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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · Pleno¿Qué va a hacer el Gobierno para garantizar que todos los españoles tengan una casa?
«Al mismo tiempo, hablan aquí constantemente de la protección permanente del parque público, pero la realidad es que ese parque público solamente existe en sus diapositivas de PowerPoint y en ningún sitio más. Lo cierto es que hubo meses, incluso semanas en los años sesenta o en los ochenta, en que se hicieron más viviendas sociales que en toda esta legislatura. Y para muestra, un botón. Hay cada año más denuncias por usurpación y por allanamiento que viviendas protegidas entregan sus Administraciones. Y las poquitas que entregan son a fondos, a amigos, a familiares o a extranjeros recién llegados. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, niega con la cabeza y señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Y es que este es un sorteo trucado completamente amañado en el que siempre ganan los mismos y siempre pierden los españoles. Y mientras tanto, Nacho y Julia pagan los impuestos más caros, los más altos de la Unión Europea para comprar su primera vivienda. Y es que de esto fue siempre todo, de acabar con la propiedad popular nacional para convertir España en el patio trasero de los ricos de todo el mundo. Los grandes lo tienen claro, apoyarán a aquel que les garantice ganancias ilimitadas, es decir, oferta escasa y demanda infinita. Su problema, señora ministra, es que los jóvenes también lo tienen claro, quieren ser dueños de su casa, formar una familia y que los suyos vayan siempre primero. Y para eso tiene que haber en los cielos grúas construyendo y aviones remigrando. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · Pleno¿Qué va a hacer el Gobierno para garantizar que todos los españoles tengan una casa?
«Gracias, presidenta. Tres millones de españoles buscaron vivienda el año pasado y no la encontraron. Jóvenes sin posibilidad de emancipación. Familias que no tienen hijos porque no caben. (Rumores). Ofertas de empleo que se rechazan porque ya es más fácil encontrar trabajo que encontrar piso. (Varios señores diputados chistan pidiendo silencio). Las cuentas sencillamente no salen: 90 000 viviendas cada año y 1 200 000 personas entran en nuestro país. El equivalente a dos Sevillas. Insisto, dos Sevillas. ¿Cómo narices no iba a tener efecto esto en los precios de la vivienda? El mapa de la mayor subida de los alquileres coincide con el mapa de la inmigración masiva y el hacinamiento. Y es que hay un puente aéreo permanente, una conexión constante entre Barajas e Idealista. Los españoles han parpadeado y, cuando han abierto los ojos, ustedes les han cambiado el piso de 80 metros cuadrados de sus padres por el coliving, la casa completa por la habitación y el barrio de siempre por un gueto o un parque temático. Han convertido el acceso a la vivienda en una subasta global donde el español compite simultáneamente con fondos, fortunas extranjeras y una inmigración masiva utilizada como arma de precarización salarial y presión inmobiliaria. Y en medio de todo, el español, el español sin casa. Aquel al que iba a salvar la ley de vivienda, que ahora cumple tres años. ¿El regalo?: oferta por los suelos, precios por las nubes y filtros de acceso cada vez más duros, además de castings de película (continúan los rumores), 141 candidatos por cada piso anunciado. ¿Quién pierde? (Chistan pidiendo silencio). Jóvenes, rentas bajas, familias con niños o con mayores a cargo. Excluidos, descartados, descastados, sin casa. Esa es la realidad. Feliz cumpleaños.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«También hay que asumir una realidad material que algunos prefieren ignorar en esta Cámara y es que en España faltan viviendas y buena parte del parque inmobiliario se cae a pedazos, es decir, hace falta inversión en rehabilitación, en reformas integrales, y hace falta la tan cacareada construcción de un gran parque público asequible y de larga duración, tan cacareada pero que nadie construye. Hace falta inversión; por tanto, no se puede cerrar la puerta a esa inversión porque será cerrar la puerta de las casas a los españoles. La inversión tendrá que ser bienvenida en la medida en la que sirva a las necesidades de los españoles y penalizada en la medida en la que los perjudique. No queremos, por tanto, una vivienda subordinada al capital financiero; queremos un capital subordinado al interés residencial, social y nacional de los españoles. Pedimos y queremos algo muy sencillo: que no haya una sola familia española sin casa, que los nuestros vayan primero frente a corporaciones y capitales globales. Propiedad popular frente a concentración, arraigo frente a especulación y que los españoles no vuelvan a ser jamás extranjeros inmobiliarios en su propio país, porque la primera y casi diría la única función de la vivienda es la de alojar a la población española y garantizar la continuidad social e histórica de la nación española. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Ustedes han creado un monstruo y ahora pretenden acabar con él sin terminar primero con aquello que lo alimenta, porque esta iniciativa no actúa ni sobre el origen de los altos precios ni sobre las causas de la expulsión del español de a pie del acceso a la vivienda en propiedad. Si mañana desaparecieran las empresas que compran vivienda, Paula y Marc seguirían sin poder comprar, seguirían faltando viviendas, seguiría habiendo hacinamiento, seguirían existiendo millones de personas buscando casas sin encontrarla y seguiría habiendo unas clases medias y populares españolas precarizadas, amputadas e incapaces de competir ni con los ricos de todo el mundo ni con los pobres de todo el mundo. Por eso, si de verdad se quiere ir a la raíz del problema, hay que hacer exactamente lo contrario de lo que promueve el grupo proponente: hay que cerrar fronteras, hay que revertir la inmigración masiva, hay que fomentar