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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
174 declaraciones · página 5 de 6
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley Orgánica de medidas urgentes para hacer frente a la ocupación ilegal de inmuebles.
«Cuatro, que la tolerancia con la okupación y con la inquiokupación lleva a un desplome de la oferta de pisos disponibles, y quien sufre esto son los jóvenes y las rentas más bajas, que ya no tienen quien les alquile y quedan condenados al piso compartido o al zulo a precio de mansión. Quinto, que el Estado que no es capaz de garantizar a sus ciudadanos su propiedad, no es un Estado digno de tal nombre. Seis, que los principales beneficiarios de la okupación son los políticos, porque el artículo 47 de la Constitución mandata a los poderes públicos hacer efectivo el derecho a la vivienda; a los poderes públicos. Son ellos quienes tienen que brindar una alternativa habitacional, son ellos quienes tienen que hacer vivienda social y no la hacen. Y siete. Si no hay okupación, como dicen algunos parlamentarios, ¿a quién desocupan las empresas de desocupación que tanto les preocupan? ¿A quién desocupan? ¿A hadas, a gnomos, a gremlins, a brujas? ¿A quién desocupan las empresas de desocupación? (Aplausos). Hasta aquí, lo consabido.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley Orgánica de medidas urgentes para hacer frente a la ocupación ilegal de inmuebles.
«Gracias, señor presidente. Señorías, el negacionismo de la okupación ha destrozado el mercado de alquileres y ha llevado a una situación límite a los barrios más humildes de este país. Yo entiendo que a la izquierda 'cuqui' todo esto le importe un comino, porque sus prioridades son otras mucho más urgentes y, desde luego, elevadas, pero a la gente común le va la vida en ello, y precisamente por eso permítanme hacer diez reflexiones sobre la okupación en España. Uno, el problema de la cantidad. La izquierda repite como un papagayo que los afectados por la ocupación son el cero coma no sé cuántos ceros del total de viviendas. El dato, claro, procede de los de siempre. Sientan cátedra sobre okupación los mismos que nos decían aquello de 'salimos más fuertes' o aquellos que decían que los rebeldes sirios eran demócratas de toda la vida. Periodismo de calidad, sin duda. (Aplausos). Según los datos de estos Pulitzer de Hacendado, conocer a una víctima de la okupación es una auténtica anomalía, algo así como cruzarse con alguien que sea pelirrojo, zurdo, bizco y, al mismo tiempo, mida más de dos metros diez. Pero lo cierto es que, si la cantidad da la medida de lo importante, señorías, aquí no podríamos hablar de prácticamente nada de lo que obsesiona a la izquierda posmoderna, que ya sabemos que se caracteriza precisamente por elevar y por apelar a las necesidades de las mayorías.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProyecto de Ley integral de impulso de la economía social.
«Ustedes lo que quieren es un individuo aislado, sin dimensión comunitaria, sin familia, sin anclajes, sin ámbitos de relación naturales y, por eso, les molestan tanto las cooperativas y quieren atentar contra su independencia, que es -ya se lo he dicho antes-, según sus propios principios fundacionales -que usted ha olvidado, no le pasaron eso en el esquema-, su razón de ser. Ustedes quieren todo bajo su bota, desde el Tribunal Constitucional hasta el aula de un colegio; desde el Consejo General del Poder Judicial hasta las redes sociales; desde Televisión Española hasta las cooperativas, todo; y, siendo esto grave, lo más grave es que, en un contexto de precariedad rampante, ustedes hacen oídos sordos a las necesidades del sector. El futuro de la economía social a ustedes les preocupa bien poco; solo están interesados en que las cooperativas estén alineadas con sus monsergas y con sus sermones; y si Manolo, Rocío, Inés y Pedro se quedan sin trabajo, a ustedes les parece bien; y si los hijos de Linares, de Béjar o de Tomelloso tienen que emigrar, a ustedes les parece bien; y si la burocracia asfixia a una modesta cooperativa de vivienda, a ustedes les parece bien; y si se hunde una cooperativa, en definitiva, a ustedes les parece bien, porque, para ustedes, lo único importante en las cooperativas es que sean inclusivas, que tengan sus cuotas, que tengan sus comisiones, sus planes de igualdad, sus puntos violeta y todo aquello que se les vaya ocurriendo por el camino. Y el problema, señorías, es que el camino se recorre andando, y ustedes han caminado muy poco, han caminado muy poco. Porque resulta que exigen a la cooperativa de estuquistas de Villabajo lo que no exigen a la cúpula del Partido Socialista, a la cúpula de SUMAR o a la cúpula de Podemos; lo que no exigen a las redacciones de sus medios de cabecera. Exigen a estas cooperativas que tengan unos planes, unas comisiones, unas fórmulas y unos protocolos para detectar el acoso o para detectar las agresiones que ustedes no tenían en sus partidos, y si los tenían qué mal funcionaban. (Aplausos). No pueden acabar con el machismo en el PSOE, no pueden acabar con el machismo en SUMAR, no pueden acabar con el machismo en Podemos; en ninguno de sus periódicos de la ciénaga mediática que les rodea pueden acabar, porque cada semana son nuevos casos de periodistas, y, sin embargo, le piden a Perico y a Maite, que se dejan la piel en algo que redunda en beneficio de sus vecinos, que ellos sí, ellos tienen que tener un plan, una comisión y no sé qué otros disparates más. Ellos sí; ustedes no, pero los demás sí; siempre es así.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProyecto de Ley integral de impulso de la economía social.
