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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Frente a tanto disparate, tenemos el deber de esbozar las líneas maestras de una política de vivienda diferente; una política de vivienda basada en el bien común, la justicia y el apoyo a la familia; una política de vivienda conservadora; una política de vivienda con raíces y con mirada larga; una política que, ante la escasez, no dude de que la solución es construir y permitir construir, porque, si no, la alternativa es hacinamiento, infravivienda y chabolismo; una política que sea consciente de que las casas hacían falta ayer no, antes de ayer y que, en consecuencia, se lance a acelerar trámites, a acelerar trabas, a acelerar procesos de transformación del suelo, a promocionar la densidad y a inundar España otra vez de bloques para las familias. Necesitamos una política que sepa que las grúas son solo el medio y no el fin, y que de nada servirá construir si no se hace al servicio de un norte moral, el de conseguir que la propiedad vuelva a estar lo más distribuida posible, el de facilitar que los chicos de San Blas, de las Delicias o de Huelin puedan ser dueños de su casa y así puedan ser también dueños de su propio destino. (aplausos). Debemos esbozar una política que, ante la devastación del mercado de alquileres, trate de recomponer las relaciones entre caseros e inquilinos, promocionando aquello que ambos buscan: los primeros, garantía en el cobro y seguridad en la recuperación de la posesión; los segundos, oferta abundante, asequible y estable. Necesitamos una política que proteja la comunidad y nuestra soberanía inmobiliaria, grabando de forma acusada la compra de vivienda por parte de capital extranjero y utilizando lo recaudado para hacer vivienda protegida y bonificaciones fiscales para las familias españolas; una política que quite los indecentes impuestos a la compra de primera vivienda o que difiera su pago, si no es posible lo otro, para que estos no se conviertan en un obstáculo imposible de franquear para jóvenes y clases medias (aplausos); una política que ayude a los españoles con liquidez, pero sin ahorros, a desarrollar su proyecto vital con avales o con créditos blandos que se vayan condonando parcialmente en función del número de hijos que vayan teniendo las familias, porque es mucho más importante tener hijos que ir pagando un préstamo; una política que diga sin miedo que fronteras seguras son pisos asequibles y que ponga al español primero en la compra, primero en el alquiler, primero en la vivienda social, primero en la vivienda protegida, primero en las bonificaciones, primero en las ayudas, y segundo, y tercero, y cuarto, y quinto; una política que no se mire el ombligo y que sea consciente de que España no termina ni en la M30 ni en Gracia y que, en consecuencia, reconozca que no habrá solución posible para el problema de la vivienda en las grandes capitales si no devolvemos industria, servicios e infraestructura a las cabezas de comarca, a las pequeñas y medianas ciudades. (Aplausos). En definitiva, necesitamos una política de vivienda regida por los más altos ideales, acceso popular y asequible a la propiedad, familias estables, comunidades fuertes y enraizadas, barrios reconocibles y ciudades habitables en las que merezca la pena vivir. La España feliz de los toldos verdes o la España del experimento bipartidista. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Cada época tiene sus respuestas a sus crisis; las de la nuestra, desde luego, no pueden ser más elocuentes. Tenemos a quienes se niegan a construir en nombre de un credo decrecentista. Es gente que vive en una burbuja de cristal, ajena a toda realidad. No les importa que falten cientos de miles de casas -pronto millones- ni que en España se creen al año casi el triple de hogares de los que se producen; aún hay hueco para que los jóvenes se aprieten y se acinen un poco más -parecen pensar algunos-, aún se puede subarrendar el salón o el garaje, quién sabe. Es alucinante cómo esta cháchara ha calado entre nuestras élites o, mejor pensado, en verdad, no sorprende tanto. Lo alucinante sería que, en lugar de hablarse de crecimiento en la SER, en la Facultad de Políticas de Somosaguas o en las buhardillas de Malasaña, se hablara en Cornellá o en Moratalaz, pero allí no se escucha ni una palabra de esto, porque los que llegan justitos al día veinte de cada mes no están ni para ensayos ni para bromitas de mal gusto. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Gracias, señor presidente. Agradezco a la señora Estrems su atentísima escucha de un discurso que no había existido. Muchas gracias. (Aplausos). El bipartidismo lleva años tratando a nuestros jóvenes como si fueran ratones de laboratorio o conejillos de Indias. Aquí se combina con bastante arte y sin contradicción aparente la política de solares vacíos con la de inmigración masiva; la intervención fallida de los alquileres con el abandono de la vivienda protegida; la retención de suelo por parte de las Administraciones públicas con el amparo explícito de la inquiokupación y los impuestos altos para jóvenes españoles con la barra libre para fondos y fortunas extranjeras. Lo que hoy tenemos parece el guion de una tira cómica, pero es el triste resultado de décadas rumbo al precipicio sin nadie al volante. Los hijos de quienes un día fueron propietarios ya son precarios, sin casa y sin esperanza. Nuestros jóvenes, forzados a vivir en una mudanza continua, parecen mochileros en su propia ciudad. Las clases populares disfrutan por fin del sueño de la modernidad, que no era tener trabajo, casa y coche, sino que al parecer era dejarse medio sueldo en un semisótano interior. Incluso los que tienen sueldos apreciables y nunca han estado desempleados saben que solo podrán pasar por el notario a firmar la compra de su primera vivienda cuando antes hayan pasado por el tanatorio a despedirse de sus padres. Es tan ridícula y tan esperpéntica la situación que hace tiempo que en España se producen cada año más okupaciones que viviendas de protección oficial se terminan. