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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Basta de blanquear a esta señora que afirma saber mucho de vivienda (no es coña) y que no tiene reparos en mentir abiertamente sobre los datos públicos y archiconocidos de desplome de oferta tras las regulaciones. No es un personajillo peculiar o simpaticón ni pone una nota de color en estas elecciones. Hay que señalarla como lo que es. Responsable, sin matices, de la crisis habitacional. Sus ideas (decrecentismo, no construir, controlar precios, inmigración masiva) llevan siendo hegemónicas al menos una década y son las que están detrás del desequilibrio entre la gente que busca casas y las casas disponibles. Solo con sus ideas se llega a la escasez, a meter a tres familias en un piso de 60m2, a los currelas que viven en casapadres con 36 y a los precios de récord. Y se lo vamos a recordar todos los días.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
¿Cómo más inmigración? ¿No tenemos suficiente con los precios de la vivienda desbocados? ¿Con el hacinamiento? ¿Con los españoles en casapadres hasta los 40? ¿Con el transporte público y la sanidad saturados? ¿Con los barrios irreconocibles? ¿Con +50% extracomunitarios en España en edad de trabajar sin cotizar? ¿En qué pais viven? Y sobre todo: ¿en qué puñetero país quieren que vivamos? Los aviones ahora van de vuelta, gracias.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Lo sabía todo el mundo. También el Gobierno. Las medidas de los decretos solo agravan una herida ya bestial. Cada vez menos oferta. Cada vez más escasez. Cada vez precios más altos. Y esto en un contexto de aumento salvaje de la demanda lleva a cada vez más cástings inmobiliarios, más selección de candidatos, más jóvenes sin emanciparse, más proyectos familiares paralizados, más excluidos e inalquilables. Y, por supuesto, más hacinamiento. Dos o tres familias eb un piso. Una lista interminable de potenciales inquilinos (tan interminable que es todo el mundo) y una oferta de viviendas totalmente rígida. Las condiciones ideales para que la mayoría social española acabe en una cuneta residencial mientras cuatro se forran. Gracias al Gobierno.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero @CarlosHQuero· Vox ·
Aumento de demanda y sobrerregulación de oferta conducen siempre a lo mismo: escasez, precios más altos, cástings para acceder a un parque menguante de pisos, selección de candidatos por renta o solvencia, hacinamiento como estrategia para hacer frente a los precios, locales desplazados o excluidos y aumento de la informalidad. Siempre es lo mismo. Y siguen erre que erre porque su único objetivo es que no tengas casa.Ver en X ↗ Ficha cita otro tweet
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«En definitiva, señorías, los diputados del decrecimiento, los diputados de los controles de alquiler y los diputados de la inmigración masiva -que los hay a patadas en esta Cámara- deberían sentir hoy vergüenza, porque por sus mantras los precios son los que son, la gente vive como vive, la precariedad residencial ya es un estado innato para los españoles y el estándar de vida ha pasado de ser la casa de 80 metros cuadrados al cuartucho infecto en el que se amontonan como ratas jóvenes y familias. Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie.-Protestas).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años -cinco millones de demandantes de vivienda- es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!-Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!-Rumores).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Vamos a Cataluña, la niña bonita de sus experimentos. Lo que ellos quieren embutir, llevan haciéndolo ahí un montón de años. En Cataluña, desde 2021, un descenso de la oferta del 36 %; en Barcelona, del 46 %, y el precio del metro cuadrado no para de subir. Dos mil visitas, dos mil llamadas hubo la semana pasada en la primera hora de anuncio de un piso. ¿Dos mil llamadas les parece una señal de un mercado inmobiliario saludable? No sé. ¿Se lo parece? Tal vez, ¿eh? Porque es que esto también es sencillo de explicar: si limitas los precios, las mejores unidades salen del mercado y lo que sucede es que nos quedamos con las más antiguas, con las más pequeñas, con los interiores, con las casas sin ascensor, con las casas que requieren reparación y mantenimiento, con las más lóbregas. Y, encima, suben, se pegan al tope. Han sido ustedes como una auténtica plaga para los jóvenes, para las familias y para la vivienda. (Aplausos). Y en lugar de cambiar de rumbo, nos dicen que para curar al enfermo hace falta incrementar la dosis de veneno. No saben realmente lo ridículos que suenan. Vienen aquí con el pecho henchido hablando como si fueran revolucionarios de cartón piedra, pensando que le están metiendo el dedo en el ojo al malvado casero, y les están metiendo el dedo en el ojo a todas esas personas que llevan meses buscando piso y que no lo encuentran, a esa pareja que tiene 28 o 30 años y que lleva meses buscando piso, que su sueldo es justito y que no está encontrando piso. A esa gente le están diciendo: usted nunca va a encontrar casa. A una madre divorciada con niños, que nadie quiere meter dentro de su casa, a esa gente le están diciendo: usted va a ser para siempre una descartada del mercado de alquiler. (Aplausos). Y es que ahí es donde está la partida: en qué pasa con los millones de personas que están fuera, con los millones de personas que están fuera del mercado. ¿Qué les están diciendo? Que nunca van a entrar a ese mercado. Y la prueba de que no se enteran ni del NODO es que, además, combinan todo esto con una ensalada de medidas de subsidio a la demanda, que en un contexto de oferta rígida solamente sirve para encarecer los precios. Dicen: 50 000 euros para comprar una vivienda. ¿Pues qué narices va a pasar? Que van a costar 50 000 euros más las casas. ¡Por Dios, es que es básico! Pues nada, da exactamente igual. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Pero bueno, continuemos, que vamos para récord. Más medidas: tope de actualización de rentas al 2 %. La inflación está en el 5 %; menos gente pone su casa en el mercado, suben los precios. Prórrogas forzosas. El que iba a poner su casa en el mercado ya no la pone; el que la tenía anunciada quita el anuncio. Menos oferta, suben los precios. Fondos. ¡Si es el Gobierno el que ha estado aquí pavoneándose; si tuiteaban los ministros sobre lo maravilloso que era el desembarco de los fondos -y no en Normandía, en España-, lo maravilloso que era el desembarco de los fondos en España; si en el año 2024 estaban ustedes vendiendo edificios públicos a los fondos, ¿qué narices nos están contando?! (Aplausos). ¡Si es que ya nos los conocemos a ustedes de memorieta! Nos los conocemos de memorieta. Las medidas anunciadas solamente ahondan en la senda del malestar y la desposesión que hemos venido transitando estos años. Sus regulaciones han hecho desaparecer la mitad de la oferta de larga duración en solo cinco años. Es que son ustedes unos auténticos magos que hacen desaparecer las cosas que la gente necesita. En cinco años, hay la mitad. Una persona que entraba en un portal inmobiliario hace cinco años veía el doble de casas que ahora, el doble de casas.»
