteras. ¿Hay capacidad para que mejoren nuestros trenes y las carreteras? ¿Y centros de salud? ¿Pruebas médicas? ¿Hospitales? ¿Urgencias? Un crecimiento de población como el que se está planteando no se puede responder solo con oferta, porque lo que tendremos será barriadas abandonadas, depauperadas, sin servicios, sin seguridad y, por supuesto, sin ninguna calidad de vida. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Señorías del Partido Popular, el país en el que la crisis habitacional se podía solucionar simplemente aumentando la producción de vivienda dando a la manivela ya no existe. La España que, si se construía un puñado de casas y devolvíamos seguridad jurídica, volvería a tener alquileres asumibles ya fue. La España en la que, si se simplificaba el urbanismo, crecería otra vez el número de propietarios de rentas bajas y los propietarios jóvenes ya no existe. Lamentablemente, quedó atrás. Forma parte de otro mundo, otro mundo que el Partido Popular y el Partido Socialista se encargaron de destrozar con sus políticas de fronteras abiertas, regularizaciones masivas y concesiones abusivas de la nacionalidad. (Aplausos). Por desgracia, hoy vivimos en otro país, en un país en el que hay escasez de vivienda, sí, pero no solamente porque falten casas -700 000, según el Banco de España-; hay también escasez de vivienda porque crece sin límite, hasta el infinito, el número de demandantes de vivienda, más allá de cualquier previsión. Vamos a ver algunos datos. En España se constituye cada año el triple de hogares de los que se producen. Y, siendo esto una auténtica barbaridad, resulta un espejismo, porque el 85 % de los jóvenes sigue viviendo en casa de sus padres; por tanto, no están constituyendo hogares. Por tanto, en verdad, el déficit real acumulado es muy superior, y no es el triple, sino el cuádruple, el quíntuple, el séxtuple o una cantidad que somos incapaces de poder calcular.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Les cuento un secreto: esto es exactamente lo que había sucedido en todos los lugares donde se habían tomado medidas similares a los controles de precio, exactamente lo mismo, y no es un arcano ni un saber oculto, lo dice toda la literatura científica al respecto, basta con abrirla y ponerse a ojearla. (Aplausos). Si el principal fruto de la ley de vivienda fue la retirada masiva de unidades del parque existente, la reforma que hoy debatimos implicaría el fin del parque imaginado, el fin del parque futuro, el fin del parque que necesitamos, pues las cláusulas que impone de facto llevarán al fin de la inversión en vivienda, de la construcción para alquilar, de la gestión profesional de los alquileres y, sobre todo, de la rehabilitación, algo así como prohibir por decreto el futuro para enfrentarnos a un urbanismo apocalíptico. Visto lo visto, y viendo los resultados de dos años de ley de vivienda, lo cierto es que la única modificación que cabría esperar de esta ley es aquella que rece en su artículo único: supresión de la ley de vivienda. Cuando el edificio está en ruinas, no puede reformarse, se demuele, se derruye y se construye uno mejor encima. Eso es lo que haremos con su ley de vivienda. Exactamente, eso es lo que haremos, porque, de lo contrario, tendremos una España encogida, metida en ratoneras habitacionales y en cajas de zapatos. Cuando un país se encoge, quien paga la factura son sus clases populares; lo pagan tanto que terminaremos viviendo tan apretados y midiendo nuestra decadencia, precisamente, en centímetros.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pero hablemos exclusivamente de Cataluña, que es el campo de pruebas por excelencia en materia de regulaciones, el lugar en el que se aplica el cien por cien de la ley de vivienda. En Cataluña, primero, llegó la hora de la magia y con un chasquido de dedos hicieron desaparecer las mejores unidades del mercado, que se fueron directitas al alquiler de temporada, que marca ya máximos históricos gracias a ustedes. En Barcelona no es que se firme solamente un 10 % menos de contratos de alquiler cada año y se deposite un 10 % menos de fianzas en Incasol año tras año, es que más de la mitad de la oferta en Barcelona