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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Toparse con esta clase de documentos, señorías, supone un baño de realidad entre tanta propaganda barata y triunfalista. Supongo que este Parlamento, tan celoso de la libertad de expresión, estará incómodo con su difusión, pues entenderá que conocer esa diferencia de precios y, sobre todo, sus causas, puede incitar al odio contra los políticos responsables de esta situación o contra especuladores. Sea como fuere, lo cierto es que los hijos de aquella pareja saben que jamás llegarán a ser dueños de su casa, a no ser que tengan una excepcional ayuda familiar. Y lo saben porque ninguno de sus amigos del instituto lo es. Tampoco hay propietarios entre su grupo de la universidad ni entre sus primos. Sí hay, en cambio, un puñado que se deja un riñón para pagar un alquiler que ya cuesta más que una hipoteca; otros que comparten bandeja del frigorífico con desconocidos; dos que tuvieron que marcharse fuera del país, y uno al que le ha dado por probar la última moda anunciada a bombo y platillo por la prensa servil de este país: las cápsulas de tres metros cuadrados para dormir. Solo les falta saber si le dejarán o no entrar con su perrihijo. (Aplausos). Según algunos expertos, todo esto se debe a que estos jóvenes toman los viernes demasiadas cañas y a que cometieron la osadía de pagar durante dos años una suscripción a Netflix. Si no llega a ser por esto, desde luego, hoy tendrían cuatro áticos y un par de chalés en la playa, por lo menos. Según otros, vivir de alquiler es algo muy cool y muy flexible que les permitirá no atarse ni comprometerse, que son dos palabras muy feas y que suenan bastante antiguas. Total, si tener hijos ya sabemos que daña el planeta y si tener una pareja para toda la vida es una cárcel, ¿para qué van a querer ser propietarios? Además, ahora, con la ley de vivienda, hay mucha oferta y cualquiera encuentra una ganga por cuatro duros.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Gracias, señora presidenta. Señorías, esta tarde les propongo un viaje en el tiempo. En 1997, una pareja que se acercaba a una inmobiliaria en Madrid se encontraba con folletos como este (muestra la copia del folleto de una inmobiliaria). En ellos había opciones realmente muy variadas. Por ejemplo, en una zona de renta media, el piso más caro, 23 millones de pesetas, era de 85 metros cuadrados, exterior, en una finca moderna, con terraza y tres dormitorios, además de dos baños. Suponiendo que en aquel hogar solamente entrara un sueldo y que ese sueldo fuera el salario medio del momento, a la pareja le llevaría siete años de renta bruta su adquisición. Los pisos anunciados en esa misma manzana actualmente superan el millón de euros, por lo que si los hijos de la pareja quisieran comprar una casa cerca de sus padres necesitarían destinar treinta y seis años de renta bruta con el salario medio de 2024, veintinueve más que sus padres. Pero vamos a ver qué más nos ofrecía el catálogo. A unas pocas calles de distancia, una opción algo más asequible, también un poco más pequeña, pendiente de reforma, 12 millones de pesetas, tres dormitorios, tres balcones a la calle. A la pareja de la que hablábamos le habría supuesto cuatro años de renta bruta en 1997. En esa calle, en la actualidad, con metros similares y una distribución también bastante pareja, los pisos cuestan alrededor de 600 000 euros, lo que implica que si sus hijos quisieran comprar necesitarían dedicar veinticuatro años de renta bruta para lograrlo, veinte más que sus padres. (Aplausos). Pero supongamos que esta pareja iba algo más asfixiada económicamente y optaba por pisos más asequibles. En la misma inmobiliaria le garantizaban que en dos o tres años podrían comprar algunos pisos que hoy llevarían entre diez y catorce.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Yo le voy a confesar dos cosas, señora ministra: la primera, estoy deseoso de ver placas con puños y rosas en las calles y en los edificios de España. Las otras las tengo ya muy vistas y, en serio, estoy deseoso de verlas, porque significaría que están haciendo de verdad cosas por arreglar el problema de la vivienda. (Aplausos). La segunda, ardo en deseos, señora ministra, de que me llegue una invitación para la inauguración, la entrega o la ceremonia en la que corten el lacito de alguna de las 184 000 viviendas que prometió su Gobierno. Creo que usted tiene mi correo, prometo que incluso miraré regularmente la carpeta de spam para ello. (Aplausos). En definitiva, espero, señora ministra, que usted sea más autocrítica que otros de los ministros de este Consejo, que han dicho que vivimos un momento dulcísimo en la economía, y espero que usted no tenga los arrestos de decir aquí que vivimos un momento dulcísimo en la vivienda. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Permítame, para cerrar, hacer una última reflexión. Vayamos más allá de los números, de los apuntes contables, incluso de las casas, y empecemos a pensar en los hogares, en lo que se rompe cuando no hay seguridad residencial, en cómo se resiente la cercanía con la familia, el amor, la natalidad, los lazos de apoyo entre vecinos, la cohesión social, la conciliación, el aprendizaje entre generaciones, la identidad, y cómo, en cambio, esto abre la puerta a un sinfín de fenómenos muy indeseables: los niños que van dando tumbos de un lado a otro, los proyectos truncados, los cambios de colegio, los ancianos que se sienten solos, los problemas de salud mental. Así que en el tema de la vivienda -y ya con esto concluyo- nos va la vida, nos va una decisión entre si queremos vidas libres, plenas y seguras o vidas rotas. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Finalmente, si en España no hay vivienda pública ni un presupuesto digno de tal nombre para la provisión de casas asequibles es simple y llanamente o porque no les da la gana o porque no saben cómo hacerlo. Señora ministra, allí donde hay una apuesta generosa por la vivienda pública bajan los precios del mercado libre. El artículo 47 de la Constitución es un mandato que le compete a usted, a su Gobierno, y yo diría que no es muy saludable inhibirse en mitad de tanto dolor. Hasta los años ochenta en España se construyó mucha vivienda pública con mucho éxito. Muchas familias de barrio alcanzaron, gracias a esa política, una estabilidad residencial que hasta entonces era privativa, era exclusiva de los ricos. Hoy, en cambio, estamos a la cola de Europa en gasto en vivienda por habitante, en inversión en vivienda y en vivienda social. No es porque no haya dinero, es porque sus prioridades son otras. Entre Broncano y hogares, eligen Broncano. Entre puntos morados y hogares, eligen puntos morados. Entre inmigración y hogares, eligen inmigración. Entre autonomías y hogares, eligen autonomías. Entre privilegios fiscales para regiones más ricas y hogares, eligen privilegios fiscales. (Aplausos). No sé cómo se las apañan ustedes, pero para ustedes el techo nunca es una prioridad. Este Gobierno, incluso, ha concedido un crédito de 250 millones de euros para la construcción de una desaladora en Marruecos. ¿Cuántos préstamos a tipo cero se podrían haber concedido aquí en España con ese dinero o cuántas viviendas sociales se podían haber levantado?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Alguien tendrá que asumir la responsabilidad de todo esto, porque no nos ha mirado un tuerto ni nos han echado un embrujo ni una maldición ni somos víctimas de una plaga bíblica. Un país de propietarios no se convierte de la noche a la mañana en uno de precarios sin casa, de la misma forma que un país de alquileres asequibles no se convierte en uno de alquileres imposibles por arte de magia. Hay responsables políticos y económicos de esta situación, los que han partido el bacalao en España en las últimas décadas, la casta que ha hecho negocio con la miseria colectiva. Si hay una brecha enorme entre los españoles que buscan hogar y el número de casas disponibles es porque sus políticas han torpedeado una y otra vez insistentemente cualquier intento de ampliar la oferta. (Aplausos). No sé -llámenme malpensado- si tal vez con el ánimo de garantizar que la vivienda siga siendo un bien escaso y tremendamente lucrativo para cuatro grandes tenedores. Mi sensación es que ustedes se imaginan defendiendo a los vulnerables, pero los resultados más bien dicen que son ustedes los mejores amigos del capitalismo rentista y los peores de los Garcías, los González, los Pérez o los Gutiérrez. Si cada vez los pisos están más caros es porque no paran sus administraciones de retener suelo y de gravarlo con una yincana de calificaciones, certificados, impuestos y plusvalías que sonrojaría a los mismísimos inventores del diezmo. Y si cada vez hay menos pisos en alquiler en las grandes ciudades es porque sus regulaciones y su inhibición ante cualquier caso de impago han llevado a muchos pequeños arrendadores a sacar sus casas del mercado convencional. Y si los jóvenes no pueden acceder a una vivienda digna es porque ustedes han puesto a la cabeza del desempleo en Europa a nuestros jóvenes, no por Netflix ni por los vermús ni por las cañas, no, porque son líderes en desempleo juvenil. Y si las familias con niños o los trabajadores precarios no encuentran casa es porque su ley de vivienda está funcionando exactamente como han funcionado los controles de precios en todos los lugares donde se han implementado; es decir, como herramientas para excluir a los de abajo del acceso a la vivienda. Ustedes, que tanto se vanaglorian y tanto son de la ciencia y los datos, no sé cómo no se les ocurrió echar un vistacillo a toda la literatura científica disponible sobre el control de precios porque, la verdad, era meridiana en sus resultados. Si los fondos extranjeros están jugando al Monopoly con nuestras ciudades, tal vez es porque ustedes les han invitado a la partida y les han dado las mejores cartas. Ahí estaba el ministro Puente festejando el desembarco de BlackRock o la antigua secretaria de Estado, Pardo de Vera, como candidata a presidir el lobby de los buitres. Ahí están -claro- en contraposición, los jóvenes de Palma o de Málaga yéndose de su ciudad, porque ya no hay sitio para ellos en ellas. El camino, señora ministra, no son los beneficios fiscales a las fortunas extranjeras ni la alfombra roja a los nómadas digitales ni la reverencia