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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Basta de blanquear a esta señora que afirma saber mucho de vivienda (no es coña) y que no tiene reparos en mentir abiertamente sobre los datos públicos y archiconocidos de desplome de oferta tras las regulaciones. No es un personajillo peculiar o simpaticón ni pone una nota de color en estas elecciones. Hay que señalarla como lo que es. Responsable, sin matices, de la crisis habitacional. Sus ideas (decrecentismo, no construir, controlar precios, inmigración masiva) llevan siendo hegemónicas al menos una década y son las que están detrás del desequilibrio entre la gente que busca casas y las casas disponibles. Solo con sus ideas se llega a la escasez, a meter a tres familias en un piso de 60m2, a los currelas que viven en casapadres con 36 y a los precios de récord. Y se lo vamos a recordar todos los días.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Lo sabía todo el mundo. También el Gobierno. Las medidas de los decretos solo agravan una herida ya bestial. Cada vez menos oferta. Cada vez más escasez. Cada vez precios más altos. Y esto en un contexto de aumento salvaje de la demanda lleva a cada vez más cástings inmobiliarios, más selección de candidatos, más jóvenes sin emanciparse, más proyectos familiares paralizados, más excluidos e inalquilables. Y, por supuesto, más hacinamiento. Dos o tres familias eb un piso. Una lista interminable de potenciales inquilinos (tan interminable que es todo el mundo) y una oferta de viviendas totalmente rígida. Las condiciones ideales para que la mayoría social española acabe en una cuneta residencial mientras cuatro se forran. Gracias al Gobierno.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
La pisopaterización de España avanza sin freno. El chabolismo vertical. El inmueble de 3 habitaciones que antes costaba 700 euros ahora se alquila a 1800. Ya no es una familia por casa. Ahora es una familia extranjera por habitación. Cada una paga mucho menos. Juntos pagan mucho más. Los jóvenes españoles no pueden competir con eso. Ni rebajar sus estándares residenciales a niveles desconocidos en Europa en más de medio siglo. Si hay negocio con la vivienda es porque la izquierda así lo desea. Inquilinos infinitos y oferta escasa. Es la consecuencia de haber metido a 5 millones de personas en 5 años mientras se hacían menos de 100.000 casas nuevas al año y se retiraban del mercado de alquiler la mitad de los pisos anunciados por las regulaciones.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Donde antes vivía una familia, ahora lo hacen 10, 15 o 20 hacinados. Cada uno paga mucho menos, juntos pagan mucho más. Y es imposible competir con ello. Un negocio tremendo para unos pocos, una condena a la exclusión residencial para millones.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«En definitiva, señorías, los diputados del decrecimiento, los diputados de los controles de alquiler y los diputados de la inmigración masiva -que los hay a patadas en esta Cámara- deberían sentir hoy vergüenza, porque por sus mantras los precios son los que son, la gente vive como vive, la precariedad residencial ya es un estado innato para los españoles y el estándar de vida ha pasado de ser la casa de 80 metros cuadrados al cuartucho infecto en el que se amontonan como ratas jóvenes y familias. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie.-Protestas).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años -cinco millones de demandantes de vivienda- es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!-Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!-Rumores).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Vamos a Cataluña, la niña bonita de sus experimentos. Lo que ellos quieren embutir, llevan haciéndolo ahí un montón de años. En Cataluña, desde 2021, un descenso de la oferta del 36 %; en Barcelona, del 46 %, y el precio del metro cuadrado no para de subir. Dos mil visitas, dos mil llamadas hubo la semana pasada en la primera hora de anuncio de un piso. ¿Dos mil llamadas les parece una señal de un mercado inmobiliario saludable? No sé. ¿Se lo parece? Tal vez, ¿eh? Porque es que esto también es sencillo de explicar: si limitas los precios, las mejores unidades salen del mercado y lo que sucede es que nos quedamos con las más antiguas, con las más pequeñas, con los interiores, con las casas sin ascensor, con las casas que requieren reparación y mantenimiento, con las más lóbregas. Y, encima, suben, se pegan al tope. Han sido ustedes como una auténtica plaga para los jóvenes, para las familias y para la vivienda. (Aplausos). Y en lugar de cambiar de rumbo, nos dicen que para curar al enfermo hace falta incrementar la dosis de veneno. No saben realmente lo ridículos que suenan. Vienen aquí con el pecho henchido hablando como si fueran revolucionarios de cartón piedra, pensando que le están metiendo el dedo en el ojo al malvado casero, y les están metiendo el dedo en el ojo a todas esas personas que llevan meses buscando piso y que no lo encuentran, a esa pareja que tiene 28 o 30 años y que lleva meses buscando piso, que su sueldo es justito y que no está encontrando piso. A esa gente le están diciendo: usted nunca va a encontrar casa. A una madre divorciada con niños, que nadie quiere meter dentro de su casa, a esa gente le están diciendo: usted va a ser para siempre una descartada del mercado de alquiler. (Aplausos). Y es que ahí es donde está la partida: en qué pasa con los millones de personas que están fuera, con los millones de personas que están fuera del mercado. ¿Qué les están diciendo? Que nunca van a entrar a ese mercado. Y la prueba de que no se enteran ni del NODO es que, además, combinan todo esto con una ensalada de medidas de subsidio a la demanda, que en un contexto de oferta rígida solamente sirve para encarecer los precios. Dicen: 50 000 euros para comprar una vivienda. ¿Pues qué narices va a pasar? Que van a costar 50 000 euros más las casas. ¡Por Dios, es que es básico! Pues nada, da exactamente igual. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«(Aplausos). Por tanto, la pregunta es: ¿cuándo van a parar?, ¿cuando España se convierta en un gran piso patera?, ¿cuando todos nuestros jóvenes tengan que compartir baldosa?, ¿cuando alquilar una habitación sea un lujo? ¿Cuándo van a parar? ¿Cuándo van a tener la gallardía y la dignidad de reconocer que lo que están haciendo no funciona? Está claro que hoy no, que hoy no es el día porque hoy -ya se ha dicho- lo que nos traen aquí es una chapuza legislativa. En primer lugar, porque la ley de vivienda, cuyos resultados ya se han comprobado, no ha de ser reformada ni modificada, ha de ser derogada como toda legislación antisocial y antipopular que atenta contra el bien común (aplausos), ha de ser derogada porque la ley de vivienda ha derogado el futuro de cientos de miles de españoles. En segundo lugar, esta proposición de ley no da respuesta a ninguna de esas 3 200 000 personas que el año pasado buscaban casa y no la encontraron, porque ni construye casas ni pone casas en el mercado. Recuerden, 3 200 000 personas. En tercer lugar, porque la modificación que proponen, en los términos en los que se propone -tan torticeros, tan gruesos-, atenta contra la posibilidad de que en España haya un gran plan de rehabilitación, que es una necesidad urgente en nuestro país, porque tenemos un parque inmobiliario absolutamente anticuado, necesitado y ayuno de reformas estructurales que requieren inversión, ya que no la hacen sus Administraciones. ¿Quién va a hacer esas reformas si ustedes prohíben que haya una empresa metiendo dinero para que haya viviendas en el mercado? Absolutamente nadie. Y, cuarto -y con esto termino-, porque impedir a una empresa que pueda comprar no permite mágica y automáticamente que pueda comprar una familia. Lo que esa familia necesita es que ustedes renuncien a su parte del botín, que bajen los impuestos a la compra de la primera vivienda, la que es para vivir, que los bajen, que permitan además su pago diferido en el tiempo y sin intereses y que -sí, entonces sí- le pongan unos impuestos altísimos y disuasorios, ostensiblemente disuasorios, a los compradores extranjeros y a las fortunas extranjeras. Pero eso -ya lo sabemos, porque lo hemos traído aquí en infinidad de ocasiones- ustedes no lo quieren y votan siempre no. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«¿Podemos estar fantaseando sobre cuántas viviendas hay que construir sin dedicar un mísero renglón al crecimiento de la demanda, sin pensar en cómo detenerla, en cómo revertirla, en cómo atajarla, en cómo acabar con ello? ¿De verdad? Aquí está el quid de la cuestión, en la conexión directa que existe entre lo que pasa en Canarias, en El Prat o en Barajas y lo que luego vemos en Idealista. Es algo muy simple. Cuando la población crece de forma explosiva, muy por encima de su parque residencial, el resultado es siempre el mismo: escasez, encarecimiento, hacinamiento y expulsión del mercado de quien ni puede pagar ni puede permitirse una degradación de sus estándares habitacionales hasta niveles desconocidos en Europa. Y eso es en lo que estamos: en el subarriendo, en el realquilado, en el piso patera, en los salones convertidos en dormitorio, en cuatro o cinco familias en un pisucho de 50 metros cuadrados. En el chabolismo vertical. En eso estamos, en el chabolismo vertical. (Aplausos). Por tanto, volvamos al inicio, y es que hay que aumentar la oferta. Pero ¿para quién? La abrumadora mayoría de gente que busca una vivienda tiene entre 20 y 39 años. ¿Sabían ustedes que en España hay cuatro millones y medio menos de españoles entre 20 y 39 años que hace dos décadas? Cuatro millones y medio de españoles menos buscando vivienda. Según estos datos, deberían sobrar las casas como churros, y, sin embargo, estamos en el momento más dramático de acceso a la vivienda. (Aplausos). ¿Por qué? Porque la demanda nacional ha sido sustituida y superada por millones de nuevos demandantes llegados del exterior. O, dicho de otro modo, haber permitido o haber fomentado irresponsablemente la entrada masiva de millones de inmigrantes durante estos años lo que ha supuesto en la práctica ha sido impedir a nuestros jóvenes emanciparse, acceder a una vivienda digna y disfrutar de una vida plena.