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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
30 declaraciones
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
No te enteras de nada y aún así no hay día que no levantes el dedito. No queremos migajas ni los restos baboseados de un banquete. Queremos desarrollo. Abundancia. Tecnología al servicio de la gente. Un Estado promotor, que se anticipe, no un Estado decadente que gestione la muerte. Queremos las obras e infraestructuras que impidan que unas lluvias torrenciales se lleven la vida de cientos de personas. Obras e infraestructuras que no existían entonces por razones ideológicas y que dos años después siguen sin existir por idéntico motivo. Porque entre el fanatismo climático y la seguridad de la gente elegís fanatismo climático, muerte y luego dar unos billetillos a quien ha perdido a sus padres, a su novia, su casa y su taller. Vete a dar lecciones a otro.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Los candidatos de la izquierda: el que se cargó el acceso a la vivienda y la seguridad en España y la que lo hizo antes en Barcelona. Frente a ellos, una nación hambrienta de estabilidad, de casas, de barrios tranquilos, de prosperidad, de futuro.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Retrato de una generación y un pais. La España vacilada. La España hacinada. La España de las colas. La España relegada. La España del contrato social roto. Y la salida del laberinto. Recuperar la normalidad: bienestar, tranquilidad, seguridad, libertad, trabajo, futuro.Ver en X ↗ Ficha con imagen o vídeo
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años -cinco millones de demandantes de vivienda- es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!-Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!-Rumores).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Señora ministra, ¿se acuerda usted en la pandemia cuando muchas personas eran positivas asintomáticas? La gente tenía la enfermedad, pero no tenía los síntomas. Usted es la ministra de Vivienda asintomática. Usted es la titular de Vivienda, pero no ha hecho una puñetera vivienda. (Aplausos). Es la ministra de Vivienda asintomática. Hechos y no palabras; realidades materiales y no palabras ni diapositivas ni presentaciones de PowerPoint. Dice que tenemos el deber de proveer de vivienda a todo el mundo, pero lo cierto es que el artículo 47 de la Constitución dice que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna. No dice todo el mundo, dice todos los españoles. Supongo que un Gobierno tan comprometido con el cumplimiento constitucional conocerá el artículo 47 de la Constitución. Porque, claro, cuando en lugar de ser todos los españoles es todo el mundo, uno acaba reventando las redes de solidaridad. Los estados de bienestar se fundaron para eso, para que las personas a las que les iba mal, que no tenían la capacidad de incorporarse al ritmo del mercado, no se quedaran atrás, pudieran tener estabilidad, seguridad residencial y la capacidad de mirar el futuro con esperanza. Y la esperanza ha desaparecido no solo, como le decía antes, porque la vivienda sea cara o sea precaria, sino porque es escasa. Insisto, ¿dónde están las casas para los tres millones de personas que el año pasado buscaron una y no la encontraron? (Aplausos). Para esos tres millones de personas sería muy interesante ese parque público permanente del que usted siempre habla. Pero hablar de parque público permanente cuando no existe es como ponernos a debatir de qué color vamos a pintar el baño de una casa que no vamos a comprar y que no tiene baño. Entonces, bueno, puede ser interesante el debate.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«¿Quieren ayudar de verdad a toda la buena gente que va a enfrentar subidas drásticas de los precios de alquiler al acabar sus contratos o a los que los van a enfrentar cuando consigan un contrato que ahora mismo no tienen? No lo parece, no parece que quieran porque llevan siete años legislando explícitamente para perjudicarles, siete años legislando para enviarles al piso compartido. Así que la solución no puede ser un parche, la solución tiene que ser algo estructural e integral: permitan construir, hagan vivienda protegida, devuelvan seguridad jurídica al mercado, planifiquen el crecimiento urbano, cierren las fronteras, limiten la demanda, también la de los grandes fondos. (Continúan los rumores). Porque cuando mi partido ha traído eso una y otra vez a la Cámara...»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«¿Qué pasará con los que buscan una primera emancipación, con la pareja que ha decidido por fin irse a vivir junta, con la familia que necesita una casa más grande, con quien cambia de ciudad por motivos laborales? ¿Qué pasará incluso cuando terminen los contratos hoy vigentes? Que todos estos inquilinos o potenciales inquilinos encontrarán menos oferta, colas más largas, filtros más estrictos, requisitos más duros. ¿Y qué quiere decir esto? Que muchos, que la mayoría, se quedarán fuera. Y esto son millones de personas. No son cuatro o cinco, no, no; son millones de personas, muchos millones de personas que requieren soluciones estructurales. Según el propio INE, el año pasado más de 3 millones de personas buscaban casa y no la encontraron o no pudieron pagarla. Más de 3 millones de personas, a los que se sumarán los de este año, los del siguiente y los del siguiente, y así sucesivamente. Las aventuras legislativas sin trasfondo jurídico y sin trasfondo normativo fuerte llevan a un suicidio del mercado de los alquileres. La política no se mide por sus buenas intenciones -que seguramente existan y puedan ser incluso las mejores, quién sabe-, se mide por sus resultados; y los que ustedes han cosechado son, de una parte, los peores y, de otra, los esperables.