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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Hay que escuchar la intervención entera. Brava, digna y diciendo todo lo que los españoles piensan en sus casas.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Si te he leído bien, Jon, descuida. ¿Redunda en bienestar de los españoles un médico de fuera mientras los nuestros se tienen que buscar las habichuelas fuera? ¿No sabes que hay cientos de miles de españoles cualificados y sobrecualificados viviendo en el extranjero? ¿No necesitan también casa, sanidad o transporte los cualifcados? ¿O viven en el aire? ¿No ocupan puestos de trabajo que podrían desempeñar españoles? ¿No desplaza a otros españoles? Que no cabe nadie más. Las patrias no son hojas de Excel.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
¿Cómo más inmigración? ¿No tenemos suficiente con los precios de la vivienda desbocados? ¿Con el hacinamiento? ¿Con los españoles en casapadres hasta los 40? ¿Con el transporte público y la sanidad saturados? ¿Con los barrios irreconocibles? ¿Con +50% extracomunitarios en España en edad de trabajar sin cotizar? ¿En qué pais viven? Y sobre todo: ¿en qué puñetero país quieren que vivamos? Los aviones ahora van de vuelta, gracias.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Lo sabía todo el mundo. También el Gobierno. Las medidas de los decretos solo agravan una herida ya bestial. Cada vez menos oferta. Cada vez más escasez. Cada vez precios más altos. Y esto en un contexto de aumento salvaje de la demanda lleva a cada vez más cástings inmobiliarios, más selección de candidatos, más jóvenes sin emanciparse, más proyectos familiares paralizados, más excluidos e inalquilables. Y, por supuesto, más hacinamiento. Dos o tres familias eb un piso. Una lista interminable de potenciales inquilinos (tan interminable que es todo el mundo) y una oferta de viviendas totalmente rígida. Las condiciones ideales para que la mayoría social española acabe en una cuneta residencial mientras cuatro se forran. Gracias al Gobierno.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Quedan 40 días y algunos parece que quieren repetir el veranito del desastre del 23. Sería imperdonable traicionar de esa forma la sed de futuro de millones de españoles. Si hoy hay posibilidad de echar a Sánchez y construir una España próspera y española es solo gracias al crecimiento de VOX. Conviene tenerlo presente.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Inmenso honor representar a Málaga. Aquí una voz por los jóvenes, la vivienda, el arraigo, lo local y la remigración. Y para que el español vaya siempre primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y todos los números que os sepáis. Con Santiago. Todos detrás.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweetcon imagen o vídeo
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Esto hay que leerlo. El sandwich. Los españoles aprisionados entre los maletines y los machetazos. Entre la globalización por arriba y la globalización por abajo. Entre el capricho y la invasión.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Esto de @caballeronacho7 y sus consecuencias para la vida cotidiana de los españoles.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
La pisopaterización de España avanza sin freno. El chabolismo vertical. El inmueble de 3 habitaciones que antes costaba 700 euros ahora se alquila a 1800. Ya no es una familia por casa. Ahora es una familia extranjera por habitación. Cada una paga mucho menos. Juntos pagan mucho más. Los jóvenes españoles no pueden competir con eso. Ni rebajar sus estándares residenciales a niveles desconocidos en Europa en más de medio siglo. Si hay negocio con la vivienda es porque la izquierda así lo desea. Inquilinos infinitos y oferta escasa. Es la consecuencia de haber metido a 5 millones de personas en 5 años mientras se hacían menos de 100.000 casas nuevas al año y se retiraban del mercado de alquiler la mitad de los pisos anunciados por las regulaciones.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«En definitiva, señorías, los diputados del decrecimiento, los diputados de los controles de alquiler y los diputados de la inmigración masiva -que los hay a patadas en esta Cámara- deberían sentir hoy vergüenza, porque por sus mantras los precios son los que son, la gente vive como vive, la precariedad residencial ya es un estado innato para los españoles y el estándar de vida ha pasado de ser la casa de 80 metros cuadrados al cuartucho infecto en el que se amontonan como ratas jóvenes y familias. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie.-Protestas).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años -cinco millones de demandantes de vivienda- es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!-Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!-Rumores).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Decreto Ley 11/2020, la literatura académica y lo que ha sucedido en otros países de nuestro entorno, así lo avala. Si es que siempre es lo mismo, siempre es lo mismo: inseguridad jurídica, castings inmobiliarios, selección de candidatos por renta, expulsión del mercado de quienes tienen menos ingresos o menor estabilidad laboral, retirada significativa de oferta de larga duración y, al final del todo, subida de precios. Si es que lo de esta Cámara es el puñetero día de la marmota, es siempre explicar lo mismo, de verdad. Y aunque sean conocidos por todo el mundo los efectos adversos de este tipo de medidas, ni mu, no hay ni un renglón al respecto en la memoria de impacto del decreto. Porque nada de esto les importa. Esto no va de que la gente tenga casa, eso les importa un comino a ustedes; esto va de movilizar, de optimizar un espacio electoral dormido, de recuperar la épica... Y si para eso tienen que tomar como rehenes a millones de españoles, no van a dudar. Bueno, es que, de hecho, no están dudando. Si les importara lo más mínimo, habrían planteado, no sé, una reforma de la ley del suelo para convertir en abundante lo que hoy es escaso, habrían rebajado trabas, trámites, burocracia, habrían simplificado el urbanismo. Bueno, hubieran hecho, no sé, vivienda protegida -¿saben lo que es eso?-, vivienda a cascoporro, digo yo. Y es que el año pasado, según el INE, hubo tres millones de personas que buscaron casa y no la encontraron. Para esa gente tiene que estar el Estado social, para esa gente, para velar por la comunidad. (Aplausos). Pero no, los que hablan todo el día del Estado, ahí no quieren hablar del Estado; ahí se lavan las manos. Haz tú las casas, que a mí me da la risa -se dice entre los socios de Gobierno-; haz tú las casas, que a mí me da la risa. Llevan tanto tiempo con el lenguaje cursi y empalagoso de los derechos que han olvidado las obligaciones, las obligaciones que los gobernantes tienen con la ciudadanía. Esas obligaciones las han olvidado por completo y están aquí privatizando la búsqueda de soluciones. Asuman su responsabilidad y hagan casas para la gente. (Aplausos). Y no, lo cierto es que no, en mitad de esta crisis pavorosa no hemos tenido un Estado social digno de tal nombre; hemos tenido una agencia de marketing, que nos ha sacado unos tuits muy chulos, unos Power Points maravillosos y ochocientas casas, que es lo que hacía la Administración en una tarde mala en los años sesenta o en los años ochenta, ¡ochocientas casas! Y lo llaman CASA47. Llámenlo 'anécdota47', 'burla47', 'traición47', lo que quieran, pero no CASA47. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Gracias, señor presidente. Vamos al grano. Suspensión de desahucios. Si prohíbes desahuciar a vulnerables, nadie va a alquilar a vulnerables. Si incrementas los costes de salida, incrementas los costes de entrada. Es pura lógica y evidencia empírica. (Aplausos). ¿Qué pasaría con esos jóvenes que cobran 1200 euros y están buscando piso si se aprobara este decreto? ¿Y con una viuda que tiene una pensión baja o alguien que tiene un contrato de media jornada? Que nadie les alquilaría; que todos los que están fuera y actualmente están buscando seguirían quedándose fuera, serían excluidos de los circuitos ordinarios de vivienda, serían descartados y no tendrían más remedio que amontonarse en habitaciones o seguir viviendo en la vieja litera de casa de sus padres hasta los 35, hasta los 40, hasta los 42 o hasta que la izquierda quiera, básicamente. El Gobierno, que no tiene ningún escrúpulo, ganaría, sí, ganaría tiempo, tal vez un mes más de legislatura, pero millones de españoles, a cambio, perderían para siempre el tren de la vivienda y serían relegados a las periferias vitales, materiales y espaciales. Y esto no es una suposición o una hipótesis de la extrema derecha; esto es una constatación, porque la experiencia con el Real»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«(Aplausos). Por tanto, la pregunta es: ¿cuándo van a parar?, ¿cuando España se convierta en un gran piso patera?, ¿cuando todos nuestros jóvenes tengan que compartir baldosa?, ¿cuando alquilar una habitación sea un lujo? ¿Cuándo van a parar? ¿Cuándo van a tener la gallardía y la dignidad de reconocer que lo que están haciendo no funciona? Está claro que hoy no, que hoy no es el día porque hoy -ya se ha dicho- lo que nos traen aquí es una chapuza legislativa. En primer lugar, porque la ley de vivienda, cuyos resultados ya se han comprobado, no ha de ser reformada ni modificada, ha de ser derogada como toda legislación antisocial y antipopular que atenta contra el bien