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«Muchas gracias. Dice el señor Pisarello: 'Una familia, una casa o barbarie'. Ese es el problema, que han cogido ustedes el BOE y tenemos la barbarie. (Aplausos). Toda política pública consiste en hacer coincidir dos realidades. La política laboral intenta unir a quien quiere trabajo y a quien lo ofrece, a empleador y empleado: por eso nos preocupamos por que haya incentivos a la contratación, de un lado, y buenos programas formativos, de otro. La política sanitaria intenta casar las necesidades de la población con sus hospitales y sus médicos, a pacientes e infraestructuras. Solo hay una política en la que esto no rija, que es la de vivienda, porque ninguno de ustedes, ninguno en esta Cámara observa el problema contemplando oferta y demanda, es decir, contemplando casas y personas. El PSOE niega la escasez de oferta. Para ellos no importa el número de viviendas que haya en el mercado. Por eso se ufanan de su web chusca, con cuatro pisos y medio, y celebran como positiva una ley de vivienda que ha sido una calamidad para la oferta.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«En esta tesitura, por tanto, necesitamos políticos que claven su mirada en España y en los españoles. Frente a los mitos, frente a las utopías, frente a las ensoñaciones cosmopolitas, hay que reivindicar la política de las causas pequeñas, de las cosas concretas, de las viviendas, de las familias, de los polígonos, de las guarderías, de los hospitales, de los empleos. (Aplausos). Quizá para ustedes esto sea poca cosa comparado con la inmensidad del mundo, pero les aseguro que no hay causa más grande que poder dotar al pueblo español de dignidad material, aliento comunitario, justicia social y fe en un destino compartido. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«Y hay que ser claros, jugar a ser solidario con los de fuera cuando los españoles carecen de toda base material de existencia digna es una forma terrible de ser insolidario con los nuestros, es una dejación de funciones y es una traición en toda regla. (Aplausos). Porque la actual situación no es de normalidad, no es de neutralidad, es de avasallamiento, es de relegación, es de prioridad extranjera. Porque no es ni normal, ni natural, ni neutral que los españoles tengan que competir con un número potencialmente infinito de personas por un número estrictamente finito de recursos, de ayudas, de servicios. Esa pulsión contra lo propio, contra lo amado, contra lo cercano, contra lo real, no solamente es irresponsable y cruel, que lo es, es también una extravagancia intelectual propia de esta era del desarraigo; es algo que habría sido incapaz de pensar, de imaginar o incluso de concebir el ser humano a lo largo de los siglos. Porque llegar a tolerar y a justificar la actual situación de desplazamiento nacional en prestaciones sociales, en vivienda o en empleo es la consecuencia de haber pensado, en primer lugar, que no existe un 'nosotros' y que, por tanto, tampoco hay un 'los otros' y que, en definitiva, no hay ni deberes, ni obligaciones, ni compromisos ni con nuestros seres queridos, ni con nuestras familias, ni con nuestros amigos, ni con nuestros vecinos, ni con nuestros compatriotas, que lo único que existe es el derecho a desentenderse de los nuestros y no el deber de protegerlos, que las relaciones entre las personas son meros contratos o actos administrativos, que detrás no hay amor, ni cultura común, ni historia, ni nada que proteger ni que cuidar, que las naciones o las comunidades son simples accidentes, que solo somos números.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«Gracias, presidente. Hoy debatimos algo que sonroja tener que debatir, algo muy sencillo e intuitivo, antropológico incluso, prepolítico desde luego: a saber, si las viviendas sociales en España, levantadas y sufragadas con el dinero de los españoles, han de alojar preferentemente a los españoles sin casa o no; si las ayudas a la maternidad o las plazas de guardería en España, sostenidas gracias al esfuerzo de los españoles, han de ser prioritariamente para los españoles que las necesitan o no; si los españoles deben ser olvidados, preteridos y abandonados en España o si, por el contrario, han de ir siempre primero. Les revelo un secreto: este debate es ficticio, artificial y acartonado. Ahí fuera nadie duda, nadie está dividido con esto; la gente lo tiene muy claro. Nuestros compatriotas lo tienen muy claro: no existe la madre que atiende antes a un desconocido que a su propio hijo; ni el marido que procura antes el bien de un extraño que el de su esposa; ni tampoco el chico que no desee que a sus amigos, sus vecinos o sus compañeros de trabajo les vaya lo mejor posible. Ahí fuera no hay gente que relegue, que arrincone, que menosprecie o que destierre a los suyos; eso solamente pasa aquí, en esta Cámara. Ahí fuera la gente ordena su vida y sus prioridades a partir de vínculos, de lazos, de deberes, de afectos, de amores, de lealtades o de responsabilidad con los suyos, con sus semejantes; ni quieren a todo el mundo por igual ni piensan en todo el mundo por igual ni, cuando los recursos son escasos, los destinan a todo el mundo por igual. (Aplausos). Nada de eso. Jerarquizan y priorizan, y ponen primero a los suyos, a los seres queridos, a los de casa. Si las personas actúan así y lo hacen a diario es porque saben cómo funciona la economía doméstica. Es más, es porque saben que 'economía' viene de oikos, que es hogar, y porque el deber de quienes guardan y custodian un hogar es gestionarlo virtuosamente y es hacerse cargo del sostenimiento material de sus miembros, es garantizar la continuidad y la viabilidad de dicho hogar. Y ese hogar no es abstracto, ni infinito, ni universal, ni ilimitado; es un bien concreto que preservar y que defender. Es el hogar familiar y es también el hogar nacional. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Las consecuencias son las únicas posibles y, desde luego, las esperables: cientos de candidatos por cada piso que se anuncia, filtros de acceso cada vez más duros, castings de película; españoles descartados, sin casa, enviados a una cuneta social, y hacinamiento como única respuesta a la escasez. La casa de tres habitaciones que antes alojaba a los padres y a dos hijos ahora es habitada por tres familias inmigrantes o tres grupos de estudiantes, uno en cada habitación. Una degradación lastimosa de las condiciones de vida: ollas debajo de la cama, armarios donde convive la ropa con la comida, niños que hacen los deberes en el suelo... Esto no es progreso, ni legislatura de la vivienda, ni coliving, ni nada molón; esto es chabolismo vertical. Y esto es algo que los españoles, que cuando miran por el retrovisor se encuentran con la casa en propiedad en la que nacieron, no pueden permitirse y no pueden tolerar de ninguna forma. Entonces ocurre algo devastador: el trabajador español ya no puede competir por un alquiler sin rebajar brutalmente su nivel de vida, sin renunciar a su intimidad, a su estabilidad, a su dignidad. Así es como una generación entera empieza a redescubrir formatos habitacionales que son más propios de la novela social del siglo XIX o de la inmediata posguerra: habitaciones realquiladas, treintañeros compartiendo piso eternamente, parejas incapaces de poder tener hijos, niños creciendo sin espacio... Claro, si en la compra la familia española no podía competir con las rentas de un millonario de Ciudad de México, de Londres o de Pekín, en el alquiler resulta que ha sido condenado a una cruel disyuntiva: o destinar una parte obscena de su sueldo a pagar la renta y llegar con el agua al cuello al día 15, 16 o 17 de cada mes, o aceptar condiciones impropias de un país europeo en el siglo XXI. Por tanto, el español corriente ha quedado atrapado: demasiado pobre para comprar, demasiado acostumbrado a vivir con dignidad para poder alquilar con el hacinamiento actual, demasiado español para recibir vivienda social.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Los datos son demoledores: más de una de cada tres viviendas se compra sin hipoteca, las compras por extranjeros son ya más del 20 %, y si sumamos fondos y grandes empresas, el capital internacional es ya más del 30 % de las operaciones de compraventa de cada año. Así, llegamos al mensaje real que se le está mandando a millones de españoles: que la meritocracia ha muerto, que el esfuerzo y el trabajo duro ya no garantizan nada, que el contrato social se ha roto y que, si tienen suerte -si tienen suerte-, quizá puedan heredar con 60, 65 o 70 años la vivienda de sus padres. Así es como el país de los propietarios se convierte en el país de los precarios, en una colonia inmobiliaria, en el patio trasero de los ricos de todo el mundo. Entonces, empieza el siguiente drama, porque el alquiler ya no funciona como una solución razonable para poder construir una vida estable. El alquiler se ha convertido en una jungla. Tenemos un desajuste brutal entre oferta y demanda, desajuste que ustedes agravan deliberadamente. Cada vez más personas buscando piso, cada vez menos pisos disponibles. ¿Cada vez menos pisos por qué? Porque todas sus regulaciones han conducido a una enorme caída de la oferta de larga duración. Son decenas de miles de casas las que salen cada año, decenas de miles de casas que antes alojaban a familias y ahora se han evaporado por arte de magia. Ley tras ley, decreto tras decreto, desde el 11/2020 y cada una de sus prórrogas hasta la ley de vivienda, han conseguido jibarizar el mercado de la vivienda. Los anuncios de los portales inmobiliarios muestran una caída de la mitad de la oferta en seis años. Es imposible hacer tanto daño en tan poco tiempo.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«La respuesta, desde luego, no puede ser porque los jóvenes son más vagos o más caprichosos, o trabajan menos, o porque pagan Netflix, o porque toman cañas, o porque cogen un par de aviones al año. La respuesta no está fuera. La respuesta está aquí dentro. La respuesta es que los que han manejado el cotarro todo este tiempo, señora ministra, han destruido las condiciones que permitían prosperar a una familia normal. (Aplausos). Los salarios llevan décadas estancados, mientras todo lo demás ha subido drásticamente, incluida la vivienda. La vivienda es cara porque ustedes han hundido la oferta mientras dopaban la demanda; el acceso popular a financiación, que es el único recurso que se tiene cuando los precios están separados de los sueldos, es cada vez más complicado por las sucesivas normativas que ha aprobado esta Cámara, y los impuestos a la compra son los más altos de toda la OCDE, lo que ha supuesto una muralla fiscal imposible de saltar para la mayoría social, imposible de saltar para la mayoría de los españoles. En consecuencia, se encuentra con que la clase media ha sufrido una desposesión brutal. Porque Marc y Paula trabajan, y han estudiado, y se parten el lomo, y se dejan los cuernos, y ahorran lo poquito que pueden. Cumplen con todo aquello que se les dijo que tenían que hacer y, sin embargo, cuando llegan a la meta descubren que ya no compiten con otra pareja española joven para comprar; compiten con fondos, compiten con grandes patrimonios, compiten con empresas que tienen grandes facilidades crediticias o con fortunas extranjeras que compran a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos. El comprador marginal ya no depende de los salarios medios de España, y eso está devorando a la clase media, porque el mercado de la vivienda ya no funciona según lo que puede pagar una familia española, sino según lo que pueden pagar capitales globales que, sencillamente, juegan en otra liga. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Gracias, presidenta. Buenos días, ministra. En España hay una generación entera a la que se le han cortado las alas: no puede competir para comprar una vivienda, no puede competir para acceder a un alquiler digno, no puede competir para formar una familia y no puede competir para acceder a las ayudas y a la vivienda social que paga con sus impuestos. Se ha convertido España en una subasta global, una subasta global de salarios, de vivienda, de expectativas y de frustraciones, y en esa subasta el español corriente siempre pierde: pierde frente a fondos, grandes corporaciones y capitales internacionales para comprar; pierde frente a una inmigración masiva, que tira abajo los salarios y tira arriba los alquileres; y pierde también frente a un Estado que jamás le protege, jamás le prioriza y además le castiga fiscalmente. Empecemos con la compra. La generación a la que se le prometió que viviría mejor que sus padres, lisa y llanamente, vive peor, mucho peor. Nacieron en un hogar en propiedad y hoy solamente tienen precariedad. Vivieron en un piso de 90 metros cuadrados con balcón y hoy solo tienen un cuartucho mal ventilado y turnos para poder utilizar el salón. Millones de españoles menores de 40 años se preguntan a diario por qué, por qué esa tremenda bajada a los infiernos; por qué ayer se podía comprar una vivienda con tres años de sueldo bruto y hoy, en las principales ciudades del país, ya son más de diez o doce años; por qué ayer el 70 % de los jóvenes eran dueños de su casa y hoy esa cifra ni siquiera supera el 30 %. ¿Por qué?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · Pleno¿Qué va a hacer el Gobierno para garantizar que todos los españoles tengan una casa?
«Al mismo tiempo, hablan aquí constantemente de la protección permanente del parque público, pero la realidad es que ese parque público solamente existe en sus diapositivas de PowerPoint y en ningún sitio más. Lo cierto es que hubo meses, incluso semanas en los años sesenta o en los ochenta, en que se hicieron más viviendas sociales que en toda esta legislatura. Y para muestra, un botón. Hay cada año más denuncias por usurpación y por allanamiento que viviendas protegidas entregan sus Administraciones. Y las poquitas que entregan son a fondos, a amigos, a familiares o a extranjeros recién llegados. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, niega con la cabeza y señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Y es que este es un sorteo trucado completamente amañado en el que siempre ganan los mismos y siempre pierden los españoles. Y mientras tanto, Nacho y Julia pagan los impuestos más caros, los más altos de la Unión Europea para comprar su primera vivienda. Y es que de esto fue siempre todo, de acabar con la propiedad popular nacional para convertir España en el patio trasero de los ricos de todo el mundo. Los grandes lo tienen claro, apoyarán a aquel que les garantice ganancias ilimitadas, es decir, oferta escasa y demanda infinita. Su problema, señora ministra, es que los jóvenes también lo tienen claro, quieren ser dueños de su casa, formar una familia y que los suyos vayan siempre primero. Y para eso tiene que haber en los cielos grúas construyendo y aviones remigrando. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · Pleno¿Qué va a hacer el Gobierno para garantizar que todos los españoles tengan una casa?
«Gracias, presidenta. Tres millones de españoles buscaron vivienda el año pasado y no la encontraron. Jóvenes sin posibilidad de emancipación. Familias que no tienen hijos porque no caben. (Rumores). Ofertas de empleo que se rechazan porque ya es más fácil encontrar trabajo que encontrar piso. (Varios señores diputados chistan pidiendo silencio). Las cuentas sencillamente no salen: 90 000 viviendas cada año y 1 200 000 personas entran en nuestro país. El equivalente a dos Sevillas. Insisto, dos Sevillas. ¿Cómo narices no iba a tener efecto esto en los precios de la vivienda? El mapa de la mayor subida de los alquileres coincide con el mapa de la inmigración masiva y el hacinamiento. Y es que hay un puente aéreo permanente, una conexión constante entre Barajas e Idealista. Los españoles han parpadeado y, cuando han abierto los ojos, ustedes les han cambiado el piso de 80 metros cuadrados de sus padres por el coliving, la casa completa por la habitación y el barrio de siempre por un gueto o un parque temático. Han convertido el acceso a la vivienda en una subasta global donde el español compite simultáneamente con fondos, fortunas extranjeras y una inmigración masiva utilizada como arma de precarización salarial y presión inmobiliaria. Y en medio de todo, el español, el español sin casa. Aquel al que iba a salvar la ley de vivienda, que ahora cumple tres años. ¿El regalo?: oferta por los suelos, precios por las nubes y filtros de acceso cada vez más duros, además de castings de película (continúan los rumores), 141 candidatos por cada piso anunciado. ¿Quién pierde? (Chistan pidiendo silencio). Jóvenes, rentas bajas, familias con niños o con mayores a cargo. Excluidos, descartados, descastados, sin casa. Esa es la realidad. Feliz cumpleaños.