INECita «5 %» · IPC, variación anual, sep 2026: 4,9 %Fuente ↗
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección...
«Decreto Ley 11/2020, la literatura académica y lo que ha sucedido en otros países de nuestro entorno, así lo avala. Si es que siempre es lo mismo, siempre es lo mismo: inseguridad jurídica, castings inmobiliarios, selección de candidatos por renta, expulsión del mercado de quienes tienen menos ingresos o menor estabilidad laboral, retirada significativa de oferta de larga duración y, al final del todo, subida de precios. Si es que lo de esta Cámara es el puñetero día de la marmota, es siempre explicar lo mismo, de verdad. Y aunque sean conocidos por todo el mundo los efectos adversos de este tipo de medidas, ni mu, no hay ni un renglón al respecto en la memoria de impacto del decreto. Porque nada de esto les importa. Esto no va de que la gente tenga casa, eso les importa un comino a ustedes; esto va de movilizar, de optimizar un espacio electoral dormido, de recuperar la épica... Y si para eso tienen que tomar como rehenes a millones de españoles, no van a dudar. Bueno, es que, de hecho, no están dudando. Si les importara lo más mínimo, habrían planteado, no sé, una reforma de la ley del suelo para convertir en abundante lo que hoy es escaso, habrían rebajado trabas, trámites, burocracia, habrían simplificado el urbanismo. Bueno, hubieran hecho, no sé, vivienda protegida -¿saben lo que es eso?-, vivienda a cascoporro, digo yo. Y es que el año pasado, según el INE, hubo tres millones de personas que buscaron casa y no la encontraron. Para esa gente tiene que estar el Estado social, para esa gente, para velar por la comunidad. (Aplausos). Pero no, los que hablan todo el día del Estado, ahí no quieren hablar del Estado; ahí se lavan las manos. Haz tú las casas, que a mí me da la risa -se dice entre los socios de Gobierno-; haz tú las casas, que a mí me da la risa. Llevan tanto tiempo con el lenguaje cursi y empalagoso de los derechos que han olvidado las obligaciones, las obligaciones que los gobernantes tienen con la ciudadanía. Esas obligaciones las han olvidado por completo y están aquí privatizando la búsqueda de soluciones. Asuman su responsabilidad y hagan casas para la gente. (Aplausos). Y no, lo cierto es que no, en mitad de esta crisis pavorosa no hemos tenido un Estado social digno de tal nombre; hemos tenido una agencia de marketing, que nos ha sacado unos tuits muy chulos, unos Power Points maravillosos y ochocientas casas, que es lo que hacía la Administración en una tarde mala en los años sesenta o en los años ochenta, ¡ochocientas casas! Y lo llaman CASA47. Llámenlo 'anécdota47', 'burla47', 'traición47', lo que quieran, pero no CASA47. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«El año pasado, 3 200 000 personas buscaron casa en España. Según el INE, 3 200 000. ¿Se imaginan las consecuencias que eso tiene en las vidas de la gente y cómo están paralizadas? No son los marginados ni los que partían con peores cartas, sino los españoles del montón, los jóvenes medios. Hablamos de trabajadores formados, competentes y esforzados, que cobran un sueldo estándar y que están descubriendo ahora que con ese sueldo normal no les da para poder llevar una vida normal, y no les sirve porque ustedes se han cargado el acceso a la vivienda. Desde luego, se lo han cargado con sus tesis decrecentistas, negándose a construir en un país en el que ya andamos con un déficit superior a las 750 000 viviendas, según el Banco de España. Se lo han cargado con sus controles de precios y sus regulaciones arrendaticias absolutamente ineficaces, que han hecho desaparecer en seis años la mitad de la oferta de larga duración. Son ustedes unos magos; no son políticos, son magos, han dado un chasquido de dedos y ha desaparecido la oferta. Y finalmente se la han cargado con su política de fronteras abiertas, porque el increíble y espeluznante crecimiento demográfico que ha sufrido España en los últimos años es el principal factor explicativo de la crisis de acceso a la vivienda que sufrimos. En ocho años, en los mismos ocho años que ustedes llevan gobernando y en los mismos ocho años que solamente han podido cargar ochocientas viviendas en el mercado, han entrado siete millones de personas. Para ellos, ochocientas viviendas, ¡claro que sí! ¡Por supuesto que sí! Creo que no hace falta sacarse un doctorado en Economía ni ser el más empollón en clase de Matemáticas para darse cuenta de que las cosas no salen y de que, si desaparece la oferta y vamos añadiendo, añadiendo y añadiendo gente a la cola, pasan cosas -cosas chulis, tal vez dirían en SUMAR- como el subarriendo, el realquilado o el chabolismo vertical. O cosas como lo que hemos visto esta semana en Barcelona cuando, tras anunciar un piso, en solo una hora hubo dos mil contactos. ¿Creen ustedes que esto es una señal de un mercado inmobiliario saludable?