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Lo que hoy tienen los españoles más jóvenes es el fruto de sus creencias de lujo. ¿Cuándo pegó el petardazo definitivo en España el problema de la vivienda? Cuando coincidieron en el tiempo las tres líneas de las que hemos estado hablando: la negativa a construir, las regulaciones y topes de precios y el crecimiento desbocado y salvaje de población fruto de la inmigración masiva. Ese periodo es el 2021-2025, en el que el déficit acumulado de viviendas aumentó en 400 000 en cuatro años. Mientras tanto, ¿qué pasaba? Que se desacoplaban los precios de los salarios. Ese momento, 2021-2025, en plena legislatura de la vivienda -legislatura de la vivienda tan cacareada-, fue el momento exacto en el que la vivienda se convirtió en un lujo. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«No contentos con no haber construido y no contentos con haberse cargado la oferta de alquiler residencial de larga duración, que es el que necesitan las familias y los jóvenes, en un país en el que faltan casas a cascoporro, ustedes han terminado de dar la puntilla a nuestros jóvenes abriendo las fronteras a más de tres millones de personas en solamente cinco años. Son tres millones de personas que tienen la necesidad de dormir en algún lugar, de tener un techo y cuatro paredes, de tener un hogar. Faltaban casas y traen ustedes a más demandantes de casas. No hay suficientes casas y traen a más personas que quieren casas. Es algo absolutamente desquiciante y suicida. ¿Qué esperaban que pasara? ¿Creían que aumentar hasta el infinito la demanda de vivienda en un país con una oferta tan rígida no iba a tener efecto en los precios? Si diez personas quieren dos onzas de chocolate, ¿qué sucede cuando ya no son diez, sino que son cincuenta o sesenta y las onzas siguen siendo dos? ¿Qué sucede? Que suben los precios, señora ministra. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«¿Qué necesitarían, en consecuencia, personas como Sara y Santi para poder evitar el naufragio? Por lo menos, una clase política con sentido de comunidad, consciente de la gravedad de la situación, que apostara por ampliar decidida y drásticamente la oferta, que fuera capaz de contener una demanda global absolutamente desbocada y que aplicara medidas de probada eficacia, medidas que ya sabemos que han funcionado en otros lugares. No sé si es mucho pedir o si mucho esperaban, porque lo que han encontrado ha sido a un ejército de vendedores de crecepelo que ha hecho exactamente lo contrario de lo que se necesitaba y que ha utilizado sin rubor a los jóvenes españoles como conejillos de indias de sus ensoñaciones ideológicas. Donde tocaba construir, incrementar alturas, rehabilitar, ganar densidad o hacer vivienda protegida para garantizar un hogar digno y asequible a quien hoy no lo tenía, este Gobierno y los intelectuales de izquierda que lo legitiman y lo amparan negaron la mayor y se abrazaron al mito decrecentista. Un cuentecillo de pijos promarxistas que se pueden permitir, tal vez, áticos en las zonas bien, lo que es absolutamente criminal para una familia que va justita en Carabanchel o en Cornellà.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Pero, ya no es solamente una generación, esto ya no es solamente cosa de los más jóvenes, es algo mucho más grande y tenebroso. Son también los que eran jóvenes en la anterior crisis y se quedaron entonces empantanados y llevan ahí quince años. Es que es la clase media pura y dura, señora ministra, la que se está desvaneciendo ante nuestros ojos. España ya tiene más inquilinos por debajo de los 45 años que la media de la Unión Europea, cuando siempre fuimos una nación de propietarios. Es nuestro país, donde la mitad de los arrendatarios está en riesgo de exclusión social, donde una habitación cuesta hoy lo que hace diez años costaba un piso entero. En definitiva, una sociedad conducida al desastre por malos políticos y por malas ideas. (Aplausos). Esta es la situación. En España faltan casas y cada vez hay más personas que quieren una. El problema de la vivienda va de dos variables, casas y personas, pues aquí faltan casas y cada vez hay más personas que quieren una. Cada año se constituyen en España casi el triple de hogares de los que se producen, lo que genera la tormenta perfecta, el caldo de cultivo ideal para que suban los precios, para que se dispare la especulación, para que se expulse a numerosas personas del mercado y para que se extienda por doquier la infravivienda y el hacinamiento.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Uno de los campos donde mejor se percibe esta distancia entre las creencias de lujo de los de arriba y las necesidades de los españoles, particularmente los más jóvenes, es la vivienda. ¿Cuál es el punto en el que nos encontramos actualmente? En el de la devastación de un modelo social que había funcionado durante décadas y que permitió a las familias trabajadoras y a las clases populares convertirse en propietarias. ¿Qué sucede ahora? Que los hijos de aquellos que se hicieron propietarios hoy son precarios. Que comprar una vivienda es prácticamente imposible para los jóvenes, que no vislumbran la posibilidad de ser dueños ni a corto ni a medio plazo y, en consecuencia y tristemente, tampoco a largo plazo. El que pierde el tren de la propiedad a los 35 y sigue sin haberlo cogido a los 40 difícilmente podrá reengancharse nunca. Es imposible ahorrar cuando te descapitalizas mes tras mes pagando un bien que nunca será tuyo. Es imposible formarse un pequeño patrimonio cuando tienes que destinar el 40, el 50 o el 60 % de tus ingresos a pagar el alquiler. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Gracias, señora presidenta. Señora ministra, España no es país para jóvenes, y no lo es porque así lo quiere este Gobierno y porque así lo han querido los anteriores. Todos han expoliado durante años a una generación a la que ahora se culpa de sus propias desgracias: si no tienes casa, chaval, no haberte suscrito a Netflix o no haberte tomado esas cañas el viernes, que eres un manirroto; si no tienes ahorros, no haberte pillado aquel vuelo barato a Praga con los amigos, que siempre estás pensando en la fiestecita; si no prosperas en el trabajo, será que eres un vago, porque esas prácticas no remuneradas eran un chollazo; ¿que te sientes extraño en tu barrio de siempre?, pues eso es porque eres un racista de narices, con lo bonito que es ser ciudadano del mundo; ¿que te vas al extranjero a buscar trabajo?, pues será porque tienes espíritu aventurero, porque desde luego aquí vamos como un cohete. Lamentablemente, podríamos seguir haciendo acopio de titulares, declaraciones y frases desafortunadas de políticos, académicos, tertulianos, periodistas, de los que han partido el bacalao en este país, vaya, de los mainstream. Ninguno ha sido capaz de hacer la más mínima autocrítica. Ninguno se siente responsable del destrozo que han hecho en este país. Y ahora nos vienen con leccioncitas y deditos en alto sobre el fin de la abundancia: que si hay que apretarse el cinturón, que si el decrecimiento es el futuro o que si hay que tener menos para ser más felices. ¿Qué ha pasado con nuestras élites? ¿Qué mercancía averiada nos están vendiendo? El problema no son los jóvenes, el problema son unas élites intelectualmente perezosas, irresponsables (aplausos), sin sentido de comunidad, pusilánimes, incapaces de dar respuesta a ninguno de los retos del presente y ajenas por completo a la suerte de la gente común. (Continúan los aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Señora ministra, los números son cabezones, son tozudos, son elocuentes: 120 000 inmuebles menos que hace solamente dos años, ¡120 000! Desde 2020, momento en el que empezaron ya con el laboratorio y las primeras pruebas de lo que luego sería la ley de vivienda, la oferta ha caído un 56 % en toda España; un 85 %, por ejemplo, en Barcelona. Esto quiere decir que, de cada cien casas que en aquel momento, 2020, estaban ofertadas, solamente quedan quince. Quedan quince. No sé si es un truco de prestidigitación, porque yo no sé cómo se puede conseguir que desaparezcan tantas casas en tan poco tiempo. No lo puedo entender. Y tampoco entiendo cómo, con estos datos, ustedes se pavonean, se jactan y sacan pecho continuamente de una ley de vivienda que lo único que ha traído es dolor. La firma de contratos de alquiler, también en Cataluña, ha caído un 40 % en tan solo cuatro años. ¿Qué significa esto? ¿Qué significa que tengamos menos oferta? ¿Y qué significa que tengamos menos oferta también en un contexto en el que la demanda crece hasta el infinito? Significa escasez. ¡Escasez! Y la escasez significa parejas mirando de forma compulsiva un portal inmobiliario y chocándose una y otra vez contra la realidad, contra el escaparate de un país, que ya no les pertenece, que ya no es para ellos. Significa quebraderos de cabeza, discusiones. Significa que la gente no puede planificar, que no puede seguir su vida. Significa renuncias. Y significa también condiciones leoninas para alquilar. Resulta que no puedes ni llenar la nevera, pero tienes que poner cuatro meses de fianza y dos de garantía adicional, precisamente, por la inseguridad jurídica que ustedes han traído (aplausos); inseguridad jurídica que significa inseguridad material para la gente común, inseguridad material. Significa que la mitad de los inquilinos de este país están en riesgo de exclusión social. Significa también que lo único que progresa en este país es el porcentaje de personas que no se pueden emancipar, y significa castings inmobiliarios. Esto no es una metáfora. Lo que hay al final del casting, lo que hay al final del túnel son decenas de miles de personas que no tienen casa hoy, que no tendrán casa mañana y que tampoco la tendrán pasado mañana: jóvenes, familias con niños o dependientes a cargo, autónomos, gente con un sueldo muy bajo, con contratos muy recientes. Todos ellos estaban hace veinte años ahí ahí de comprar y ahora ni siquiera pueden ser inquilinos. Han creado ustedes una casta de inalquilables, de parias sin casa, de jornaleros del casting; una generación caracol con la casa a cuestas o, si lo quiere de otra forma, una generación de rodillas, postrada y totalmente humillada.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Gracias, señor presidente. Buenos días, señora ministra. Lo han celebrado tanto, han dado tanto bombo a sus medidas y han presumido tanto de sus supuestos logros que entiendo que me corresponde felicitarla hoy por el segundo cumpleaños de la ley de vivienda. Felicidades a usted y a todos los grupos parlamentarios que lo hicieron posible. Ya tienen ustedes lo que tanto anhelaban: un mercado inmobiliario absolutamente destruido y demacrado. Entiendo que es para ustedes un día absolutamente alegre; en cambio, es triste para millones de jóvenes a los que se les ha condenado a una muy cruel disyuntiva: seguir durmiendo hasta la eternidad en la vieja litera del cuarto de casa de sus padres, vivir la vida loca de mudanza en mudanza -y tiro porque me toca-, hacer turnos para cocinar, para asearse o para comer con extraños o directamente largarse de un país en el que los políticos los tratan a patadas -opción a la que lamentablemente cada vez más españoles se están acogiendo-. (Aplausos). El menú no parece muy suculento, la verdad, no parece muy apetitoso. Pero bueno, al menos se puede elegir, ¿no? Que parece que es lo fundamental en esta era del 'yo, mi, me, conmigo', del 'yo me lo guiso, yo me lo como', del 'sé quien quieras ser'. Se puede elegir, esa es la clave siempre, tener derecho a todo. Ley por el derecho a la vivienda. Por supuesto, faltaría más, por el derecho a la vivienda sobre el papel. Eso sí, que el papel lo resiste todo. El papel y las presentaciones de PowerPoint y Canva. Ley por el derecho a la vivienda es un eslogan maravilloso, espectacular. Ya la aplicación práctica, pues, bueno: ahí te apañes, chaval; mira este zulo maravilloso que tenemos para ti, majete; también este semisótano interior, con un poquito de humedades, eso sí, pero con una capa de pintura se puede vivir; o este bajo sin ventilación que antaño fue una carnicería, mira qué aventura. Puedes elegir lo que más te guste, a fin de cuentas, tú mandas y eres libre; libre de pagar una pasta que no tienes ni tendrás para pagar un cuchitril en el que ni siquiera podrás poner cuadros ni pintar las paredes, porque no es tuyo, pero eres libre. Sí, muy libre. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley Orgánica de medidas urgentes para hacer frente a la ocupación ilegal de inmuebles.