«En consecuencia, comprenderán ustedes -a pesar del mitin al que hemos tenido que asistir sin tener carné de SUMAR- que el modelo cooperativo cuente con toda nuestra simpatía y con todo nuestro afecto, porque es un modelo estupendo para aquellos que creemos que los cuerpos intermedios son valiosos y para quienes no rendimos culto ni al ciudadano escuálido y atomizado del 'yo me lo guiso yo me lo como' ni a la humanidad abstracta, homogénea e incorpórea que algunos entusiasman. Si ayer tenía razón de ser el modelo cooperativo, hoy lo tiene más que nunca, porque las personas se ven cada vez más pequeñas ante grandes corporaciones que se desentienden de su fortuna y ante enormes maquinarias burocráticas que no respetan ni su libertad ni su naturaleza. Así que sí, hoy es más necesario que nunca. Sin embargo, señorías, no corren buenos tiempos para ser cooperativista en España, porque, ¿qué le preocupa a un cooperativista de nuestro país? Si es agricultor, seguramente la competencia desleal de los productos extranjeros que pone en jaque y acaba con su medio de vida; la subida de impuestos, como por ejemplo al diésel, que necesita para poder trabajar; o los ataques continuos a sus costumbres. Si es ganadero, ¿qué le puede preocupar? Echar más horas en un despacho que en la dehesa, más tiempo haciendo cola ante una ventanilla de la Administración que en el veterinario, no poder defender a su ganado de los ataques del lobo o tener que producir a pérdidas. Seguramente eso le preocupe. Si es pescador, ¿qué cree usted que le preocupa? ¿Las comisiones y los planes de los que usted hablaba o las restricciones arbitrarias, por ejemplo, que vienen de Bruselas y que amenazan su futuro laboral? ¿Qué cree usted que le preocupa más? Si su cooperativa, pongamos, estuviese dedicada al suministro de aceite, ¿qué le preocupará? Seguramente las talas masivas de olivos y las expropiaciones forzosas de campos enteros para regalárselos a los caciques de las renovables. Seguramente sea eso lo que le preocupe y no lo que usted ha estado contando aquí. (Aplausos). A cualquier cooperativista, a cualquiera, lo que le preocupa es este modelo fiscal y regulatorio cada vez más asfixiante que lleva a su trabajo a la extinción, y este modelo económico cada vez más global y competitivo que lleva a sus comunidades a la desintegración. Pero, bueno, ustedes vienen aquí a decirnos que están muy a favor de las cooperativas, y yo pregunto: ¿Están a favor de las cooperativas los que se cargaron las cajas de ahorros? ¿Están a favor de las cooperativas los de la concentración bancaria? ¿Están a favor de las cooperativas los heraldos de una globalización que destruye la pequeña explotación, la pequeña industria y el pequeño comercio en favor de la multinacional y la franquicia? ¿Están a favor del consumo de cercanía los que deslocalizan la producción de aquí y se la llevan a miles de kilómetros? ¿Están a favor de una cooperativa agrícola los del Pacto Verde y los de la Ley de Restauración de la Naturaleza? ¿Están a favor, de verdad, los que exigen a nuestros productores que satisfagan requisitos que no piden a los de fuera? ¿Están a favor de las cooperativas agrícolas los que firman acuerdos comerciales que suponen la invasión en nuestros mercados de fruta y verdura de mala calidad, producida a miles de kilómetros de distancia? (Aplausos). ¿Los que se jactan de estar defendiendo Mercosur están a favor de las cooperativas? ¿De verdad? ¿Los que prohíben explorar y explotar nuestros recursos están a favor de las cooperativas? Y, por supuesto, lo último, los de la izquierda, los del caso PSV, el mayor escándalo de una cooperativa de vivienda social, que estafaron a más de veinte mil cooperativistas obreros, ¿están ustedes a favor, de verdad, de las cooperativas? (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProyecto de Ley integral de impulso de la economía social.
«Hablamos de cooperativas, señora ministra, de cooperativas, no de sucursales de Ferraz ni de delegaciones de Moncloa, de cooperativas. (Aplausos). Aunque lo pretendan, el amo de un cooperativista no será nunca un político ni un ministro, el amo de un cooperativista es la comunidad natural a la que sirve y nada más. Un cooperativista no hinca la rodilla, no dobla la cerviz, no agacha la cabeza, no pide permiso ni replica consignas ni eslóganes vacíos. Su causa no es la de las pancartas, ni la de las elucubraciones teóricas, ni la de las etiquetas. Su causa es muy diferente. Al cooperativista le resbalan las polémicas de tres al cuarto de las llamadas élites culturales, le importan un pimiento sus dogmas, sus frivolidades y sus obsesiones sobre cómo tiene que vivir o dejar de vivir la gente; la causa del cooperativista -es bien sabido por todo el mundo- es la de lo próximo, lo real, lo concreto, lo espontáneo y lo común: el futuro de una comarca, el acceso al crédito de jóvenes, la prosperidad de ganaderos y agricultores, el consumo de cercanía que fija población y que garantiza empleo, la promoción de vivienda asequible, el relevo generacional en la pesca... Esos son objetivos de un cooperativista, y el que participa en una cooperativa, que sabe todo esto, lo hace en su condición de vecino, de parroquiano, de usuario, de consumidor, de productor, de compañero de faena... Lo hace en esas condiciones, lo hace por lo que es, no por lo que vota, por lo que es, por lo que le une a otros, no por lo que le divide. Señorías, el cooperativista se mueve por amor, por obligaciones recíprocas, por vínculos naturales, por ayuda mutua y por compromiso; no por ideología, no por amasar grandes sumas de dinero. Esto, claro, los convierte en sujetos contraculturales y tremendamente peligrosos para el poder, porque ustedes -que desde luego no se chupan el dedo y que les gusta tener todo bajo control- detectan que ahí, en esa independencia de criterio, en esa transversalidad, en esa preocupación genuina por la polis y por sus semejantes, en esa negativa a someterse a otros, hay un riesgo, sí, claro que lo hay, el riesgo de la libertad, y por eso quieren domesticar a las cooperativas, por eso quieren colonizarlas (aplausos), por eso quieren marcarlas con su impronta ideológica y por eso quieren convertirlas en un apéndice más del Estado, de un Estado que, lo siento, señora ministra, es desde hace tiempo una prolongación, no de SUMAR, sino una prolongación del Partido Socialista Obrero Español.