Archivo
Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
21 declaraciones
-
Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Basta de blanquear a esta señora que afirma saber mucho de vivienda (no es coña) y que no tiene reparos en mentir abiertamente sobre los datos públicos y archiconocidos de desplome de oferta tras las regulaciones. No es un personajillo peculiar o simpaticón ni pone una nota de color en estas elecciones. Hay que señalarla como lo que es. Responsable, sin matices, de la crisis habitacional. Sus ideas (decrecentismo, no construir, controlar precios, inmigración masiva) llevan siendo hegemónicas al menos una década y son las que están detrás del desequilibrio entre la gente que busca casas y las casas disponibles. Solo con sus ideas se llega a la escasez, a meter a tres familias en un piso de 60m2, a los currelas que viven en casapadres con 36 y a los precios de récord. Y se lo vamos a recordar todos los días.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
-
Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Lo sabía todo el mundo. También el Gobierno. Las medidas de los decretos solo agravan una herida ya bestial. Cada vez menos oferta. Cada vez más escasez. Cada vez precios más altos. Y esto en un contexto de aumento salvaje de la demanda lleva a cada vez más cástings inmobiliarios, más selección de candidatos, más jóvenes sin emanciparse, más proyectos familiares paralizados, más excluidos e inalquilables. Y, por supuesto, más hacinamiento. Dos o tres familias eb un piso. Una lista interminable de potenciales inquilinos (tan interminable que es todo el mundo) y una oferta de viviendas totalmente rígida. Las condiciones ideales para que la mayoría social española acabe en una cuneta residencial mientras cuatro se forran. Gracias al Gobierno.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
-
Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Aumento de demanda y sobrerregulación de oferta conducen siempre a lo mismo: escasez, precios más altos, cástings para acceder a un parque menguante de pisos, selección de candidatos por renta o solvencia, hacinamiento como estrategia para hacer frente a los precios, locales desplazados o excluidos y aumento de la informalidad. Siempre es lo mismo. Y siguen erre que erre porque su único objetivo es que no tengas casa.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
-
Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
La escasez es una opción políticaVer en X ↗ Ficha cita otro tweet
-
Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Más de la mitad de los inquilinos. Y tendrán narices de decir que esto no influye en la escasez, el encarecimiento, las emancipaciones postergadas y el hacinamiento.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años -cinco millones de demandantes de vivienda- es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!-Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!-Rumores).»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«¿Podemos estar fantaseando sobre cuántas viviendas hay que construir sin dedicar un mísero renglón al crecimiento de la demanda, sin pensar en cómo detenerla, en cómo revertirla, en cómo atajarla, en cómo acabar con ello? ¿De verdad? Aquí está el quid de la cuestión, en la conexión directa que existe entre lo que pasa en Canarias, en El Prat o en Barajas y lo que luego vemos en Idealista. Es algo muy simple. Cuando la población crece de forma explosiva, muy por encima de su parque residencial, el resultado es siempre el mismo: escasez, encarecimiento, hacinamiento y expulsión del mercado de quien ni puede pagar ni puede permitirse una degradación de sus estándares habitacionales hasta niveles desconocidos en Europa. Y eso es en lo que estamos: en el subarriendo, en el realquilado, en el piso patera, en los salones convertidos en dormitorio, en cuatro o cinco familias en un pisucho de 50 metros cuadrados. En el chabolismo vertical. En eso estamos, en el chabolismo vertical. (Aplausos). Por tanto, volvamos al inicio, y es que hay que aumentar la oferta. Pero ¿para quién? La abrumadora mayoría de gente que busca una vivienda tiene entre 20 y 39 años. ¿Sabían ustedes que en España hay cuatro millones y medio menos de españoles entre 20 y 39 años que hace dos décadas? Cuatro millones y medio de españoles menos buscando vivienda. Según estos datos, deberían sobrar las casas como churros, y, sin embargo, estamos en el momento más dramático de acceso a la vivienda. (Aplausos). ¿Por qué? Porque la demanda nacional ha sido sustituida y superada por millones de nuevos demandantes llegados del exterior. O, dicho de otro modo, haber permitido o haber fomentado irresponsablemente la entrada masiva de millones de inmigrantes durante estos años lo que ha supuesto en la práctica ha sido impedir a nuestros jóvenes emanciparse, acceder a una vivienda digna y disfrutar de una vida plena.