común (aplausos), ha de ser derogada porque la ley de vivienda ha derogado el futuro de cientos de miles de españoles. En segundo lugar, esta proposición de ley no da respuesta a ninguna de esas 3 200 000 personas que el año pasado buscaban casa y no la encontraron, porque ni construye casas ni pone casas en el mercado. Recuerden, 3 200 000 personas. En tercer lugar, porque la modificación que proponen, en los términos en los que se propone -tan torticeros, tan gruesos-, atenta contra la posibilidad de que en España haya un gran plan de rehabilitación, que es una necesidad urgente en nuestro país, porque tenemos un parque inmobiliario absolutamente anticuado, necesitado y ayuno de reformas estructurales que requieren inversión, ya que no la hacen sus Administraciones. ¿Quién va a hacer esas reformas si ustedes prohíben que haya una empresa metiendo dinero para que haya viviendas en el mercado? Absolutamente nadie. Y, cuarto -y con esto termino-, porque impedir a una empresa que pueda comprar no permite mágica y automáticamente que pueda comprar una familia. Lo que esa familia necesita es que ustedes renuncien a su parte del botín, que bajen los impuestos a la compra de la primera vivienda, la que es para vivir, que los bajen, que permitan además su pago diferido en el tiempo y sin intereses y que -sí, entonces sí- le pongan unos impuestos altísimos y disuasorios, ostensiblemente disuasorios, a los compradores extranjeros y a las fortunas extranjeras. Pero eso -ya lo sabemos, porque lo hemos traído aquí en infinidad de ocasiones- ustedes no lo quieren y votan siempre no. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«El año pasado, 3 200 000 personas buscaron casa en España. Según el INE, 3 200 000. ¿Se imaginan las consecuencias que eso tiene en las vidas de la gente y cómo están paralizadas? No son los marginados ni los que partían con peores cartas, sino los españoles del montón, los jóvenes medios. Hablamos de trabajadores formados, competentes y esforzados, que cobran un sueldo estándar y que están descubriendo ahora que con ese sueldo normal no les da para poder llevar una vida normal, y no les sirve porque ustedes se han cargado el acceso a la vivienda. Desde luego, se lo han cargado con sus tesis decrecentistas, negándose a construir en un país en el que ya andamos con un déficit superior a las 750 000 viviendas, según el Banco de España. Se lo han cargado con sus controles de precios y sus regulaciones arrendaticias absolutamente ineficaces, que han hecho desaparecer en seis años la mitad de la oferta de larga duración. Son ustedes unos magos; no son políticos, son magos, han dado un chasquido de dedos y ha desaparecido la oferta. Y finalmente se la han cargado con su política de fronteras abiertas, porque el increíble y espeluznante crecimiento demográfico que ha sufrido España en los últimos años es el principal factor explicativo de la crisis de acceso a la vivienda que sufrimos. En ocho años, en los mismos ocho años que ustedes llevan gobernando y en los mismos ocho años que solamente han podido cargar ochocientas viviendas en el mercado, han entrado siete millones de personas. Para ellos, ochocientas viviendas, ¡claro que sí! ¡Por supuesto que sí! Creo que no hace falta sacarse un doctorado en Economía ni ser el más empollón en clase de Matemáticas para darse cuenta de que las cosas no salen y de que, si desaparece la oferta y vamos añadiendo, añadiendo y añadiendo gente a la cola, pasan cosas -cosas chulis, tal vez dirían en SUMAR- como el subarriendo, el realquilado o el chabolismo vertical. O cosas como lo que hemos visto esta semana en Barcelona cuando, tras anunciar un piso, en solo una hora hubo dos mil contactos. ¿Creen ustedes que esto es una señal de un mercado inmobiliario saludable?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Casa47 simboliza como nada la impotencia y la esterilidad de una izquierda que es incapaz de ofrecer realidades materiales dignas a la gente. (Aplausos). Decían que venían a transformar la vida cotidiana de la gente, ¿se acuerdan? Y vaya si lo han hecho, han transformado España en una gran cola, en una cola interminable. Una cola terrible para encontrar vivienda y empezar una vida. Una cola descomunal para el transporte público, sea el metro, el cercanías, el autobús o lo que ustedes quieran. Una cola inimaginable para un empleo de calidad bien remunerado. Una cola para ser atendido, para ser diagnosticado, para ser operado, para ser educado, para recibir una ayuda o una prestación, o para tener una beca de guardería. Una cola para todo, una cola para absolutamente todo. Este es el legado de SUMAR: la España de las colas. (Aplausos). Y al final de la cola, en el último lugar de la cola, el español. El español empobrecido, el español