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Son muy ridículas las consecuciones en lo relativo a vivienda social. Cada año hay más denuncias por okupación que viviendas terminan las administraciones públicas. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, hace gestos negativos). No diga que no, señora ministra. Puede usted ver ambos datos entrando en la página de su ministerio y del Ministerio del Interior, ambos datos son públicos para todo español que sepa leer. (Aplausos). Y no es solo que hagan poca, sino que la poca que hacen las administraciones públicas españolas ya sabemos quién se la lleva: los amigos del PP, los amigos del PSOE, los fondos o extranjeros recién llegados. Entonces, los españoles corrientes descubren que tampoco pueden competir ahí. Descubren que lo que debería ser su refugio es, al final, su condena, que también en esto son los últimos de la cola. No solo los últimos, sino que descubren todavía algo más humillante, que con sus impuestos están financiando viviendas que ellos jamás recibirán, que los españoles sin casa están pagando las casas a quienes acaban de llegar (aplausos), porque los criterios actuales priorizan casi exclusivamente la renta, la vulnerabilidad y el desarraigo, y ningún trabajador español, por precario que sea, puede competir con todo el mundo por una vivienda social. Es un juego amañado desde el principio, trucado, de bolas calientes. Eso destruye inevitablemente la solidaridad social y la solidaridad nacional. Los Estados de bienestar nacieron para eso, para proteger a los compatriotas que necesitan del abrazo colectivo. Eso es así y debería ser así en cualquier nación seria del mundo. En Suecia, primero los suecos; en Honduras, primero los hondureños; en Kuwait, primero los kuwaitíes; y en España, primero los españoles. Es la necesidad y ese es el verdadero drama. No solo la escasez, no solo los precios, sino la sensación creciente de abandono nacional, la sensación de que el español siempre va último en su propio país para todo, para comprar, para alquilar o para recibir una vivienda social.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«La respuesta, desde luego, no puede ser porque los jóvenes son más vagos o más caprichosos, o trabajan menos, o porque pagan Netflix, o porque toman cañas, o porque cogen un par de aviones al año. La respuesta no está fuera. La respuesta está aquí dentro. La respuesta es que los que han manejado el cotarro todo este tiempo, señora ministra, han destruido las condiciones que permitían prosperar a una familia normal. (Aplausos). Los salarios llevan décadas estancados, mientras todo lo demás ha subido drásticamente, incluida la vivienda. La vivienda es cara porque ustedes han hundido la oferta mientras dopaban la demanda; el acceso popular a financiación, que es el único recurso que se tiene cuando los precios están separados de los sueldos, es cada vez más complicado por las sucesivas normativas que ha aprobado esta Cámara, y los impuestos a la compra son los más altos de toda la OCDE, lo que ha supuesto una muralla fiscal imposible de saltar para la mayoría social, imposible de saltar para la mayoría de los españoles. En consecuencia, se encuentra con que la clase media ha sufrido una desposesión brutal. Porque Marc y Paula trabajan, y han estudiado, y se parten el lomo, y se dejan los cuernos, y ahorran lo poquito que pueden. Cumplen con todo aquello que se les dijo que tenían que hacer y, sin embargo, cuando llegan a la meta descubren que ya no compiten con otra pareja española joven para comprar; compiten con fondos, compiten con grandes patrimonios, compiten con empresas que tienen grandes facilidades crediticias o con fortunas extranjeras que compran a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos. El comprador marginal ya no depende de los salarios medios de España, y eso está devorando a la clase media, porque el mercado de la vivienda ya no funciona según lo que puede pagar una familia española, sino según lo que pueden pagar capitales globales que, sencillamente, juegan en otra liga. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · Pleno¿Qué va a hacer el Gobierno para garantizar que todos los españoles tengan una casa?