es de temporada. Es decir, gracias a la ley de vivienda, algunos han redescubierto el nomadismo; es para tomar nota, la verdad. Luego vino el milagro de la multiplicación de los precios. Con las mejores viviendas fuera de juego, las unidades más pequeñas, las más antiguas y las peor situadas se pegaron rápidamente al tope, dificultando aún más las cosas para las rentas más bajas, que tienen que destinar un porcentaje mayor de su sueldo para una casa cada vez más antigua y también más pequeña. Y, finalmente, como consecuencia de todo esto, vino el viaje en el tiempo. Gracias a ustedes, los más precarios vivirán como vivieron sus bisabuelos hace cien años, esto sí que es memoria histórica y de la buena (aplausos): escasez, familias amontonadas, pisos colmena, vidas apretadas y una clase trabajadora que ya no tendrá acceso a una vivienda, solamente a una habitación; la miseria monda y lironda de toda la vida, vaya, una vuelta a Dickens, a Cela, a los cuartos subdivididos y a la falta de privacidad e intimidad.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pues bien, dos años y medio es tiempo suficiente para poder evaluar la tan jaleada Ley por el Derecho a la Vivienda que hoy se viene a modificar, y lo cierto es que los datos son tan crudos y descarnados que asustan al miedo. ¿Qué tenemos? En toda España, la oferta por los suelos, un 22 % menos que hace solamente dos años un mínimo histórico, tanto que más que un mercado parece la evacuación en avalancha y a trompicones de un edificio en llamas, un sálvese quien pueda en el que pierden los de siempre: las personas sin casa, los jóvenes que buscan emanciparse, las familias con pocos recursos o que tienen menores o dependientes a cargo; toda una gama de potenciales inquilinos a los que se ha forzado a entrar en una rueda interminable de castings inmobiliarios, desembolsos arbitrarios y requisitos leoninos, capaz de llevarse por delante la salud mental de cualquiera. Lo cierto es que no ha pasado por casualidad. Han vaciado ustedes los portales inmobiliarios de anuncios mientras la población crecía a ritmo de 500 000 personas al año y el resultado es el único resultado aritméticamente posible y esperable: precios más altos que nunca y cada vez menos metros cuadrados por cada ciudadano. (Aplausos). Hacinamiento, ¡vaya!, hacinamiento. Señor Ibáñez, algunos andan obsesionados con las viviendas vacías cuando el drama en los barrios de menos renta no son las viviendas vacías, son los realquilados, son los subarriendos, son que tenemos a tres familias viviendo en un piso de sesenta metros cuadrados. Ese es el drama de los barrios populares y no las viviendas vacías.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley de medidas fiscales para combatir la especulación inmobiliaria.
«Está la iniciativa que da gusto verla. No hay ni una sola mención a nada de lo nuclear o del meollo del problema de la vivienda. Ni una palabra sobre el desequilibrio entre oferta y demanda. Ni una palabra sobre la escasez de vivienda que bloquea la emancipación de los jóvenes. Ni una palabra sobre cómo construimos algo que no sea propaganda o cuentos chinos. Ni una palabra sobre cómo hacer crecer el parque de vivienda protegida. Y no, el derecho de tanteo y retracto que tantas veces mencionan no es una forma para hacer crecer el parque de vivienda protegida del 2,5 al 10 en un año, como ustedes plantean. Ni una palabra tampoco sobre el desastre que han supuesto las regulaciones de los alquileres, con un desplome tal de la oferta que hemos condenado a rentas medias y bajas a vivir en el hacinamiento y en el piso compartido. Ni una palabra tampoco sobre cómo la inmigración masiva lleva a un auge desmedido de los precios de los arrendamientos. Lo decía el señor Ibáñez: es una cuestión aritmética. Da igual que sean de fuera o que sea su primo cuarto, el de Jaén. Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley de desarrollo de medidas que incentiven el teletrabajo para fijar población joven en...