«Cuatro, que la tolerancia con la okupación y con la inquiokupación lleva a un desplome de la oferta de pisos disponibles, y quien sufre esto son los jóvenes y las rentas más bajas, que ya no tienen quien les alquile y quedan condenados al piso compartido o al zulo a precio de mansión. Quinto, que el Estado que no es capaz de garantizar a sus ciudadanos su propiedad, no es un Estado digno de tal nombre. Seis, que los principales beneficiarios de la okupación son los políticos, porque el artículo 47 de la Constitución mandata a los poderes públicos hacer efectivo el derecho a la vivienda; a los poderes públicos. Son ellos quienes tienen que brindar una alternativa habitacional, son ellos quienes tienen que hacer vivienda social y no la hacen. Y siete. Si no hay okupación, como dicen algunos parlamentarios, ¿a quién desocupan las empresas de desocupación que tanto les preocupan? ¿A quién desocupan? ¿A hadas, a gnomos, a gremlins, a brujas? ¿A quién desocupan las empresas de desocupación? (Aplausos). Hasta aquí, lo consabido.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProyecto de Ley integral de impulso de la economía social.
«Hablamos de cooperativas, señora ministra, de cooperativas, no de sucursales de Ferraz ni de delegaciones de Moncloa, de cooperativas. (Aplausos). Aunque lo pretendan, el amo de un cooperativista no será nunca un político ni un ministro, el amo de un cooperativista es la comunidad natural a la que sirve y nada más. Un cooperativista no hinca la rodilla, no dobla la cerviz, no agacha la cabeza, no pide permiso ni replica consignas ni eslóganes vacíos. Su causa no es la de las pancartas, ni la de las elucubraciones teóricas, ni la de las etiquetas. Su causa es muy diferente. Al cooperativista le resbalan las polémicas de tres al cuarto de las llamadas élites culturales, le importan un pimiento sus dogmas, sus frivolidades y sus obsesiones sobre cómo tiene que vivir o dejar de vivir la gente; la causa del cooperativista -es bien sabido por todo el mundo- es la de lo próximo, lo real, lo concreto, lo espontáneo y lo común: el futuro de una comarca, el acceso al crédito de jóvenes, la prosperidad de ganaderos y agricultores, el consumo de cercanía que fija población y que garantiza empleo, la promoción de vivienda asequible, el relevo generacional en la pesca... Esos son objetivos de un cooperativista, y el que participa en una cooperativa, que sabe todo esto, lo hace en su condición de vecino, de parroquiano, de usuario, de consumidor, de productor, de compañero de faena... Lo hace en esas condiciones, lo hace por lo que es, no por lo que vota, por lo que es, por lo que le une a otros, no por lo que le divide. Señorías, el cooperativista se mueve por amor, por obligaciones recíprocas, por vínculos naturales, por ayuda mutua y por compromiso; no por ideología, no por amasar grandes sumas de dinero. Esto, claro, los convierte en sujetos contraculturales y tremendamente peligrosos para el poder, porque ustedes -que desde luego no se chupan el dedo y que les gusta tener todo bajo control- detectan que ahí, en esa independencia de criterio, en esa transversalidad, en esa preocupación genuina por la polis y por sus semejantes, en esa negativa a someterse a otros, hay un riesgo, sí, claro que lo hay, el riesgo de la libertad, y por eso quieren domesticar a las cooperativas, por eso quieren colonizarlas (aplausos), por eso quieren marcarlas con su impronta ideológica y por eso quieren convertirlas en un apéndice más del Estado, de un Estado que, lo siento, señora ministra, es desde hace tiempo una prolongación, no de SUMAR, sino una prolongación del Partido Socialista Obrero Español.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Esto es lo que creo que haría un Estado social digno de tal nombre: dejar de especular con suelo público, dejar de llevarse picos indecentes con la necesidad de la gente, colaborar con la iniciativa privada para extender el parque de vivienda de protección oficial, planificar espacios amables y habitables y bonificar la densidad. Pero, bueno, parece que en España hay quien prefiere la España de las chabolas y la España de la infravivienda a la España de las grúas, porque si no hay grúas, en un panorama de concentración urbana brutal como el que tenemos, habrá chabolas y habrá infravivienda. Y en esas chabolas y en esas infraviviendas no vivirá ninguno de los que aquí vota contra las grúas, vivirán españoles normales y corrientes que no tienen por qué pasar por ese trance. (Aplausos). Saber esto ha de llevarnos a cerrar el círculo; construir es el medio, no es el fin. De nada servirá esta modificación si es aprobada, ni tampoco las reformas pendientes, si no tenemos un horizonte colectivo hacia el que caminar, si no tenemos una ambición, un norte moral. El de VOX es claro, y ya lo he repetido aquí en innumerables ocasiones: un país de familias que puedan ser dueñas de su casa y que puedan vincularse de forma duradera al espacio en el que residen. Por eso hay que construir, en primer lugar, para que haya vida en común, con una concepción humanística y no solamente contable, como tanto se estila por estos lares; es decir, un urbanismo para vivir y no solamente para sobrevivir. En segundo lugar, hay que construir para quien no tiene casa actualmente. Hay que construir para que jóvenes y rentas bajas que han sido expulsados de la posibilidad de comprar vuelvan a tener la posibilidad de acceder a una vivienda en propiedad. Hay que construir para que los españoles anónimos tengan un hogar digno de tal nombre, no para seguir concentrando la propiedad en pocas manos, ni para que grandes fortunas extranjeras hagan su agosto, ni para levantar bloques de estudios unipersonales o de apartamentos turísticos donde no hace falta, ni para que unos pocos depreden nuestro patrimonio natural o peguen el pelotazo que llevan años esperando. Hay que construir al servicio de un orden justo y de una causa noble, y a mí no se me ocurre una causa más noble que la de devolver al español corriente la posibilidad de ser dueño de su casa y, con ello, de ser dueño de su destino. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Gracias, señora presidenta. El debate de hoy llega tarde, tardísimo; y es ilustrativo de cómo toda una generación de políticos ha sido incapaz de dar respuesta a la necesidad habitacional acuciante que hay en España, una necesidad que ha sido creada de forma artificial por esos mismos políticos, al convertir en escaso y en consecuencia, en tremendamente caro y lucrativo, un bien esencial como es la vivienda. Señorías, tenemos el mismo parque inmobiliario que en el año 2009, 26 millones de inmuebles, pero hay diferencias bastante notables que conviene mirar con detalle. La primera, este parque está concentrado en menos manos. Tenemos muchos menos propietarios de una sola vivienda, muchos menos propietarios jóvenes, muchos menos propietarios de rentas bajas y muchos más multipropietarios, particularmente fondos y fortunas extranjeras. Esto quiere decir que las familias tienen menos poder para organizar su vida y los grandes más poder para condicionársela. La segunda diferencia, también bastante notable, es que tenemos el mismo parque inmobiliario para 3,5 millones más de personas; 3,5 millones más de personas que algunos trajeron para poder abaratar costes laborales y otros para poder saciar sus ansias multiculturales y que, hoy, de camino, han generado también un grave problema habitacional porque, a más población, también más necesidad de hogares; algo que parece que ninguno de los genios del Excel que diseñaron estas políticas previó ni fue capaz de imaginar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Pero hemos venido a hablar de una iniciativa del Partido Popular, y lo cierto es que no conviene que nos hagamos trampas al solitario: aquí no nos han traído solamente los diputados guasones de la izquierda, un país no se acuesta de propietarios y se despierta de precarios de la noche a la mañana. Las obras de demolición llevan tiempo, requieren del concurso de muchos. No han sido cuatro medidas de última hora las que han torcido una trayectoria exitosa, sino décadas de liquidación concienzuda de un modelo social -el nuestro- que permitió a millones de españoles disfrutar de vidas plenas, estables y seguras, gracias, entre otros ingredientes, a la popularización de la vivienda en propiedad. (Aplausos). ¿Y qué nos debe el Partido Popular en materia de vivienda? En el debe del Partido Popular están, por ejemplo, la Ley 1/2013 y sus sucesivas prórrogas, apoyadas por todo el hemiciclo, que trituraron la garantía hipotecaria y llevaron a las entidades financieras a prestar menos, más caro y con peores condiciones. Gracias a esas normativas, se expulsó de la posibilidad de comprar a jóvenes y rentas bajas, a los que se condenó a ser inquilinos a perpetuidad. Como resultado, tenemos la mitad de jóvenes dueños de casas, se ha duplicado el tiempo que lleva a un salario mediano poder adquirir una vivienda y se ha trasladado una enorme presión al mercado de alquileres. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Gracias, señora presidenta. Con frecuencia, cuando hablamos de vivienda en este hemiciclo, la izquierda se suele llevar todos los capones, y no es para menos, porque este Gobierno ha destrozado el mercado de alquileres, la oferta de larga duración, la seguridad jurídica y nos ha llevado a liderar las peores estadísticas posibles. Si hoy estamos hablando de zulos, de pisos compartidos, de castings inmobiliarios, de jóvenes que no pueden emanciparse y de personas con su proyecto vital bloqueado, es gracias a diputados como el señor Conesa, el señor Pisarello o el señor Serna, que ayer estuvieron muy ufanos, muy guasones, haciendo como si lo de la vivienda no tuviera nada que ver con ellos, como si les pasara de refilón, como si la izquierda no hubiera gobernado ni un simple rellano en este país jamás. (Aplausos). Algo realmente extraordinario. Ellos eran espectadores, asistían a una obra de teatro; espectadores, y no lo que son en verdad, porque son perpetradores de muchísimo dolor, y, por cierto, al servicio de una casta que nos quiere solos y sin nada. La verdad es que a mí, señores Conesa, Pisarello y Serna, me costaría conciliar el sueño viendo el efecto de las políticas que ustedes defienden; me costaría conciliarlo, la verdad es que sí.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«¿Qué ha pasado? ¿Qué ha sucedido? Que han promocionado tanto el alquiler, han dificultado tanto la compra a millones de españoles y han traído a tanta gente de tantos lugares de forma tan irresponsable que han convertido nuestras principales ciudades en calderas a punto de estallar, con una demanda altísima y una oferta insuficiente, claramente en retroceso, que ha llevado a una burbuja de precios, una burbuja que pagan los mismos de siempre: los nuestros. ¿Y qué han hecho entonces los políticos, qué han hecho para tratar de pincharla? ¿Poner suelo a disposición en lugar de especular con él? ¿Aligerar trámites, trabas, peajes y burocracia? ¿Construir para que la vivienda deje de ser un bien artificialmente escaso y caro y los españoles puedan volver a ser dueños de sus casas? ¿Hacer vivienda protegida? ¿Mejorar las condiciones de financiación para jóvenes y rentas bajas? Nada de eso han hecho. Lo que los políticos han hecho ha sido insistir en la receta que nos había traído hasta aquí, insistir en la senda del desastre: más alquileres y más inmigración. Algunos no se bajarán de la burra hasta que no mandemos al garete todo lo que amamos y lo poco que aún poseemos y conservamos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Gracias, señora presidenta. España ha dejado de ser un país amable para jóvenes, trabajadores y familias. Las últimas décadas han sido de decadencia, de consensos por arriba en los Parlamentos y de lamentos ahogados por abajo en las casas, décadas en las que ha adelgazado la clase media y han engordado tanto el privilegio como la precariedad. Los españoles somos más pobres, estamos más solos y nos sentimos cada vez más pequeños ante fenómenos que nos pasan por encima y que nadie