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«Muchas gracias. Dice el señor Pisarello: 'Una familia, una casa o barbarie'. Ese es el problema, que han cogido ustedes el BOE y tenemos la barbarie. (Aplausos). Toda política pública consiste en hacer coincidir dos realidades. La política laboral intenta unir a quien quiere trabajo y a quien lo ofrece, a empleador y empleado: por eso nos preocupamos por que haya incentivos a la contratación, de un lado, y buenos programas formativos, de otro. La política sanitaria intenta casar las necesidades de la población con sus hospitales y sus médicos, a pacientes e infraestructuras. Solo hay una política en la que esto no rija, que es la de vivienda, porque ninguno de ustedes, ninguno en esta Cámara observa el problema contemplando oferta y demanda, es decir, contemplando casas y personas. El PSOE niega la escasez de oferta. Para ellos no importa el número de viviendas que haya en el mercado. Por eso se ufanan de su web chusca, con cuatro pisos y medio, y celebran como positiva una ley de vivienda que ha sido una calamidad para la oferta.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Son muy ridículas las consecuciones en lo relativo a vivienda social. Cada año hay más denuncias por okupación que viviendas terminan las administraciones públicas. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, hace gestos negativos). No diga que no, señora ministra. Puede usted ver ambos datos entrando en la página de su ministerio y del Ministerio del Interior, ambos datos son públicos para todo español que sepa leer. (Aplausos). Y no es solo que hagan poca, sino que la poca que hacen las administraciones públicas españolas ya sabemos quién se la lleva: los amigos del PP, los amigos del PSOE, los fondos o extranjeros recién llegados. Entonces, los españoles corrientes descubren que tampoco pueden competir ahí. Descubren que lo que debería ser su refugio es, al final, su condena, que también en esto son los últimos de la cola. No solo los últimos, sino que descubren todavía algo más humillante, que con sus impuestos están financiando viviendas que ellos jamás recibirán, que los españoles sin casa están pagando las casas a quienes acaban de llegar (aplausos), porque los criterios actuales priorizan casi exclusivamente la renta, la vulnerabilidad y el desarraigo, y ningún trabajador español, por precario que sea, puede competir con todo el mundo por una vivienda social. Es un juego amañado desde el principio, trucado, de bolas calientes. Eso destruye inevitablemente la solidaridad social y la solidaridad nacional. Los Estados de bienestar nacieron para eso, para proteger a los compatriotas que necesitan del abrazo colectivo. Eso es así y debería ser así en cualquier nación seria del mundo. En Suecia, primero los suecos; en Honduras, primero los hondureños; en Kuwait, primero los kuwaitíes; y en España, primero los españoles. Es la necesidad y ese es el verdadero drama. No solo la escasez, no solo los precios, sino la sensación creciente de abandono nacional, la sensación de que el español siempre va último en su propio país para todo, para comprar, para alquilar o para recibir una vivienda social.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Las consecuencias son las únicas posibles y, desde luego, las esperables: cientos de candidatos por cada piso que se anuncia, filtros de acceso cada vez más duros, castings de película; españoles descartados, sin casa, enviados a una cuneta social, y hacinamiento como única respuesta a la escasez. La casa de tres habitaciones que antes alojaba a los padres y a dos hijos ahora es habitada por tres familias inmigrantes o tres grupos de estudiantes, uno en cada habitación. Una degradación lastimosa de las condiciones de vida: ollas debajo de la cama, armarios donde convive la ropa con la comida, niños que hacen los deberes en el suelo... Esto no es progreso, ni legislatura de la vivienda, ni coliving, ni nada molón; esto es chabolismo vertical. Y esto es algo que los españoles, que cuando miran por el retrovisor se encuentran con la casa en propiedad en la que nacieron, no pueden permitirse y no pueden tolerar de ninguna forma. Entonces ocurre algo devastador: el trabajador español ya no puede competir por un alquiler sin rebajar brutalmente su nivel de vida, sin renunciar a su intimidad, a su estabilidad, a su dignidad. Así es como una generación entera empieza a redescubrir formatos habitacionales que son más propios de la novela social del siglo XIX o de la inmediata posguerra: habitaciones realquiladas, treintañeros compartiendo piso eternamente, parejas incapaces de poder tener hijos, niños creciendo sin espacio... Claro, si en la compra la familia española no podía competir con las rentas de un millonario de Ciudad de México, de Londres o de Pekín, en el alquiler resulta que ha sido condenado a una cruel disyuntiva: o destinar una parte obscena de su sueldo a pagar la renta y llegar con el agua al cuello al día 15, 16 o 17 de cada mes, o aceptar condiciones impropias de un país europeo en el siglo XXI. Por tanto, el español corriente ha quedado atrapado: demasiado pobre para comprar, demasiado acostumbrado a vivir con dignidad para poder alquilar con el hacinamiento actual, demasiado español para recibir vivienda social.