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que, claro, si tenemos 700 000 de déficit estructural, 600 000 cada año y solo se construyen 90 000, parece que no hace falta ser campeón de las Olimpiadas Matemáticas del colegio para entender que los números no cuadran. Incluso, estos datos ofrecen una lectura más, una vuelta de tuerca más. En verdad, no solo es que no crezca el parque inmobiliario, sino que decrece, porque cada año salen del mercado de alquiler decenas de miles de unidades -repito, decenas de miles de unidades-, que se van a otros usos como consecuencia de la tolerancia con la okupación, la inquiokupación, los controles de precios, la ley de vivienda y toda esa serie de regulaciones nocivas, lo que ha dado como resultado exactamente todo aquello que sabíamos que iba a suceder: un desplome drástico de la oferta. Y todo esto mientras que el país ganaba tres millones de habitantes. Entonces, tenemos la mitad de la oferta que hace solo cinco años, pero tres millones más de habitantes. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Más personas, millones de personas más, y cientos de miles de casas menos. ¿Qué quiere decir? Hacinamiento, infravivienda, subarriendo, realquilados, chabolismo, familias viviendo en una habitación, dos familias viviendo en una habitación, tres. Y su solución, simplemente, únicamente es aumentar la producción de vivienda. ¿A qué ritmo? ¿Con qué capacidad? Si entran tres millones de personas, ¿hacemos tres millones de casas? Si entran diez, ¿qué hacemos? ¿Está nuestra red eléctrica capacitada para un aumento exponencial de hogares? No parece que goce de la mejor salud. ¿Y nuestros trenes? ¿Nuestras carreteras? Si crecen las ciudades a este nivel, habrá que mejorar los trenes y las carreteras. ¿Hay capacidad para que mejoren nuestros trenes y las carreteras? ¿Y centros de salud? ¿Pruebas médicas? ¿Hospitales? ¿Urgencias? Un crecimiento de población como el que se está planteando no se puede responder solo con oferta, porque lo que tendremos será barriadas abandonadas, depauperadas, sin servicios, sin seguridad y, por supuesto, sin ninguna calidad de vida. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Señorías del Partido Popular, el país en el que la crisis habitacional se podía solucionar simplemente aumentando la producción de vivienda dando a la manivela ya no existe. La España que, si se construía un puñado de casas y devolvíamos seguridad jurídica, volvería a tener alquileres asumibles ya fue. La España en la que, si se simplificaba el urbanismo, crecería otra vez el número de propietarios de rentas bajas y los propietarios jóvenes ya no existe. Lamentablemente, quedó atrás. Forma parte de otro mundo, otro mundo que el Partido Popular y el Partido Socialista se encargaron de destrozar con sus políticas de fronteras abiertas, regularizaciones masivas y concesiones abusivas de la nacionalidad. (Aplausos). Por desgracia, hoy vivimos en otro país, en un país en el que hay escasez de vivienda, sí, pero no solamente porque falten casas -700 000, según el Banco de España-; hay también escasez de vivienda porque crece sin límite, hasta el infinito, el número de demandantes de vivienda, más allá de cualquier previsión. Vamos a ver algunos datos. En España se constituye cada año el triple de hogares de los que se producen. Y, siendo esto una auténtica barbaridad, resulta un espejismo, porque el 85 % de los jóvenes sigue viviendo en casa de sus padres; por tanto, no están constituyendo hogares. Por tanto, en verdad, el déficit real acumulado es muy superior, y no es el triple, sino el cuádruple, el quíntuple, el séxtuple o una cantidad que somos incapaces de poder calcular.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Frente a tanto disparate, tenemos el deber de esbozar las líneas maestras de una política de vivienda diferente; una política de vivienda basada en el bien común, la justicia y el apoyo a la familia; una política de vivienda conservadora; una política de vivienda con raíces y con mirada larga; una política que, ante la escasez, no dude de que la solución es construir y permitir construir, porque, si no, la alternativa es hacinamiento, infravivienda y chabolismo; una política que sea consciente de que las casas hacían falta ayer no, antes de ayer y que, en consecuencia, se lance a acelerar trámites, a acelerar trabas, a acelerar procesos de transformación del suelo, a promocionar la densidad y a inundar España otra vez de bloques para las familias. Necesitamos una política que sepa que las grúas son solo el medio y no el fin, y que de nada servirá construir si no se hace al servicio de un norte moral, el de conseguir que la propiedad vuelva a estar lo más distribuida posible, el de facilitar que los chicos de San Blas, de las Delicias o de Huelin puedan ser dueños de su casa y así puedan ser también dueños de su propio destino. (aplausos). Debemos esbozar una política que, ante la devastación del mercado de alquileres, trate de recomponer las relaciones entre caseros e inquilinos, promocionando aquello que ambos buscan: los primeros, garantía en el cobro y seguridad en la recuperación de la posesión; los segundos, oferta abundante, asequible y estable. Necesitamos una política que proteja la comunidad y nuestra soberanía inmobiliaria, grabando de forma acusada la compra de vivienda por parte de capital extranjero y utilizando lo recaudado para hacer vivienda protegida y bonificaciones fiscales para las familias españolas; una política que quite los indecentes impuestos a la compra de primera vivienda o que difiera su pago, si no es posible lo otro, para que estos no se conviertan en un obstáculo imposible de franquear para jóvenes y clases medias (aplausos); una política que ayude a los españoles con liquidez, pero sin ahorros, a desarrollar su proyecto vital con avales o con créditos blandos que se vayan condonando parcialmente en función del número de hijos que vayan teniendo las familias, porque es mucho más importante tener hijos que ir pagando un préstamo; una política que diga sin miedo que fronteras seguras son pisos asequibles y que ponga al español primero en la compra, primero en el alquiler, primero en la vivienda social, primero en la vivienda protegida, primero en las bonificaciones, primero en las ayudas, y segundo, y tercero, y cuarto, y quinto; una política que no se mire el ombligo y que sea consciente de que España no termina ni en la M30 ni en Gracia y que, en consecuencia, reconozca que no habrá solución posible para el problema de la vivienda en las grandes capitales si no devolvemos industria, servicios e infraestructura a las cabezas de comarca, a las pequeñas y medianas ciudades. (Aplausos). En definitiva, necesitamos una política de vivienda regida por los más altos ideales, acceso popular y asequible a la propiedad, familias estables, comunidades fuertes y enraizadas, barrios reconocibles y ciudades habitables en las que merezca la pena vivir. La España feliz de los toldos verdes o la España del experimento bipartidista. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Entonces, tirada por la borda la palanca de la construcción, una de las principales herramientas dentro del campo del que estamos hablando, y en un contexto en el que cada vez era mayor el déficit de casas, lo suyo supongo que sería procurar tener un mercado de alquiler lo más funcional posible, donde se armonizaran los intereses de inquilinos y caseros; los de los inquilinos son la estabilidad y la asequibilidad, y los de los caseros, la garantía en el cobro y la seguridad en la recuperación de la posesión. Armonizando estos intereses podríamos tener una oferta de larga duración amplia, sostenida, que permitiera garantizar que nadie se quede sin casa. Nada más lejos de la realidad, los mismos ases intelectuales que desafiaron toda lógica aritmética al negarse a construir, salieron ahora con el mito de las regulaciones y los controles de precio. Unas medidas desfasadas que literalmente no han funcionado en ningún lugar del mundo y que aquí no iba a ser menos. El resultado: destrucción de la mitad de la oferta en un puñado de años, escasez, mercado negro, requisitos leoninos para los nuevos inquilinos, exclusión residencial de cada vez más sectores de la población... Vamos, un regalito envenenado para Sara y Santi, gentileza de unos diputados y un Gobierno dispuestos a arruinarles la vida con tal de satisfacer sus dogmas ideológicos. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Lo habitual hasta hace cuatro días era que, alrededor de los 30, Sara y Santi acabaran comprándose un piso y estuvieran pensando en formar una familia. Digo lo habitual porque así era: en 2011, el 70 % de los menores de 35 años era dueño de su casa. Hoy, sin embargo, las tornas han cambiado: estamos en el 30 % y Sara y Santi no tienen ni estabilidad ni seguridad material ni certezas ni expectativas ni propiedad. Lo que hoy preocupa y ocupa a Sara y Santi es que a finales de este año se les acaba el contrato de alquiler, no van a poder hacer frente a la actualización del precio y que en su zona, que es su barrio de siempre, apenas hay oferta y la que hay no es accesible porque la demanda es absolutamente brutal. En consecuencia, no les va a quedar más remedio que verse envueltos en una nube de castings inmobiliarios, de desembolsos de fianzas, de garantías adicionales, de mudanzas, de incertidumbre... En el mejor de los casos, si tienen suerte, conseguirán un piso lejos de los padres, aunque eso suponga decir adiós a cualquier posibilidad de tener ayuda, de conciliar o de tener hijos. Eso si tienen suerte. En el peor de los casos, si no la tienen, se verán obligados a alquilar una habitación dentro de un piso compartido con extraños.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno tiene previsto adoptar para...
«Pero no contentos con ello, atacan de nuevo, vuelven a la carga. El Grupo Socialista ahora ha presentado una gran PL -esta ya sí que sí, esta es la buena-: la ley por el megaderecho a la vivienda. Conociéndoles, seguramente consista en verdad en la instauración de las casas de cartón piedra o, tal vez, ya que últimamente están con mucho interés en darle un toque de marketing, nos propongan las chabolas eco friendly o las mudanzas antifascistas, que seguro que así entran bastante mejor. El Gobierno tiene algo para ti, joven español, ha dicho esta semana en sus anuncios. ¿Unas llaves para tu casa? No, un bonobús. (Aplausos). SUMAR habla de una economía anclada al territorio, y esto suena a tienda de campaña en plena calle sujeta por piquetas. ¿Todos están? Todos. El bloque de la precariedad está en el ajo de la reforma de los alquileres de temporada, que es un problema que han creado ustedes. Ustedes crean el problema y nos quieren traer aquí la solución. Porque esto no era un problema antes de la ley de vivienda, lo es desde entonces. Vázquez de Mella llamaba a esto poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias, pero podríamos llamarlo infantilismo o no hacerse cargo del marrón que han dejado en este país. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Lo que sucede con este concepto de libertad como ausencia de límite, como autonomía total de una voluntad que todo lo puede es que es un camelo, porque no hay ninguna libertad en aplazar continuamente la paternidad porque no tienes un hogar en el que poder criar a tus hijos. Tampoco hay libertad en vivir como la horda prehistórica, en un estado de incesante nomadismo, ni hay libertad cuando no hay seguridad residencial. No, no hay ninguna libertad cuando la precariedad y la inmediatez invaden cada aspecto de tu vida y te impiden planificarte, ahorrar, querer, cuidar o simplemente ser feliz. No hay libertad ahí. No hay libertad. Ya sabemos que ustedes son unos ases del marketing y los titulares y que son capaces de convertir y pintar de colorines todo aquello que en verdad es oscuro y pavoroso, pero no se confundan, ahí fuera hay toda una generación, más que una generación, yo diría que prácticamente todo un país, que está ya hasta las narices y hasta el gorro de tanta declaración pomposa, de tanta retórica alambicada, de tanto lenguaje relamido, de tanto humo barato y de tanto vendedor de crecepelo escondido entre puños y rosas y pancartitas moradas, la verdad. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProyecto de Ley integral de impulso de la economía social.