«Lo mismo, visto lo visto, lo que quiere el español de Puebla de Sanabria, el de Argamasilla de Alba o el de la Montaña Palentina no es teletrabajo, no es llevar lo urbanita al campo, no son gaitas posmodernas y, desde luego, no son coworkings. Lo mismo lo que quiere es poder mantener su tradición familiar, poder vivir del fruto de su esfuerzo, poder seguir dando de comer a sus vecinos, poder seguir manteniendo una vida en comunidad, no tener que soltar amarras con sus amigos y su familia; tener un tren que coger, una empresa en la que trabajar, una tienda amiga en la que comprar. Lo mismo, ¿eh? Lo mismo esto no es algo demasiado descabellado. Lo mismo lo único que quiere es ser libre para poder decidir si un día quiere seguir siendo ganadero, agricultor, pescador, pastor o trabajador manual en una fábrica o en una industria; nada más y nada menos. (Aplausos). Justamente, ese derecho, el de ser libre y poder elegir, es el que ustedes niegan. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley de desarrollo de medidas que incentiven el teletrabajo para fijar población joven en...
«No contentos con ello, la cuarta fase prometía. Era la hora de liquidar los servicios que aún quedaban en pie en la España interior: sucursales bancarias, centros de salud, unidades oncológicas, estaciones, colegios, frecuencia de trenes, es decir, soledad, desconcierto, desconexión y abandono para millones de españoles; millones de españoles cuyo único delito fue, tal vez, no haber utilizado nunca sus agravios reales y clamorosos para chantajear al Estado, como sí hicieron otros -y aún siguen haciendo-que solamente recibían privilegios y parabienes. Pero ya sabemos cómo termina la historia: familias rotas, condenadas a vivir en la distancia y forzadas a tener vínculos precarios e intermitentes; abuelos que solamente ven a sus nietos de Pascuas a Ramos; chavales obligados a compartir semisótanos en un barrio degradado de la gran ciudad, a cientos de kilómetros de sus afectos; padres e hijos que no se tocan, que no se besan, que no se abrazan y que solamente se hablan por wasap o videollamada. Claro, una vez que nos hemos contado todo esto, ¿les suena de algo, señorías del Grupo Socialista, esta película? ¿Les suena de algo? Porque ustedes, junto con el Partido Popular, han sido los guionistas, los productores, los que han puesto la banda sonora, los que han copado el reparto, y ahora vienen aquí a contarnos que solamente eran parte del público. ¡Hay que tener la cara muy dura! (Aplausos). No, hombre, no, entre el público quien estaba era tanto hijo de vecino de la España interior hasta las narices de un bipartidismo que trafica con su medio de vida, que le niega un futuro, que trata su entorno como un photocall para domingueros y que cree que el vivero de España ya no es España, sino que es Perú, Sudáfrica, Turquía o Marruecos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley de desarrollo de medidas que incentiven el teletrabajo para fijar población joven en...
«Gracias, señora presidenta. Reconozco que cuando leí la iniciativa no sabía si había una cámara oculta o si estaba leyendo el guion de una tira cómica. Lo cierto es que me quedé absolutamente a cuadros. ¡El PSOE -es decir, el Partido Socialista, por si alguien duda- preocupado por el éxodo rural! ¡El PSOE, el partido artífice de la despoblación, el arquitecto del desmantelamiento industrial de España y uno de los partidos que más ha hecho por vaciar y vacilar a la España interior está ahora preocupado por el éxodo rural! (Aplausos). ¡Vivir para ver! Vamos a recapitular cómo hemos llegado hasta aquí. La primera fase fue lo de tratar a patadas a los productores, lo de tachar de delincuentes ambientales a los agricultores honrados, lo de creer que un trabajador industrial era un terrorista climático, lo de obligar a los ganaderos a pasar más tiempo en el despacho haciendo papeleo que en la dehesa con su ganado, lo de impedir a un pastor defender y proteger a sus ovejas de los ataques del lobo, lo de imponer a un pescador las horas y los días que podía o no faenar, lo de criminalizar a los regantes, lo de mirar por encima del hombro a Inés por trabajar con animales o a Pedro por llevar un tractor diésel.