«Gracias, presidenta. Tres millones de españoles buscaron vivienda el año pasado y no la encontraron. Jóvenes sin posibilidad de emancipación. Familias que no tienen hijos porque no caben. (Rumores). Ofertas de empleo que se rechazan porque ya es más fácil encontrar trabajo que encontrar piso. (Varios señores diputados chistan pidiendo silencio). Las cuentas sencillamente no salen: 90 000 viviendas cada año y 1 200 000 personas entran en nuestro país. El equivalente a dos Sevillas. Insisto, dos Sevillas. ¿Cómo narices no iba a tener efecto esto en los precios de la vivienda? El mapa de la mayor subida de los alquileres coincide con el mapa de la inmigración masiva y el hacinamiento. Y es que hay un puente aéreo permanente, una conexión constante entre Barajas e Idealista. Los españoles han parpadeado y, cuando han abierto los ojos, ustedes les han cambiado el piso de 80 metros cuadrados de sus padres por el coliving, la casa completa por la habitación y el barrio de siempre por un gueto o un parque temático. Han convertido el acceso a la vivienda en una subasta global donde el español compite simultáneamente con fondos, fortunas extranjeras y una inmigración masiva utilizada como arma de precarización salarial y presión inmobiliaria. Y en medio de todo, el español, el español sin casa. Aquel al que iba a salvar la ley de vivienda, que ahora cumple tres años. ¿El regalo?: oferta por los suelos, precios por las nubes y filtros de acceso cada vez más duros, además de castings de película (continúan los rumores), 141 candidatos por cada piso anunciado. ¿Quién pierde? (Chistan pidiendo silencio). Jóvenes, rentas bajas, familias con niños o con mayores a cargo. Excluidos, descartados, descastados, sin casa. Esa es la realidad. Feliz cumpleaños.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Ustedes han creado un monstruo y ahora pretenden acabar con él sin terminar primero con aquello que lo alimenta, porque esta iniciativa no actúa ni sobre el origen de los altos precios ni sobre las causas de la expulsión del español de a pie del acceso a la vivienda en propiedad. Si mañana desaparecieran las empresas que compran vivienda, Paula y Marc seguirían sin poder comprar, seguirían faltando viviendas, seguiría habiendo hacinamiento, seguirían existiendo millones de personas buscando casas sin encontrarla y seguiría habiendo unas clases medias y populares españolas precarizadas, amputadas e incapaces de competir ni con los ricos de todo el mundo ni con los pobres de todo el mundo. Por eso, si de verdad se quiere ir a la raíz del problema, hay que hacer exactamente lo contrario de lo que promueve el grupo proponente: hay que cerrar fronteras, hay que revertir la inmigración masiva, hay que fomentar la construcción y hay que diseñar una fiscalidad inteligente, precisamente para gravar la compra de vivienda por parte de fortunas extranjeras y fondos. ¿Y cómo se hace eso? En primer lugar, teniendo claro qué se quiere preservar y qué se quiere defender: la propiedad popular nacional; la propiedad popular nacional y nada más. Así, si eres una familia española intentando comprar tu primera vivienda habitual, vas a tener un trato preferente, como defendemos en nuestra enmienda, con impuestos mínimos y la posibilidad de que los pagues hasta quince años después sin intereses, porque las casas en España son para que las habiten las familias españolas. Ahora bien, si eres una corporación, una sociedad o una fortuna extranjera y lo que quieres es especular, jugar al monopolio, acumular vivienda vacía o convertir nuestras ciudades en parques temáticos, entonces vas a encontrarte con una fiscalidad durísima y disuasoria, y con lo que se recaude se va a ayudar a los españoles a volver a comprar, a hacer vivienda protegida y a formar hogares.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley para frenar la especulación inmobiliaria y garantizar el acceso a una vivienda digna.
«Con el problema de la vivienda asistimos a un fenómeno fascinante en términos psicológicos: el de una izquierda infantil que se queja de los síntomas mientras celebra la enfermedad; el de una casta dirigente que fomenta exactamente aquello que afirma combatir; el de unos políticos incapaces de hacerse cargo de las consecuencias prácticas de la aplicación de sus propias ideas, no de las de otros, de sus propias ideas. (Aplausos). Suben diputados a esta tribuna a bramar contra la especulación sin entender algo elemental: que solo se puede especular con aquello que escasea y mucha gente necesita. Lamentan que la vivienda sea un negocio quienes han generado las condiciones oportunas para que pueda serlo. Predican contra los fondos los que llevan años asegurándoles ganancias estratosféricas. Fingen consternación por la acumulación inmobiliaria quienes la han propiciado. Pero todo es un simulacro, una pose, una performance. Lo que hoy tenemos en el mercado inmobiliario es exactamente lo que los grandes pedirían a los Reyes Magos: escasez permanente y millones de personas compitiendo desesperadas por cada vivienda, es decir, precios desbocados y rentabilidades disparadas. Lo paradójico es que la carta a los reyes de los fondos se parecería bastante a la carta a los reyes que escribirían sus señorías de SUMAR. Y es que si hoy hay grandes patrimonios fijando precios a placer es porque ustedes les han garantizado exactamente lo que necesitaban: una demanda infinita y una oferta bloqueada. Y si, además, hay una creciente concentración de la propiedad es porque a Paula, a Marc y a millones de jóvenes como ellos se les ha impedido comprar, se les ha vetado comprar tras décadas de salarios estancados, regulaciones crediticias y unos impuestos a la compra -sus impuestos a la compra- que se han convertido en una muralla infranqueable para unas clases medias en declive. Primero destruyen la propiedad popular y luego se escandalizan de que solo puedan comprar fondos y corporaciones. (Aplausos). Si yo fuera un gran actor del mercado, desde luego que pediría el voto para políticos tan obedientes, que me asegurarían cada año la llegada de cientos de miles de clientes mientras impiden que salga al mercado una sola casa más y desguazan el poder adquisitivo de jóvenes, familias y trabajadores.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley relativa al parque público de vivienda y al refuerzo de la transparencia y los...