desclasado, el español del montón, que tiene el bolsillo tiritando y que encima tiene que comprobar ahora mismo que ustedes son incapaces incluso de respetar lo más sagrado, y es que en un contexto de recursos limitados y bienes finitos -y ochocientas viviendas son bienes muy finitos- ni siquiera se utiliza la prioridad nacional, ni siquiera se pone delante a los de casa (aplausos), a aquellos que pertenecen a la comunidad, a aquellos que han contribuido. Detrás de todo este bochorno hay españoles de carne y hueso que han sido abandonados, relegados y desplazados. Primos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, de estudios y de juegos. Generaciones enteras estafadas, que encima tienen que ver ahora cómo las primeras adjudicaciones pírricas de Casa47 no son para los nuestros, para los que las han pagado, para los que llevan años aguardándolas y para los que las merecen, sino que son para los de fuera. Para eso querían Casa47, para eso se dan tantos golpes en el pecho y para eso nos han hecho escuchar tantas veces tanta superioridad moral, para ochocientas casas que ni siquiera son para los nuestros. ¡Enhorabuena, señorías! (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«Decíamos al principio que toda política tiene como objeto unir oferta y demanda. Por eso, señorías del Grupo Popular, junto a todas sus propuestas, es muy importante que tengan claro que la política migratoria tiene que ser el primer peldaño de la futura política de vivienda. Control férreo de fronteras, ni una entrada más y un proceso riguroso de retorno y remigración, porque no basta con decidir qué hay que construir ni cuántas casas construir: hay que decidir para quién, y la respuesta en España no puede ser otra que para los españoles. Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«Entonces, teniendo todo esto claro, reincidimos. De verdad, ¿creemos que se puede seguir hablando de vivienda sin mencionar la inmigración y la demanda? ¿De verdad? Hay que construir, claro que sí, hay que construir, pero para las necesidades de los españoles, para que vivan bien los españoles. Y ya está. España no puede estar adaptando permanentemente su urbanismo, su política residencial y sus barrios a una inmigración masiva, que nunca debería haberse producido y aún estamos a tiempo de revertir. (Aplausos). Volver a la situación demográfica de hace diez o quince años no tiene nada de radical. Lo es pretender transformar indefinidamente nuestras ciudades y nuestra forma de vida para acomodarnos cada año a un millón de nuevos demandantes. O a dos, o a tres, o a los que vengan, ¿verdad? Y eso no solo es radical; también es iluso, porque no hay política de oferta -ni siquiera la más agresiva, ni siquiera la más ambiciosa- capaz de compensar una política de fronteras abiertas. Y una cosa más: si existiera, tampoco la querríamos, porque no queremos convertir España en una gran colmena, donde nuestros jóvenes tengan que amontonarse en cajas de zapatos y ratoneras para hacer sitio indefinidamente a quienes llegan de todo el mundo.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre la política en materia de vivienda del Gobierno.
«¿Podemos estar fantaseando sobre cuántas viviendas hay que construir sin dedicar un mísero renglón al crecimiento de la demanda, sin pensar en cómo detenerla, en cómo revertirla, en cómo atajarla, en cómo acabar con ello? ¿De verdad? Aquí está el quid de la cuestión, en la conexión directa que existe entre lo que pasa en Canarias, en El Prat o en Barajas y lo que luego vemos en Idealista. Es algo muy simple. Cuando la población crece de forma explosiva, muy por encima de su parque residencial, el resultado es siempre el mismo: escasez, encarecimiento, hacinamiento y expulsión del mercado de quien ni puede pagar ni puede permitirse una degradación de sus estándares habitacionales hasta niveles desconocidos en Europa. Y eso es en lo que estamos: en el subarriendo, en el realquilado, en el piso patera, en los salones convertidos en dormitorio, en cuatro o cinco familias en un pisucho de 50 metros cuadrados. En el chabolismo vertical. En eso estamos, en el chabolismo vertical. (Aplausos). Por tanto, volvamos al inicio, y es que hay que aumentar la oferta. Pero ¿para quién? La abrumadora mayoría de gente que busca una vivienda tiene entre 20 y 39 años. ¿Sabían ustedes que en España hay cuatro millones y medio menos de españoles entre 20 y 39 años que hace dos décadas? Cuatro millones y medio de españoles menos buscando vivienda. Según estos datos, deberían sobrar las casas como churros, y, sin embargo, estamos en el momento más dramático de acceso a la vivienda. (Aplausos). ¿Por qué? Porque la demanda nacional ha sido sustituida y superada por millones de nuevos demandantes llegados del exterior. O, dicho de otro modo, haber permitido o haber fomentado irresponsablemente la entrada masiva de millones de inmigrantes durante estos años lo que ha supuesto en la práctica ha sido impedir a nuestros jóvenes emanciparse, acceder a una vivienda digna y disfrutar de una vida plena.