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Con el problema de la vivienda asistimos a un fenómeno fascinante en términos psicológicos: el de una izquierda infantil que se queja de los síntomas mientras celebra la enfermedad; el de una casta dirigente que fomenta exactamente aquello que afirma combatir; el de unos políticos incapaces de hacerse cargo de las consecuencias prácticas de la aplicación de sus propias ideas, no de las de otros, de sus propias ideas. (Aplausos). Suben diputados a esta tribuna a bramar contra la especulación sin entender algo elemental: que solo se puede especular con aquello que escasea y mucha gente necesita. Lamentan que la vivienda sea un negocio quienes han generado las condiciones oportunas para que pueda serlo. Predican contra los fondos los que llevan años asegurándoles ganancias estratosféricas. Fingen consternación por la acumulación inmobiliaria quienes la han propiciado. Pero todo es un simulacro, una pose, una performance. Lo que hoy tenemos en el mercado inmobiliario es exactamente lo que los grandes pedirían a los Reyes Magos: escasez permanente y millones de personas compitiendo desesperadas por cada vivienda, es decir, precios desbocados y rentabilidades disparadas. Lo paradójico es que la carta a los reyes de los fondos se parecería bastante a la carta a los reyes que escribirían sus señorías de SUMAR. Y es que si hoy hay grandes patrimonios fijando precios a placer es porque ustedes les han garantizado exactamente lo que necesitaban: una demanda infinita y una oferta bloqueada. Y si, además, hay una creciente concentración de la propiedad es porque a Paula, a Marc y a millones de jóvenes como ellos se les ha impedido comprar, se les ha vetado comprar tras décadas de salarios estancados, regulaciones crediticias y unos impuestos a la compra -sus impuestos a la compra- que se han convertido en una muralla infranqueable para unas clases medias en declive. Primero destruyen la propiedad popular y luego se escandalizan de que solo puedan comprar fondos y corporaciones. (Aplausos). Si yo fuera un gran actor del mercado, desde luego que pediría el voto para políticos tan obedientes, que me asegurarían cada año la llegada de cientos de miles de clientes mientras impiden que salga al mercado una sola casa más y desguazan el poder adquisitivo de jóvenes, familias y trabajadores.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Por las ideas y por la aplicación práctica de estas ideas. (Aplausos). Si hoy los grandes pueden fijar precios a placer es porque ustedes, señor ministro, han generado las condiciones idóneas para ello con una oferta pírrica, artificialmente pírrica, y una demanda estrafalariamente inflada, artificialmente inflada. Así es como se puede especular, cuando un bien escasea y mucha gente lo quiere. (Rumores). Y eso es lo que ustedes han hecho con el mercado de la vivienda: que sea un bien escaso y que mucha gente cada vez más lo quiera. En esta situación de urgencia nacional, ustedes se descuelgan con este decreto que, desde luego, no resuelve el problema, sino que lo aplaza y lo agrava. Lo aplaza porque es pan para hoy y hambre para mañana. Es una patada hacia adelante, pura procrastinación política, porque el problema de los precios y la escasez seguirá ahí, seguirá ahí. (Continúan los rumores). Por mucho que ustedes cierren los ojos, el problema seguirá ahí y requerirá soluciones estructurales. Y lo agrava porque este cambio regulatorio repentino, esta nueva arbitrariedad, incrementará la desconfianza de muchos arrendadores, lo que llevará a una retirada masiva de unidades del mercado. Justo lo mismo que sucedió con el Real Decretoley 11/2020, con cada una de sus cinco prórrogas y con la ley de vivienda. Y es que sus experimentos normativos han llevado a la desaparición de más de la mitad de la oferta disponible en el año 2020, justo cuando mi hermana firmó su contrato. Más de la mitad de la oferta se ha evaporado; no es un truco de magia. ¿Ustedes entienden el dolor que encierra esta frase, que se haya evaporado más de la mitad de la oferta, lo que significa que cada