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«También hay que asumir una realidad material que algunos prefieren ignorar en esta Cámara y es que en España faltan viviendas y buena parte del parque inmobiliario se cae a pedazos, es decir, hace falta inversión en rehabilitación, en reformas integrales, y hace falta la tan cacareada construcción de un gran parque público asequible y de larga duración, tan cacareada pero que nadie construye. Hace falta inversión; por tanto, no se puede cerrar la puerta a esa inversión porque será cerrar la puerta de las casas a los españoles. La inversión tendrá que ser bienvenida en la medida en la que sirva a las necesidades de los españoles y penalizada en la medida en la que los perjudique. No queremos, por tanto, una vivienda subordinada al capital financiero; queremos un capital subordinado al interés residencial, social y nacional de los españoles. Pedimos y queremos algo muy sencillo: que no haya una sola familia española sin casa, que los nuestros vayan primero frente a corporaciones y capitales globales. Propiedad popular frente a concentración, arraigo frente a especulación y que los españoles no vuelvan a ser jamás extranjeros inmobiliarios en su propio país, porque la primera y casi diría la única función de la vivienda es la de alojar a la población española y garantizar la continuidad social e histórica de la nación española. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Ustedes han creado un monstruo y ahora pretenden acabar con él sin terminar primero con aquello que lo alimenta, porque esta iniciativa no actúa ni sobre el origen de los altos precios ni sobre las causas de la expulsión del español de a pie del acceso a la vivienda en propiedad. Si mañana desaparecieran las empresas que compran vivienda, Paula y Marc seguirían sin poder comprar, seguirían faltando viviendas, seguiría habiendo hacinamiento, seguirían existiendo millones de personas buscando casas sin encontrarla y seguiría habiendo unas clases medias y populares españolas precarizadas, amputadas e incapaces de competir ni con los ricos de todo el mundo ni con los pobres de todo el mundo. Por eso, si de verdad se quiere ir a la raíz del problema, hay que hacer exactamente lo contrario de lo que promueve el grupo proponente: hay que cerrar fronteras, hay que revertir la inmigración masiva, hay que fomentar la construcción y hay que diseñar una fiscalidad inteligente, precisamente para gravar la compra de vivienda por parte de fortunas extranjeras y fondos. ¿Y cómo se hace eso? En primer lugar, teniendo claro qué se quiere preservar y qué se quiere defender: la propiedad popular nacional; la propiedad popular nacional y nada más. Así, si eres una familia española intentando comprar tu primera vivienda habitual, vas a tener un trato preferente, como defendemos en nuestra enmienda, con impuestos mínimos y la posibilidad de que los pagues hasta quince años después sin intereses, porque las casas en España son para que las habiten las familias españolas. Ahora bien, si eres una corporación, una sociedad o una fortuna extranjera y lo que quieres es especular, jugar al monopolio, acumular vivienda vacía o convertir nuestras ciudades en parques temáticos, entonces vas a encontrarte con una fiscalidad durísima y disuasoria, y con lo que se recaude se va a ayudar a los españoles a volver a comprar, a hacer vivienda protegida y a formar hogares.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Con el problema de la vivienda asistimos a un fenómeno fascinante en términos psicológicos: el de una izquierda infantil que se queja de los síntomas mientras celebra la enfermedad; el de una casta dirigente que fomenta exactamente aquello que afirma combatir; el de unos políticos incapaces de hacerse cargo de las consecuencias prácticas de la aplicación de sus propias ideas, no de las de otros, de sus propias ideas. (Aplausos). Suben diputados a esta tribuna a bramar contra la especulación sin entender algo elemental: que solo se puede especular con aquello que escasea y mucha gente necesita. Lamentan que la vivienda sea un negocio quienes han generado las condiciones oportunas para que pueda serlo. Predican contra los fondos los que llevan años asegurándoles ganancias estratosféricas. Fingen consternación por la acumulación inmobiliaria quienes la han propiciado. Pero todo es un simulacro, una pose, una performance. Lo que hoy tenemos en el mercado inmobiliario es exactamente lo que los grandes pedirían a los Reyes Magos: escasez permanente y millones de personas compitiendo desesperadas por cada vivienda, es decir, precios desbocados y rentabilidades disparadas. Lo paradójico es que la carta a los reyes de los fondos se parecería bastante a la carta a los reyes que escribirían sus señorías de SUMAR. Y es que si hoy hay grandes patrimonios fijando precios a placer es porque ustedes les han garantizado exactamente lo que necesitaban: una demanda infinita y una oferta bloqueada. Y si, además, hay una creciente concentración de la propiedad es porque a Paula, a Marc y a millones de jóvenes como ellos se les ha impedido comprar, se les ha vetado comprar tras décadas de salarios estancados, regulaciones crediticias y unos impuestos a la compra -sus impuestos a la compra- que se han convertido en una muralla infranqueable para unas clases medias en declive. Primero destruyen la propiedad popular y luego se escandalizan de que solo puedan comprar fondos y corporaciones. (Aplausos). Si yo fuera un gran actor del mercado, desde luego que pediría el voto para políticos tan obedientes, que me asegurarían cada año la llegada de cientos de miles de clientes mientras impiden que salga al mercado una sola casa más y desguazan el poder adquisitivo de jóvenes, familias y trabajadores.