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«¿Hay alguna propuesta sobre cómo se van a agilizar los procesos de transformación del suelo, sobre cómo se van a aligerar trabas, trámites, licencias o informes sectoriales para que se pueda producir vivienda? No hay nada de esto. ¿Hay alguna cuestión relativa tal vez a aumentar edificabilidad o densidad? ¿Tiene alguna postura sobre esto? No sabemos absolutamente nada, y la cuestión es que, si no construimos nosotros, otros van a construir y van a vivir en una tienda de campaña, en una chabola o encima de un banco en un parque. Más cuestiones. La otra vía para ampliar vivienda, más allá de la construcción, es hacer que vuelvan al mercado las viviendas que se destinaron a usos no residenciales. Tampoco he visto que haya habido propuestas para conseguir que aquellos que ahora las tienen en otros usos vuelvan al mercado; yo no las he visto. Le ha dicho usted con bastante soberbia al diputado del Grupo Popular que a ver si aprendía y se reunía con su experta para poder leer los datos de INCASÒL. Yo le pregunto a usted, o si quiere a su experta, cómo se leen los siguientes datos: primer trimestre de 2021, 43 000 contratos registrados en INCASÒL; un año después, primer trimestre de 2022, 38 500; un año después, primer trimestre de 2023,»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Las principales crisis de vivienda en todo el siglo XX han tenido los mismos elementos: una demanda inflada y un rapidísimo crecimiento de esa demanda, muchas veces por migraciones internas campo-ciudad. Fue así al término de la Primera Guerra Mundial y en los años cincuenta, sesenta y setenta en España, un poquito antes en los principales países de Europa, y lo que hicieron las élites, que iban siempre un par de pasos por detrás, fue tratar de producir vivienda para que nadie se quedara fuera. Porque, si no, la solución cuando alguien no produce vivienda es que otro se la produce por sí mismo y entonces empiezan el hacinamiento, el piso compartido, el subarriendo, el realquilado del realquilado, el chabolismo o la infravivienda. ¿Queremos eso en España? Yo creo que ninguno de los que estamos aquí lo queremos. Entonces, no sé por qué motivo no hay ni una puñetera palabra en su plan sobre dónde van a vivir las personas que sus compañeros del Consejo de Ministros quieren traer en los próximos cinco años o seis años, los que dura el plan. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Es que no es una cuestión de que yo esté contra la inmigración. Sí, yo estoy contra la inmigración y usted está a favor, pero ¿dónde van a vivir? ¿Dónde van a vivir, de verdad? Y, desde luego, no me dirá que van a vivir exclusivamente en las viviendas sociales que van a producir, porque, al ritmo de diez mil al año, vamos a producir las viviendas que se necesitan -no sé-, quizá en el año 2527; parece que por ahora no las vamos a tener. Entonces, también habrá que facilitar los medios para que no solamente en el mercado social, sino también en el mercado libre, se pueda producir vivienda.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Me dice que hablo de inmigración, pero no hablo de inmigración, hablo de personas, porque el tema de la vivienda va de dos variables: de personas y de casas, no va solo de casas. Aunque en las cien páginas del Plan Estatal de Vivienda hablan solamente de casas, el tema de la vivienda va de personas y de casas. Incluso usted misma ha reconocido que hay un desajuste, un desequilibrio entre oferta y demanda, y ese desequilibrio, ese desajuste es porque no hay casas suficientes y hay muchas personas. Usted podrá entender que el motivo por el cual se fue a pique el anterior Plan Estatal de Vivienda y por el cual se irá a pique el siguiente Plan Estatal de Vivienda es porque no hay capacidad para producir vivienda al ritmo que entran personas en este país, es así de sencillo. (Aplausos). VOX tendrá una postura muy dura, que será el control de fronteras, que no entre ninguna persona o que se vayan muchas que están aquí. Muy bien, pero se lo voy a decir en sus términos, no en los términos de VOX: usted, que es cosmopolita, internacionalista y quiere que vengan personas, dígame dónde van a vivir las personas que usted -usted o el Consejo de Ministros- quiere que vengan, porque a veces tengo la sensación de que le ponen a usted la zancadilla. Usted puede prometer construir viviendas sociales a mansalva, pero nunca van a ser suficientes como para poder dar respuesta a la demanda masiva que está llegando a nuestro país. (Aplausos). Son insuficientes; aunque construyan las diez mil que construyen actualmente o, aunque hagan un porrón de viviendas, son insuficientes. Y las personas que vienen tienen la malísima costumbre de desear un techo y cuatro paredes, de necesitar una vivienda. ¿Cómo van a dar respuesta ustedes a esto? Porque es que no hay ni una puñetera palabra al respecto y la vivienda no se puede entender sin contexto.