vez haya menos pisos para cada vez más personas? Deben entenderlo porque son ustedes los que tienen la paternidad de esta situación. Son ustedes los que la han creado. Sin embargo, siguen empeñados en nuevos atajos y en nuevas improvisaciones. Atajos e improvisaciones que, tal vez, solventen puntualmente la papeleta hoy hasta dentro de un año. Pero esto es un puro espejismo y nada más, porque condenará a todos los que están fuera del mercado. (Continúan los rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Si hay motivo para oponerse a este real decreto ley no es por revolucionario, sino por timorato y pacato; es por ser la viva representación de una casta política que parasita lo público en sus discursos, que saquea lo público para dárselo a sus amigos y que desguaza lo público en el momento en el que lo público tiene que actuar, que es en este momento. En este momento lo desguaza una casta depredadora de recursos que ha mandado al garete a mi generación. (Aplausos). Y, finalmente, el razonamiento desde el punto de vista de la eficacia práctica y los resultados, que, en verdad, es lo único que debería importarnos aquí; no los dogmatismos, no, sino los resultados. ¿Qué pasa cuando la Administración dice al particular que tiene que ser el encargado de proveer vivienda siempre y en todo momento, con independencia de que le paguen o no, con independencia de que pueda recuperar la posesión de la vivienda o no? Pues que el particular, que evidentemente no es idiota, desconfía. Y, si desconfía y se siente inseguro, ¿qué hace? Que saca su vivienda del mercado de alquiler. Desde que está esta medida tenemos la mitad de oferta en alquiler que cuando empezó, la mitad. Una persona que entra en un portal inmobiliario tiene la mitad de las casas que cuando esta medida empezó. ¡La mitad de las casas! (Aplausos). ¿Sabe lo que significa? Necesita un croquis para unir los puntos. ¿Quiere un croquis para unir los puntos? ¿Qué significa la escasez? Que suben los precios. ¿Y qué significa que suben los precios? Que la gente lo pasa mal. Y eso los que lo sacan. Pero los que no lo sacan, ¿qué hacen? Que empiezan a filtrar, que hacen castings inmobiliarios, que meten garantías, cuatro meses de garantía y dos de fianza adicional, lo que hacen imposible para la mayoría social poder alquilar.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Señorías del Partido Popular, el país en el que la crisis habitacional se podía solucionar simplemente aumentando la producción de vivienda dando a la manivela ya no existe. La España que, si se construía un puñado de casas y devolvíamos seguridad jurídica, volvería a tener alquileres asumibles ya fue. La España en la que, si se simplificaba el urbanismo, crecería otra vez el número de propietarios de rentas bajas y los propietarios jóvenes ya no existe. Lamentablemente, quedó atrás. Forma parte de otro mundo, otro mundo que el Partido Popular y el Partido Socialista se encargaron de destrozar con sus políticas de fronteras abiertas, regularizaciones masivas y concesiones abusivas de la nacionalidad. (Aplausos). Por desgracia, hoy vivimos en otro país, en un país en el que hay escasez de vivienda, sí, pero no solamente porque falten casas -700 000, según el Banco de España-; hay también escasez de vivienda porque crece sin límite, hasta el infinito, el número de demandantes de vivienda, más allá de cualquier previsión. Vamos a ver algunos datos. En España se constituye cada año el triple de hogares de los que se producen. Y, siendo esto una auténtica barbaridad, resulta un espejismo, porque el 85 % de los jóvenes sigue viviendo en casa de sus padres; por tanto, no están constituyendo hogares. Por tanto, en verdad, el déficit real acumulado es muy superior, y no es el triple, sino el cuádruple, el quíntuple, el séxtuple o una cantidad que somos incapaces de poder calcular.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pero hablemos exclusivamente de Cataluña, que es el campo de pruebas por excelencia en materia de regulaciones, el lugar en el que se aplica el cien por cien de la ley de vivienda. En Cataluña, primero, llegó la hora de la magia y con un chasquido de dedos hicieron desaparecer las mejores unidades del mercado, que se fueron directitas al alquiler de temporada, que marca ya máximos históricos gracias a ustedes. En Barcelona no es que se firme solamente un 10 % menos de contratos de alquiler cada año y se deposite un 10 % menos de fianzas en Incasol año tras año, es que más de la mitad de la oferta en Barcelona es de temporada. Es decir, gracias a la ley de vivienda, algunos han redescubierto el nomadismo; es para tomar nota, la verdad. Luego vino el milagro de la multiplicación de los precios. Con las mejores viviendas fuera de juego, las unidades