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Y no será, desde luego, porque falte dinero para acometer un gran plan de vivienda protegida; claro que no, lo que falta es patriotismo, sentido del deber y responsabilidad. (Aplausos). Dinero desde luego que no falta. Anualmente las Administraciones, sus Administraciones recaudan en nuestro país más de 52 000 millones de euros asociados a la vivienda; 52 000 millones de euros e invierten 4000. Con 52 000 millones de euros se podía haber hecho medio millón de viviendas protegidas de 80 metros cuadrados al año, también se podía rehabilitar medio millón de fachadas de bloques enteros o renovar energéticamente más de cinco millones de viviendas. Pero nada de eso les interesa: toda su política ha ido orientada a sustituir la España de propietarios por la España de los precarios sin casa. Hace veinte años el objetivo era comprar un piso, después pasó a alquilarlo y ahora para muchísimos jóvenes la meta simplemente está en poder llegar a ser algún día inquilino. Esta es la evolución material de su modelo de vivienda. Este es su legado y esta es nuestra decadencia: un país en el que la incertidumbre y la desposesión son la norma, en el que lo común son las mudanzas que nunca terminan, los jóvenes con la casa a cuestas, las familias que no pueden tener niños y la gente que no echa raíces.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Gracias, señor presidente. En 2004 Zapatero promete 180 000 viviendas de precio asequible al año -cuatro años de Gobierno, 720 000 casas-; en 2007 Montilla promete 50 000 viviendas protegidas nuevas y 100 000 viviendas asequibles rehabilitadas para la legislatura en Cataluña, es decir, 150 000 casas más en total; en 2008 Zapatero promete 1 500 000 viviendas sociales; en 2023 Sánchez promete 184 000 viviendas públicas y asequibles; en 2024 Illa promete 50 000 viviendas sociales en Cataluña; en 2025 Illa promete 100 000 viviendas adicionales protegidas más en Cataluña: casi tres millones de viviendas anunciadas. Esa es su historia, la historia de la vivienda prometida y nunca entregada, nunca construida y nunca entregada. (Aplausos). Este es el balance real del Partido Socialista, un partido que debe a los españoles casi tres millones de viviendas sociales en solo veinte años; el partido de las casas del PowerPoint, del urbanismo de render y de las infografías de colorines; el partido de las emancipaciones frustradas, el partido del hacinamiento y las familias que alquilan por habitaciones; el partido que tuvo el año pasado, según el INE, a 3 200 000 personas buscando casa, sin encontrarla -insisto, a 3 200 000 personas-; el partido que se ríe de los españoles sin casa en su cara, porque es tan raquítico lo que ustedes han hecho, tan ridículo en términos materiales que el año pasado hubo más denuncias por usurpación y allanamiento de morada que viviendas protegidas entregaron sus Administraciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«... han votado todos ustedes juntitos que no, todos juntitos que no. Pero ni han querido hacer algo estos años ni lo querrán hacer ahora. Solamente, estarán en las chapuzas, y las chapuzas, como es sabido, no bajan los precios de la vivienda. Este es, lamentablemente, su legado (un señor diputado: ¡Tiempo!): un país donde trabajar ya no garantiza que uno pueda independizarse, un país donde formar una familia es un lujo, un país donde encontrar un alquiler es un privilegio, un país irreconocible. No es, desde luego, el país que ustedes prometieron y no es el país que ni mi hermana ni mis amigos merecen.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«¿Qué pasará con los que buscan una primera emancipación, con la pareja que ha decidido por fin irse a vivir junta, con la familia que necesita una casa más grande, con quien cambia de ciudad por motivos laborales? ¿Qué pasará incluso cuando terminen los contratos hoy vigentes? Que todos estos inquilinos o potenciales inquilinos encontrarán menos oferta, colas más largas, filtros más estrictos, requisitos más duros. ¿Y qué quiere decir esto? Que muchos, que la mayoría, se quedarán fuera. Y esto son millones de personas. No son cuatro o cinco, no, no; son millones de personas, muchos millones de personas que requieren soluciones estructurales. Según el propio INE, el año pasado más de 3 millones de personas buscaban casa y no la encontraron o no pudieron pagarla. Más de 3 millones de personas, a los que se sumarán los de este año, los del siguiente y los del siguiente, y así sucesivamente. Las aventuras legislativas sin trasfondo jurídico y sin trasfondo normativo fuerte llevan a un suicidio del mercado de los alquileres. La política no se mide por sus buenas intenciones -que seguramente existan y puedan ser incluso las mejores, quién sabe-, se mide por sus resultados; y los que ustedes han cosechado son, de una parte, los peores y, de otra, los esperables.