a los que compran para especular; el camino es desglobalizar; es decir, priorizar y proteger a los nuestros, a los de casa ante una demanda internacional que cada vez está afectando más a sus derechos más básicos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Y, claro, sin casa en propiedad, llevamos casi una década con una burbuja extraordinaria en los alquileres y cada medida nueva que toman no solamente no logra pincharla o contenerla, sino que la hace más grande, le insufla nuevo aire, la hace más soberbia. Los precios de los alquileres no han dejado de subir, un 10 % en el último año, no sabemos si para celebrar el primer cumpleaños de la ley de vivienda. Y los precios de los arrendamientos también son ya hoy claramente superiores a los picos de 2007 y 2008. El número de hogares que está en una situación de sobreesfuerzo económico, es decir, que tiene que dedicar más del 40 % de la renta a pagar el alquiler dobla el promedio de la Unión Europea. Hay incluso un puñado de ciudades en las que los españoles tienen que pagar más del 60 % para cubrir los gastos de alquiler. ¿Cree usted, señora ministra, que esto es compatible con una vida libre o plena? La mitad de los inquilinos en España se encuentra en una situación de vulnerabilidad social, el porcentaje más alto de la Unión Europea. Y en las grandes urbes la oferta de pisos compartidos, es decir, de pisos por habitaciones supera ya la de pisos completos. De comprarte un piso como aspiración, como meta, como esperanza, hemos pasado a comparte un piso como resignación. En fin, la verdad es que las estadísticas meten miedo, pero, bueno, también somo campeones en lenguaje inclusivo y denunciamos muy fuerte lo del blackface, así que supongo que esto nos deja en situación de empate. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Y si esto es así, si se han topado con estos casos, es porque sufrimos una auténtica emergencia habitacional. Tenemos los peores datos que uno pueda imaginar en todos los indicadores que uno quiera consultar. La emancipación de los jóvenes es un suceso casi mitológico cuando el 85 % de los menores de treinta y cinco años se ve obligado a vivir con sus padres. Los precios de los inmuebles ya superan las cifras récord de 2007 y 2008. Los españoles tienen que destinar, de media, 7,3 años de salario bruto para adquirir una vivienda, más del doble que en los años noventa, y, claro, así pasa, tenemos la mitad de propietarios jóvenes que hace solamente unos años; insisto, la mitad. No sé para otros, pero esto es un drama para los que aspiramos a que la vivienda sea del que la vive. Los propietarios de rentas bajas, que también antes eran muy frecuentes, ahora se han esfumado o tal vez deberíamos decir que los han esfumado. Si esto no es clasismo, que baje Dios y lo vea. La situación queda así: los españoles no pueden comprarse una casa, pero hay quien puede, claro que sí. En la última década se han disparado las compras de grandes grupos extranjeros y hoy ya superan el 15 % del total de las operaciones. Y también se han disparado las operaciones que no requieren hipoteca, es decir, los gigantes trasnacionales y un puñado de fortunas locales están comprando a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Gracias, señor presidente. Señora ministra, me alegra verla de nuevo por aquí. Espero que haya disfrutado y descansado este verano y que venga con ideas renovadas. Lo espero de veras y creo que lo esperan también millones de españoles para los que la vivienda lleva demasiado tiempo siendo causa de agobio y sufrimiento. Esto no es una percepción particular, tampoco un constructo social ni algo subjetivo, ni siquiera es algo que podamos someter a debate o discusión, es una realidad tan palpable como dolorosa y extendida. Pienso en las familias que destinan el 50 % de sus ingresos a pagar el alquiler y que este septiembre tendrán que hacer malabarismos para afrontar el carrusel de gastos que se les viene encima: ropa nueva, libros de texto, material escolar, transporte, comedores. Pienso en los que ni siquiera pudieron llevarse una semana a los niños a la playa porque la subida de los tipos de interés devoró todos sus ahorros y todas sus ilusiones; o en las parejas jóvenes que este verano han decido que se iban a ir a vivir juntos y, sin embargo, andan desesperadas porque no encuentran pisos por debajo de los 900 euros en su ciudad; o en esos trabajadores a los que no les da ni para un zulo y que lamentablemente terminarán malviviendo y durmiendo en aparcamientos de autocaravanas, en oficinas abandonadas o en bajos comerciales sin ventilación. Pienso también -me acuerdo mucho de ello- en el drama de los pisos compartidos, porque ayer eran una opción muy divertida mientras uno estudiaba y hoy son un modus vivendi para personas que rozan los cuarenta. ¡Cómo hemos cambiado! Pienso también en esos señores que siempre vivieron en la misma casa y que ahora tienen que marcharse de su hogar porque a su nuevo casero, sin rostro y sin nombre, le van más los guiris de una noche que los vecinos de toda una vida. Pienso también en aquellos a los que les han ocupado una vivienda y se encuentran con una Administración ausente y arisca, que en el mejor de los casos