«Gracias, señor presidente. En 2004 Zapatero promete 180 000 viviendas de precio asequible al año -cuatro años de Gobierno, 720 000 casas-; en 2007 Montilla promete 50 000 viviendas protegidas nuevas y 100 000 viviendas asequibles rehabilitadas para la legislatura en Cataluña, es decir, 150 000 casas más en total; en 2008 Zapatero promete 1 500 000 viviendas sociales; en 2023 Sánchez promete 184 000 viviendas públicas y asequibles; en 2024 Illa promete 50 000 viviendas sociales en Cataluña; en 2025 Illa promete 100 000 viviendas adicionales protegidas más en Cataluña: casi tres millones de viviendas anunciadas. Esa es su historia, la historia de la vivienda prometida y nunca entregada, nunca construida y nunca entregada. (Aplausos). Este es el balance real del Partido Socialista, un partido que debe a los españoles casi tres millones de viviendas sociales en solo veinte años; el partido de las casas del PowerPoint, del urbanismo de render y de las infografías de colorines; el partido de las emancipaciones frustradas, el partido del hacinamiento y las familias que alquilan por habitaciones; el partido que tuvo el año pasado, según el INE, a 3 200 000 personas buscando casa, sin encontrarla -insisto, a 3 200 000 personas-; el partido que se ríe de los españoles sin casa en su cara, porque es tan raquítico lo que ustedes han hecho, tan ridículo en términos materiales que el año pasado hubo más denuncias por usurpación y allanamiento de morada que viviendas protegidas entregaron sus Administraciones.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«... han votado todos ustedes juntitos que no, todos juntitos que no. Pero ni han querido hacer algo estos años ni lo querrán hacer ahora. Solamente, estarán en las chapuzas, y las chapuzas, como es sabido, no bajan los precios de la vivienda. Este es, lamentablemente, su legado (un señor diputado: ¡Tiempo!): un país donde trabajar ya no garantiza que uno pueda independizarse, un país donde formar una familia es un lujo, un país donde encontrar un alquiler es un privilegio, un país irreconocible. No es, desde luego, el país que ustedes prometieron y no es el país que ni mi hermana ni mis amigos merecen.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«¿Quieren ayudar de verdad a toda la buena gente que va a enfrentar subidas drásticas de los precios de alquiler al acabar sus contratos o a los que los van a enfrentar cuando consigan un contrato que ahora mismo no tienen? No lo parece, no parece que quieran porque llevan siete años legislando explícitamente para perjudicarles, siete años legislando para enviarles al piso compartido. Así que la solución no puede ser un parche, la solución tiene que ser algo estructural e integral: permitan construir, hagan vivienda protegida, devuelvan seguridad jurídica al mercado, planifiquen el crecimiento urbano, cierren las fronteras, limiten la demanda, también la de los grandes fondos. (Continúan los rumores). Porque cuando mi partido ha traído eso una y otra vez a la Cámara...»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Por las ideas y por la aplicación práctica de estas ideas. (Aplausos). Si hoy los grandes pueden fijar precios a placer es porque ustedes, señor ministro, han generado las condiciones idóneas para ello con una oferta pírrica, artificialmente pírrica, y una demanda estrafalariamente inflada, artificialmente inflada. Así es como se puede especular, cuando un bien escasea y mucha gente lo quiere. (Rumores). Y eso es lo que ustedes han hecho con el mercado de la vivienda: que sea un bien escaso y que mucha gente cada vez más lo quiera. En esta situación de urgencia nacional, ustedes se descuelgan con este decreto que, desde luego, no resuelve el problema, sino que lo aplaza y lo agrava. Lo aplaza porque es pan para hoy y hambre para mañana. Es una patada hacia adelante, pura procrastinación política, porque el problema de los precios y la escasez seguirá ahí, seguirá ahí. (Continúan los rumores). Por mucho que ustedes cierren los ojos, el problema seguirá ahí y requerirá soluciones estructurales. Y lo agrava porque este cambio regulatorio repentino, esta nueva arbitrariedad, incrementará la desconfianza de muchos arrendadores, lo que llevará a una retirada masiva de unidades del mercado. Justo lo mismo que sucedió con el Real Decretoley 11/2020, con cada una de sus cinco prórrogas y con la ley de vivienda. Y es que sus experimentos normativos han llevado a la desaparición de más de la mitad de la oferta disponible en el año 2020, justo cuando mi hermana firmó su contrato. Más de la mitad de la oferta se ha evaporado; no es un truco de magia. ¿Ustedes entienden el dolor que encierra esta frase, que se haya evaporado más de la mitad de la oferta, lo que significa que cada vez haya menos pisos para cada vez más personas? Deben entenderlo porque son ustedes los que tienen la paternidad de esta situación. Son ustedes los que la han creado. Sin embargo, siguen empeñados en nuevos atajos y en nuevas improvisaciones. Atajos e improvisaciones que, tal vez, solventen puntualmente la papeleta hoy hasta dentro de un año. Pero esto es un puro espejismo y nada más, porque condenará a todos los que están fuera del mercado. (Continúan los rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Con estos datos, señor ministro, ¿de verdad no entienden por qué suben los precios? ¿De verdad a ustedes les salen las cuentas? Porque a mi generación no. Menos oferta, más demanda, precios disparados. No es un arcano, no es un enigma, es aritmética básica; aritmética básica con implicaciones muy concretas en la vida de la gente: emancipaciones frustradas, treintañeros en el viejo cuarto de casa de sus padres, pisos compartidos eternamente, hacinamiento, subarriendo, familias viviendo en menos metros de los que necesitan, parejas que retrasan tener hijos, vidas que transcurren en una caja de zapatos y, lo peor de todo, la sensación de que, por mucho que uno haga, nunca encontrará la salida del laberinto, nunca encontrará ese hilo que le permita recuperar el control sobre su propia vida. Y aquí es muy importante tener claro que, si a mi hermana y a mis amigos les pueden subir un 30 o un 40 % los alquileres, no es por culpa de mi hermana o de mis amigos, es por las ideas, precisamente, de Belarra, de Rufián, de Matute, de este Gobierno. (Una señora diputada: ¡Es por tu culpa!-El señor Guijarro García: ¡Es por tu culpa!-Rumores.-Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Ellos hicieron los deberes, los que no los hicieron son ustedes. Durante ocho años que ha gobernado la coalición de izquierdas (aplausos) los precios de la vivienda no han dejado de subir, tanto que son incompatibles con una vida tranquila, con poder formar una familia, con disfrutar de estabilidad, con mirar al futuro sin angustia. Pero ¿por qué los precios de los pisos no han parado de subir? Porque no hay ningún misterio detrás, es algo bastante sencillo: mucha gente buscando casa, pocas casas disponibles. Este desequilibrio, señor ministro, es una opción política, es su opción política, es la opción política de este Gobierno que, por un lado, se comporta como un lobby decrecentista empeñado en impedir o limitar la producción de vivienda y, por otro lado, abraza ideas antieconómicas y anuméricas, como los controles de precios, que llevan a desplomes severos de la oferta, y, finalmente, decide abrir de par en par las puertas de nuestro país a millones de personas que también buscan alojamiento. El resultado es el único resultado posible: un déficit monstruoso que ronda ya el millón de casas, y subiendo, porque cada año se producen únicamente 90 000 viviendas, salen del alquiler de larga duración decenas de miles de unidades y entran a España más de 600 000 personas adicionales que tienen la mala costumbre de querer un techo y cuatro paredes.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias...
«Gracias, señora presidenta. Señor ministro, voy a empezar con una confesión incómoda. Este decreto beneficiaría a mi hermana, que firmó su contrato de alquiler justo después de la pandemia, cuando los precios estaban muy por debajo de los actuales. Desde entonces han subido más de un 30 %. Su sueldo, en cambio, sigue siendo el mismo, y también el de su novio, pero todo lo demás ha subido: llenar la nevera, poner la calefacción, cambiar la lavadora, comprar ropa nueva, echar gasolina. También han subido los impuestos que pagan, aunque los servicios que reciben, ya se sabe, son cada vez peores. Su poder adquisitivo está por los suelos. El contrato les vence el año que viene y saben que no podrán hacer frente a la nueva cantidad que les exijan, que tendrán que replantearse su vida entera, que tendrán que marcharse lejos de su barrio, que tendrán que posponer quizá, incluso, su deseo de ser padres. El caso de mi hermana es también el de muchos de mis amigos. Con unos trabajos y con otros, con mejores y peores sueldos, con ayuda familiar o haciendo malabares para poder salir adelante, pero todos en las mismas. Su calendario tiene marcada una fecha en rojo: el día que vencerá su contrato y que tendrán que enfrentarse a un mercado completamente roto y destrozado. Roto y destrozado, siento ahora decirlo, por ustedes. Porque mi hermana y su novio y mis amigos hicieron los deberes: se formaron, se pusieron a trabajar, se emanciparon, buscaron un alquiler que podían pagar, ahorraron todo lo que pudieron, siguieron trabajando y siguieron esforzándose; es decir, cumplieron, y pese a ello se encuentran hoy al borde del precipicio.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoReal Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a...
«Si hay motivo para oponerse a este real decreto ley no es por revolucionario, sino por timorato y pacato; es por ser la viva representación de una casta política que parasita lo público en sus discursos, que saquea lo público para dárselo a sus amigos y que desguaza lo público en el momento en el que lo público tiene que actuar, que es en este momento. En este momento lo desguaza una casta depredadora de recursos que ha mandado al garete a mi generación. (Aplausos). Y, finalmente, el razonamiento desde el punto de vista de la eficacia práctica y los resultados, que, en verdad, es lo único que debería importarnos aquí; no los dogmatismos, no, sino los resultados. ¿Qué pasa cuando la Administración dice al particular que tiene que ser el encargado de proveer vivienda siempre y en todo momento, con independencia de que le paguen o no, con independencia de que pueda recuperar la posesión de la vivienda o no? Pues que el particular, que evidentemente no es idiota, desconfía. Y, si desconfía y se siente inseguro, ¿qué hace? Que saca su vivienda del mercado de alquiler. Desde que está esta medida tenemos la mitad de oferta en alquiler que cuando empezó, la mitad. Una persona que entra en un portal inmobiliario tiene la mitad de las casas que cuando esta medida empezó. ¡La mitad de las casas! (Aplausos). ¿Sabe lo que significa? Necesita un croquis para unir los puntos. ¿Quiere un croquis para unir los puntos? ¿Qué significa la escasez? Que suben los precios. ¿Y qué significa que suben los precios? Que la gente lo pasa mal. Y eso los que lo sacan. Pero los que no lo sacan, ¿qué hacen? Que empiezan a filtrar, que hacen castings inmobiliarios, que meten garantías, cuatro meses de garantía y dos de fianza adicional, lo que hacen imposible para la mayoría social poder alquilar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que seamos serios. Incluso, aunque construyéramos a todo trapo, ¿cuánto tardaríamos -diez, veinte años- en poder cubrir la demanda real de vivienda? Aunque tuviéramos la capacidad, algo que es algo harto improbable, ¿es que lo único que cabe hacer es resignarse? ¿No tenemos derecho los españoles a decidir cómo queremos que sean nuestro país, nuestras ciudades o nuestros barrios? ¿Lo único que podemos hacer es tratar de igualar la presión de una demanda infinita, creciente y que cada año se convierte en más exacerbada? ¿No somos soberanos para decidir si queremos vivir en un país reconocible o no reconocible? ¿Cuánto tiempo vamos a seguir negando la realidad? Y la realidad es que no solo faltan casas, la realidad es que también tenemos una crisis de vivienda porque hay un shock en la demanda. Y no se puede seguir hablando de esta crisis de vivienda y no se puede seguir entendiendo esta crisis de vivienda si no se habla de los compradores extranjeros de alto poder adquisitivo que están comprando a tocateja lo que los españoles ni siquiera pueden llegar a adquirir a plazos y están calentando el mercado y están expulsando a gente de su casa (aplausos), y si no se habla tampoco de lo que está pasando con los precios en las zonas de renta más bajas, que se han duplicado precisamente como consecuencia de la invasión migratoria.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el evidente fracaso de las políticas en materia de...