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Con estos datos, señor ministro, ¿de verdad no entienden por qué suben los precios? ¿De verdad a ustedes les salen las cuentas? Porque a mi generación no. Menos oferta, más demanda, precios disparados. No es un arcano, no es un enigma, es aritmética básica; aritmética básica con implicaciones muy concretas en la vida de la gente: emancipaciones frustradas, treintañeros en el viejo cuarto de casa de sus padres, pisos compartidos eternamente, hacinamiento, subarriendo, familias viviendo en menos metros de los que necesitan, parejas que retrasan tener hijos, vidas que transcurren en una caja de zapatos y, lo peor de todo, la sensación de que, por mucho que uno haga, nunca encontrará la salida del laberinto, nunca encontrará ese hilo que le permita recuperar el control sobre su propia vida. Y aquí es muy importante tener claro que, si a mi hermana y a mis amigos les pueden subir un 30 o un 40 % los alquileres, no es por culpa de mi hermana o de mis amigos, es por las ideas, precisamente, de Belarra, de Rufián, de Matute, de este Gobierno. (Una señora diputada: ¡Es por tu culpa!-El señor Guijarro García: ¡Es por tu culpa!-Rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Ellos hicieron los deberes, los que no los hicieron son ustedes. Durante ocho años que ha gobernado la coalición de izquierdas (aplausos) los precios de la vivienda no han dejado de subir, tanto que son incompatibles con una vida tranquila, con poder formar una familia, con disfrutar de estabilidad, con mirar al futuro sin angustia. Pero ¿por qué los precios de los pisos no han parado de subir? Porque no hay ningún misterio detrás, es algo bastante sencillo: mucha gente buscando casa, pocas casas disponibles. Este desequilibrio, señor ministro, es una opción política, es su opción política, es la opción política de este Gobierno que, por un lado, se comporta como un lobby decrecentista empeñado en impedir o limitar la producción de vivienda y, por otro lado, abraza ideas antieconómicas y anuméricas, como los controles de precios, que llevan a desplomes severos de la oferta, y, finalmente, decide abrir de par en par las puertas de nuestro país a millones de personas que también buscan alojamiento. El resultado es el único resultado posible: un déficit monstruoso que ronda ya el millón de casas, y subiendo, porque cada año se producen únicamente 90 000 viviendas, salen del alquiler de larga duración decenas de miles de unidades y entran a España más de 600 000 personas adicionales que tienen la mala costumbre de querer un techo y cuatro paredes.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Gracias, señora presidenta. Señor ministro, voy a empezar con una confesión incómoda. Este decreto beneficiaría a mi hermana, que firmó su contrato de alquiler justo después de la pandemia, cuando los precios estaban muy por debajo de los actuales. Desde entonces han subido más de un 30 %. Su sueldo, en cambio, sigue siendo el mismo, y también el de su novio, pero todo lo demás ha subido: llenar la nevera, poner la calefacción, cambiar la lavadora, comprar ropa nueva, echar gasolina. También han subido los impuestos que pagan, aunque los servicios que reciben, ya se sabe, son cada vez peores. Su poder adquisitivo está por los suelos. El contrato les vence el año que viene y saben que no podrán hacer frente a la nueva cantidad que les exijan, que tendrán que replantearse su vida entera, que tendrán que marcharse lejos de su barrio, que tendrán que posponer quizá, incluso, su deseo de ser padres. El caso de mi hermana es también el de muchos de mis amigos. Con unos trabajos y con otros, con mejores y peores sueldos, con ayuda familiar o haciendo malabares para poder salir adelante, pero todos en las mismas. Su calendario tiene marcada una fecha en rojo: el día que vencerá su contrato y que tendrán que enfrentarse a un mercado completamente roto y destrozado. Roto y destrozado, siento ahora decirlo, por ustedes. Porque mi hermana y su novio y mis amigos hicieron los deberes: se formaron, se pusieron a trabajar, se emanciparon, buscaron un alquiler que podían pagar, ahorraron todo lo que pudieron, siguieron trabajando y siguieron esforzándose; es decir, cumplieron, y pese a ello se encuentran hoy al borde del precipicio.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Ustedes han creado una casta de inalquilables, una casta de personas que antes se iban a emancipar y que ahora se tienen que quedar para siempre en casa de sus padres, como la familia de una mujer separada que tiene un niño a cargo o una madre con alzhéimer a la que nadie quiere alquilar. Son gente a la que han puesto una diana en su cabeza y que, al llamarlos indesahuciables, los han llamado inalquilables. Por supuesto que tenían que ser indesahuciables, pero el Estado tendría que ser el que les hubiese dado una alternativa habitacional; el Estado, y no los particulares, porque, si no, lo que sucede es que nadie los alquila, y están ahora nutriendo las tristes filas del hacinamiento, del piso compartido y de la emancipación amputada, que es eso lo que han conseguido ustedes. (Aplausos). Así que sigan presumiendo de escudo social, mientras entregan a la gente a la más viva y pura miseria social. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»