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«En esta tesitura, por tanto, necesitamos políticos que claven su mirada en España y en los españoles. Frente a los mitos, frente a las utopías, frente a las ensoñaciones cosmopolitas, hay que reivindicar la política de las causas pequeñas, de las cosas concretas, de las viviendas, de las familias, de los polígonos, de las guarderías, de los hospitales, de los empleos. (Aplausos). Quizá para ustedes esto sea poca cosa comparado con la inmensidad del mundo, pero les aseguro que no hay causa más grande que poder dotar al pueblo español de dignidad material, aliento comunitario, justicia social y fe en un destino compartido. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«En consecuencia, solamente desde esta triste perspectiva en la que las personas ni compartimos nada ni pertenecemos a nada puede entenderse que se haya forzado al español a convivir con listas de espera interminables, con urgencias saturadas, que se le haya privado de la posibilidad de poder acceder a una vivienda después de haber favorecido la entrada de cerca de cinco millones de personas en cerca de cinco años o que, por idénticos motivos, se haya llevado a los servicios sociales y públicos a una situación de desamparo y degradación absoluta. Ni en España cabe todo el mundo, ni somos el hospital de todo el mundo, ni somos la residencia de todo el mundo, ni España es un folio en blanco en el que se pueda esculpir una nueva identidad. (Aplausos). Somos una comunidad nacional con rasgos distintivos y con una doble misión: la primera, garantizar nuestra continuidad histórica; y la segunda, cuidar, abrazar y elevar a aquel de los nuestros al que le va peor para que pueda ser libre y para que pueda mirar al futuro con esperanza. Porque la justicia social, si quiere ser algo más que un simple brindis al sol o una declaración pomposa, requiere de concreciones, requiere de fronteras, requiere de delimitaciones. Es un derecho histórico de los españoles que sus necesidades sean atendidas en primer lugar y es también un deber histórico de las autoridades obedecer este mandato.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«Y hay que ser claros, jugar a ser solidario con los de fuera cuando los españoles carecen de toda base material de existencia digna es una forma terrible de ser insolidario con los nuestros, es una dejación de funciones y es una traición en toda regla. (Aplausos). Porque la actual situación no es de normalidad, no es de neutralidad, es de avasallamiento, es de relegación, es de prioridad extranjera. Porque no es ni normal, ni natural, ni neutral que los españoles tengan que competir con un número potencialmente infinito de personas por un número estrictamente finito de recursos, de ayudas, de servicios. Esa pulsión contra lo propio, contra lo amado, contra lo cercano, contra lo real, no solamente es irresponsable y cruel, que lo es, es también una extravagancia intelectual propia de esta era del desarraigo; es algo que habría sido incapaz de pensar, de imaginar o incluso de concebir el ser humano a lo largo de los siglos. Porque llegar a tolerar y a justificar la actual situación de desplazamiento nacional en prestaciones sociales, en vivienda o en empleo es la consecuencia de haber pensado, en primer lugar, que no existe un 'nosotros' y que, por tanto, tampoco hay un 'los otros' y que, en definitiva, no hay ni deberes, ni obligaciones, ni compromisos ni con nuestros seres queridos, ni con nuestras familias, ni con nuestros amigos, ni con nuestros vecinos, ni con nuestros compatriotas, que lo único que existe es el derecho a desentenderse de los nuestros y no el deber de protegerlos, que las relaciones entre las personas son meros contratos o actos administrativos, que detrás no hay amor, ni cultura común, ni historia, ni nada que proteger ni que cuidar, que las naciones o las comunidades son simples accidentes, que solo somos números.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al establecimiento del principio de prioridad nacional en las prestaciones públicas.