«En consecuencia, comprenderán ustedes -a pesar del mitin al que hemos tenido que asistir sin tener carné de SUMAR- que el modelo cooperativo cuente con toda nuestra simpatía y con todo nuestro afecto, porque es un modelo estupendo para aquellos que creemos que los cuerpos intermedios son valiosos y para quienes no rendimos culto ni al ciudadano escuálido y atomizado del 'yo me lo guiso yo me lo como' ni a la humanidad abstracta, homogénea e incorpórea que algunos entusiasman. Si ayer tenía razón de ser el modelo cooperativo, hoy lo tiene más que nunca, porque las personas se ven cada vez más pequeñas ante grandes corporaciones que se desentienden de su fortuna y ante enormes maquinarias burocráticas que no respetan ni su libertad ni su naturaleza. Así que sí, hoy es más necesario que nunca. Sin embargo, señorías, no corren buenos tiempos para ser cooperativista en España, porque, ¿qué le preocupa a un cooperativista de nuestro país? Si es agricultor, seguramente la competencia desleal de los productos extranjeros que pone en jaque y acaba con su medio de vida; la subida de impuestos, como por ejemplo al diésel, que necesita para poder trabajar; o los ataques continuos a sus costumbres. Si es ganadero, ¿qué le puede preocupar? Echar más horas en un despacho que en la dehesa, más tiempo haciendo cola ante una ventanilla de la Administración que en el veterinario, no poder defender a su ganado de los ataques del lobo o tener que producir a pérdidas. Seguramente eso le preocupe. Si es pescador, ¿qué cree usted que le preocupa? ¿Las comisiones y los planes de los que usted hablaba o las restricciones arbitrarias, por ejemplo, que vienen de Bruselas y que amenazan su futuro laboral? ¿Qué cree usted que le preocupa más? Si su cooperativa, pongamos, estuviese dedicada al suministro de aceite, ¿qué le preocupará? Seguramente las talas masivas de olivos y las expropiaciones forzosas de campos enteros para regalárselos a los caciques de las renovables. Seguramente sea eso lo que le preocupe y no lo que usted ha estado contando aquí. (Aplausos). A cualquier cooperativista, a cualquiera, lo que le preocupa es este modelo fiscal y regulatorio cada vez más asfixiante que lleva a su trabajo a la extinción, y este modelo económico cada vez más global y competitivo que lleva a sus comunidades a la desintegración. Pero, bueno, ustedes vienen aquí a decirnos que están muy a favor de las cooperativas, y yo pregunto: ¿Están a favor de las cooperativas los que se cargaron las cajas de ahorros? ¿Están a favor de las cooperativas los de la concentración bancaria? ¿Están a favor de las cooperativas los heraldos de una globalización que destruye la pequeña explotación, la pequeña industria y el pequeño comercio en favor de la multinacional y la franquicia? ¿Están a favor del consumo de cercanía los que deslocalizan la producción de aquí y se la llevan a miles de kilómetros? ¿Están a favor de una cooperativa agrícola los del Pacto Verde y los de la Ley de Restauración de la Naturaleza? ¿Están a favor, de verdad, los que exigen a nuestros productores que satisfagan requisitos que no piden a los de fuera? ¿Están a favor de las cooperativas agrícolas los que firman acuerdos comerciales que suponen la invasión en nuestros mercados de fruta y verdura de mala calidad, producida a miles de kilómetros de distancia? (Aplausos). ¿Los que se jactan de estar defendiendo Mercosur están a favor de las cooperativas? ¿De verdad? ¿Los que prohíben explorar y explotar nuestros recursos están a favor de las cooperativas? Y, por supuesto, lo último, los de la izquierda, los del caso PSV, el mayor escándalo de una cooperativa de vivienda social, que estafaron a más de veinte mil cooperativistas obreros, ¿están ustedes a favor, de verdad, de las cooperativas? (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Señorías, si faltan casas, hace falta construir, y, si hace falta construir, hace falta suelo y, por tanto, bienvenidas sean las mejoras técnicas de esta PL, bienvenida sea la seguridad jurídica, bienvenida sea la atención a las demandas de los ayuntamientos y bienvenida sea también toda fórmula para evitar las paralizaciones de los PGO sine die por errores absolutamente subsanables. Bienvenido sea todo esto, pero no nos contemos a nosotros mismos una película particularmente reconfortante. Esta modificación de la ley del suelo, si sale adelante, puede ser absolutamente inane y estéril si no viene acompañada de otras reformas absolutamente necesarias que están pendientes. Está pendiente, desde luego, acelerar los procesos de transformación del suelo. Está pendiente aligerar trabas, burocracia, peajes o impuestos a la construcción. Está pendiente abrir de una vez por todas el melón de la densidad; sí, de la densidad, que fue clave para canalizar el empuje demográfico de este país hacia las grandes ciudades entre los años cincuenta y ochenta, y que tiene que ser clave para poder canalizar el empuje demográfico hoy hacia las grandes ciudades si no queremos aceptar -yo creo que nadie lo quiere en esta Cámara- que haya personas que trabajan a dos horas y media de donde viven, familias desplazadas de su barrio de toda la vida, parejas embutidas en pisos compartidos o precios de las casas por las nubes.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Pero hemos venido a hablar de una iniciativa del Partido Popular, y lo cierto es que no conviene que nos hagamos trampas al solitario: aquí no nos han traído solamente los diputados guasones de la izquierda, un país no se acuesta de propietarios y se despierta de precarios de la noche a la mañana. Las obras de demolición llevan tiempo, requieren del concurso de muchos. No han sido cuatro medidas de última hora las que han torcido una trayectoria exitosa, sino décadas de liquidación concienzuda de un modelo social -el nuestro- que permitió a millones de españoles disfrutar de vidas plenas, estables y seguras, gracias, entre otros ingredientes, a la popularización de la vivienda en propiedad. (Aplausos). ¿Y qué nos debe el Partido Popular en materia de vivienda? En el debe del Partido Popular están, por ejemplo, la Ley 1/2013 y sus sucesivas prórrogas, apoyadas por todo el hemiciclo, que trituraron la garantía hipotecaria y llevaron a las entidades financieras a prestar menos, más caro y con peores condiciones. Gracias a esas normativas, se expulsó de la posibilidad de comprar a jóvenes y rentas bajas, a los que se condenó a ser inquilinos a perpetuidad. Como resultado, tenemos la mitad de jóvenes dueños de casas, se ha duplicado el tiempo que lleva a un salario mediano poder adquirir una vivienda y se ha trasladado una enorme presión al mercado de alquileres. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Gracias, señora presidenta. Con frecuencia, cuando hablamos de vivienda en este hemiciclo, la izquierda se suele llevar todos los capones, y no es para menos, porque este Gobierno ha destrozado el mercado de alquileres, la oferta de larga duración, la seguridad jurídica y nos ha llevado a liderar las peores estadísticas posibles. Si hoy estamos hablando de zulos, de pisos compartidos, de castings inmobiliarios, de jóvenes que no pueden emanciparse y de personas con su proyecto vital bloqueado, es gracias a diputados como el señor Conesa, el señor Pisarello o el señor Serna, que ayer estuvieron muy ufanos, muy guasones, haciendo como si lo de la vivienda no tuviera nada que ver con ellos, como si les pasara de refilón, como si la izquierda no hubiera gobernado ni un simple rellano en este país jamás. (Aplausos). Algo realmente extraordinario. Ellos eran espectadores, asistían a una obra de teatro; espectadores, y no lo que son en verdad, porque son perpetradores de muchísimo dolor, y, por cierto, al servicio de una casta que nos quiere solos y sin nada. La verdad es que a mí, señores Conesa, Pisarello y Serna, me costaría conciliar el sueño viendo el efecto de las políticas que ustedes defienden; me costaría conciliarlo, la verdad es que sí.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Así, en los últimos años, la combinación de regulación excesiva de los alquileres, tolerancia con la inquiokupación y fomento de la inmigración masiva ha llevado a que en España tengamos un millón de viviendas menos en oferta de alquiler que hace cinco años y tres millones de personas más buscando casa. Una jugada de genios; una jugada de genios que, sin embargo, parece que a algunos aún les sabe a poco, porque andan unos prometiendo ventajas fiscales a fortunas extranjeras y otros pidiendo remesas de cientos de miles de inmigrantes cada año, sin preocuparse, por supuesto -porque esto no le preocupa a nadie-, de dónde van a dormir estas personas que quieren traer, de si nuestras infraestructuras residenciales están preparadas para soportar esa presión o de si más temprano que tarde aparecerán en nuestras ciudades esas escenas que están ya siendo tendencia en otros países occidentales de sinhogarismo, de infravivienda, de chabolismo y hacinamiento. Esto nunca les preocupa cuando los llaman. (Aplausos). Y fíjense que una de las cosas buenas que tenía el terrible invierno demográfico, el terrible invierno demográfico que asola España, era que en un país con muchas más muertes que nacimientos el problema de la vivienda estaría resuelto; pero es que ni por esas. Ustedes se han empeñado en traer a medio mundo desconociendo lo más básico, que fronteras seguras no son solamente la precondición para garantizar nuestra existencia, sino que, en un contexto de falta de oferta, fronteras seguras son también el requisito para que tengamos precios asequibles en los pisos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Más cuestiones. Me pregunta qué hemos hecho en aquellos lugares donde VOX gobierna. Lo cierto es que VOX tiene competencias sobre urbanismo en muy poquitos lugares, pero le voy a decir que hay un municipio llamado Bormujos -tuve la suerte de estar ahí la semana pasada-, pegado a la capital sevillana -forma parte de su área metropolitana- y cuya población ha tenido un crecimiento drástico en veinte años -ha pasado de 2000 habitantes a 25 000 habitantes-, donde están ya las obras de más de seiscientas viviendas de protección oficial. Si las comparamos con cuántas necesita el Estado y cuántas está construyendo, a lo mejor palidecen un poco sus datos. (Aplausos). Más cuestiones. Menciona a Orbán. Puede buscar en Internet, en Eurostat, cuánto ha crecido el número de propietarios en Hungría desde los años noventa. En España ha descendido el número de jóvenes propietarios a la mitad desde mitad de los años 2000, a la mitad -estamos ya en cifras muy bajitas-, y por debajo de los 45 años superamos la media europea de personas que viven en alquiler. ¿Sabe qué pasa en la Hungría del ogro Orbán? Que el 90 % de las personas son dueñas de la casa en la que viven. Seguramente también será un horror de extrema derecha. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Señora ministra, la edad de oro de la propiedad coincidió con la edad de oro de los barrios, las pequeñas ciudades, las familias, la natalidad, los vínculos fuertes, el ahorro, la seguridad, la independencia económica de la gente corriente, es decir, con el poder de las familias y los españoles, cualesquiera, frente a la arbitrariedad de políticos y la voracidad del mercado. Y ahora que todo esto se ha desmoronado, la era de la precariedad que se abre ante nuestros ojos coincide con la edad de oro de los minipisos, los Lexatines, las adicciones, las depresiones, las pantallitas, los mataleones, la pobreza infantil, los exiliados, el invierno demográfico, los tumbos de un lado a otro y los suicidios, sí, los suicidios también, que no paran de aumentar. Antaño, habríamos dado causas materiales, lo habríamos vinculado a la extensión de los agobios económicos, el aumento de la soledad, la inestabilidad perpetua, el nomadismo habitacional, el desplome del poder adquisitivo, la falta de recursos o el desarraigo. Hoy, los cantamañanas de este Gobierno nos dicen que no, que todo eso tiene que ver solamente con la masculinidad tóxica y el heteropatriarcado. (Aplausos). Hay que tenerlos bien grandes, la verdad.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre medidas urgentes para garantizar el abastecimiento energético en los barrios...