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Esto es lo que creo que haría un Estado social digno de tal nombre: dejar de especular con suelo público, dejar de llevarse picos indecentes con la necesidad de la gente, colaborar con la iniciativa privada para extender el parque de vivienda de protección oficial, planificar espacios amables y habitables y bonificar la densidad. Pero, bueno, parece que en España hay quien prefiere la España de las chabolas y la España de la infravivienda a la España de las grúas, porque si no hay grúas, en un panorama de concentración urbana brutal como el que tenemos, habrá chabolas y habrá infravivienda. Y en esas chabolas y en esas infraviviendas no vivirá ninguno de los que aquí vota contra las grúas, vivirán españoles normales y corrientes que no tienen por qué pasar por ese trance. (Aplausos). Saber esto ha de llevarnos a cerrar el círculo; construir es el medio, no es el fin. De nada servirá esta modificación si es aprobada, ni tampoco las reformas pendientes, si no tenemos un horizonte colectivo hacia el que caminar, si no tenemos una ambición, un norte moral. El de VOX es claro, y ya lo he repetido aquí en innumerables ocasiones: un país de familias que puedan ser dueñas de su casa y que puedan vincularse de forma duradera al espacio en el que residen. Por eso hay que construir, en primer lugar, para que haya vida en común, con una concepción humanística y no solamente contable, como tanto se estila por estos lares; es decir, un urbanismo para vivir y no solamente para sobrevivir. En segundo lugar, hay que construir para quien no tiene casa actualmente. Hay que construir para que jóvenes y rentas bajas que han sido expulsados de la posibilidad de comprar vuelvan a tener la posibilidad de acceder a una vivienda en propiedad. Hay que construir para que los españoles anónimos tengan un hogar digno de tal nombre, no para seguir concentrando la propiedad en pocas manos, ni para que grandes fortunas extranjeras hagan su agosto, ni para levantar bloques de estudios unipersonales o de apartamentos turísticos donde no hace falta, ni para que unos pocos depreden nuestro patrimonio natural o peguen el pelotazo que llevan años esperando. Hay que construir al servicio de un orden justo y de una causa noble, y a mí no se me ocurre una causa más noble que la de devolver al español corriente la posibilidad de ser dueño de su casa y, con ello, de ser dueño de su destino. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Gracias, señora presidenta. El debate de hoy llega tarde, tardísimo; y es ilustrativo de cómo toda una generación de políticos ha sido incapaz de dar respuesta a la necesidad habitacional acuciante que hay en España, una necesidad que ha sido creada de forma artificial por esos mismos políticos, al convertir en escaso y en consecuencia, en tremendamente caro y lucrativo, un bien esencial como es la vivienda. Señorías, tenemos el mismo parque inmobiliario que en el año 2009, 26 millones de inmuebles, pero hay diferencias bastante notables que conviene mirar con detalle. La primera, este parque está concentrado en menos manos. Tenemos muchos menos propietarios de una sola vivienda, muchos menos propietarios jóvenes, muchos menos propietarios de rentas bajas y muchos más multipropietarios, particularmente fondos y fortunas extranjeras. Esto quiere decir que las familias tienen menos poder para organizar su vida y los grandes más poder para condicionársela. La segunda diferencia, también bastante notable, es que tenemos el mismo parque inmobiliario para 3,5 millones más de personas; 3,5 millones más de personas que algunos trajeron para poder abaratar costes laborales y otros para poder saciar sus ansias multiculturales y que, hoy, de camino, han generado también un grave problema habitacional porque, a más población, también más necesidad de hogares; algo que parece que ninguno de los genios del Excel que diseñaron estas políticas previó ni fue capaz de imaginar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Pero sigamos. Otra fórmula que había ayudado a generalizar la vivienda en propiedad fue la de las VPO. ¿Qué ha hecho el Partido Popular, además de regalarlas a fondos y retirar la financiación? Entre los años cincuenta y ochenta teníamos más de 100 000 VPO al año, entre los años noventa y 2010 más de 50 000, y ahora, con la población creciendo -evidentemente, no de forma orgánica, pero creciendo-, tenemos menos de 10 000 al año. Repito, desde el año 2010, menos de 10 000 al año, por obra del Partido Popular y por obra del Partido Socialista. Por cierto, si Sánchez nos debe 184 000, el Partido Popular en Madrid, como prometió en 2019, también nos debe 25 000. Que cada palo aguante su vela. (Aplausos). Mas. Año 2015, reforma del Código Penal que abarata las penas por usurpación y da carta de naturaleza, legítima y supone el pistoletazo de salida del fenómeno de la okupación. Autor: Partido Popular. Y aún hay más. Ahora dicen que hay demasiadas regulaciones sobre el suelo. Es una pena, porque ojalá hubiera gobernado alguna vez el Partido Popular este país, para que las hubiese quitado y hubiera sido más rápido y asequible poder producir vivienda y que así fuera más asequible poder comprarla y también alquilarla. ¡Increíble!»