la construcción y hay que diseñar una fiscalidad inteligente, precisamente para gravar la compra de vivienda por parte de fortunas extranjeras y fondos. ¿Y cómo se hace eso? En primer lugar, teniendo claro qué se quiere preservar y qué se quiere defender: la propiedad popular nacional; la propiedad popular nacional y nada más. Así, si eres una familia española intentando comprar tu primera vivienda habitual, vas a tener un trato preferente, como defendemos en nuestra enmienda, con impuestos mínimos y la posibilidad de que los pagues hasta quince años después sin intereses, porque las casas en España son para que las habiten las familias españolas. Ahora bien, si eres una corporación, una sociedad o una fortuna extranjera y lo que quieres es especular, jugar al monopolio, acumular vivienda vacía o convertir nuestras ciudades en parques temáticos, entonces vas a encontrarte con una fiscalidad durísima y disuasoria, y con lo que se recaude se va a ayudar a los españoles a volver a comprar, a hacer vivienda protegida y a formar hogares.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Con el problema de la vivienda asistimos a un fenómeno fascinante en términos psicológicos: el de una izquierda infantil que se queja de los síntomas mientras celebra la enfermedad; el de una casta dirigente que fomenta exactamente aquello que afirma combatir; el de unos políticos incapaces de hacerse cargo de las consecuencias prácticas de la aplicación de sus propias ideas, no de las de otros, de sus propias ideas. (Aplausos). Suben diputados a esta tribuna a bramar contra la especulación sin entender algo elemental: que solo se puede especular con aquello que escasea y mucha gente necesita. Lamentan que la vivienda sea un negocio quienes han generado las condiciones oportunas para que pueda serlo. Predican contra los fondos los que llevan años asegurándoles ganancias estratosféricas. Fingen consternación por la acumulación inmobiliaria quienes la han propiciado. Pero todo es un simulacro, una pose, una performance. Lo que hoy tenemos en el mercado inmobiliario es exactamente lo que los grandes pedirían a los Reyes Magos: escasez permanente y millones de personas compitiendo desesperadas por cada vivienda, es decir, precios desbocados y rentabilidades disparadas. Lo paradójico es que la carta a los reyes de los fondos se parecería bastante a la carta a los reyes que escribirían sus señorías de SUMAR. Y es que si hoy hay grandes patrimonios fijando precios a placer es porque ustedes les han garantizado exactamente lo que necesitaban: una demanda infinita y una oferta bloqueada. Y si, además, hay una creciente concentración de la propiedad es porque a Paula, a Marc y a millones de jóvenes como ellos se les ha impedido comprar, se les ha vetado comprar tras décadas de salarios estancados, regulaciones crediticias y unos impuestos a la compra -sus impuestos a la compra- que se han convertido en una muralla infranqueable para unas clases medias en declive. Primero destruyen la propiedad popular y luego se escandalizan de que solo puedan comprar fondos y corporaciones. (Aplausos). Si yo fuera un gran actor del mercado, desde luego que pediría el voto para políticos tan obedientes, que me asegurarían cada año la llegada de cientos de miles de clientes mientras impiden que salga al mercado una sola casa más y desguazan el poder adquisitivo de jóvenes, familias y trabajadores.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Y a esos compatriotas, a esos millones de españoles hay que darles una respuesta: la primera, la certeza de que recibirán el abrazo colectivo, que volveremos a inundar España de bloques de vivienda protegida, y, la segunda, la garantía de que las casas serán para ellos, para los nuestros, que habrá prioridad nacional, porque los españoles sin casa no pueden seguir pagando ni la vivienda ni la fiesta a sus amigos, a los fondos ni a los pobres de medio mundo. La vivienda social en España tiene que ser para los españoles. Gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Y no será, desde luego, porque falte dinero para acometer un gran plan de vivienda protegida; claro que no, lo que falta es patriotismo, sentido del deber y responsabilidad. (Aplausos). Dinero desde luego que no falta. Anualmente las Administraciones, sus Administraciones recaudan en nuestro país más de 52 000 millones de euros asociados a la vivienda; 52 000 millones de euros e invierten 4000. Con 52 000 millones de euros se podía haber hecho medio millón de viviendas protegidas de 80 metros cuadrados al año, también se podía rehabilitar medio millón de fachadas de bloques enteros o renovar energéticamente más de cinco millones de viviendas. Pero nada de eso les interesa: toda su política ha ido orientada a sustituir la España de propietarios por la España de los precarios sin casa. Hace veinte años el objetivo era comprar un piso, después pasó a alquilarlo y ahora para muchísimos jóvenes la meta simplemente está en poder llegar a ser algún día inquilino. Esta es la evolución material de su modelo de vivienda. Este es su legado y esta es nuestra decadencia: un país en el que la incertidumbre y la desposesión son la norma, en el que lo común son las mudanzas que nunca terminan, los jóvenes con la casa a cuestas, las familias que no pueden tener niños y la gente que no echa raíces.