más pequeñas, las más antiguas y las peor situadas se pegaron rápidamente al tope, dificultando aún más las cosas para las rentas más bajas, que tienen que destinar un porcentaje mayor de su sueldo para una casa cada vez más antigua y también más pequeña. Y, finalmente, como consecuencia de todo esto, vino el viaje en el tiempo. Gracias a ustedes, los más precarios vivirán como vivieron sus bisabuelos hace cien años, esto sí que es memoria histórica y de la buena (aplausos): escasez, familias amontonadas, pisos colmena, vidas apretadas y una clase trabajadora que ya no tendrá acceso a una vivienda, solamente a una habitación; la miseria monda y lironda de toda la vida, vaya, una vuelta a Dickens, a Cela, a los cuartos subdivididos y a la falta de privacidad e intimidad.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Gracias, señora presidenta. Señorías, las políticas públicas no van de eslóganes, van de resultados. Van de experiencia, de evidencia, de realidad, no de proclamas ni de dogmatismos; tampoco de buenas intenciones, señor Ibáñez, que yo sé que usted las tiene. En política lo que funciona se mantiene, se mejora, se adapta, se refuerza, se reforma, y lo que fracasa se deroga, se aparta, se relega, se descarta, pero también se aprende de ello y se recuerda para no repetirlo. ¿Cómo se traduce todo esto en materia de vivienda? Muy sencillo: la legislación que permite que haya más pisos en el mercado, que favorece la emancipación de los jóvenes, la que relaja los precios de los alquileres, la que facilita que la gente corriente pueda adquirir una vivienda y la que alivia el bolsillo de los que menos tienen es una legislación benigna, útil y que sirve al bien común. Por el contrario, la legislación que reduce la oferta, que genera escasez, que acorrala a los que peor lo pasan, que ataca la dignidad material de las personas, que presiona al alza los precios es una legislación antisocial, antipopular y que destruye el tuétano de nuestra sociedad, que es el bienestar y la autonomía de las familias.»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre el uso responsable de algoritmos en portales inmobiliarios.
«Finalmente, y fracasado por supuesto todo lo anterior, con una juventud que vaga errante entre castings inmobiliarios y alquileres intermitentes, nos dicen ahora que la solución es regular el algoritmo de Idealista y Fotocasa; que lo que falta para que los jóvenes se puedan emancipar es colocar bien el banner en la página web de la aplicación. Debe ser un chiste de humor negro. Es como si en mitad de una crisis alimentaria, como si en una hambruna que está diezmando la población, nos pusiéramos a regular el orden en el que tienen que aparecer los platos en las cartas de los restaurantes. O como cuando falta pan, que en lugar de producir pan, nos dedicáramos a decir el orden en el que tienen que aparecer los bollos en la vitrina de las pastelerías. Exactamente eso. (Aplausos). Lo cierto es que no. Es que estamos en una situación de escasez. Que hay un déficit de viviendas que ya se acerca al millón de casas en la actualidad y se va incrementando en 200 000 cada año. ¿Y nos quieren hacer creer de verdad que el problema de la vivienda es el orden en el que aparecen los anuncios en Idealista? Entendiendo que puedan mejorarse mucho, muchísimo, las cuestiones de los algoritmos, el problema de ninguna de las formas puede ser el algoritmo. El problema es que no hay pisos, que no solamente no han construido sino que también han sacado todos los pisos que estaban en el mercado. Han vaciado las aplicaciones igual que han vaciado los barrios y no queda ni un puñetero piso en alquiler en oferta. (Aplausos). Hay códigos postales en este país que no tienen ningún piso disponible. Hay municipios de más de 30 000 y 40 000 habitantes que no tienen ni un anuncio, ¡ni un anuncio! Cuando uno entra en una aplicación, tiene la mitad de los pisos disponibles que en el año 2020, la mitad, y los que hay son para verlos: alquiler de temporada, por habitaciones, pisos okupados, zulos a precio de mansión. Este es su legado. Y ahora nos dicen que no, que el problema no son las regulaciones fallidas, la inseguridad que han generado estas regulaciones, sino que el problema es el software y un algoritmo. La verdad es que es para volverse absolutamente loco. Sencillamente, si no hay pan, no se puede regular el orden en el que se reparten las migas. Si no hay vivienda, el algoritmo es absolutamente irrelevante. Pueden regular, si quieren ustedes, hasta el color de las aplicaciones, que la realidad no va a cambiar. Y la realidad es la misma: una generación esperando un piso que nunca llega. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley de medidas fiscales para combatir la especulación inmobiliaria.