se lava las manos con su angustia y en el peor la niega o hace bromas con ella. Pienso también en aquellos que llevaban años esperando una vivienda protegida y ahora ven cómo otros, con los que nadie contaba, les han adelantado sin haber guardado la cola; o en las familias monoparentales con hijos a cargo, que han quedado completamente excluidas del mercado residencial convencional. Da igual cuáles sean sus ingresos, están fuera de juego. Podría continuar con mil ejemplos de las descabelladas escenas a las que el bipartidismo ha llevado a los hogares: colas del hambre, colivings, habitaciones subarrendadas, narcopisos, inversores extranjeros que compran de una tacada barrios enteros o inmuebles que harían grande, enorme, una pequeña caja de muñecas. Pero usted conoce estas realidades tan bien como yo y sabe que son cotidianas, que son ordinarias, que no representan algo marginal ni puntual ni anecdótico, que cualquiera -repito, cualquiera- puede verse ahí, que los precios y los metros cuadrados de los pisos ocupan las conversaciones de los amigos, las pesadillas de las parejas o las sobremesas de los familiares los domingos. Es tan transversal y está tan extendida esta preocupación que estoy convencido de que incluso los ministros multipropietarios de este Gobierno, que unos cuantos hay, se habrán topado de bruces con algún caso en sus exclusivos círculos de relaciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Si esta prórroga no viene acompañada de otras medidas no será más que un parche, un patadón p'adelante, y que los españoles de dentro de cuatro años vean qué pasa con esto, pura procrastinación política. Un parche que, además, puede volverse muy doloroso para las clases populares, puede ser un bumerán. Si nos limitamos a prohibir las ejecuciones hipotecarias sin crear las condiciones para que la gente pueda tener una vivienda, los bancos endurecerán los requisitos de acceso a una hipoteca. menos españoles serán propietarios, sobre todo los jóvenes y los de rentas más bajas, y la burbuja de los alquileres, en consecuencia, seguirá creciendo y creciendo sin parar. Votaremos hoy para apoyar a los nuestros en un momento crítico, porque los españoles que peor lo pasan merecen una tregua, no pueden ser ellos quienes paguen el pato de sus tropelías y su fiesta. Pero votaremos también con la esperanza de que en España tendremos otra vez una sociedad de pequeños propietarios, pues la pequeña propiedad familiar es el mejor antídoto contra los vaivenes de un mercado global cada vez más impredecible y voraz y contra la arbitrariedad y la inanidad de los Gobiernos y los Estados. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Un tercio de los españoles declara no poder hacer frente a gastos imprevistos y, evidentemente, una subida brutal y dramática de los tipos de interés lo es. Un tercio, pero serían muchos más de no ser por el amortiguador de la familia; sí, la familia que ustedes tanto denigran y desprecian. Cuántos alquileres y cuántas hipotecas se pagan gracias a la ayuda de padres, de hermanos, de tíos o a la pensión de los abuelos. La familia es el mayor patrimonio de las clases populares. (Aplausos). Solo ella, la familia, las protege de un Estado capaz de tener récord de recaudación en mitad de una crisis y de unos bancos que multiplican sus beneficios cuando se multiplica el dolor. Traen ustedes la enésima prórroga de una medida que en origen era temporal, pero que va camino de convertirse en ley fundamental del reino. ¿Dónde se ha visto que una medida -en origen, paliativa, de pura contingencia- vaya a convertirse en una práctica duradera, de más de una década? ¿Entienden ustedes que, cuando lo extraordinario deviene normal, deja de ser extraordinario? Esta prórroga es, en verdad, la mayor acta de acusación contra la obra del bipartidismo. Es el retrato de su falta de imaginación política y de su incapacidad para encontrar una ruta. Doce años con el mismo problema y doce años sin saber cuál es el plan. No sabemos cómo vamos a proteger a los nacionales de la demanda extranjera, no sabemos cómo y cuándo vamos a tener un verdadero parque de vivienda social digno de tal nombre ni cuándo van a terminar con los impuestos que impiden precisamente a los jóvenes y a las rentas más bajas adquirir una primera vivienda ni si van a crear un fondo social que permita financiar viviendas a bajo interés o dar alternativa habitacional a quien ha llegado a una situación límite ni si van a reforzar los mecanismos de segunda oportunidad ni se van a construir las 600 000 viviendas que todo el mundo dice que hay que construir ni siquiera sabemos si van a fijar un mínimo de PIB destinado a vivienda. No sabemos nada de nada, porque no han hecho nada. Unos se han dedicado a contemplar el desastre poniendo a buen recaudo la tabla de Excel y otros se han dedicado a tocar todas las teclas erróneas a sabiendas de que no habían funcionado en ningún lugar. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Lo dicho, vaya viaje. El resultado es que la propiedad cada vez se concentra en menos manos, porque entenderán todos que no es lo mismo que todos los vecinos de un barrio sean propietarios de su casa que el que un solo propietario sea dueño de todas las casas del barrio, y ese es el camino que llevamos. El cambio es tan tan agresivo que hemos interiorizado, sin darnos cuenta, palabras como okupación, narcopiso, micropiso, coliving, cohousing o lanzamiento hipotecario. Es el tema del que hablamos hoy. Hablamos de familias que suscribieron hace tiempo una hipoteca y que hoy están ahogadas por subidas brutales de los tipos de interés, decididas muy lejos de los hogares que las sufren. Algunas pagan 600 o 700 euros más al mes de lo que pagaban hace años. Pero, si una viuda o una familia en la que hay nuevos miembros u otra en la que uno de ellos ha quedado en paro no puede satisfacer sus obligaciones hipotecarias, no es porque hayan vivido por encima de sus posibilidades ni tampoco es porque no se esfuercen lo suficiente. Si no pueden pagar, es porque todos ustedes han llevado la precariedad a los hogares de la gente honrada, decente y trabajadora. (Aplausos). ¿Políticas de empleo? Líderes en paro juvenil. ¿Salud y consumo? Campeones en pobreza infantil. ¿Oportunidades? Será en la otra punta del mundo, que es donde abren las fábricas que cierran aquí. ¿Salarios? Irrisorios. ¿Suministros básicos? Cada vez más difíciles de pagar. ¿Cesta de la compra? Con precios disparados y con seguros antirrobo. ¿Carburantes? A la espera de que aparezcan en nuestras autopistas los chalecos amarillos. ¿Y ahorro? En caída libre.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«¿Cómo van a comprar una casa los jóvenes si encadenan contratos de prácticas hasta que peinan canas? ¿Cómo van a adquirir una vivienda las rentas bajas si han de competir con fortunas extranjeras y con fondos que compran a tocateja? Sonroja pensar el tiempo que dedicaban nuestros padres a pagar una hipoteca o el porcentaje de salario que tenían que destinar a ello, y sonroja porque parece que estamos hablando de otro lugar, y es que el país que conocimos, sencillamente, ha dejado de existir. (Aplausos). La destrucción de la sociedad de pequeños propietarios ha dado paso a un sinfín de fenómenos tan indeseables como indeseados. Adentrarse en el mercado de la vivienda es como adentrarse en el pasaje del terror, uno solo se lleva sustos. Ciudades sin pisos por debajo del salario mínimo, parejas que viven en autocaravanas, jubilados que tienen que acogerse a la figura de la nuda propiedad para poder cubrir gastos, estudios en oficinas abandonadas en mitad de polígonos industriales, castings -sí castings- para zulos de 12 metros cuadrados y vecinos de toda la vida siendo sustituidos por turistas de solo una noche. (Aplausos). La oferta de alquiler por habitaciones supera, en algunas ciudades, la de pisos enteros. De comprarte un piso hemos pasado a comparte un piso, solo cambia una letra, pero hay todo un abismo en condiciones de vida. Gracias a la nueva normalidad residencial -su nueva normalidad residencial-, las zonas comunes ya no son las corralas, los patios o los portales; ahora, son los pasillos, las cocinas y hasta los baños.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Gracias, señora presidenta. Vaya viaje en el tiempo el de los últimos años, señorías, alucinante. De la sociedad de pequeños propietarios hemos pasado a la que discute qué hacer con los lanzamientos hipotecarios. Qué muestra tan triste -y a la vez tan elocuente- del final de una época. (Aplausos). Y es que España fue durante décadas uno de los países de Europa con más familias dueñas de sus casas. Dabas una patada y salían cientos de propietarios y, además, de todas las edades, también jóvenes, aunque hoy cueste creerlo. Ahora hay que coger una lupa para poder encontrar una pareja de propietarios menor de treinta y cinco años, y hay que cogerla porque la cifra ha caído a la mitad en solamente una década. Y también de toda condición, y esto era algo de lo que sacar pecho, de lo que estar orgullosos como país. Mientras en Europa solo los ricos eran dueños de sus casas, aquí todo hijo de vecino podía tener una vivienda en propiedad y organizar su vida alrededor de ese bien y de esa certeza, pero nada de esto queda ya hoy. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno para...
«Por fortuna, la derecha del dinero y la izquierda de las costumbres ofrecen a los jóvenes fundamentalmente lo mismo: alas a cambio de raíces. Por fortuna, los jóvenes ya los tienen muy vistos y este viejo truco es un truco en el que ya, prácticamente, nadie cae. Los jóvenes los tienen calados y ya nadie se traga la monserga de la romantización de la pobreza y la glorificación de la soledad. Los jóvenes quieren alguien a quien amar, un oficio al que vincularse, una tierra en la que arraigarse, un hogar en el que cobijarse, lugares en los que encontrarse con otros (aplausos), instituciones sólidas que poder legar y una cultura de la que sentirse partícipes, agradecidos y orgullosos. Los jóvenes quieren una travesía compartida. Por eso, señores del Partido Popular, entenderán que unas rebajas fiscales no basten para reparar todo el daño infligido a una generación. Hemos de proponer una nueva ruta, una que permita conservar el bienestar material, la vida buena en comunidad y las costumbres de la gente corriente frente al camelo del progreso infinito y contra los cantos de sirena del desarraigo cultural. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno para...