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Gracias, señor presidente. En 2004 Zapatero promete 180 000 viviendas de precio asequible al año -cuatro años de Gobierno, 720 000 casas-; en 2007 Montilla promete 50 000 viviendas protegidas nuevas y 100 000 viviendas asequibles rehabilitadas para la legislatura en Cataluña, es decir, 150 000 casas más en total; en 2008 Zapatero promete 1 500 000 viviendas sociales; en 2023 Sánchez promete 184 000 viviendas públicas y asequibles; en 2024 Illa promete 50 000 viviendas sociales en Cataluña; en 2025 Illa promete 100 000 viviendas adicionales protegidas más en Cataluña: casi tres millones de viviendas anunciadas. Esa es su historia, la historia de la vivienda prometida y nunca entregada, nunca construida y nunca entregada. (Aplausos). Este es el balance real del Partido Socialista, un partido que debe a los españoles casi tres millones de viviendas sociales en solo veinte años; el partido de las casas del PowerPoint, del urbanismo de render y de las infografías de colorines; el partido de las emancipaciones frustradas, el partido del hacinamiento y las familias que alquilan por habitaciones; el partido que tuvo el año pasado, según el INE, a 3 200 000 personas buscando casa, sin encontrarla -insisto, a 3 200 000 personas-; el partido que se ríe de los españoles sin casa en su cara, porque es tan raquítico lo que ustedes han hecho, tan ridículo en términos materiales que el año pasado hubo más denuncias por usurpación y allanamiento de morada que viviendas protegidas entregaron sus Administraciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«¿Qué pasará con los que buscan una primera emancipación, con la pareja que ha decidido por fin irse a vivir junta, con la familia que necesita una casa más grande, con quien cambia de ciudad por motivos laborales? ¿Qué pasará incluso cuando terminen los contratos hoy vigentes? Que todos estos inquilinos o potenciales inquilinos encontrarán menos oferta, colas más largas, filtros más estrictos, requisitos más duros. ¿Y qué quiere decir esto? Que muchos, que la mayoría, se quedarán fuera. Y esto son millones de personas. No son cuatro o cinco, no, no; son millones de personas, muchos millones de personas que requieren soluciones estructurales. Según el propio INE, el año pasado más de 3 millones de personas buscaban casa y no la encontraron o no pudieron pagarla. Más de 3 millones de personas, a los que se sumarán los de este año, los del siguiente y los del siguiente, y así sucesivamente. Las aventuras legislativas sin trasfondo jurídico y sin trasfondo normativo fuerte llevan a un suicidio del mercado de los alquileres. La política no se mide por sus buenas intenciones -que seguramente existan y puedan ser incluso las mejores, quién sabe-, se mide por sus resultados; y los que ustedes han cosechado son, de una parte, los peores y, de otra, los esperables.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Con estos datos, señor ministro, ¿de verdad no entienden por qué suben los precios? ¿De verdad a ustedes les salen las cuentas? Porque a mi generación no. Menos oferta, más demanda, precios disparados. No es un arcano, no es un enigma, es aritmética básica; aritmética básica con implicaciones muy concretas en la vida de la gente: emancipaciones frustradas, treintañeros en el viejo cuarto de casa de sus padres, pisos compartidos eternamente, hacinamiento, subarriendo, familias viviendo en menos metros de los que necesitan, parejas que retrasan tener hijos, vidas que transcurren en una caja de zapatos y, lo peor de todo, la sensación de que, por mucho que uno haga, nunca encontrará la salida del laberinto, nunca encontrará ese hilo que le permita recuperar el control sobre su propia vida. Y aquí es muy importante tener claro que, si a mi hermana y a mis amigos les pueden subir un 30 o un 40 % los alquileres, no es por culpa de mi hermana o de mis amigos, es por las ideas, precisamente, de Belarra, de Rufián, de Matute, de este Gobierno. (Una señora diputada: ¡Es por tu culpa!-El señor Guijarro García: ¡Es por tu culpa!-Rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Ellos hicieron los deberes, los que no los hicieron son ustedes. Durante ocho años que ha gobernado la coalición de izquierdas (aplausos) los precios de la vivienda no han dejado de subir, tanto que son incompatibles con una vida tranquila, con poder formar una familia, con disfrutar de estabilidad, con mirar al futuro sin angustia. Pero ¿por qué los precios de los pisos no han parado de subir? Porque no hay ningún misterio detrás, es algo bastante sencillo: mucha gente buscando casa, pocas casas disponibles. Este desequilibrio, señor ministro, es una opción política, es su opción política, es la opción política de este Gobierno que, por un lado, se comporta como un lobby decrecentista empeñado en impedir o limitar la producción de vivienda y, por otro lado, abraza ideas antieconómicas y anuméricas, como los controles de precios, que llevan a desplomes severos de la oferta, y, finalmente, decide abrir de par en par las puertas de nuestro país a millones de personas que también buscan alojamiento. El resultado es el único resultado posible: un déficit monstruoso que ronda ya el millón de casas, y subiendo, porque cada año se producen únicamente 90 000 viviendas, salen del alquiler de larga duración decenas de miles de unidades y entran a España más de 600 000 personas adicionales que tienen la mala costumbre de querer un techo y cuatro paredes.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Gracias, señora presidenta. Señor ministro, voy a empezar con una confesión incómoda. Este decreto beneficiaría a mi hermana, que firmó su contrato de alquiler justo después de la pandemia, cuando los precios estaban muy por debajo de los actuales. Desde entonces han subido más de un 30 %. Su sueldo, en cambio, sigue siendo el mismo, y también el de su novio, pero todo lo demás ha subido: llenar la nevera, poner la calefacción, cambiar la lavadora, comprar ropa nueva, echar gasolina. También han subido los impuestos que pagan, aunque los servicios que reciben, ya se sabe, son cada vez peores. Su poder adquisitivo está por los suelos. El contrato les vence el año que viene y saben que no podrán hacer frente a la nueva cantidad que les exijan, que tendrán que replantearse su vida entera, que tendrán que marcharse lejos de su barrio, que tendrán que posponer quizá, incluso, su deseo de ser padres. El caso de mi hermana es también el de muchos de mis amigos. Con unos trabajos y con otros, con mejores y peores sueldos, con ayuda familiar o haciendo malabares para poder salir adelante, pero todos en las mismas. Su calendario tiene marcada una fecha en rojo: el día que vencerá su contrato y que tendrán que enfrentarse a un mercado completamente roto y destrozado. Roto y destrozado, siento ahora decirlo, por ustedes. Porque mi hermana y su novio y mis amigos hicieron los deberes: se formaron, se pusieron a trabajar, se emanciparon, buscaron un alquiler que podían pagar, ahorraron todo lo que pudieron, siguieron trabajando y siguieron esforzándose; es decir, cumplieron, y pese a ello se encuentran hoy al borde del precipicio.