«Así que, claro, si tenemos 700 000 de déficit estructural, 600 000 cada año y solo se construyen 90 000, parece que no hace falta ser campeón de las Olimpiadas Matemáticas del colegio para entender que los números no cuadran. Incluso, estos datos ofrecen una lectura más, una vuelta de tuerca más. En verdad, no solo es que no crezca el parque inmobiliario, sino que decrece, porque cada año salen del mercado de alquiler decenas de miles de unidades -repito, decenas de miles de unidades-, que se van a otros usos como consecuencia de la tolerancia con la okupación, la inquiokupación, los controles de precios, la ley de vivienda y toda esa serie de regulaciones nocivas, lo que ha dado como resultado exactamente todo aquello que sabíamos que iba a suceder: un desplome drástico de la oferta. Y todo esto mientras que el país ganaba tres millones de habitantes. Entonces, tenemos la mitad de la oferta que hace solo cinco años, pero tres millones más de habitantes. ¿Dónde van a vivir? (Aplausos). Más personas, millones de personas más, y cientos de miles de casas menos. ¿Qué quiere decir? Hacinamiento, infravivienda, subarriendo, realquilados, chabolismo, familias viviendo en una habitación, dos familias viviendo en una habitación, tres. Y su solución, simplemente, únicamente es aumentar la producción de vivienda. ¿A qué ritmo? ¿Con qué capacidad? Si entran tres millones de personas, ¿hacemos tres millones de casas? Si entran diez, ¿qué hacemos? ¿Está nuestra red eléctrica capacitada para un aumento exponencial de hogares? No parece que goce de la mejor salud. ¿Y nuestros trenes? ¿Nuestras carreteras? Si crecen las ciudades a este nivel, habrá que mejorar los trenes y las carreteras. ¿Hay capacidad para que mejoren nuestros trenes y las carreteras? ¿Y centros de salud? ¿Pruebas médicas? ¿Hospitales? ¿Urgencias? Un crecimiento de población como el que se está planteando no se puede responder solo con oferta, porque lo que tendremos será barriadas abandonadas, depauperadas, sin servicios, sin seguridad y, por supuesto, sin ninguna calidad de vida. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«En esta sesión se han hecho muchas alusiones a la especulación, y para poder hablar de especulación, lo primero de todo es entender las condiciones y los requisitos que pueden llevar a que alguien pueda especular. Si cada vez hay más gente, porque así lo quiere el grupo proponente, y cada vez hay menos viviendas, porque así lo quiere también el grupo proponente, se aumenta la cuota de mercado de los grandes, que pueden decidir a placer fijar los precios como quieran. ¿El interés de esta iniciativa es acabar con la especulación? Si así fuera, habrían votado favorablemente iniciativas que mi grupo ha traído para limitar la compra de vivienda por parte de extranjeros no residentes y establecer una fiscalía diferenciada y benigna, es decir, una fiscalía mínima para los compradores nacionales. (Aplausos). Mucho me temo que el interés real de esta iniciativa no es acabar con la especulación, sino precisamente seguir sentando las bases para que siga habiendo cada vez menos casas y cada vez más personas y, por tanto, cada vez más dolor. Una utopía decrecentista que tal vez suene muy bien desde los áticos luminosos, pero que suena realmente fastidiosa y desagradable desde los sótanos lóbregos a los que han condenado a cada vez más españoles. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Les cuento un secreto: esto es exactamente lo que había sucedido en todos los lugares donde se habían tomado medidas similares a los controles de precio, exactamente lo mismo, y no es un arcano ni un saber oculto, lo dice toda la literatura científica al respecto, basta con abrirla y ponerse a ojearla. (Aplausos). Si el principal fruto de la ley de vivienda fue la retirada masiva de unidades del parque existente, la reforma que hoy debatimos implicaría el fin del parque imaginado, el fin del parque futuro, el fin del parque que necesitamos, pues las cláusulas que impone de facto llevarán al fin de la inversión en vivienda, de la construcción para alquilar, de la gestión profesional de los alquileres y, sobre todo, de la rehabilitación, algo así como prohibir por decreto el futuro para enfrentarnos a un urbanismo apocalíptico. Visto lo visto, y viendo los resultados de dos años de ley de vivienda, lo cierto es que la única modificación que cabría esperar de esta ley es aquella que rece en su artículo único: supresión de la ley de vivienda. Cuando el edificio está en ruinas, no puede reformarse, se demuele, se derruye y se construye uno mejor encima. Eso es lo que haremos con su ley de vivienda. Exactamente, eso es lo que haremos, porque, de lo contrario, tendremos una España encogida, metida en ratoneras habitacionales y en cajas de zapatos. Cuando un país se encoge, quien paga la factura son sus clases populares; lo pagan tanto que terminaremos viviendo tan apretados y midiendo nuestra decadencia, precisamente, en centímetros.