«Y sigo. ¿Se puede tener empatía con la gente común cuando se niega la inseguridad que sufren a diario; cuando se dice que los narcopisos, que las bandas, que las agresiones en manada, que los machetazos no existen, que están en la cabeza de la gente, que son imaginaciones? ¿Les importa a ustedes que cada vez más personas se sientan forasteras en su propio entorno o les da igual?, porque esto también tiene que ver con los barrios y la política de barrio. ¿Se puede estar preocupado por el futuro de los ciudadanos de menos recursos cuando se han cargado la única herramienta que tenían para poder prosperar, que es la educación? ¿Se puede estar preocupado por los servicios de los barrios mientras su Gobierno va soltando por el mundo el dinero que aquí escatima o niega? (Aplausos). Esta semana, 400 millones a la hucha del Banco Mundial; hace unas semanas, los afortunados en Marruecos o en otros lugares del mundo, y Dios sabe dónde caerá el gordo dentro de un mes, pero seguro que vendrá bien cargado. ¿Se puede estar preocupado por los barrios de menor renta cuando se legisla una y otra vez a favor de cupos y haciendas propias para las regiones de más renta, es decir, cuando se quita músculo a la hacienda común y se adelgaza la capacidad de redistribución del Estado porque así lo piden, así lo ordenan y así lo exigen los de la oligarquía separatista? Por cierto, decía el grupo proponente que Andalucía existe; sí, pero esto dígaselo a los separatistas, que consideran que los andaluces son chusma y se quieren independizar precisamente para no pagar ni las ayudas ni las becas comedor a los andaluces. A ellos es a quienes hay que decírselo. (Aplausos). ¿Pueden estimar de alguna forma las clases populares a quién se burla de sus creencias o a quién censura sus costumbres y tradiciones? Y ya, por cerrar las preguntas, ¿puede la izquierda hablar de exclusión en Andalucía cuando ha gobernado esa tierra como si fuera su cortijo durante cuarenta años? Yo creo que no, que no se puede; no se puede porque es imposible soplar y sorber al mismo tiempo, porque no se puede ir de amigo de los barrios cuando uno es la comparsa de todos los responsables de su degradación. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Todo esto me permite poder desbaratar un mito que no por muchas veces repetido es menos mito, y es que el Estado social es hijo de la izquierda, que la preocupación social es hija de la izquierda, que la justicia social es un invento de la izquierda. Instituto de Reformas Sociales, Comisión de Reformas Sociales -donde, por cierto, dialogaban socialistas y conservadores a finales del XIX y principios del XX-, Ley de Descanso Dominical, prohibición del trabajo infantil, prohibición del trabajo de mujeres embarazadas, Ley de Accidentes de Trabajo, inicios de la previsión social, jurados mixtos, orígenes de lo que luego sería el Ministerio de Trabajo, inicio de la formación profesional, Ley de Casas Baratas, inicio de la vivienda social y de la vivienda protegida, seguros de enfermedad, regulación de bajas, el mayor impulso a la reforma agraria... (Rumores). Todo esto, señora ministra -y muchas más cosas-, ¿cree usted que es incompatible con ser conservador? Porque las personas que lo hicieron lo eran. (Aplausos). Para finalizar, abordaré las cosas de las que no se ha hablado, que tal vez sean una pantalla previa a la vivienda y, seguramente, no sean de su competencia, sino que seguramente sea usted víctima de las políticas que se hacen en el resto de los ministerios de este Consejo de Ministros que tiene a la vivienda como principal damnificada. Nada se ha dicho de que el modelo territorial de este país es desquiciante y que esto tiene -el efecto aspiradora de recursos humanos y económicos- un impacto durísimo sobre la vivienda. Nada se ha dicho de cómo vamos a priorizar al español para que acceda a la compra, para que acceda a la vivienda social, cómo vamos a garantizar que sean los ciudadanos españoles -es a quienes nos debemos, a nadie más- quienes tengan la garantía no ya de un techo y cuatro paredes, sino de un hogar digno. Nada se ha dicho de que la brecha entre generaciones es dolorosísima y que la orientación del gasto público -todos sabemos cuál es- que han hecho el Partido Popular y Partido Socialista es una guerra declarada desde hace años a los jóvenes, a la familia y a la natalidad y, por tanto, también a la vivienda. Nada se ha dicho sobre cómo se va a devolver seguridad jurídica para que se pueda aumentar la oferta y, así, que sea el Estado, que es a quien mandata el 47 de la Constitución -el 47 no mandata a Paco Páquez, mandata al Estado-, el que, en lugar de transferir la responsabilidad al particular, se la eche sobre sus hombros. Vamos a ver si este Estado social es digno de tal nombre. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Y, sabiendo todo esto, ¿aspira la izquierda a tener una sociedad con la propiedad lo más distribuida y extendida posible? Parece que no. El objetivo es que la propiedad sea para los del Lamborghini y para los fondos; el alquiler, para los del Clio y para los del Corsa, y el coliving para los del patinete eléctrico; y esto suena a todo menos a revolucionario. No hay más que ver el abismo generacional al que nos estamos asomando para recordar que las políticas contra la extensión de la propiedad son políticas clasistas, es decir, políticas que atacan al que menos tiene. (Aplausos). Hemos hinchado tanto tanto el alquiler, hemos vaciado tanto la España interior, hemos llamado a tanta gente de tantos sitios que nuestras grandes ciudades son ya calderas a punto de estallar. Solamente desde que ustedes gobiernan, hay un 260 % más de presión en la demanda y un 50 % menos de oferta y, claro, esto genera una burbuja formidable sobre los precios. ¿Y qué se les ocurre para pincharla? ¿Construir, rehabilitar, devolver seguridad jurídica? No. El control de precios, algo que no ha funcionado en ningún lugar del mundo, pero les da igual porque está bien, lo deseamos muy muy muy fuerte y esta vez va a salir bien. Están lanzando a los españoles a una piscina sin agua y las consecuencias las padece la gente común: reducción drástica de la oferta de larga duración, que es la que necesitan las familias, y aumento exponencial de todas aquellas ofertas que no necesitan las familias, ni por habitaciones, ni de temporada, ni turístico. Cada vez que los españoles entran a un portal inmobiliario, encuentran menos pisos disponibles que el mes anterior. Sin embargo, cada uno de los anuncios tiene muchas más visitas que el mes anterior.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, ante el Pleno de la Cámara, para...