ha deseado. Y en el centro de todo este proceso de desposesión está la vivienda, los hogares por los que el Partido Popular y el Partido Socialista han pasado como un auténtico huracán, extendiendo la incertidumbre donde ya reinaba la estabilidad y poniendo en entredicho esa máxima que dice que las nuevas generaciones vivirán mejor que las anteriores. Ya no. En los últimos tiempos, en España ha habido al menos dos ideas indiscutidas sobre cómo debían ser nuestras ciudades. La primera es que íbamos a ser más flexibles si vivíamos de alquiler y, sobre todo, más libres; que lo avanzado, lo moderno, lo guay y, desde luego, lo europeo era fluir, vivir sin ataduras, sin compromisos, sin poseer nada, sin vincularse de forma duradera a ningún lugar; que es mejor ir con la casa a cuestas como un caracol -un día aquí y otro allá- o compartir, que, además, es toda una aventura y te abre mucho la mente; que eso de echar raíces o de querer vivir cerca de los tuyos es una antigualla, una reminiscencia de esa España en blanco y negro que habrá que dejar atrás más temprano que tarde. Ya saben: España es el problema y Europa es la solución, el papanatismo de siempre. Lo que callaban los que nos empujaban a convertirnos en jornaleros del alquiler es que en esa Europa tan ensalzada su parque inmobiliario estaba en manos de muy pocos, en manos de un puñado de fondos y de un puñado de alcaldes ansiosos por convertir a sus inquilinos en votantes y a sus votantes en inquilinos. Y lo que también callaban es que dar un portazo a la propiedad era dar la bienvenida a la soledad, a los ahogos económicos, al desarraigo, a los tumbos y a las vidas líquidas. No hay más que ver la España de hoy y compararla con la de hace veinte o veinticinco años para comprobar que aquellos cantos de sirena eran toda una engañifa; que nos dieron gato por liebre; que el esfuerzo económico que hoy hacen las familias para poder pagar una casa es mucho mayor que el de entonces; que la vivienda se ha convertido en un bien de lujo; que ya no se emancipa nadie; y que ni siquiera conocemos a quien tenemos al otro lado del rellano, a nuestro vecino. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Más cuestiones. Me pregunta qué hemos hecho en aquellos lugares donde VOX gobierna. Lo cierto es que VOX tiene competencias sobre urbanismo en muy poquitos lugares, pero le voy a decir que hay un municipio llamado Bormujos -tuve la suerte de estar ahí la semana pasada-, pegado a la capital sevillana -forma parte de su área metropolitana- y cuya población ha tenido un crecimiento drástico en veinte años -ha pasado de 2000 habitantes a 25 000 habitantes-, donde están ya las obras de más de seiscientas viviendas de protección oficial. Si las comparamos con cuántas necesita el Estado y cuántas está construyendo, a lo mejor palidecen un poco sus datos. (Aplausos). Más cuestiones. Menciona a Orbán. Puede buscar en Internet, en Eurostat, cuánto ha crecido el número de propietarios en Hungría desde los años noventa. En España ha descendido el número de jóvenes propietarios a la mitad desde mitad de los años 2000, a la mitad -estamos ya en cifras muy bajitas-, y por debajo de los 45 años superamos la media europea de personas que viven en alquiler. ¿Sabe qué pasa en la Hungría del ogro Orbán? Que el 90 % de las personas son dueñas de la casa en la que viven. Seguramente también será un horror de extrema derecha. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«¿Qué más, además del desplome de oferta? El aumento de otras opciones, que son indeseables para las familias, como la de temporada turística o por habitaciones, así como la subida de precio de las piezas más baratas del mercado, las condiciones leoninas para los inquilinos, los castings inmobiliarios, las colas que dan la vuelta a la manzana para ver los pisos más baratos del mercado de alquiler en cada ciudad, la multiplicación del número de contactos que tiene cada anuncio -por encima de los trescientos contactos tiene cada anuncio en Barcelona de gente que quiere ir a ver cada piso-, la reducción drástica de la firma de contratos, el abandono por parte de los propietarios del mantenimiento de sus inmuebles y la crecida del mercado negro. ¿Y quiénes son los perjudicados? Los vulnerables, aquellos a los que ustedes decían que querían proteger. Han creado una casta de nuevos parias, a los que nadie quiere alquilar: jóvenes, personas con hijos a cargo, familias de rentas bajas, desempleados, autónomos, pensionistas con pensión muy baja... Siendo amables, podríamos decir que han generado justo lo contrario de lo que pretendían. Conociéndolos, cabe decir que quizá han generado justo lo que querían.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Hace ya un año, señora ministra, en nuestro primer debate parlamentario le presenté un fresco bastante similar a este, y sería lógico que usted me dijera que me repito: angustia, desesperanza, destrucción de lazos, proyectos vitales paralizados, bloqueados, entornos irreconocibles... Y, si nada cambia, señora ministra, y tenemos la ocasión de vernos aquí dentro de otro año, si no hay milagros o caídas del caballo de por medio, seguiremos en las mismas, seguiremos avanzando con paso firme y decidido hacia el precipicio. Desde aquel primer intercambio, todo está realmente peor; eso sí, a golpe de récord, pero peor. Tenemos cifras récord en el retraso de la edad de emancipación: la tasa de jóvenes que viven fuera del hogar de los padres es la más baja desde que hay registros. Récord también en transacciones de nuda propiedad, que creo que es uno de los indicadores más estupendos para poder comprobar la miseria en la que chapoteamos. Récord en el precio de los alimentos, récord de impuestos, récord de coste de la vida, récord en el porcentaje de ingresos que un joven en solitario ha de destinar para pagar el alquiler, 102 % para pagar la casa y los suministros -buen récord ese-. Pero la cosa no acaba ahí. Récord de inquilinos en riesgo de exclusión social, casi la mitad. Récord de personas viviendo en situación de sobreesfuerzo, doblando la media europea. Récord de precios tanto en compra como en alquiler. Récord del precio medio de una habitación: 520 euros una habitación en piso compartido y hace diez años 520 euros era el precio medio de una vivienda entera en España. Récord de extranjeros comprando vivienda en España. Récord de españoles viendo en alquiler de temporada o por habitaciones. Mete miedo imaginar qué nuevos récords habrá dentro de un año por los que podrán ustedes ponerse medallas. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«VOX tiene fama de partido intolerante y, efectivamente, no toleramos el desguace de condiciones de vida y expectativas que se está produciendo en este país. No toleramos que no haya más futuros posibles que los que el viejo bipartidismo ofrece a los españoles. No toleramos que haya caído a la mitad el número de jóvenes dueños de sus casas, que hayan desaparecido los propietarios de rentas bajas o que nos hayamos convertido en el patio trasero de los ricos de todo el mundo. No toleramos que lo que no pueden comprar Pau y Elsa o Marta y Paco lo compren a tocateja fortunas extranjeras, a las que les importan un carajo nuestros barrios y nuestra identidad. No toleramos que a los hijos de media España se les haya condenado a dejar atrás su tierra para acinarse en semisótanos en Madrid o Barcelona porque a algunos muy caprichosos y muy ideológicos se les ocurrió que lo mejor era acabar con la industria y la vida en el campo en sus lugares de origen. Y no toleramos, por supuesto, el socavón que los políticos han cavado para dejar fuera de juego a una generación, la más joven, a causa, por supuesto, de sus intereses electorales. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la regulación de los contratos de alquiler temporales y alquiler de habitaciones.
«Los actos tienen consecuencias, las políticas tienen consecuencias y ustedes lo sabían. Todo lo que está pasando hoy: el desplome de la oferta de larga duración, la reducción drástica de la firma de contratos de alquiler, los casting inmobiliarios, las colas que dan la vuelta a la manzana para ver los pisos más baratos, el retraso en la edad de emancipación, el récord de hogares en situación de sobreesfuerzo, el récord de inquilinos en riesgo de pobreza, la expulsión del mercado de arrendamiento de jóvenes y rentas bajas, la especulación, todo esto ya sabíamos que pasaría, y sabíamos que pasaría porque ya había pasado en otros lugares. Bueno, en otros no, en todos; había pasado en todos los lugares donde se habían aprobado legislaciones similares a las que ustedes han aprobado en los últimos cinco años. (Aplausos). Pero a ustedes esto les da igual porque andan divorciados de la realidad, solo les importa la ideología, y si para que su ideología quede por encima tienen que quedar por debajo los españoles, ustedes no tienen duda: que sufran.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la regulación de los contratos de alquiler temporales y alquiler de habitaciones.
«Gracias, señora presidenta. Los alquileres de temporada y por habitaciones eran hasta hace muy poco figuras excepcionales en nuestro país. En los primeros se alojaban profesores, estudiantes u opositores que cambiaban de lugar de residencia por unos meses; los segundos eran una opción muy divertida, ideal para muchos jóvenes que se emancipaban con amigos al poco de cumplir los 20. Ambos casos estaban muy tasados, muy circunscritos a un momento vital muy concreto, y se caracterizaban precisamente por su carácter transitorio: el que marchaba a otra ciudad por razones laborales o formativas volvía al poco, y el que daba sus primeros pasos fuera de casa en un piso compartido se iba tan rápido como se estabilizaba su pareja o su trabajo o reunía unos ahorros. El alquiler de temporada o por habitaciones, por tanto, era el primer peldaño dentro de la escalera de la vida de las personas, un detalle puntual y nada más que eso. Este era el fresco habitual de nuestras ciudades hasta hace muy poco. Eran tan insignificantes estas figuras y era tan específico su uso que en los informes y estudios sobre el mercado de alquiler de hace un puñado de años ni siquiera se recogía su incidencia. Esos tiempos ya quedaron atrás, y quién los pillara. En 2024, el 30 % de los pisos anunciados en las grandes ciudades ya solo se ofrecen por meses; el alquiler de temporada se ha disparado un 230 % en toda España desde 2019: en Málaga, 466 %; en Alicante o Sevilla, por encima del 300 %; en Barcelona, 250 %. Con estas cifras se hace evidente que los nuevos contratos de temporada ya no los firman quienes cambian de ciudad por motivos laborales o por motivos de estudios, sino que tenemos a multitud de familias con la incertidumbre de no saber dónde vivirán al año siguiente, a parejas con la casa a cuestas, a jóvenes instalados en un nomadismo perpetuo.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Termino. Al final, ¿a quién beneficia que España sea un país con muchos arrendatarios y cada vez menos propietarios? ¿A quién beneficia esto, señora ministra? ¿A las familias? ¿A los jóvenes? ¿A las clases populares? ¿A las clases medias? La propiedad, señora ministra, lo más distribuida posible, porque así estará también lo más distribuida posible la defensa de la gente. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Todo esto me permite poder desbaratar un mito que no por muchas veces repetido es menos mito, y es que el Estado social es hijo de la izquierda, que la preocupación social es hija de la izquierda, que la justicia social es un invento de la izquierda. Instituto de Reformas Sociales, Comisión de Reformas Sociales -donde, por cierto, dialogaban socialistas y conservadores a finales del XIX y principios del XX-, Ley de Descanso Dominical, prohibición del trabajo infantil, prohibición del trabajo de mujeres embarazadas, Ley de Accidentes de Trabajo, inicios de la previsión social, jurados mixtos, orígenes de lo que luego sería el Ministerio de Trabajo, inicio de la formación profesional, Ley de Casas Baratas, inicio de la vivienda social y de la vivienda protegida, seguros de enfermedad, regulación de bajas, el mayor impulso a la reforma agraria... (Rumores). Todo esto, señora ministra -y muchas más cosas-, ¿cree usted que es incompatible con ser conservador? Porque