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Y, claro, las casas que ya no pueden comprar los españoles no se esfuman, no se evaporan, no se las lleva el viento; las compran otros. Sí, las compran grandes propietarios, las compran fondos, las compran buitres, de los que tanto habla la izquierda y tanto hablaban ayer el señor Pisarello, el señor Serna y el señor Conesa. ¿Y saben ustedes a dónde van los buitres? Los buitres son aves carroñeras: van a sustancia muerta o desfalleciente, que es como han dejado ustedes el mercado de la vivienda en España. (Aplausos). Pero volvamos a la iniciativa. Por si el daño fuera poco, el Partido Popular también acabó con una figura que había sido muy exitosa, muy notable para conseguir favorecer el acceso popular a la vivienda en propiedad, la deducción por inversión en vivienda habitual, y eso que en el programa de 2011 llevaban lo contrario, ampliar dicha figura, aunque ya sabemos que las palabras se las lleva el viento. (Aplausos). Ahora, eso sí, vuelven a hablar de una fiscalidad que permita a los españoles comprar su primera vivienda. Y nosotros estamos de acuerdo, porque la actual fiscalidad supone una barrera infranqueable para que la gente común pueda tener su primera vivienda. Pero, claro, a la hora de la verdad, ¿qué es lo que pasa? La hora de la verdad no es la de las declaraciones, sino la de las votaciones, y en esa hora de la verdad ustedes votan muy mal. Primero, votan muy mal cuando VOX lleva continuamente a parlamentos autonómicos -más de veinte veces en el último año- bajadas, reducciones o eliminaciones del pico indecente que las Administraciones, sus Administraciones, se llevan cada vez que alguien quiere comprar una vivienda. (Aplausos). Votan en contra, pero, por otra parte, ponen alfombra roja a todas las fortunas extranjeras, con cuantiosas bonificaciones y deducciones fiscales, que niegan a los españoles en un ejercicio bochornoso de discriminación de lo propio que habría que recordar aquí todos los días.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Pero hemos venido a hablar de una iniciativa del Partido Popular, y lo cierto es que no conviene que nos hagamos trampas al solitario: aquí no nos han traído solamente los diputados guasones de la izquierda, un país no se acuesta de propietarios y se despierta de precarios de la noche a la mañana. Las obras de demolición llevan tiempo, requieren del concurso de muchos. No han sido cuatro medidas de última hora las que han torcido una trayectoria exitosa, sino décadas de liquidación concienzuda de un modelo social -el nuestro- que permitió a millones de españoles disfrutar de vidas plenas, estables y seguras, gracias, entre otros ingredientes, a la popularización de la vivienda en propiedad. (Aplausos). ¿Y qué nos debe el Partido Popular en materia de vivienda? En el debe del Partido Popular están, por ejemplo, la Ley 1/2013 y sus sucesivas prórrogas, apoyadas por todo el hemiciclo, que trituraron la garantía hipotecaria y llevaron a las entidades financieras a prestar menos, más caro y con peores condiciones. Gracias a esas normativas, se expulsó de la posibilidad de comprar a jóvenes y rentas bajas, a los que se condenó a ser inquilinos a perpetuidad. Como resultado, tenemos la mitad de jóvenes dueños de casas, se ha duplicado el tiempo que lleva a un salario mediano poder adquirir una vivienda y se ha trasladado una enorme presión al mercado de alquileres. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Gracias, señora presidenta. Con frecuencia, cuando hablamos de vivienda en este hemiciclo, la izquierda se suele llevar todos los capones, y no es para menos, porque este Gobierno ha destrozado el mercado de alquileres, la oferta de larga duración, la seguridad jurídica y nos ha llevado a liderar las peores estadísticas posibles. Si hoy estamos hablando de zulos, de pisos compartidos, de castings inmobiliarios, de jóvenes que no pueden emanciparse y de personas con su proyecto vital bloqueado, es gracias a diputados como el señor Conesa, el señor Pisarello o el señor Serna, que ayer estuvieron muy ufanos, muy guasones, haciendo como si lo de la vivienda no tuviera nada que ver con ellos, como si les pasara de refilón, como si la izquierda no hubiera gobernado ni un simple rellano en este país jamás. (Aplausos). Algo realmente extraordinario. Ellos eran espectadores, asistían a una obra de teatro; espectadores, y no lo que son en verdad, porque son perpetradores de muchísimo dolor, y, por cierto, al servicio de una casta que nos quiere solos y sin nada. La verdad es que a mí, señores Conesa, Pisarello y Serna, me costaría conciliar el sueño viendo el efecto de las políticas que ustedes defienden; me costaría conciliarlo, la verdad es que sí.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Por eso -y ya concluyo-, ante la sucesión de disparates, únicamente cabe actuar con determinación, y por eso hay que elegir: o la España de los solares vacíos y los precios disparados, o la España de las grúas y las familias propietarias; o la España en la que compran, alquilan y reciben vivienda social los nuestros, o el país que discrimina a sus propios hijos en su casa; o la España de la vivienda protegida, o la España del coliving; o la España en la que el Estado se forra con los impuestos a la vivienda, o la España en la que la gente puede comprar su casa porque no hay esos impuestos; o la España de la gente decente, o la España de la okupación y la especulación; o la España de los alquileres asequibles, o la España de los alquileres imposibles; o la España de la propiedad distribuida España, o la España de la propiedad concentrada. Frente al consenso de tantos políticos -tantos- que nos quieren atomizados, divididos y sin propiedad, el consenso de la gente corriente, del español normal, de aquel que lo que quiere es ser dueño de su casa, tener familia, tener raíces y que su barrio siga siendo exactamente eso, su barrio. Lo que nos va a salvar, señorías, no son ni Miami ni Viena; son Carabanchel o Nou Barris. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Así, en los últimos años, la combinación de regulación excesiva de los alquileres, tolerancia con la inquiokupación y fomento de la inmigración masiva ha llevado a que en España tengamos un millón de viviendas menos en oferta de alquiler que hace cinco años y tres millones de personas más buscando casa. Una jugada de genios; una jugada de genios que, sin embargo, parece que a algunos aún les sabe a poco, porque andan unos prometiendo ventajas fiscales a fortunas extranjeras y otros pidiendo remesas de cientos de miles de inmigrantes cada año, sin preocuparse, por supuesto -porque esto no le preocupa a nadie-, de dónde van a dormir estas personas que quieren traer, de si nuestras infraestructuras residenciales están preparadas para soportar esa presión o de si más temprano que tarde aparecerán en nuestras ciudades esas escenas que están ya siendo tendencia en otros países occidentales de sinhogarismo, de infravivienda, de chabolismo y hacinamiento. Esto nunca les preocupa cuando los llaman. (Aplausos). Y fíjense que una de las cosas buenas que tenía el terrible invierno demográfico, el terrible invierno demográfico que asola España, era que en un país con muchas más muertes que nacimientos el problema de la vivienda estaría resuelto; pero es que ni por esas. Ustedes se han empeñado en traer a medio mundo desconociendo lo más básico, que fronteras seguras no son solamente la precondición para garantizar nuestra existencia, sino que, en un contexto de falta de oferta, fronteras seguras son también el requisito para que tengamos precios asequibles en los pisos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«¿Qué ha pasado? ¿Qué ha sucedido? Que han promocionado tanto el alquiler, han dificultado tanto la compra a millones de españoles y han traído a tanta gente de tantos lugares de forma tan irresponsable que han convertido nuestras principales ciudades en calderas a punto de estallar, con una demanda altísima y una oferta insuficiente, claramente en retroceso, que ha llevado a una burbuja de precios, una burbuja que pagan los mismos de siempre: los nuestros. ¿Y qué han hecho entonces los políticos, qué han hecho para tratar de pincharla? ¿Poner suelo a disposición en lugar de especular con él? ¿Aligerar trámites, trabas, peajes y burocracia? ¿Construir para que la vivienda deje de ser un bien artificialmente escaso y caro y los españoles puedan volver a ser dueños de sus casas? ¿Hacer vivienda protegida? ¿Mejorar las condiciones de financiación para jóvenes y rentas bajas? Nada de eso han hecho. Lo que los políticos han hecho ha sido insistir en la receta que nos había traído hasta aquí, insistir en la senda del desastre: más alquileres y más inmigración. Algunos no se bajarán de la burra hasta que no mandemos al garete todo lo que amamos y lo poco que aún poseemos y conservamos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Ahora vamos con la segunda idea de que la libre circulación de personas, mercancías y capitales iba a generar espontáneamente un orden mejor en nuestras ciudades y que ahora serían paraísos cosmopolitas donde nos libraríamos de todo atavismo, podríamos hablar mil idiomas, probar sabores exóticos, aprender costumbres pintorescas, cruzarnos con estudiantes internacionales y disfrutar de barrios vibrantes y multiculturales donde jamás nos encontraríamos con nuestra ex. Lo que callaban, de nuevo, los apóstoles de estas medidas es que lo de la ciudad global también tenía truco y que entre palabras bonitas y promesas de una Arcadia feliz en verdad estaban convirtiendo nuestras ciudades en espacios sin alma, en lugares vacíos, a medio camino entre el parque temático y el gueto, a caballo entre un centro comercial infinito y una 'zona No Go'. Lo que callaban, también, es que mientras unos -los menos- disfrutaban de restaurantes sofisticados, servicios a domicilio y mano de obra muy barata, los más lo que tenían era inseguridad cotidiana, machetazos, precios desorbitados, sustitución cultural, barrios irreconocibles y problemas de vivienda. Sí, problemas de vivienda, porque hoy el españolito medio vive emparedado, vive en mitad de un sándwich, en tierra de nadie, entre los barrios de precios prohibitivos y los barrios de tránsito prohibido; entre las fortunas extranjeras, que compran a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos, y los inmigrantes de bajos recursos, que acaparan ayudas y alquileres sociales; entre los maletines y las bandas. Tanto unos como otros han desplazado de su entorno a los españoles medios y les han convertido en extraños en su propia tierra. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Gracias, señora presidenta. España ha dejado de ser un país amable para jóvenes, trabajadores y familias. Las últimas décadas han sido de decadencia, de consensos por arriba en los Parlamentos y de lamentos ahogados por abajo en las casas, décadas en las que ha adelgazado la clase media y han engordado tanto el privilegio como la precariedad. Los españoles somos más pobres, estamos más solos y nos sentimos cada vez más pequeños ante fenómenos que nos pasan por encima y que nadie ha deseado. Y en el centro de todo este proceso de desposesión está la vivienda, los hogares por los que el Partido Popular y el Partido Socialista han pasado como un auténtico huracán, extendiendo la incertidumbre donde ya reinaba la estabilidad y poniendo en entredicho esa máxima que dice que las nuevas generaciones vivirán mejor que las anteriores. Ya no. En los últimos tiempos, en España ha habido al menos dos ideas indiscutidas sobre cómo debían ser nuestras ciudades. La primera es que íbamos a ser más flexibles si vivíamos de alquiler y, sobre todo, más libres; que lo avanzado, lo moderno, lo guay y, desde luego, lo europeo era fluir, vivir sin ataduras, sin compromisos, sin poseer nada, sin vincularse de forma duradera a ningún lugar; que es mejor ir con la casa a cuestas como un caracol -un día aquí y otro allá- o compartir, que, además, es toda una aventura y te abre mucho la mente; que eso de echar raíces o de querer vivir cerca de los tuyos es una antigualla, una reminiscencia de esa España en blanco y negro que habrá que dejar atrás más temprano que tarde. Ya saben: España es el problema y Europa es la solución, el papanatismo de siempre. Lo que callaban los que nos empujaban a convertirnos en jornaleros del alquiler es que en esa Europa tan ensalzada su parque inmobiliario estaba en manos de muy pocos, en manos de un puñado de fondos y de un puñado de alcaldes ansiosos por convertir a sus inquilinos en votantes y a sus votantes en inquilinos. Y lo que también callaban es que dar un portazo a la propiedad era dar la bienvenida a la soledad, a los ahogos económicos, al desarraigo, a los tumbos y a las vidas líquidas. No hay más que ver la España de hoy y compararla con la de hace veinte o veinticinco años para comprobar que aquellos cantos de sirena eran toda una engañifa; que nos dieron gato por liebre; que el esfuerzo económico que hoy hacen las familias para poder pagar una casa es mucho mayor que el de entonces; que la vivienda se ha convertido en un bien de lujo; que ya no se emancipa nadie; y que ni siquiera conocemos a quien tenemos al otro lado del rellano, a nuestro vecino. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Y, finalmente, inmigración y vivienda. Es una cuestión puramente matemática. Si nos cargamos un millón de viviendas que antes estaban en el mercado de alquiler y ya no están y traemos a tres millones más de personas -me da igual, no considera usted que son de fuera, piense que son de aquí- y tenemos un millón de viviendas menos, ¿cuál es el resultado? A no ser que seamos negacionistas de las matemáticas, el resultado es: dolor para la gente. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Más cuestiones. Me pregunta qué hemos hecho en aquellos lugares donde VOX gobierna. Lo cierto es que VOX tiene competencias sobre urbanismo en muy poquitos lugares, pero le voy a decir que hay un municipio llamado Bormujos -tuve la suerte de estar ahí la semana pasada-, pegado a la capital sevillana -forma parte de su área metropolitana- y cuya población ha tenido un crecimiento drástico en veinte años -ha pasado de 2000 habitantes a 25 000 habitantes-, donde están ya las obras de más de seiscientas viviendas de protección oficial. Si las comparamos con cuántas necesita el Estado y cuántas está construyendo, a lo mejor palidecen un poco sus datos. (Aplausos). Más cuestiones. Menciona a Orbán. Puede buscar en Internet, en Eurostat, cuánto ha crecido el número de propietarios en Hungría desde los años noventa. En España ha descendido el número de jóvenes propietarios a la mitad desde mitad de los años 2000, a la mitad -estamos ya en cifras muy bajitas-, y por debajo de los 45 años superamos la media europea de personas que viven en alquiler. ¿Sabe qué pasa en la Hungría del ogro Orbán? Que el 90 % de las personas son dueñas de la casa en la que viven. Seguramente también será un horror de extrema derecha. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Más cuestiones. No, yo no he dicho que usted haya estigmatizado la construcción, he dicho que ahora hubieran hecho falta casas ya construidas, en la época de vacas flacas, y para que ahora estuvieran construidas nos teníamos que haber puesto manos a la obra en la época de vacas gordas, pero durante ese tiempo, durante quince años, en lugar de construir hemos estigmatizado la construcción y hemos considerado que construir era un pecado. Hemos abandonado al sector y hemos dicho que ser un chaval y dedicarse a la formación profesional o ser un trabajador manual era de pringados. Por tanto, cuando ahora necesitamos que haya gente construyendo, no la hay. Sucede un poco lo mismo con la vivienda social. Es fantástico hacer ahora anuncios grandilocuentes de vivienda social, pero es que la vivienda social se necesita ahora. ¿Cuándo se tenía que haber construido? Ayer, no hoy. Está muy bien que ahora estemos todo el día con la manta a la cabeza, que si Viena para acá y si Viena para allá, pero ha habido comunidades autónomas en las que su partido ha gobernado durante treinta o cuarenta años; por ejemplo, podría haber convertido el Partido Socialista a Andalucía en Viena o a Castilla-La Mancha, su comunidad, en Viena. Si no lo han hecho, la pregunta para ellos.»
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«Si la vivienda, señora ministra, es un bien escaso, caro y tremendamente lucrativo para unos pocos es porque todas las acciones que se han tomado en vivienda en los últimos años en este país han ido encaminadas a ello, a reducir oferta cuando más se necesitaba y a tensionar la demanda trayendo y trayendo más gente, negándose a aceptar la evidencia de que, cuantas menos casas y cuanta más gente, más dolor, más escenas inasumibles y precios más altos.»