«Gracias, señora presidenta. Señora ministra, buenos días. Señorías, en las últimas semanas miles de españoles han mostrado su hartazgo con una política de vivienda inoperante e ineficaz que, lejos de calmar sus temores, los engendra y los hace más grandes. Esta rabia colectiva es natural y es legítima. Es natural, porque la mayor parte de los jóvenes que hoy se manifiestan nacieron en hogares en propiedad y saben que muy difícilmente lograrán ser dueños de una casa, que no llegarán a tener delante aquello que, si miran, pueden observar aún por el retrovisor: estabilidad residencial, misma escuela, mismo instituto, mismos grupos de amigos, seguridad material, autonomía, arraigo, sentido de pertenencia, vida de barrio, capacidad de ahorro, cercanía con los seres queridos; una serie de atributos que hicieron a sus familias infinitamente más libres y más ricas de lo que ellos llegarán a ser, porque contemplando lo que vivieron podrán hacerse una idea de lo que les faltará, y es que es imposible. Es imposible edificar un proyecto de vida robusto cuando los pilares, cuando los cimientos de los que uno parte son los zulos a precios de mansión, los turnos para entrar en el baño compartido o las casas reconvertidas en bajos comerciales, eso sí, sin ventilación.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Por fortuna, estos jóvenes están bastante curados de espanto y saben que el bipartidismo ha pasado por España como un huracán, que antes todo hijo de vecino era dueño de una casa y que hoy hemos dejado de ser un país de propietarios para ser un país de precarios sin casa. Claro, por el camino nos hemos dejado muchas cosas, no solamente la estabilidad residencial, también hemos sacrificado la estabilidad afectiva, la posibilidad de tener hijos y de brindarles una buena vida, el ahorro, la cercanía con los abuelos, el sentido de pertenencia a un lugar, los lazos con los vecinos, salud mental, la conciliación o, incluso, la intimidad misma. (Aplausos). La suma de salarios irrisorios y precios de lujo ha dejado fuera de juego a toda una generación. Hoy solamente pueden comprar los fondos y los inversores o, por usar la terminología del Gobierno, los de los Lamborghini. Pero nosotros aspiramos -porque sabemos que la propiedad hace bien y empodera a la gente- a que la propiedad esté lo más extendida posible, y eso implica que también sean propietarios de sus casas los del Clio o los del Opel Corsa, para que hagan de esas casas su hogar permanente y no un mero receptáculo que utilizar de forma transitoria y temporal. Queremos propiedad para los muchos, para los españoles corrientes, para los García, para los González, para los hijos de Carabanchel, de Huelin, de Hospitalet, para las familias del montón, para las familias sin padrino, porque si la propiedad está extendida y está distribuida, también lo estará la libertad, la estabilidad, la seguridad, la autonomía y, sobre todo, el poder (aplausos), el poder de las familias. Porque, puestos a elegir, entiendo que no habrá duda en este hemiciclo: mejor un país en que cada familia sea dueña de su casa que otro en el que un solo propietario o un pequeño puñado de propietarios sean dueños de todas las casas.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Yo le voy a confesar dos cosas, señora ministra: la primera, estoy deseoso de ver placas con puños y rosas en las calles y en los edificios de España. Las otras las tengo ya muy vistas y, en serio, estoy deseoso de verlas, porque significaría que están haciendo de verdad cosas por arreglar el problema de la vivienda. (Aplausos). La segunda, ardo en deseos, señora ministra, de que me llegue una invitación para la inauguración, la entrega o la ceremonia en la que corten el lacito de alguna de las 184 000 viviendas que prometió su Gobierno. Creo que usted tiene mi correo, prometo que incluso miraré regularmente la carpeta de spam para ello. (Aplausos). En definitiva, espero, señora ministra, que usted sea más autocrítica que otros de los ministros de este Consejo, que han dicho que vivimos un momento dulcísimo en la economía, y espero que usted no tenga los arrestos de decir aquí que vivimos un momento dulcísimo en la vivienda. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Permítame, para cerrar, hacer una última reflexión. Vayamos más allá de los números, de los apuntes contables, incluso de las casas, y empecemos a pensar en los hogares, en lo que se rompe cuando no hay seguridad residencial, en cómo se resiente la cercanía con la familia, el amor, la natalidad, los lazos de apoyo entre vecinos, la cohesión social, la conciliación, el aprendizaje entre generaciones, la identidad, y cómo, en cambio, esto abre la puerta a un sinfín de fenómenos muy indeseables: los niños que van dando tumbos de un lado a otro, los proyectos truncados, los cambios de colegio, los ancianos que se sienten solos, los problemas de salud mental. Así que en el tema de la vivienda -y ya con esto concluyo- nos va la vida, nos va una decisión entre si queremos vidas libres, plenas y seguras o vidas rotas. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 1/2024, de 14 de mayo, por el que se prorrogan las medidas de suspensión de lanzamientos...