«Gracias, presidente. Hoy debatimos algo que sonroja tener que debatir, algo muy sencillo e intuitivo, antropológico incluso, prepolítico desde luego: a saber, si las viviendas sociales en España, levantadas y sufragadas con el dinero de los españoles, han de alojar preferentemente a los españoles sin casa o no; si las ayudas a la maternidad o las plazas de guardería en España, sostenidas gracias al esfuerzo de los españoles, han de ser prioritariamente para los españoles que las necesitan o no; si los españoles deben ser olvidados, preteridos y abandonados en España o si, por el contrario, han de ir siempre primero. Les revelo un secreto: este debate es ficticio, artificial y acartonado. Ahí fuera nadie duda, nadie está dividido con esto; la gente lo tiene muy claro. Nuestros compatriotas lo tienen muy claro: no existe la madre que atiende antes a un desconocido que a su propio hijo; ni el marido que procura antes el bien de un extraño que el de su esposa; ni tampoco el chico que no desee que a sus amigos, sus vecinos o sus compañeros de trabajo les vaya lo mejor posible. Ahí fuera no hay gente que relegue, que arrincone, que menosprecie o que destierre a los suyos; eso solamente pasa aquí, en esta Cámara. Ahí fuera la gente ordena su vida y sus prioridades a partir de vínculos, de lazos, de deberes, de afectos, de amores, de lealtades o de responsabilidad con los suyos, con sus semejantes; ni quieren a todo el mundo por igual ni piensan en todo el mundo por igual ni, cuando los recursos son escasos, los destinan a todo el mundo por igual. (Aplausos). Nada de eso. Jerarquizan y priorizan, y ponen primero a los suyos, a los seres queridos, a los de casa. Si las personas actúan así y lo hacen a diario es porque saben cómo funciona la economía doméstica. Es más, es porque saben que 'economía' viene de oikos, que es hogar, y porque el deber de quienes guardan y custodian un hogar es gestionarlo virtuosamente y es hacerse cargo del sostenimiento material de sus miembros, es garantizar la continuidad y la viabilidad de dicho hogar. Y ese hogar no es abstracto, ni infinito, ni universal, ni ilimitado; es un bien concreto que preservar y que defender. Es el hogar familiar y es también el hogar nacional. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«¿Qué más? La gran inversión en vivienda social, que esa es la prioridad del Gobierno. Lo cierto es que el gasto en vivienda social por habitante en Europa multiplica por cinco el gasto en vivienda social en España. ¡Por cinco! Hay países que multiplica por veinte, pero, bueno, la media multiplica por cinco. Quedémonos en la media. Dice: Es que nunca se haya gastado tanto en España... Pero lo cierto es que ahora mismo no sube del 0,5 % del PIB el gasto en vivienda y hace veinte años era el 1 %. Una búsqueda de solamente cinco segundos en Internet. Más cuestiones. Dice que no he tenido aquí la valentía de decir prioridad nacional. Creo que sí lo he dicho, pero si no lo he dicho, lo vuelvo a decir: prioridad nacional. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, pronuncia palabras que no se perciben.-Aplausos). Prioridad nacional. Prioridad nacional. ¿Qué quiere decir prioridad nacional? Que los españoles en su país tienen que ir primero. Es la norma básica de la economía doméstica, que cuando los recursos son limitados y finitos, como sucede -porque excepto quien crea en la magia, los demás sabemos que los recursos son limitados y finitos, están cuantificados-, los nuestros tienen que ir primero. Los de casa, antes que los de fuera. Y ojalá hubiera recursos para poder ayudar a los de fuera, pero lo cierto es que no los hay. No hay recursos para poder ayudar a los de fuera, entre otras cuestiones, porque los de fuera son ya tantos que resulta imposible no solo a los de fuera, sino incluso a los nuestros. Insisto, los datos meten miedo al miedo. El año pasado, señora ministra, en España entraron más personas que la suma de Italia, Francia, Dinamarca, Bélgica y Holanda. ¡Italia, Francia, Dinamarca, Bélgica y Holanda! ¿Cómo no va a haber una crisis de vivienda si está aumentándose y dopándose de forma absolutamente disparatada la demanda mientras la oferta sigue escasa porque ustedes construyen exclusivamente 90 000 viviendas al año entre el mercado público y el libre -14 000 si son públicas- y detraen decenas de miles de unidades del mercado como consecuencia de sus malas regulaciones? Dice, ¿por qué en las comunidades autónomas ustedes no van a congelar el alquiler? Muy fácil, señora ministra, porque no somos anuméricos, porque no somos antieconómicos, porque sabemos que en todos los lugares donde se han hecho medidas de ese estilo estas han llevado a una destrucción tan vasta de la oferta de vivienda en alquiler que han provocado que haya una casta de descartados, de gente sin casa, filtros de acceso cada vez más duros, castings durísimos -actualmente, cientos de personas se pelean por cada una de las casas-... Esta es la consecuencia precisamente de esas medidas que parece que suenan fantásticas en los oídos y que simplemente llevan a destrucciones brutales de la oferta, y cuando se destruye la oferta el que pena no es el propietario, el que pena es el potencial inquilino, que ya sabe -y lo está viendo, porque son 3 600 000- que no tiene casa y que no la va a tener gracias, entre otros, a este Gobierno. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Señora ministra, ¿se acuerda usted en la pandemia cuando muchas personas eran positivas asintomáticas? La gente tenía la enfermedad, pero no tenía los síntomas. Usted es la ministra de Vivienda asintomática. Usted es la titular de Vivienda, pero no ha hecho una puñetera vivienda. (Aplausos). Es la ministra de Vivienda asintomática. Hechos y no palabras; realidades materiales y no palabras ni diapositivas ni presentaciones de PowerPoint. Dice que tenemos el deber de proveer de vivienda a todo el mundo, pero lo cierto es que el artículo 47 de la Constitución dice que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna. No dice todo el mundo, dice todos los españoles. Supongo que un Gobierno tan comprometido con el cumplimiento constitucional conocerá el artículo 47 de la Constitución. Porque, claro, cuando en lugar de ser todos los españoles es todo el mundo, uno acaba reventando las redes de solidaridad. Los estados de bienestar se fundaron para eso, para que las personas a las que les iba mal, que no tenían la capacidad de incorporarse al ritmo del mercado, no se quedaran atrás, pudieran tener estabilidad, seguridad residencial y la capacidad de mirar el futuro con esperanza. Y la esperanza ha desaparecido no solo, como le decía antes, porque la vivienda sea cara o sea precaria, sino porque es escasa. Insisto, ¿dónde están las casas para los tres millones de personas que el año pasado buscaron una y no la encontraron? (Aplausos). Para esos tres millones de personas sería muy interesante ese parque público permanente del que usted siempre habla. Pero hablar de parque público permanente cuando no existe es como ponernos a debatir de qué color vamos a pintar el baño de una casa que no vamos a comprar y que no tiene baño. Entonces, bueno, puede ser interesante el debate.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«Por tanto, señora ministra, ¿qué va a hacer para que el español vaya primero para comprar, para alquilar y para recibir una vivienda social, si es que usted considera que ha de ir primero? Nosotros creemos que no hace falta refugiarse en abstrusas reflexiones teóricas o filosóficas. El español tiene que ir primero precisamente porque estamos en España. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«Son muy ridículas las consecuciones en lo relativo a vivienda social. Cada año hay más denuncias por okupación que viviendas terminan las administraciones públicas. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, hace gestos negativos). No diga que no, señora ministra. Puede usted ver ambos datos entrando en la página de su ministerio y del Ministerio del Interior, ambos datos son públicos para todo español que sepa leer. (Aplausos). Y no es solo que hagan poca, sino que la poca que hacen las administraciones públicas españolas ya sabemos quién se la lleva: los amigos del PP, los amigos del PSOE, los fondos o extranjeros recién llegados. Entonces, los españoles corrientes descubren que tampoco pueden competir ahí. Descubren que lo que debería ser su refugio es, al final, su condena, que también en esto son los últimos de la cola. No solo los últimos, sino que descubren todavía algo más humillante, que con sus impuestos están financiando viviendas que ellos jamás recibirán, que los españoles sin casa están pagando las casas a quienes acaban de llegar (aplausos), porque los criterios actuales priorizan casi exclusivamente la renta, la vulnerabilidad y el desarraigo, y ningún trabajador español, por precario que sea, puede competir con todo el mundo por una vivienda social. Es un juego amañado desde el principio, trucado, de bolas calientes. Eso destruye inevitablemente la solidaridad social y la solidaridad nacional. Los Estados de bienestar nacieron para eso, para proteger a los compatriotas que necesitan del abrazo colectivo. Eso es así y debería ser así en cualquier nación seria del mundo. En Suecia, primero los suecos; en Honduras, primero los hondureños; en Kuwait, primero los kuwaitíes; y en España, primero los españoles. Es la necesidad y ese es el verdadero drama. No solo la escasez, no solo los precios, sino la sensación creciente de abandono nacional, la sensación de que el español siempre va último en su propio país para todo, para comprar, para alquilar o para recibir una vivienda social.