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pero hablemos exclusivamente de Cataluña, que es el campo de pruebas por excelencia en materia de regulaciones, el lugar en el que se aplica el cien por cien de la ley de vivienda. En Cataluña, primero, llegó la hora de la magia y con un chasquido de dedos hicieron desaparecer las mejores unidades del mercado, que se fueron directitas al alquiler de temporada, que marca ya máximos históricos gracias a ustedes. En Barcelona no es que se firme solamente un 10 % menos de contratos de alquiler cada año y se deposite un 10 % menos de fianzas en Incasol año tras año, es que más de la mitad de la oferta en Barcelona es de temporada. Es decir, gracias a la ley de vivienda, algunos han redescubierto el nomadismo; es para tomar nota, la verdad. Luego vino el milagro de la multiplicación de los precios. Con las mejores viviendas fuera de juego, las unidades más pequeñas, las más antiguas y las peor situadas se pegaron rápidamente al tope, dificultando aún más las cosas para las rentas más bajas, que tienen que destinar un porcentaje mayor de su sueldo para una casa cada vez más antigua y también más pequeña. Y, finalmente, como consecuencia de todo esto, vino el viaje en el tiempo. Gracias a ustedes, los más precarios vivirán como vivieron sus bisabuelos hace cien años, esto sí que es memoria histórica y de la buena (aplausos): escasez, familias amontonadas, pisos colmena, vidas apretadas y una clase trabajadora que ya no tendrá acceso a una vivienda, solamente a una habitación; la miseria monda y lironda de toda la vida, vaya, una vuelta a Dickens, a Cela, a los cuartos subdivididos y a la falta de privacidad e intimidad.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Ante esto, ustedes dirán: No, es que la ley de vivienda no se aplica, es que la ley de vivienda no está en vigor. Lo primero de todo: una ley no genera efectos exclusivamente en los lugares concretos donde se aplica; creo que esta es una cuestión que todo el mundo puede comprender. Pero, además, una ley, y más una tan cacareada como esta, genera expectativas y la gente se mueve por percepciones, por temores, por anhelos, por sensaciones y por expectativas. Todo el ruido que ustedes han hecho con los controles del precio ha generado una expectativa de inseguridad jurídica en los arrendadores, que han movido sus viviendas, cuando antes alquilaban a largo plazo, a otros usos no residenciales, contrayéndose de forma dramática la oferta residencial de larga duración, que es la que necesitan las familias y nadie más que las familias. Segundo, la ley de vivienda no surge de la nada. Se inserta en una trayectoria, en una dinámica de regulaciones anteriores: el Decreto Ley 11/2020 y todas sus prórrogas, y las posteriores, el Decreto Ley 1/2025 y las prórrogas que vengan, que aquí ya se ha empezado a cocinar alguna. Todo esto ha provocado una salida masiva de unidades del mercado que quien lo paga es, precisamente, el más perjudicado, aquel que necesita una casa, que la está buscando y que no la va a encontrar; y no la va a encontrar porque hoy una persona que entra en un portal inmobiliario encuentra la mitad de los anuncios que hace solamente cinco años, cuando empezaron las regulaciones. Cinco años después, la mitad de los anuncios; si esto no es un drama, que venga Dios y lo vea. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
«Pues bien, dos años y medio es tiempo suficiente para poder evaluar la tan jaleada Ley por el Derecho a la Vivienda que hoy se viene a modificar, y lo cierto es que los datos son tan crudos y descarnados que asustan al miedo. ¿Qué tenemos? En toda España, la oferta por los suelos, un 22 % menos que hace solamente dos años un mínimo histórico, tanto que más que un mercado parece la evacuación en avalancha y a trompicones de un edificio en llamas, un sálvese quien pueda en el que pierden los de siempre: las personas sin casa, los jóvenes que buscan emanciparse, las familias con pocos recursos o que tienen menores o dependientes a cargo; toda una gama de potenciales inquilinos a los que se ha forzado a entrar en una rueda interminable de castings inmobiliarios, desembolsos arbitrarios y requisitos leoninos, capaz de llevarse por delante la salud mental de cualquiera. Lo cierto es que no ha pasado por casualidad. Han vaciado ustedes los portales inmobiliarios de anuncios mientras la población crecía a ritmo de 500 000 personas al año y el resultado es el único resultado aritméticamente posible y esperable: precios más altos que nunca y cada vez menos metros cuadrados por cada ciudadano. (Aplausos). Hacinamiento, ¡vaya!, hacinamiento. Señor Ibáñez, algunos andan obsesionados con las viviendas vacías cuando el drama en los barrios de menos renta no son las viviendas vacías, son los realquilados, son los subarriendos, son que tenemos a tres familias viviendo en un piso de sesenta metros cuadrados. Ese es el drama de los barrios populares y no las viviendas vacías.»