las personas que lo hicieron lo eran. (Aplausos). Para finalizar, abordaré las cosas de las que no se ha hablado, que tal vez sean una pantalla previa a la vivienda y, seguramente, no sean de su competencia, sino que seguramente sea usted víctima de las políticas que se hacen en el resto de los ministerios de este Consejo de Ministros que tiene a la vivienda como principal damnificada. Nada se ha dicho de que el modelo territorial de este país es desquiciante y que esto tiene -el efecto aspiradora de recursos humanos y económicos- un impacto durísimo sobre la vivienda. Nada se ha dicho de cómo vamos a priorizar al español para que acceda a la compra, para que acceda a la vivienda social, cómo vamos a garantizar que sean los ciudadanos españoles -es a quienes nos debemos, a nadie más- quienes tengan la garantía no ya de un techo y cuatro paredes, sino de un hogar digno. Nada se ha dicho de que la brecha entre generaciones es dolorosísima y que la orientación del gasto público -todos sabemos cuál es- que han hecho el Partido Popular y Partido Socialista es una guerra declarada desde hace años a los jóvenes, a la familia y a la natalidad y, por tanto, también a la vivienda. Nada se ha dicho sobre cómo se va a devolver seguridad jurídica para que se pueda aumentar la oferta y, así, que sea el Estado, que es a quien mandata el 47 de la Constitución -el 47 no mandata a Paco Páquez, mandata al Estado-, el que, en lugar de transferir la responsabilidad al particular, se la eche sobre sus hombros. Vamos a ver si este Estado social es digno de tal nombre. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«¿Saben lo que significa esto? Un poder desconocido para los grandes tenedores, porque cuanto más escaso es un bien, mayor margen de maniobra se tiene sobre quien lo posee, y esto creo que es algo muy fácil de entender: si algunos especulan es porque otros se dejan la pelota botando. (Aplausos). ¿Y qué más significa esto? La elitización del alquiler: castings inmobiliarios para cientos de candidatos/competidores y requisitos leoninos para seleccionar a los perfiles más solventes. Y, sí, al final del túnel no está la luz, sino el drama: la exclusión del mercado de alquiler de jóvenes con nóminas bajas, de familias con sueldos precarios, de desempleados o de padres con hijos a cargo. Hace veinte años estos perfiles estaban ahí ahí para ver si compraban y ahora ya ni siquiera pueden alquilar. Son los nuevos parias, sus nuevos parias. Y como nada de esto funciona, ahora se han sacado de la chistera el bono del alquiler, que ya se ha comentado que es un donativo que todos los españoles hacemos a los caseros, que ya saben que pueden subir 200 euros más el precio de su piso. Esto es, sin duda, una genialidad, es echar gasolina al fuego: en lugar de ampliar la oferta, recalentar la demanda. Es una buena chapuza en la que, por cierto, han participado todos (aplausos), porque aunque ahora SUMAR y Podemos se pongan muy dignos allí estaban firmando y sacando pecho de una medida que solamente sirve para subir los precios. Es decir, el bízum del que algunos hablan es un bízum que hacemos porque SUMAR y Podemos han querido que todos lo hagamos: de nuestro bolsillo al de los rentistas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«¿Y cuáles son? La bajada de los alquileres, un objetivo loable, pero de partida el marco ya es perdedor, porque ponemos todo el foco en el alquiler y no en la extensión de la propiedad. ¿Saben sus señorías cuando los alquileres eran asequibles en España? Cuando el 85 % de la gente era dueña de su casa. Entonces, eran asequibles, cuando no se había expulsado a los jóvenes de la clase media ni a las clases populares de la posibilidad de comprar, cuando no se había triturado el poder adquisitivo de las familias, ni se había precarizado el mercado laboral; cuando no se veía a la propiedad como una antigualla o como una cárcel, cuando no se promocionaba el alquiler como una liberación, cuando no se habían cargado la garantía hipotecaria. Entonces, en ese momento, los españoles de menos renta destinaban un 25 % de sus ingresos al pago mensual del alquiler. Hoy, la media en toda España, es del 43 % y en algunas ciudades por encima del 60 %. Además, usted lo ha mencionado en su intervención, doblamos la tasa europea del sobreesfuerzo de los hogares y la mitad de los inquilinos en España está en riesgo de exclusión social, y es que la sociedad pospropietaria es una sociedad cada vez más desigual y deshilachada, en la que cada vez tenemos menos defensas para resistir cuando las cosas vienen mal dadas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Y es legítima esta rabia, porque la paciencia de muchos está tocando a su fin. Son demasiados años viendo cómo se desmoronan las tasas de propietarios jóvenes y de propietarios de rentas bajas; demasiados años viendo cómo se encarecen los alquileres, por el desajuste brutal entre la gente que busca uno y los pisos disponibles; demasiados años viendo cómo apretujamos en cuchitriles de Madrid o Barcelona a la juventud de medio país, porque algunos decidieron que lo mejor era arruinar su industria, su campo y sus comunidades; demasiados años viendo cómo la vivienda pública se ha convertido en una figura legendaria de la que muchos hablan, pero que nadie ve. Son demasiados años, en definitiva, viendo cómo se disfraza la precariedad con anglicismos y nombres cuquis, pero, aunque la precariedad se vista de seda, precariedad se queda. (Aplausos). La gente se está echando a la calle desesperada queriendo encontrar un rumbo, un norte, una herramienta, una brújula. Unos votan a unos, otros votan a otros, hay incluso quienes no votan, pero todos tienen clara una cosa, que es casi un sentido común de época: que quieren certezas, que quieren poder pagar su casa con el fruto de su esfuerzo, que quieren que esta casa esté cerca de los suyos para poder ver a sus padres, a los abuelos, a los hermanos, a sus amigos, es decir, para no estar solos; que están hasta las narices de ir dando tumbos de un lado a otro, que no quieren seguir siendo adictos a las notificaciones de bajada de precio de Idealista, que quieren echar el ancla en algún lugar.»