«Nada de esto habría sido posible sin el acompañamiento coreográfico de las llamadas pomposamente élites culturales, los cortesanos dedicados a pintar de colorines el expolio, los trovadores del desastre, los violinistas en mitad del hundimiento del Titanic. Los encargados de decir que vivir siempre en el mismo sitio te apolilla, que trabajar siempre en la misma empresa mata tu creatividad, que tener pareja estable te esclaviza y que tener hijos daña al planeta, que comprometerte con otros te encadena, que las tradiciones te barbarizan, que la verdadera realización reside en el éxito profesional individual y que la familia o la comunidad en verdad son jaulas doradas y que lo que debemos hacer es sospechar de nuestros padres, de nuestros abuelos, de nuestros vecinos y, por supuesto, de nuestra pareja. (Aplausos.-Un señor diputado: ¡Muy bien!). Han querido convencernos de que la peor de las drogas es el amor romántico y de que las seguridades laborales, sentimentales, residenciales o culturales son rémoras de otro tiempo felizmente superado; que tú puedes elegir quién eres y forjarte a ti mismo, como si no llevaras en el rostro, en la memoria o en el corazón la herencia de otros y como si no necesitáramos lazos con otros para poder vivir. Han tratado de inocular a nuestros jóvenes los peores virus posibles: el del engreimiento y el de la desconfianza hacia sí mismos, hacia su historia, hacia su cultura, hacia su familia, hacia su entorno, hacia su naturaleza, hacia su identidad, incluso, hacia el otro sexo, y esto es absolutamente lamentable.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno para...
«Para ustedes la culpa siempre la tienen los de abajo. Demasiado apegados a sus costumbres, sus familias o a su territorio; demasiado inflexibles en sus creencias o en sus demandas. Si los jóvenes hoy no tienen casa, créanme, no es porque paguen una suscripción a Netflix ni porque se tomen unas cañas los viernes; es porque sus políticas, las de todos ustedes, han convertido un país de pequeños propietarios en uno de precarios sin hogar. (Aplausos). Si los jóvenes no tienen trabajo no es porque sean unos vagos y si han tenido que hacer las maletas una y mil veces para buscarlo no es porque tengan espíritu aventurero, es porque deslocalizar la producción a miles de kilómetros de distancia tiene consecuencias para las comunidades y los empleos de aquí, y porque importar masivamente mano de obra barata tiene consecuencias para los salarios de aquí. (Aplausos). Si los jóvenes se sienten extraños en su barrio de toda la vida no es porque súbitamente se hayan vuelto racistas, es porque han probado un chupito de multiculturalismo excesivo y se les ha ido por el otro lado. Así que, por favor, ya está bien de miradas altivas, de dedos en alto y de reprimendas infundadas a los jóvenes. Todos ustedes han colaborado en el expolio de una generación y es lógico que ahora haya quien quiera pedirles cuentas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno para...
«Gracias, señora presidenta. La juventud española vive una situación límite, una situación que debería sonrojar a todos aquellos que hayan detentado responsabilidades en las últimas décadas. Políticos, patronales, sindicatos, grupos de presión, grandes corporaciones, gigantes inmobiliarios o entidades financieras, todos ellos han sido responsables, cómplices y cooperadores necesarios de la destrucción de expectativas de la juventud. El trabajo, casa y coche parece hoy el estribillo pegadizo de una canción pasada de moda. Esto es porque ya no hay rastro de ninguno de estos ingredientes en el día a día de los jóvenes españoles. Lo que pega fuerte en la España del bipartidismo y la obediencia a Bruselas son las prácticas no remuneradas; las becas hasta los treinta y pico; las parejas que no pueden vivir juntas ni tener hijos; los desconocidos que comparten armario del baño y mando de la tele; los zulos por 900 euros, los machetazos en las esquinas; las aulas vacías de contenidos y de exigencia, pero saturadas de ideología; el desprecio al trabajo manual; la banalización de las drogas; el consumo de ansiolíticos, la soledad; la ludopatía; los gurúes, los suicidios y la falta de todo norte vital. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Dicen que los buitres sobrevuelan España, pero no nos hagamos trampas al solitario. Los buitres van a la sustancia muerta o desfalleciente, que es como han dejado ustedes el mercado laboral y residencial en España, pero pasan de largo de los ecosistemas saludables y vigorosos porque no hay nada que rapiñar allí. Dicho de otra forma, ustedes, con sus políticas, han generado la tormenta perfecta para que el capitalismo global juegue al Monopoly con nuestras ciudades. Si hoy Blackstone es uno de los principales caseros de nuestro país es gracias a ustedes. Si hay barrios con más pisos turísticos que niños es gracias a ustedes. Si hay ciudades con más oferta de habitaciones y cuartos en alquiler que pisos enteros es gracias a ustedes. Y si encontramos en el buzón o en el limpiaparabrisas notas de fondos que dicen: compro rápido, compro al contado, no importa precio, no importa estado, es gracias a ustedes. (Aplausos). Para hacer efectivo el 47 de la Constitución necesitamos una nueva brújula moral, una que anteponga el bienestar material y los vínculos afectivos, la vida buena en comunidad y las necesidades de las familias a las ganancias ilimitadas de unos pocos y a las ocurrencias e ideas de bombero de los políticos de turno. Se lo debemos a los nuestros y, además, harán muy bien en exigírnoslo. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Y con los alquileres sucede tres cuartas partes de lo mismo. ¿Cuál es el camino? ¿Seguir siendo los europeos que más tarde se emancipan? ¿Compartir baldas de nevera y mando de la tele con desconocidos hasta los cuarenta? ¿Dejarse el 60 % del sueldo en el pago de la renta mensual? ¿Aceptar que las escasas viviendas sociales se las lleven siempre los mismos? Si un chico de Hospitalet, de Moratalaz, de Pajarillos, de Huelin o de Barakaldo ya lo tenía crudo, su regulación ha sido la estocada final. Porque la regulación hay que medirla no por sus intenciones, sino por sus efectos, y estos han sido catastróficos: desplome de la oferta de larga duración, multiplicación de los pisos turísticos, expulsión de las rentas más vulnerables del mercado de arrendamiento, condiciones y requisitos leoninos para quien quiere alquilar absolutamente inimaginables. Y, sí, también subida de precios, justo aquello que ustedes buscaban contener. Gracias a sus medidas tenemos ahora mismo precio récord de vivienda en alquiler en España. Han echado gasolina a un incendio y quienes van a pagar son los mismos de siempre, los nuestros, los de abajo, los de casa. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Señorías, por todos lados cunde la misma sensación de estafa y desconcierto en lo relativo al mercado residencial. Décadas de presupuestos menguantes en vivienda, de secuestro de suelo por la Administración, de trabas burocráticas, de especulación consentida, de vivienda pública inexistente y de regulaciones catastróficas han puesto las cosas realmente complicadas para la mayoría social. Tener hoy una vivienda estable y en propiedad se ha convertido en un lujo; una necesidad se ha convertido en un lujo. Tenemos la mitad de propietarios jóvenes que hace solo veinte años y los propietarios de rentas bajas, antes tan frecuentes, hoy parecen un animal mitológico. La propiedad se concentra en cada vez menos manos y, entre ellas, sobresalen las de los fondos y las de las grandes fortunas extranjeras, para quienes nuestras ciudades se han convertido en un caramelo demasiado apetitoso. Lo saben bien algunos, que no pierden oportunidad de ponerles alfombras rojas con ventajas fiscales. Menos para los nuestros, más para las élites globales, esa parece ser su divisa. Gracias a su complicidad, los grandes compran hoy a tocateja lo que las familias españolas, depauperadas y precarizadas, ya ni siquiera sueñan con poder adquirir a plazos. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa a las medidas para asegurar el derecho efectivo a la vivienda.
«Gracias, señora presidenta. Señores de Bildu, han hablado ustedes de gente sin casa, de jóvenes que no encuentran piso y de fondos que echan a familias de su entorno. Estoy realmente sorprendido, porque no me esperaba yo de su parte una sensibilidad tan clara con estos temas, y no me la esperaba porque la única política de vivienda de la izquierda abertzale conocida durante décadas ha consistido en expulsar a miles de vascos de su hogar, no a otro barrio, no a una localidad limítrofe, no (aplausos); a otras provincias, a otras regiones, a cientos de kilómetros de sus casas, de Galdácano a Zaragoza, de Rentería a Alicante, de Llodio a Valladolid, de Vitoria a Madrid. Se ha hablado en esta Cámara de fondos buitre, pues bien, la izquierda abertzale fue el buitre para más de 100 000 vascos que tuvieron que dejar su casa, su tierra, su barrio, en definitiva, exiliarse. La izquierda abertzale se dedicó a limpiar los barrios de vecinos indeseables a través de pintadas, cócteles molotov, amenazas o cartas de extorsión. Así que no nos van a convencer de ninguna otra cosa. Ustedes fueron, son y serán siempre el buitre para los vascos. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«Estos son los problemas reales de España. Está bien que ustedes se inspiren en Países Bajos, pero España y Países Bajos se parecen muy poco topográficamente. Tienen que gobernar ustedes para Benavente, para Ciempozuelos, para Teruel, para Vélez-Málaga, no para Ámsterdam. (Rumores). Tenemos que volver a pensar en común. Tenemos que volver a pensar para la comunidad, para sus necesidades. ¿España tiene una emergencia ciclista? Yo creo que no, España tiene una emergencia habitacional. Construyan ustedes vivienda social. España tiene una emergencia demográfica. (Aplausos). Den los medios para que la gente pueda tener hijos. España tiene un problema de distribución de la población en el territorio. Permitan ustedes que la gente trabaje y viva su vida allí donde ha nacido, si es que lo desea. Y España tiene un problema brutal -y termino- de destrucción de expectativas para los jóvenes. Del trabajo, casa y coche hemos pasado al paro, coliving y carril bici, y eso es todo un desastre. ¿Para qué va a querer un joven un carril bici? ¿Para ir al trabajo que no tiene, para regresar a la casa que no puede comprar, para ir a ver a la familia a la que ustedes denigran? Su carril bici solamente sirve para dar vueltas y vueltas, sin llegar a ningún lugar; moverse por el hecho de moverse no sirve absolutamente para nada. Lo que los españoles necesitan es un para qué, un hacia dónde, un propósito, un fin, un destino. Mientras no se lo podamos ofrecer, podrán dar vueltas y vueltas sin parar, que solamente lograrán marearse. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«Hablan ustedes mucho de tiempo libre y yo comparto su preocupación. Quiero que los españoles tengan tiempo para quererse, parar cuidarse, para descansar y para disfrutar, y para eso es necesario mejorar las infraestructuras de la mayoría social de este país y no solamente de quienes van en bicicleta. Si de verdad les preocupa el tiempo libre de la mayoría social, pueden comenzar por el AVE a Extremadura; por el tren litoral en Málaga; acabando con los peajes; mejorando la red de cercanías, que en algunas provincias está realmente infradotada y abandonada; poniendo alternativas para aquellas personas que viven en un atasco continuo, se levanten a la hora a la que se levanten y salgan del trabajo a la hora que salgan; aumentando frecuencias y conexiones para la España rural; dando ayudas a esos padres que tienen dos hijos y que no pueden tener el tercero porque tendrían que cambiar de vehículo y no se lo pueden permitir, y, sobre todo, mejorando la accesibilidad para mayores, para padres con carritos y para personas de movilidad reducida en aquellas ciudades en las que pasear se ha convertido en una carrera de obstáculos. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«La cuestión, el debate es: bienes de lujo para una minoría o necesidades y demandas de una mayoría. España no se agota ni en la M-30 ni en el barrio de Gracia, hay gente que vive en pequeñas y medianas ciudades, hay gente que vive en capitales de comarca, en pueblos, en ciudades dormitorio. En ocasiones da la sensación de que ustedes gobiernan creyendo que España es una república de zonas de bajas emisiones. La política es el arte de conciliar los intereses de unos pocos con las necesidades de los muchos. Yo les pregunto: ¿cuántos españoles pueden realmente ir a trabajar en bicicleta? ¿No saben ustedes que muchos, antes de llegar a su centro de trabajo, han dejado a los niños en la guardería, a la abuela en el centro de salud, o que, incluso, después de trabajar, hacen la compra familiar? ¿Puede hacerse alguna de estas actividades en bicicleta? (Aplausos). ¿Saben ustedes que más de la mitad de los españoles vive en un municipio distinto de aquel en el que trabaja? ¿Cuántos son los potenciales beneficiarios de esta iniciativa? Se les achaca mucho, en general a toda la izquierda, últimamente que han abandonado la política de clase para abrazar otras causas, y yo no puedo compartir este diagnóstico. Creo que ustedes siguen viendo la política y el mundo con las lentes de la clase, simplemente han cambiado de bando. Los damnificados, los olvidados, los perjudicados, no van a lomos de una bicicleta, tienen un coche diésel de 2002 que no pueden cambiar, tienen un tractor, tienen una oficina o una fábrica a hora y media de casa, tienen servicios a 50, a 70 o a 90 kilómetros de su hogar y, en consecuencia, tienen muy poco tiempo libre. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«Gracias, señor presidente. Participo en este debate no solamente como representante de VOX, sino también como usuario entusiasta y cotidiano de bicicleta y como joven preocupado por el medio ambiente. Con estas credenciales cualquiera diría que esta es una PNL hecha a mi medida, pero también soy miembro de una generación a la que se le ha prometido todo menos la seguridad material y el bienestar material del que disfrutaron sus padres. Por tanto, vengo curado de espanto de casa. Señor Rodríguez Palacios, señores del Partido Socialista, comparto las preocupaciones y las motivaciones que hay tras su iniciativa, pero no puedo compartir ni sus fines ni sus efectos prácticos ni tampoco su oportunidad, pues se inserta en una trayectoria ya bien reconocible, que es la que les ha hecho defender los intereses de unos pocos en detrimento de las necesidades de los muchos: subida del IVA de la luz a las familias, bajada del IVA del arte contemporáneo; haciendas propias y condonaciones de deuda para las regiones más ricas y abandono de aquellas que están más necesitadas del abrazo y la solidaridad colectivas. (Aplausos). Lo mismo sucede con la movilidad: fronteras de clase a la entrada de las ciudades para los transportistas y los trabajadores manuales de la periferia y centros de las ciudades convertidos en urbanizaciones privadas para unos pocos. Estigmatización, señalamiento y muchos impuestos para aquellas personas que pasan todo el día en la carretera y no pueden cambiar de coche y subvenciones públicas para el coche eléctrico; coche eléctrico, que, por cierto, con o sin subvención, solamente puede permitirse quien tiene una renta muy elevada. (Aplausos).»