«Está la iniciativa que da gusto verla. No hay ni una sola mención a nada de lo nuclear o del meollo del problema de la vivienda. Ni una palabra sobre el desequilibrio entre oferta y demanda. Ni una palabra sobre la escasez de vivienda que bloquea la emancipación de los jóvenes. Ni una palabra sobre cómo construimos algo que no sea propaganda o cuentos chinos. Ni una palabra sobre cómo hacer crecer el parque de vivienda protegida. Y no, el derecho de tanteo y retracto que tantas veces mencionan no es una forma para hacer crecer el parque de vivienda protegida del 2,5 al 10 en un año, como ustedes plantean. Ni una palabra tampoco sobre el desastre que han supuesto las regulaciones de los alquileres, con un desplome tal de la oferta que hemos condenado a rentas medias y bajas a vivir en el hacinamiento y en el piso compartido. Ni una palabra tampoco sobre cómo la inmigración masiva lleva a un auge desmedido de los precios de los arrendamientos. Lo decía el señor Ibáñez: es una cuestión aritmética. Da igual que sean de fuera o que sea su primo cuarto, el de Jaén. Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. Más gente y menos casas, suben los precios. (Aplausos).»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Frente a tanto disparate, tenemos el deber de esbozar las líneas maestras de una política de vivienda diferente; una política de vivienda basada en el bien común, la justicia y el apoyo a la familia; una política de vivienda conservadora; una política de vivienda con raíces y con mirada larga; una política que, ante la escasez, no dude de que la solución es construir y permitir construir, porque, si no, la alternativa es hacinamiento, infravivienda y chabolismo; una política que sea consciente de que las casas hacían falta ayer no, antes de ayer y que, en consecuencia, se lance a acelerar trámites, a acelerar trabas, a acelerar procesos de transformación del suelo, a promocionar la densidad y a inundar España otra vez de bloques para las familias. Necesitamos una política que sepa que las grúas son solo el medio y no el fin, y que de nada servirá construir si no se hace al servicio de un norte moral, el de conseguir que la propiedad vuelva a estar lo más distribuida posible, el de facilitar que los chicos de San Blas, de las Delicias o de Huelin puedan ser dueños de su casa y así puedan ser también dueños de su propio destino. (aplausos). Debemos esbozar una política que, ante la devastación del mercado de alquileres, trate de recomponer las relaciones entre caseros e inquilinos, promocionando aquello que ambos buscan: los primeros, garantía en el cobro y seguridad en la recuperación de la posesión; los segundos, oferta abundante, asequible y estable. Necesitamos una política que proteja la comunidad y nuestra soberanía inmobiliaria, grabando de forma acusada la compra de vivienda por parte de capital extranjero y utilizando lo recaudado para hacer vivienda protegida y bonificaciones fiscales para las familias españolas; una política que quite los indecentes impuestos a la compra de primera vivienda o que difiera su pago, si no es posible lo otro, para que estos no se conviertan en un obstáculo imposible de franquear para jóvenes y clases medias (aplausos); una política que ayude a los españoles con liquidez, pero sin ahorros, a desarrollar su proyecto vital con avales o con créditos blandos que se vayan condonando parcialmente en función del número de hijos que vayan teniendo las familias, porque es mucho más importante tener hijos que ir pagando un préstamo; una política que diga sin miedo que fronteras seguras son pisos asequibles y que ponga al español primero en la compra, primero en el alquiler, primero en la vivienda social, primero en la vivienda protegida, primero en las bonificaciones, primero en las ayudas, y segundo, y tercero, y cuarto, y quinto; una política que no se mire el ombligo y que sea consciente de que España no termina ni en la M30 ni en Gracia y que, en consecuencia, reconozca que no habrá solución posible para el problema de la vivienda en las grandes capitales si no devolvemos industria, servicios e infraestructura a las cabezas de comarca, a las pequeñas y medianas ciudades. (Aplausos). En definitiva, necesitamos una política de vivienda regida por los más altos ideales, acceso popular y asequible a la propiedad, familias estables, comunidades fuertes y enraizadas, barrios reconocibles y ciudades habitables en las que merezca la pena vivir. La España feliz de los toldos verdes o la España del experimento bipartidista. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Entonces, tirada por la borda la palanca de la construcción, una de las principales herramientas dentro del campo del que estamos hablando, y en un contexto en el que cada vez era mayor el déficit de casas, lo suyo supongo que sería procurar tener un mercado de alquiler lo más funcional posible, donde se armonizaran los intereses de inquilinos y caseros; los de los inquilinos son la estabilidad y la asequibilidad, y los de los caseros, la garantía en el cobro y la seguridad en la recuperación de la posesión. Armonizando estos intereses podríamos tener una oferta de larga duración amplia, sostenida, que permitiera garantizar que nadie se quede sin casa. Nada más lejos de la realidad, los mismos ases intelectuales que desafiaron toda lógica aritmética al negarse a construir, salieron ahora con el mito de las regulaciones y los controles de precio. Unas medidas desfasadas que literalmente no han funcionado en ningún lugar del mundo y que aquí no iba a ser menos. El resultado: destrucción de la mitad de la oferta en un puñado de años, escasez, mercado negro, requisitos leoninos para los nuevos inquilinos, exclusión residencial de cada vez más sectores de la población... Vamos, un regalito envenenado para Sara y Santi, gentileza de unos diputados y un Gobierno dispuestos a arruinarles la vida con tal de satisfacer sus dogmas ideológicos. (Aplausos).»
-
Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Señora ministra, los números son cabezones, son tozudos, son elocuentes: 120 000 inmuebles menos que hace solamente dos años, ¡120 000! Desde 2020, momento en el que empezaron ya con el laboratorio y las primeras pruebas de lo que luego sería la ley de vivienda, la oferta ha caído un 56 % en toda España; un 85 %, por ejemplo, en Barcelona. Esto quiere decir que, de cada cien casas que en aquel momento, 2020, estaban ofertadas, solamente quedan quince. Quedan quince. No sé si es un truco de prestidigitación, porque yo no sé cómo se puede conseguir que desaparezcan tantas casas en tan poco tiempo. No lo puedo entender. Y tampoco entiendo cómo, con estos datos, ustedes se pavonean, se jactan y sacan pecho continuamente de una ley de vivienda que lo único que ha traído es dolor. La firma de contratos de alquiler, también en Cataluña, ha caído un 40 % en tan solo cuatro años. ¿Qué significa esto? ¿Qué significa que tengamos menos oferta? ¿Y qué significa que tengamos menos oferta también en un contexto en el que la demanda crece hasta el infinito? Significa escasez. ¡Escasez! Y la escasez significa parejas mirando de forma compulsiva un portal inmobiliario y chocándose una y otra vez contra la realidad, contra el escaparate de un país, que ya no les pertenece, que ya no es para ellos. Significa quebraderos de cabeza, discusiones. Significa que la gente no puede planificar, que no puede seguir su vida. Significa renuncias. Y significa también condiciones leoninas para alquilar. Resulta que no puedes ni llenar la nevera, pero tienes que poner cuatro meses de fianza y dos de garantía adicional, precisamente, por la inseguridad jurídica que ustedes han traído (aplausos); inseguridad jurídica que significa inseguridad material para la gente común, inseguridad material. Significa que la mitad de los inquilinos de este país están en riesgo de exclusión social. Significa también que lo único que progresa en este país es el porcentaje de personas que no se pueden emancipar, y significa castings inmobiliarios. Esto no es una metáfora. Lo que hay al final del casting, lo que hay al final del túnel son decenas de miles de personas que no tienen casa hoy, que no tendrán casa mañana y que tampoco la tendrán pasado mañana: jóvenes, familias con niños o dependientes a cargo, autónomos, gente con un sueldo muy bajo, con contratos muy recientes. Todos ellos estaban hace veinte años ahí ahí de comprar y ahora ni siquiera pueden ser inquilinos. Han creado ustedes una casta de inalquilables, de parias sin casa, de jornaleros del casting; una generación caracol con la casa a cuestas o, si lo quiere de otra forma, una generación de rodillas, postrada y totalmente humillada.»