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«Y aquí llegamos al último escalón del drama habitacional español. Porque cuando la gente ha quedado fuera de juego, ahí debería estar el Estado, para proteger, para arropar, para elevar, para proveer de aquello que falta. Tenemos la legislatura de la vivienda, la vivienda prometida, nunca entregada, tampoco construida. Tenemos unos datos que son realmente feroces. Ya no es que la vivienda se haya vuelto cara, es que es escasa, es que hay millones de españoles sin casa. Según el INE de hace tres semanas, 3 200 000 españoles buscaron piso el año pasado y no lo encontraron; 3 200 000. Son 3 200 000 vidas paradas, en suspenso, en vilo, pendientes de un hilo, de hogares que no se están creando, de niños que no se están teniendo, de ofertas de trabajo que no se pueden aceptar. Precisamente es para todos esos españoles para los que debería haber vivienda protegida y vivienda social, para que puedan ser libres, para que puedan ser dueños de su futuro. Esa es la justicia social. Realidades concretas, señora ministra, y no la nada material y la inanidad constante de un Gobierno que ha metido en el pozo a generaciones de españoles.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«Las consecuencias son las únicas posibles y, desde luego, las esperables: cientos de candidatos por cada piso que se anuncia, filtros de acceso cada vez más duros, castings de película; españoles descartados, sin casa, enviados a una cuneta social, y hacinamiento como única respuesta a la escasez. La casa de tres habitaciones que antes alojaba a los padres y a dos hijos ahora es habitada por tres familias inmigrantes o tres grupos de estudiantes, uno en cada habitación. Una degradación lastimosa de las condiciones de vida: ollas debajo de la cama, armarios donde convive la ropa con la comida, niños que hacen los deberes en el suelo... Esto no es progreso, ni legislatura de la vivienda, ni coliving, ni nada molón; esto es chabolismo vertical. Y esto es algo que los españoles, que cuando miran por el retrovisor se encuentran con la casa en propiedad en la que nacieron, no pueden permitirse y no pueden tolerar de ninguna forma. Entonces ocurre algo devastador: el trabajador español ya no puede competir por un alquiler sin rebajar brutalmente su nivel de vida, sin renunciar a su intimidad, a su estabilidad, a su dignidad. Así es como una generación entera empieza a redescubrir formatos habitacionales que son más propios de la novela social del siglo XIX o de la inmediata posguerra: habitaciones realquiladas, treintañeros compartiendo piso eternamente, parejas incapaces de poder tener hijos, niños creciendo sin espacio... Claro, si en la compra la familia española no podía competir con las rentas de un millonario de Ciudad de México, de Londres o de Pekín, en el alquiler resulta que ha sido condenado a una cruel disyuntiva: o destinar una parte obscena de su sueldo a pagar la renta y llegar con el agua al cuello al día 15, 16 o 17 de cada mes, o aceptar condiciones impropias de un país europeo en el siglo XXI. Por tanto, el español corriente ha quedado atrapado: demasiado pobre para comprar, demasiado acostumbrado a vivir con dignidad para poder alquilar con el hacinamiento actual, demasiado español para recibir vivienda social.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Los datos son demoledores: más de una de cada tres viviendas se compra sin hipoteca, las compras por extranjeros son ya más del 20 %, y si sumamos fondos y grandes empresas, el capital internacional es ya más del 30 % de las operaciones de compraventa de cada año. Así, llegamos al mensaje real que se le está mandando a millones de españoles: que la meritocracia ha muerto, que el esfuerzo y el trabajo duro ya no garantizan nada, que el contrato social se ha roto y que, si tienen suerte -si tienen suerte-, quizá puedan heredar con 60, 65 o 70 años la vivienda de sus padres. Así es como el país de los propietarios se convierte en el país de los precarios, en una colonia inmobiliaria, en el patio trasero de los ricos de todo el mundo. Entonces, empieza el siguiente drama, porque el alquiler ya no funciona como una solución razonable para poder construir una vida estable. El alquiler se ha convertido en una jungla. Tenemos un desajuste brutal entre oferta y demanda, desajuste que ustedes agravan deliberadamente. Cada vez más personas buscando piso, cada vez menos pisos disponibles. ¿Cada vez menos pisos por qué? Porque todas sus regulaciones han conducido a una enorme caída de la oferta de larga duración. Son decenas de miles de casas las que salen cada año, decenas de miles de casas que antes alojaban a familias y ahora se han evaporado por arte de magia. Ley tras ley, decreto tras decreto, desde el 11/2020 y cada una de sus prórrogas hasta la ley de vivienda, han conseguido jibarizar el mercado de la vivienda. Los anuncios de los portales inmobiliarios muestran una caída de la mitad de la oferta en seis años. Es imposible hacer tanto daño en tan poco tiempo.»