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«La traca llega con el impulso al coliving y al cohousing, que es el nombre chuli que ustedes le dan al subarriendo y al realquiler de toda la vida, al hacinamiento de la posguerra, a estar tan pelado que tienes que vivir con extraños. Lo alucinante no es ya que se inventen anglicismos para disfrazar la miseria monda y lironda, porque es miseria -saben tan bien como yo que, aunque la mona se vista de seda, mona se queda y aunque el coliving se vista de seda, precariedad se queda-, lo abracadabrante, de verdad, es que le metan pasta a la precariedad y traten de vendérnosla como deseable. Atención al parrafito, que se las trae: 'Se promoverán modalidades de vivienda en las que los espacios de interrelación vayan ganando superficie a los espacios meramente privativos, lo cual posibilita una mayor integración y relación entre los residentes'. Cierro comillas. Claro, hacer turnos para entrar al baño con desconocidos, compartir el mando de la tele o la balda de la nevera con ellos facilita mucho la integración y la relación entre los residentes. Es la leche, es el no va más. Yo no sé cómo no se nos había ocurrido antes. Aunque, pensándolo bien, en verdad sí que se nos había ocurrido antes; no a nosotros, evidentemente. Esta modalidad que ustedes describen no es más que la versión posmoderna de las antiguas kommunalkas de los países socialistas de Europa del Este, donde las familias vivían como insectos en un terrario y lo único propio que tenían era su camastro. (Aplausos). Pues bien, ahora vamos a meter financiación a las nuevas kommunalkas del siglo XXI. Las zonas comunes ya no serán los patios, los rellanos o los portales; ahora serán los sofás, la vitrocerámica y los pasillos. Todo un avance de este Gobierno de progreso. Y hasta aquí el comentario de las propuestas. Dejo para la réplica las sangrantes omisiones que hay en su plan, que demuestran que, más que un plan de trabajo, nos encontramos ante un plan de marketing. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Parece una broma lo de las ayudas al medio rural para adquirir o rehabilitar vivienda. ¿Cómo es exactamente la película? Primero nos cargamos las oportunidades en el medio rural y después expulsamos a todos sus jóvenes, les condenamos a vivir en un 'zulazo' en un barrio degradado de la gran ciudad y les forzamos a hablar con sus padres exclusivamente por wasap y a que vean a sus abuelos solamente en Navidad y en Semana Santa. Y llegados a este punto, ¿ahora decimos que vamos a querer que la gente viva en las cabezas de comarcas, en las agrociudades y en el medio rural? De nuevo parece que se saltan un pequeño detalle sin importancia, y es que para poder vivir en un pueblo hace falta que haya trabajo en ese pueblo. ¿De qué van a trabajar los aspirantes a su ayuda si ustedes creen que aquel que es agricultor es un delincuente ambiental o que aquel que trabaja en una industria es un terrorista climático? (Aplausos). ¿De qué van a trabajar si ustedes hacen que los ganaderos pasen más tiempo en un despacho que en la dehesa, si han cambiado los olivos por placas solares, si están condenando al cierre a cualquier sector mínimamente productivo que hay aún en pie en la España vaciada y vacilada por el bipartidismo? Pero van a comprar sus casas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Gracias, señor presidente. Buenos días, señora ministra. Algunos tenemos la sensación de estar viviendo un continuo déjà vu en esta Cámara, un eterno día de la marmota que comienza, como siempre, con promesas rimbombantes y declaraciones pomposas -la