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Ustedes han creado una casta de inalquilables, una casta de personas que antes se iban a emancipar y que ahora se tienen que quedar para siempre en casa de sus padres, como la familia de una mujer separada que tiene un niño a cargo o una madre con alzhéimer a la que nadie quiere alquilar. Son gente a la que han puesto una diana en su cabeza y que, al llamarlos indesahuciables, los han llamado inalquilables. Por supuesto que tenían que ser indesahuciables, pero el Estado tendría que ser el que les hubiese dado una alternativa habitacional; el Estado, y no los particulares, porque, si no, lo que sucede es que nadie los alquila, y están ahora nutriendo las tristes filas del hacinamiento, del piso compartido y de la emancipación amputada, que es eso lo que han conseguido ustedes. (Aplausos). Así que sigan presumiendo de escudo social, mientras entregan a la gente a la más viva y pura miseria social. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Si hay motivo para oponerse a este real decreto ley no es por revolucionario, sino por timorato y pacato; es por ser la viva representación de una casta política que parasita lo público en sus discursos, que saquea lo público para dárselo a sus amigos y que desguaza lo público en el momento en el que lo público tiene que actuar, que es en este momento. En este momento lo desguaza una casta depredadora de recursos que ha mandado al garete a mi generación. (Aplausos). Y, finalmente, el razonamiento desde el punto de vista de la eficacia práctica y los resultados, que, en verdad, es lo único que debería importarnos aquí; no los dogmatismos, no, sino los resultados. ¿Qué pasa cuando la Administración dice al particular que tiene que ser el encargado de proveer vivienda siempre y en todo momento, con independencia de que le paguen o no, con independencia de que pueda recuperar la posesión de la vivienda o no? Pues que el particular, que evidentemente no es idiota, desconfía. Y, si desconfía y se siente inseguro, ¿qué hace? Que saca su vivienda del mercado de alquiler. Desde que está esta medida tenemos la mitad de oferta en alquiler que cuando empezó, la mitad. Una persona que entra en un portal inmobiliario tiene la mitad de las casas que cuando esta medida empezó. ¡La mitad de las casas! (Aplausos). ¿Sabe lo que significa? Necesita un croquis para unir los puntos. ¿Quiere un croquis para unir los puntos? ¿Qué significa la escasez? Que suben los precios. ¿Y qué significa que suben los precios? Que la gente lo pasa mal. Y eso los que lo sacan. Pero los que no lo sacan, ¿qué hacen? Que empiezan a filtrar, que hacen castings inmobiliarios, que meten garantías, cuatro meses de garantía y dos de fianza adicional, lo que hacen imposible para la mayoría social poder alquilar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«¿Saben que en las últimas dos décadas -en las que han gobernado todos menos la ultraderecha, todos, con Gobiernos de todos los colores- en Europa se gastaba cinco veces más en vivienda social por ciudadano que en España? Cinco veces más. Eran ustedes, con su votito, los que lo decidían con sus presupuestos. Ustedes, todos ustedes. (Aplausos). ¿Saben cuánto recauda al año la Administración pública con lo relacionado con la vivienda? 52 000 millones de euros. ¿Sabe, señora Vidal, cuánto tenía de presupuesto el año pasado en vivienda el Gobierno al que usted pertenece? 4000 millones de euros. ¡52 000 y 4000! Son ustedes unos saqueadores. (Aplausos). No hay dinero. El escudo social del que habla usted, ¿está aquí entre nosotros para que alguien lo pueda ver, está aquí entre nosotros, o es solamente una imaginación? (Rumores). Dicen que hay 60 000 familias en riesgo de desahucio. ¿Qué han hecho en estos seis años? ¿Qué han hecho en estos seis años? ¿Han seguido sus casos? ¿Han buscado una inserción laboral? ¿Qué han hecho? ¿Qué han hecho de verdad? ¿Han hecho viviendas para ellos? ¿Qué han hecho? (Rumores.-La señora Vidal Sáez pronuncia palabras que no se perciben).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«¿Hay españoles que lo están pasando mal y que no tienen casa? ¿Hay gente sepultada bajo una montaña de infortunios o de deudas? ¿Saben ustedes lo que es la vivienda social? ¿Saben ustedes lo que es la vivienda social? ¿Les suena de algo este asunto? ¿Saben ustedes que las Administraciones públicas tienen la responsabilidad de brindar alternativa habitacional? Las Administraciones públicas, alternativa habitacional. ¿Cuánto dinero se están ahorrando todas las Administraciones que ustedes lideran al no brindar estas respuestas, al no activar los servicios sociales? ¿Cuánto dinero se están ahorrando? Porque es lo que están haciendo: ahorrarse dinero. Están ustedes privatizando el estado del bienestar; están ustedes privatizando el estado del bienestar. ¿No decían que era el quinto pilar del estado del bienestar? (Aplausos). ¿No decían que era el quinto pilar del estado del bienestar? ¿Qué están haciendo? ¿Cuántas viviendas públicas entregaron el total de las Administraciones que ustedes lideran el año pasado? ¿Cuántas? 