«Lo dicho, vaya viaje. El resultado es que la propiedad cada vez se concentra en menos manos, porque entenderán todos que no es lo mismo que todos los vecinos de un barrio sean propietarios de su casa que el que un solo propietario sea dueño de todas las casas del barrio, y ese es el camino que llevamos. El cambio es tan tan agresivo que hemos interiorizado, sin darnos cuenta, palabras como okupación, narcopiso, micropiso, coliving, cohousing o lanzamiento hipotecario. Es el tema del que hablamos hoy. Hablamos de familias que suscribieron hace tiempo una hipoteca y que hoy están ahogadas por subidas brutales de los tipos de interés, decididas muy lejos de los hogares que las sufren. Algunas pagan 600 o 700 euros más al mes de lo que pagaban hace años. Pero, si una viuda o una familia en la que hay nuevos miembros u otra en la que uno de ellos ha quedado en paro no puede satisfacer sus obligaciones hipotecarias, no es porque hayan vivido por encima de sus posibilidades ni tampoco es porque no se esfuercen lo suficiente. Si no pueden pagar, es porque todos ustedes han llevado la precariedad a los hogares de la gente honrada, decente y trabajadora. (Aplausos). ¿Políticas de empleo? Líderes en paro juvenil. ¿Salud y consumo? Campeones en pobreza infantil. ¿Oportunidades? Será en la otra punta del mundo, que es donde abren las fábricas que cierran aquí. ¿Salarios? Irrisorios. ¿Suministros básicos? Cada vez más difíciles de pagar. ¿Cesta de la compra? Con precios disparados y con seguros antirrobo. ¿Carburantes? A la espera de que aparezcan en nuestras autopistas los chalecos amarillos. ¿Y ahorro? En caída libre.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno para...
«Nada de esto habría sido posible sin el acompañamiento coreográfico de las llamadas pomposamente élites culturales, los cortesanos dedicados a pintar de colorines el expolio, los trovadores del desastre, los violinistas en mitad del hundimiento del Titanic. Los encargados de decir que vivir siempre en el mismo sitio te apolilla, que trabajar siempre en la misma empresa mata tu creatividad, que tener pareja estable te esclaviza y que tener hijos daña al planeta, que comprometerte con otros te encadena, que las tradiciones te barbarizan, que la verdadera realización reside en el éxito profesional individual y que la familia o la comunidad en verdad son jaulas doradas y que lo que debemos hacer es sospechar de nuestros padres, de nuestros abuelos, de nuestros vecinos y, por supuesto, de nuestra pareja. (Aplausos.-Un señor diputado: ¡Muy bien!). Han querido convencernos de que la peor de las drogas es el amor romántico y de que las seguridades laborales, sentimentales, residenciales o culturales son rémoras de otro tiempo felizmente superado; que tú puedes elegir quién eres y forjarte a ti mismo, como si no llevaras en el rostro, en la memoria o en el corazón la herencia de otros y como si no necesitáramos lazos con otros para poder vivir. Han tratado de inocular a nuestros jóvenes los peores virus posibles: el del engreimiento y el de la desconfianza hacia sí mismos, hacia su historia, hacia su cultura, hacia su familia, hacia su entorno, hacia su naturaleza, hacia su identidad, incluso, hacia el otro sexo, y esto es absolutamente lamentable.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre la movilidad sostenible y el fomento del uso de la bicicleta.
«Gracias, señor presidente. Participo en este debate no solamente como representante de VOX, sino también como usuario entusiasta y cotidiano de bicicleta y como joven preocupado por el medio ambiente. Con estas credenciales cualquiera diría que esta es una PNL hecha a mi medida, pero también soy miembro de una generación a la que se le ha prometido todo menos la seguridad material y el bienestar material del que disfrutaron sus padres. Por tanto, vengo curado de espanto de casa. Señor Rodríguez Palacios, señores del Partido Socialista, comparto las preocupaciones y las motivaciones que hay tras su iniciativa, pero no puedo compartir ni sus fines ni sus efectos prácticos ni tampoco su oportunidad, pues se inserta en una trayectoria ya bien reconocible, que es la que les ha hecho defender los intereses de unos pocos en detrimento de las necesidades de los muchos: subida del IVA de la luz a las familias, bajada del IVA del arte contemporáneo; haciendas propias y condonaciones de deuda para las regiones más ricas y abandono de aquellas que están más necesitadas del abrazo y la solidaridad colectivas. (Aplausos). Lo mismo sucede con la movilidad: fronteras de clase a la entrada de las ciudades para los transportistas y los trabajadores manuales de la periferia y centros de las ciudades convertidos en urbanizaciones privadas para unos pocos. Estigmatización, señalamiento y muchos impuestos para aquellas personas que pasan todo el día en la carretera y no pueden cambiar de coche y subvenciones públicas para el coche eléctrico; coche eléctrico, que, por cierto, con o sin subvención, solamente puede permitirse quien tiene una renta muy elevada. (Aplausos).»