legislatura de la vivienda, el quinto pilar del estado del bienestar, cambio histórico de paradigma, el plan más ambicioso de la democracia- y que termina también, como todos los días de la marmota, como siempre, con imágenes descarnadas: castings inmobiliarios, parejas embutidas en pisos compartidos, cuarentones durmiendo en la vieja litera de casa de sus padres, semisótanos a precios de mansión y niños que no nacen ni nacerán. Y así una y otra vez, discurso tras discurso, debate tras debate. Y es que entre su discurso y la realidad hay un trecho insalvable, un océano en el que se ahoga la clase media, en el que naufragan los sueños y necesidades de las familias y donde marcha errante y errática una juventud sin casa, sin esperanza, sin estabilidad y también sin paciencia.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Frente a tanto disparate, tenemos el deber de esbozar las líneas maestras de una política de vivienda diferente; una política de vivienda basada en el bien común, la justicia y el apoyo a la familia; una política de vivienda conservadora; una política de vivienda con raíces y con mirada larga; una política que, ante la escasez, no dude de que la solución es construir y permitir construir, porque, si no, la alternativa es hacinamiento, infravivienda y chabolismo; una política que sea consciente de que las casas hacían falta ayer no, antes de ayer y que, en consecuencia, se lance a acelerar trámites, a acelerar trabas, a acelerar procesos de transformación del suelo, a promocionar la densidad y a inundar España otra vez de bloques para las familias. Necesitamos una política que sepa que las grúas son solo el medio y no el fin, y que de nada servirá construir si no se hace al servicio de un norte moral, el de conseguir que la propiedad vuelva a estar lo más distribuida posible, el de facilitar que los chicos de San Blas, de las Delicias o de Huelin puedan ser dueños de su casa y así puedan ser también dueños de su propio destino. (aplausos). Debemos esbozar una política que, ante la devastación del mercado de alquileres, trate de recomponer las relaciones entre caseros e inquilinos, promocionando aquello que ambos buscan: los primeros, garantía en el cobro y seguridad en la recuperación de la posesión; los segundos, oferta abundante, asequible y estable. Necesitamos una política que proteja la comunidad y nuestra soberanía inmobiliaria, grabando de forma acusada la compra de vivienda por parte de capital extranjero y utilizando lo recaudado para hacer vivienda protegida y bonificaciones fiscales para las familias españolas; una política que quite los indecentes impuestos a la compra de primera vivienda o que difiera su pago, si no es posible lo otro, para que estos no se conviertan en un obstáculo imposible de franquear para jóvenes y clases medias (aplausos); una política que ayude a los españoles con liquidez, pero sin ahorros, a desarrollar su proyecto vital con avales o con créditos blandos que se vayan condonando parcialmente en función del número de hijos que vayan teniendo las familias, porque es mucho más importante tener hijos que ir pagando un préstamo; una política que diga sin miedo que fronteras seguras son pisos asequibles y que ponga al español primero en la compra, primero en el alquiler, primero en la vivienda social, primero en la vivienda protegida, primero en las bonificaciones, primero en las ayudas, y segundo, y tercero, y cuarto, y quinto; una política que no se mire el ombligo y que sea consciente de que España no termina ni en la M30 ni en Gracia y que, en consecuencia, reconozca que no habrá solución posible para el problema de la vivienda en las grandes capitales si no devolvemos industria, servicios e infraestructura a las cabezas de comarca, a las pequeñas y medianas ciudades. (Aplausos). En definitiva, necesitamos una política de vivienda regida por los más altos ideales, acceso popular y asequible a la propiedad, familias estables, comunidades fuertes y enraizadas, barrios reconocibles y ciudades habitables en las que merezca la pena vivir. La España feliz de los toldos verdes o la España del experimento bipartidista. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»