14 000, en un país de 50 millones de habitantes. Es para ponerse una medalla, señora Vidal, una medalla o muchísimas medallas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Algunos nos llenan aquí con discursos pintiparados, pero luego no se acuerdan de nada de esto, luego duermen a pierna suelta cuando no hacen una puñetera casa y tienen a la gente abandonada. ¿Qué seguimiento se ha hecho después de seis prórrogas? ¿Qué seguimiento se ha hecho de los casos de vulnerabilidad? ¿Sabemos si siguen siendo vulnerables? ¿Se les ha atendido? ¿Hay un censo? ¿Ha habido programas de inserción laboral? (Aplausos). ¿Qué sabemos de ellos? ¿Qué sabemos? Sabemos que ustedes no han hecho absolutamente nada; absolutamente nada. La gente paga impuestos para que la Administración no escurra el bulto, para que eche sobre sus espaldas la responsabilidad que la gente le confía, para que tengamos un Estado social digno de tal nombre. Esto es una cuestión de justicia social, de la más elemental justicia social. Pero, sobre todo, de legitimidad. Algunos que blasonan mucho de Estado social y que andan a todas horas dando lecciones a diestro y siniestro, esos que se imaginan a sí mismos como si estuvieran al frente de la URSS y que en verdad tienen menos potencia que una triste comunidad de vecinos o que un ayuntamiento de tercera de una nación en vías de desarrollo, algunos que se imaginan todo eso tendrían que asumir aquí responsabilidades sobre qué es lo que han hecho estos seis años de prórroga el Estado y las Administraciones públicas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Gracias, señor presidente. Vergüenza es que algunos estén en el Gobierno desde hace tanto tiempo y sigan con la matraca de la legislatura de la vivienda prometida. (Aplausos). La legislatura de la vivienda prometida, jamás producida y mucho menos entregada. Prometida, jamás producida y mucho menos entregada. Ha dicho aquí el señor ministro que esto iba de okupas. No, ese es el debate de baratillo, el debate superficial. Esto va de si el Estado asume o no su responsabilidad y de si tenemos o no un mercado de alquiler confiable -¿sí o no?- y si, por tanto, los potenciales inquilinos pueden emanciparse o siguen hasta los 45 en la cama nido de casa de sus padres. De esto va este debate. (Aplausos). En primer lugar, cuestiones de fondo. Aquí todos entendemos que es una calamidad que una familia tenga que elegir entre poner un plato caliente a los hijos para cenar o pagar un alquiler. Todos sabemos lo que haríamos en ese caso, cuál sería nuestra prioridad. Y todos tenemos claro que toda familia española debería tener una casa y que esa casa debería ser no solamente un techo y cuatro paredes, sino un hogar, un refugio, un espacio de estabilidad y de libertad, porque sin hogar no hay estabilidad ni libertad. Todo eso lo tenemos clarísimo. También entendemos todos que la vida puede torcerse, que puede truncarse, que en una casa puede haber más bocas que alimentar o que puede haber una desgracia, una depresión, una enfermedad, una persona que cae en el paro, una merma de ingresos, cualquier situación sobrevenida que dificulte el pago mensual del alquiler y que sitúe a una familia, que antes vivía tranquila, al borde del precipicio y en riesgo de exclusión social. Si todos entendemos esto y todos coincidimos en que es una desgracia intolerable, entonces todos -todos, como comunidad organizada- tendremos que brindar una respuesta. Todos quiere decir las Administraciones públicas, los ayuntamientos, las autonomías y el Estado. Si es un problema de todos, lo solucionamos todos. No se le transfiere la responsabilidad al particular. Todos. (Aplausos). Ni Pedro Pérez ni Gonzalo González, propietarios de vivienda, no: el Estado, las regiones, los municipios y los servicios sociales. Todos, porque son quienes tienen la obligación legal y también la obligación moral.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que seamos serios. Incluso, aunque construyéramos a todo trapo, ¿cuánto tardaríamos -diez, veinte años- en poder cubrir la demanda real de vivienda? Aunque tuviéramos la capacidad, algo que es algo harto improbable, ¿es que lo único que cabe hacer es resignarse? ¿No tenemos derecho los españoles a decidir cómo queremos que sean nuestro país, nuestras ciudades o nuestros barrios? ¿Lo único que podemos hacer es tratar de igualar la presión de una demanda infinita, creciente y que cada año se convierte en más exacerbada? ¿No somos soberanos para decidir si queremos vivir en un país reconocible o no reconocible? ¿Cuánto tiempo vamos a seguir negando la realidad? Y la realidad es que no solo faltan casas, la realidad es que también tenemos una crisis de vivienda porque hay un shock en la demanda. Y no se puede seguir hablando de esta crisis de vivienda y no se puede seguir entendiendo esta crisis de vivienda si no se habla de los compradores extranjeros de alto poder adquisitivo que están comprando a tocateja lo que los españoles ni siquiera pueden llegar a adquirir a plazos y están calentando el mercado y están expulsando a gente de su casa (aplausos), y si no se habla tampoco de lo que está pasando con los precios en las zonas de renta más bajas, que se han duplicado precisamente como consecuencia de la invasión migratoria.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que, claro, si tenemos 700 000 de déficit estructural, 600 000 cada año y solo se construyen 90 000, parece que no hace falta ser campeón de las Olimpiadas Matemáticas del colegio para entender que los números no cuadran. Incluso, estos datos ofrecen una lectura más, una vuelta de tuerca más. En verdad, no solo es que no crezca el parque inmobiliario, sino que decrece, porque cada año salen del mercado de alquiler decenas de miles de unidades -repito, decenas de miles de unidades-, que se van a otros usos como consecuencia de la tolerancia con la okupación, la inquiokupación, los controles de precios, la ley de vivienda y toda esa serie de regulaciones nocivas, lo que ha dado como resultado exactamente todo aquello que sabíamos que iba a suceder: un desplome drástico de la oferta. Y todo esto mientras que el país ganaba tres millones de habitantes. Entonces, tenemos la mitad de la oferta que hace solo cinco años, pero tres millones más de habitantes. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Más personas, millones de personas más, y cientos de miles de casas menos. ¿Qué quiere decir? Hacinamiento, infravivienda, subarriendo, realquilados, chabolismo, familias viviendo en una habitación, dos familias viviendo en una habitación, tres. Y su solución, simplemente, únicamente es aumentar la producción de vivienda. ¿A qué ritmo? ¿Con qué capacidad? Si entran tres millones de personas, ¿hacemos tres millones de casas? Si entran diez, ¿qué hacemos? ¿Está nuestra red eléctrica capacitada para un aumento exponencial de hogares? No parece que goce de la mejor salud. ¿Y nuestros trenes? ¿Nuestras carreteras? Si crecen las ciudades a este nivel, habrá que mejorar los trenes y las carreteras. ¿Hay capacidad para que mejoren nuestros trenes y las carreteras? ¿Y centros de salud? ¿Pruebas médicas? ¿Hospitales? ¿Urgencias? Un crecimiento de población como el que se está planteando no se puede responder solo con oferta, porque lo que tendremos será barriadas abandonadas, depauperadas, sin servicios, sin seguridad y, por supuesto, sin ninguna calidad de vida. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Más. En España se producen cada año 90 000 viviendas y entran en nuestro país -datos públicos- un millón de personas; 90 000 viviendas más y un millón de personas, que tienen la mala costumbre de querer un techo y cuatro paredes. De hecho, según registros públicos, el año pasado no fue un millón, sino 1 200 000, más que toda la inmigración que entró en Bélgica, Holanda, Dinamarca, Francia e Italia; más que la de estos cinco países. Tremendo. (Aplausos). Pero, bueno, como también es sabido, de nuestro país salen cientos de miles de personas cada año rumbo al exilio, porque aquí se ha hecho todo lo posible para que una generación entera tenga que hacer las maletas e irse a otro país a buscar fortuna, así que la ganancia neta de población al final de cada año es de 600 000 personas; 600 000 personas más que están buscando casa. Vamos a recopilar los datos, porque son muchos: un déficit estructural de 700 000 viviendas, cada año 600 000 personas más sumándose a este déficit y solo se construyen 90 000 viviendas. Si vamos a la vivienda pública, solo 14 000 viviendas es el total de las Administraciones que ustedes lideran, cuando todos llevan tan a gala y se les llena tanto la boca aquí con lo de que hacen muchísima vivienda pública. Son 14 000: menos viviendas públicas que denuncias por usurpación el año pasado. ¡Telita! (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Señorías del Partido Popular, el país en el que la crisis habitacional se podía solucionar simplemente aumentando la producción de vivienda dando a la manivela ya no existe. La España que, si se construía un puñado de casas y devolvíamos seguridad jurídica, volvería a tener alquileres asumibles ya fue. La España en la que, si se simplificaba el urbanismo, crecería otra vez el número de propietarios de rentas bajas y los propietarios jóvenes ya no existe. Lamentablemente, quedó atrás. Forma parte de otro mundo, otro mundo que el Partido Popular y el Partido Socialista se encargaron de destrozar con sus políticas de fronteras abiertas, regularizaciones masivas y concesiones abusivas de la nacionalidad. (Aplausos). Por desgracia, hoy vivimos en otro país, en un país en el que hay escasez de vivienda, sí, pero no solamente porque falten casas -700 000, según el Banco de España-; hay también escasez de vivienda porque crece sin límite, hasta el infinito, el número de demandantes de vivienda, más allá de cualquier previsión. Vamos a ver algunos datos. En España se constituye cada año el triple de hogares de los que se producen. Y, siendo esto una auténtica barbaridad, resulta un espejismo, porque el 85 % de los jóvenes sigue viviendo en casa de sus padres; por tanto, no están constituyendo hogares. Por tanto, en verdad, el déficit real acumulado es muy superior, y no es el triple, sino el cuádruple, el quíntuple, el séxtuple o una cantidad que somos incapaces de poder calcular.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«En esta sesión se han hecho muchas alusiones a la especulación, y para poder hablar de especulación, lo primero de todo es entender las condiciones y los requisitos que pueden llevar a que alguien pueda especular. Si cada vez hay más gente, porque así lo quiere el grupo proponente, y cada vez hay menos viviendas, porque así lo quiere también el grupo proponente, se aumenta la cuota de mercado de los grandes, que pueden decidir a placer fijar los precios como quieran. ¿El interés de esta iniciativa es acabar con la especulación? Si así fuera, habrían votado favorablemente iniciativas que mi grupo ha traído para limitar la compra de vivienda por parte de extranjeros no residentes y establecer una fiscalía diferenciada y benigna, es decir, una fiscalía mínima para los compradores nacionales. (Aplausos). Mucho me temo que el interés real de esta iniciativa no es acabar con la especulación, sino precisamente seguir sentando las bases para que siga habiendo cada vez menos casas y cada vez más personas y, por tanto, cada vez más dolor. Una utopía decrecentista que tal vez suene muy bien desde los áticos luminosos, pero que suena realmente fastidiosa y desagradable desde los sótanos lóbregos a los que han condenado a cada vez más españoles. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pero hablemos exclusivamente de Cataluña, que es el campo de pruebas por excelencia en materia de regulaciones, el lugar en el que se aplica el cien por cien de la ley de vivienda. En Cataluña, primero, llegó la hora de la magia y con un chasquido de dedos hicieron desaparecer las mejores unidades del mercado, que se fueron directitas al alquiler de temporada, que marca ya máximos históricos gracias a ustedes. En Barcelona no es que se firme solamente un 10 % menos de contratos de alquiler cada año y se deposite un 10 % menos de fianzas en Incasol año tras año, es que más de la mitad de la oferta en Barcelona es de temporada. Es decir, gracias a la ley de vivienda, algunos han redescubierto el nomadismo; es para tomar nota, la verdad. Luego vino el milagro de la multiplicación de los precios. Con las mejores viviendas fuera de juego, las unidades más pequeñas, las más antiguas y las peor situadas se pegaron rápidamente al tope, dificultando aún más las cosas para las rentas más bajas, que tienen que destinar un porcentaje mayor de su sueldo para una casa cada vez más antigua y también más pequeña. Y, finalmente, como consecuencia de todo esto, vino el viaje en el tiempo. Gracias a ustedes, los más precarios vivirán como vivieron sus bisabuelos hace cien años, esto sí que es memoria histórica y de la buena (aplausos): escasez, familias amontonadas, pisos colmena, vidas apretadas y una clase trabajadora que ya no tendrá acceso a una vivienda, solamente a una habitación; la miseria monda y lironda de toda la vida, vaya, una vuelta a Dickens, a Cela, a los cuartos subdivididos y a la falta de privacidad e intimidad.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Ante esto, ustedes dirán: No, es que la ley de vivienda no se aplica, es que la ley de vivienda no está en vigor. Lo primero de todo: una ley no genera efectos exclusivamente en los lugares concretos donde se aplica; creo que esta es una cuestión que todo el mundo puede comprender. Pero, además, una ley, y más una tan cacareada como esta, genera expectativas y la gente se mueve por percepciones, por temores, por anhelos, por sensaciones y por expectativas. Todo el ruido que ustedes han hecho con los controles del precio ha generado una expectativa de inseguridad jurídica en los arrendadores, que han movido sus viviendas, cuando antes alquilaban a largo plazo, a otros usos no residenciales, contrayéndose de forma dramática la oferta residencial de larga duración, que es la que necesitan las familias y nadie más que las familias. Segundo, la ley de vivienda no surge de la nada. Se inserta en una trayectoria, en una dinámica de regulaciones anteriores: el Decreto Ley 11/2020 y todas sus prórrogas, y las posteriores, el Decreto Ley 1/2025 y las prórrogas que vengan, que aquí ya se ha empezado a cocinar alguna. Todo esto ha provocado una salida masiva de unidades del mercado que quien lo paga es, precisamente, el más perjudicado, aquel que necesita una casa, que la está buscando y que no la va a encontrar; y no la va a encontrar porque hoy una persona que entra en un portal inmobiliario encuentra la mitad de los anuncios que hace solamente cinco años, cuando empezaron las regulaciones. Cinco años después, la mitad de los anuncios; si esto no es un drama, que venga Dios y lo vea. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pues bien, dos años y medio es tiempo suficiente para poder evaluar la tan jaleada Ley por el Derecho a la Vivienda que hoy se viene a modificar, y lo cierto es que los datos son tan crudos y descarnados que asustan al miedo. ¿Qué tenemos? En toda España, la oferta por los suelos, un 22 % menos que hace solamente dos años un mínimo histórico, tanto que más que un mercado parece la evacuación en avalancha y a trompicones de un edificio en llamas, un sálvese quien pueda en el que pierden los de siempre: las personas sin casa, los jóvenes que buscan emanciparse, las familias con pocos recursos o que tienen menores o dependientes a cargo; toda una gama de potenciales inquilinos a los que se ha forzado a entrar en una rueda interminable de castings inmobiliarios, desembolsos arbitrarios y requisitos leoninos, capaz de llevarse por delante la salud mental de cualquiera. Lo cierto es que no ha pasado por casualidad. Han vaciado ustedes los portales inmobiliarios de anuncios mientras la población crecía a ritmo de 500 000 personas al año y el resultado es el único resultado aritméticamente posible y esperable: precios más altos que nunca y cada vez menos metros cuadrados por cada ciudadano. (Aplausos). Hacinamiento, ¡vaya!, hacinamiento. Señor Ibáñez, algunos andan obsesionados con las viviendas vacías cuando el drama en los barrios de menos renta no son las viviendas vacías, son los realquilados, son los subarriendos, son que tenemos a tres familias viviendo en un piso de sesenta metros cuadrados. Ese es el drama de los barrios populares y no las viviendas vacías.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre el uso responsable de algoritmos en portales inmobiliarios.
«Finalmente, y fracasado por supuesto todo lo anterior, con una juventud que vaga errante entre castings inmobiliarios y alquileres intermitentes, nos dicen ahora que la solución es regular el algoritmo de Idealista y Fotocasa; que lo que falta para que los jóvenes se puedan emancipar es colocar bien el banner en la página web de la aplicación. Debe ser un chiste de humor negro. Es como si en mitad de una crisis alimentaria, como si en una hambruna que está diezmando la población, nos pusiéramos a regular el orden en el que tienen que aparecer los platos en las cartas de los restaurantes. O como cuando falta pan, que en lugar de producir pan, nos dedicáramos a decir el orden en el que tienen que aparecer los bollos en la vitrina de las pastelerías. Exactamente eso. (Aplausos). Lo cierto es que no. Es que estamos en una situación de escasez. Que hay un déficit de viviendas que ya se acerca al millón de casas en la actualidad y se va incrementando en 200 000 cada año. ¿Y nos quieren hacer creer de verdad que el problema de la vivienda es el orden en el que aparecen los anuncios en Idealista? Entendiendo que puedan mejorarse mucho, muchísimo, las cuestiones de los algoritmos, el problema de ninguna de las formas puede ser el algoritmo. El problema es que no hay pisos, que no solamente no han construido sino que también han sacado todos los pisos que estaban en el mercado. Han vaciado las aplicaciones igual que han vaciado los barrios y no queda ni un puñetero piso en alquiler en oferta. (Aplausos). Hay códigos postales en este país que no tienen ningún piso disponible. Hay municipios de más de 30 000 y 40 000 habitantes que no tienen ni un anuncio, ¡ni un anuncio! Cuando uno entra en una aplicación, tiene la mitad de los pisos disponibles que en el año 2020, la mitad, y los que hay son para verlos: alquiler de temporada, por habitaciones, pisos okupados, zulos a precio de mansión. Este es su legado. Y ahora nos dicen que no, que el problema no son las regulaciones fallidas, la inseguridad que han generado estas regulaciones, sino que el problema es el software y un algoritmo. La verdad es que es para volverse absolutamente loco. Sencillamente, si no hay pan, no se puede regular el orden en el que se reparten las migas. Si no hay vivienda, el algoritmo es absolutamente irrelevante. Pueden regular, si quieren ustedes, hasta el color de las aplicaciones, que la realidad no va a cambiar. Y la realidad es la misma: una generación esperando un piso que nunca llega. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre el uso responsable de algoritmos en portales inmobiliarios.
«Gracias, señor presidente. Empieza el sálvese quien pueda en el bloque de investidura, y el tema que promete llevarse más partidos por delante es el de la vivienda. SUMAR viene hoy aquí habiendo hecho los deberes, muy solemne, muy académico, muy tecnológico, a hablarnos del algoritmo de las plataformas de alquiler. Lo cierto es que suena importante. Uno lo escucha y no sabe si está ante la genialidad del siglo o ante el timo de la estampita versión posmoderna, si es audacia o si simplemente es una manera finísima de distraer al personal con lo insignificante y lo trivial, mientras dejamos de lado lo mollar de la cuestión habitacional. (Aplausos). Conociéndolos, entenderán que nos decantemos más por lo segundo. Y es que la experiencia es un grado en esta Cámara. En su histórico, en el de SUMAR, está la promesa de llegar a la media europea de vivienda pública. Objetivo loable, noble, grandioso. Pero, claro, con la herramienta pírrica del derecho de tanteo y retracto, una fórmula con la que solo se compran unos pocos cientos de unidades al año en toda España. No parece que sea una manera muy eficaz de poder llegar a esa media. También repitieron como loros el mito de los cuatro millones de viviendas vacías, sin importar, por supuesto, ni dónde están ubicadas, ni si hay trabajo, ni si hay servicios, ni si hay comunicaciones, ni su estado de conservación. Todo eso no importaba absolutamente nada. Lo único que importaba era poder aferrarse a algo, aunque fuera un muñeco de paja, como el mito de los famosos cuatro millones de viviendas vacías, para no bajarse de la burra frívola y sibarita de que no hace falta construir. (Aplausos). Y digo sibarita y frívola porque solo quien tiene la vida resuelta puede negarse a que otros traten de resolvérsela. La negativa a construir en el contexto actual es un lujo que solo pueden permitirse los privilegiados. Luego, nos dijeron que la solución era topar los precios. Y lo defendían a capa y espada, daba exactamente igual que no hubiera un puñetero caso de éxito en todo el mundo, que siempre hubiera conducido a desplomes bruscos de la oferta y a la expulsión del mercado de las rentas más bajas y los más vulnerables. Daba igual, porque a ustedes nunca les importó que algo funcionara, había que topar el precio de la vivienda porque sonaba muy revolucionario, y lo cierto es que lo que consiguieron fue topar el acceso a toda una generación a la vivienda; una generación que hoy está a medio camino entre el piso compartido con seis extraños a los treinta y pico y la vieja litera de casa de sus padres. (Aplausos). Después vino lo de la lucha contra la especulación, pero claro, muy creíble ya no resultaba, viniendo de uno de los partidos que más ha hecho para que los grandes puedan especular a sus anchas. Si un fondo echara hoy la carta a los Reyes Magos ¿qué pediría? Políticos que bloqueen la producción de vivienda y que traigan a cientos de miles de personas cada año que necesitan una vivienda. Muchas personas y pocas casas es la mejor garantía de que suban los precios de esos grandes que ustedes tanto critican, sin mover un puñetero dedo. (Aplausos). Es el sueño húmedo de cualquier inversor. Es difícil comprometerse de forma más decidida con los beneficios de los poderosos, señorías de SUMAR.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley de medidas fiscales para combatir la especulación inmobiliaria.
«... sin crear un mercado de alquileres robusto y confiable y sin cerrar fronteras a cal y canto, puede servir para quedar bien ante los acérrimos, pero no sirve para tener una familia, una casa. Más aún, más que una familia, una casa, lo que ustedes proponen es un problema, una ocurrencia; un joven, una litera; una familia, una habitación; dos familias, una habitación; un precario, un banco del parque; una pareja, un exilio; y un fondo, muchas casas. No puede hablar de justicia social quien es el arquitecto de la injusticia que tenemos con la vivienda. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley de medidas fiscales para combatir la especulación inmobiliaria.
«Gracias a ustedes, los grandes de fuera han ido devorando lo que era la clase media en Cataluña. ¿Se arrepienten? Yo diría que de ninguna forma, porque es que ni siquiera a lo largo y ancho de toda la iniciativa hay una sola proposición, una sola mención a cómo favorecer que una familia del montón, que unos ciudadanos del montón, que Pérez y Sánchez y Gutiérrez puedan comprar más fácil de lo que compran los extranjeros, los fondos buitre y los ricos de todo el mundo. Ni una sola mención seria sobre cómo facilitar el pago de los impuestos, cómo eliminar el pago de impuestos a primera vivienda, cómo reducirlo, cómo diferirlo. Ni una sola mención al respecto. (Aplausos). Sinceramente, confunden el síntoma con la enfermedad. Pretender poner remedio a la cuestión habitacional con aliños fiscales, sin construir una sola casa, ya sea en el mercado libre, en el público...»