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«Y, claro, sin vivienda social, si la empresa pública de vivienda es un camelo, si no se construye, si no se rehabilita, si no se aumenta edificabilidad ni altura ni densidad, pues se van acabando las balas. Pero, bueno, confiemos. Ustedes son unos entusiastas del alquiler, así que cabe pensar que tienen el asunto bastante bajo control, que saben cómo hacer que la gente consiga tener un alquiler asumible, asequible y duradero. Lo cierto es que llevan cinco años tocando todas las teclas posibles de la intervención en el mercado: prórrogas forzosas y extraordinarias de los contratos; congelación de la actualización de rentas; tolerancia con la ocupación; permisividad de la morosidad arrendaticia; controles de precios; laberintos para poder recuperar la posesión; traslado de la responsabilidad al particular, al que se le dice 'ahí te apañes', mientras el Estado se lava las manos y no cumple con el artículo 47 de la Constitución, que le mandata a él y no al particular. En definitiva, hay toda una serie de políticas y regulaciones aparentemente muy bien intencionadas, que suenan muy bien en los oídos, pero que saben muy mal en el paladar. ¿La política se mide por intenciones? No, lo cierto es que se mide por resultados, y con todas estas políticas ha pasado exactamente lo que ya sabíamos que iba a pasar, lo que ya ha pasado en todos los lugares donde se han tomado estas medidas: el desplome de la oferta de larga duración. En Barcelona, un 75 % menos; en Madrid, un 50 % menos; en España, 40 % menos. Hay un millón de casas menos y en el mismo periodo de tiempo han entrado en España tres millones de personas. Un millón menos, tres millones más: a lo mejor estamos generando un pequeño problemita con el tema de la oferta. (Aplausos).»
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«Pero, bueno, no pasa nada, no vamos a construir porque el Gobierno tiene otras soluciones y vamos a escucharlas o bien no es muy social y se ha sacado de la manga el as de la empresa pública de vivienda. Vamos a ampliar oferta gracias a la iniciativa de la Administración. Pues no, error también. Resulta que quieren tratar una crisis tan acuciante como la falta de vivienda en España como si fuera una crisis de comunicación. Reúnen en una sala a los genios del marketing político, un poco de brainstorming, un nombre chulo y pegadizo y patada a seguir. Cuando los españoles quieran que se rindan cuentas ya en media hora habrán aparecido nuevas películas, y aquí paz y después gloria. El problema es que algunos tenemos memoria. ¿Dónde están las 184 000 viviendas que prometió Sánchez? O, por irnos un poquito más atrás, ¿sabe usted cuántas prometió Zapatero en el programa de 2008? (Aplausos). Lo puede buscar ahora mismo. Prometió 1,5 millones: 600 000 en alquiler social y 900 000 en vivienda protegida. En Cataluña, Illa promete ahora 50 000, que son las 50 000 que prometió Montilla en 2006. Imagino que pronto convocarán a todos los agraciados a la entrega de llaves en Moncloa y pedirán perdón por este retraso de más de dos décadas. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«¿Y qué problemas de vivienda hay en España? Múltiples, desde luego, y usted lo sabe bien. Pero vayamos a lo básico, al meollo del problema. Simplifiquemos un poco y hablemos exclusivamente de alquileres. El problema de la vivienda en España se resume en que hay un desajuste atroz entre oferta y demanda, entre la gente que necesita una casa y los pisos disponibles. Creo que estaremos todos de acuerdo en que hay un desajuste brutal, menos el señor Serna, que nos ha contado que no hay ningún problema de oferta en este país. Los demás podremos llegar a este consenso, a que hay un desajuste brutal entre la gente que busca casas y las casas disponibles. Este desajuste tan dramático ha llevado a una subida drástica de precios, de hasta el 80 %, desde el año 2014, momento desde el cual estamos sumidos en una auténtica burbuja de los alquileres. Si tenemos claro que este es el principal problema, habrá que hacer una de dos cosas: ampliar oferta o tocar alguna cosilla del lado de la demanda. Vamos a ver qué es lo que ha pasado con la oferta. ¿Qué formas posibles hay de ampliar oferta? Primero, construir. En la situación actual parece que lo suyo es abrir la ventana y toparse con un mar de grúas allí donde haya precios muy tensionados, pero no. Error. Llevamos quince años estigmatizando la construcción, quince años cargándonos el sector, diciéndole a la gente que los trabajos manuales son de pringados, abandonando la formación profesional, bloqueando proyectos urbanísticos, sacando regulaciones cada vez más restrictivas sobre el suelo, poniendo infinidad de trabas, peajes, burocracia, tasas e impuestos a la edificación, permitiendo que el Estado se enriquezca con una necesidad pública y se convierta en el principal especulador de suelo. Resultado: aquí no construye ni el Tato. (Aplausos). No llegamos ni a noventa mil viviendas construidas al año, y sabemos que se constituyen, aproximadamente, el triple de hogares cada año. Son noventa mil viviendas y se constituye el triple de hogares. La estimación para 2039 del INE, sin bandazos demográficos ni censos poblacionales adulterados, es que se formarán, al menos, 250 000 hogares nuevos cada año. Si a esto le sumamos que, como algunos creen, hay que traer doscientos mil inmigrantes más cada año, tenemos un problema muy gordo con la oferta. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«Hace ya un año, señora ministra, en nuestro primer debate parlamentario le presenté un fresco bastante similar a este, y sería lógico que usted me dijera que me repito: angustia, desesperanza, destrucción de lazos, proyectos vitales paralizados, bloqueados, entornos irreconocibles... Y, si nada cambia, señora ministra, y tenemos la ocasión de vernos aquí dentro de otro año, si no hay milagros o caídas del caballo de por medio, seguiremos en las mismas, seguiremos avanzando con paso firme y decidido hacia el precipicio. Desde aquel primer intercambio, todo está realmente peor; eso sí, a golpe de récord, pero peor. Tenemos cifras récord en el retraso de la edad de emancipación: la tasa de jóvenes que viven fuera del hogar de los padres es la más baja desde que hay registros. Récord también en transacciones de nuda propiedad, que creo que es uno de los indicadores más estupendos para poder comprobar la miseria en la que chapoteamos. Récord en el precio de los alimentos, récord de impuestos, récord de coste de la vida, récord en el porcentaje de ingresos que un joven en solitario ha de destinar para pagar el alquiler, 102 % para pagar la casa y los suministros -buen récord ese-. Pero la cosa no acaba ahí. Récord de inquilinos en riesgo de exclusión social, casi la mitad. Récord de personas viviendo en situación de sobreesfuerzo, doblando la media europea. Récord de precios tanto en compra como en alquiler. Récord del precio medio de una habitación: 520 euros una habitación en piso compartido y hace diez años 520 euros era el precio medio de una vivienda entera en España. Récord de extranjeros comprando vivienda en España. Récord de españoles viendo en alquiler de temporada o por habitaciones. Mete miedo imaginar qué nuevos récords habrá dentro de un año por los que podrán ustedes ponerse medallas. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
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«Gracias, señora presidenta. Señora ministra, la vivienda es ya el primer problema de los españoles, y no es porque el resto de los asuntos marchan de maravilla, es porque la vivienda está en el centro de todas las nuevas brechas de desigualdad, de todas las frustraciones de la gente corriente y del dolor de todo un país. Está el que quiere tener hijos y no puede porque no tiene piso, tiene zulo; la que cerca de los 40 aún comparte intimidad, sinsabores y turnos de ducha con desconocidos; el que a los 35 vive en casa de los padres y no atisba en el horizonte la posibilidad de emanciparse; la pareja que quiere casarse, pero no puede, porque todo lo que entra en casa se desina al alquiler; o esa otra que consigue pagar el alquiler, gracias a la ayuda familiar, a pesar de que los dos miembros de la pareja se parten el lomo trabajando; o ese padre, con una hija a cargo, al que nadie quiere como inquilino; o esa familia numerosa, que lleva años en lista de espera de vivienda protegida y lo único que se les ofrece son sesenta metros cuadrados por 1250 euros. Está el que se come cada día tres horas de atascos y claxonazos porque la única vivienda que puede permitirse está en las antípodas de su oficina y también el que se siente un forastero en su barrio de toda la vida, porque la vivienda no termina en el felpudo, también importan los barrios, señora ministra.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la regulación de los contratos de alquiler temporales y alquiler de habitaciones.
«El último giro de guion es que quienes han creado la enfermedad son quienes quieren vendernos la cura, pero lo cierto es que ya no cuela, porque no es una cura, es una pócima envenenada. Una nueva regulación no purga, no limpia, no corrige los errores de la regulación fallida anterior, al revés, la hace aún peor. (Aplausos). Lo que tienen que hacer con los alquileres es dar marcha atrás, no seguir ajustando y ajustando y ajustando las tuercas a ver si no queda un solo piso que los españoles puedan alquilar. ¿Es un problema el bum de alquiler de temporada y por habitaciones? Es un problema. ¿Es un problema que los grandes se pongan las botas con las necesidades de la gente? Es un problema. ¿Quieren que descienda el número pisos turísticos, por habitaciones o de temporada? Alejen sus manos de la vivienda y reconozcan todo lo que han cometido. Reconozcan y háganse responsables del fruto podrido de sus políticas, porque, de lo contrario, seguiremos aquí dando vueltas y vueltas a nuevas regulaciones que serán exclusivamente poner al zorro a cuidar del gallinero. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la regulación de los contratos de alquiler temporales y alquiler de habitaciones.
«Llegados a este punto, es preciso que algunos asuman su responsabilidad, porque aquí no nos han traído ni la marea ni el viento, aquí nos han conducido políticas bien concretas, que son las que defiende este Gobierno y las que preconizan los grupos proponentes, que, en un ejercicio de trilerismo y sinvergonzonería, pretenden hoy desentenderse de los efectos de sus decisiones y sus medidas. (Aplausos). Y es que el auge desaforado de los alquileres de temporada o por habitaciones o turísticos es la consecuencia directa de cinco años de regulaciones fallidas y de legislación aparentemente bienintencionada, muy grandilocuente, muy empalagosa, como esta iniciativa, pero absolutamente devastadora para quienes buscan y necesitan acceder a una vivienda. ¿Qué pensaban, que dejar maniatados y sin garantías a los propietarios en caso de impago no iba a tener consecuencias en términos de desconfianza o de inseguridad? (Aplausos). ¿Pensaban qué suspender los lanzamientos sine die, que prorrogar forzosamente los contratos, que controlar las rentas, que impedir los desalojos en caso de okupación o que condenar a los arrendadores a procesos interminables para recuperar la posesión no iba a hacer mella? ¿De verdad lo pensaban? Se cargan ustedes el mercado de alquileres, los títulos de propiedad sufren un deterioro sin igual, la Administración se lava las manos y traslada al particular su cometido, su tarea de brindar alternativa habitacional a los vulnerables, aquí no construye vivienda pública nadie, ¿y pensaban que esto iba a salir gratis? Pero ¿lo pensaban? ¿Por qué? ¿Por ingenuidad, por infantilismo, porque querían taparse los ojos y entonces ya no pasaba en realidad? (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley para la regulación de los contratos de alquiler temporales y alquiler de habitaciones.
«Esto es un drama, y las perspectivas no son más halagüeñas tampoco en el caso de los pisos compartidos. La oferta de habitaciones ya supera a la de pisos completos en Madrid, en Barcelona o en Valencia. En estas tres ciudades, en 2020 la suma total de pisos compartidos era de 2500 anuncios; hace seis meses eran 22 000, y esta mañana eran 33 000. También ha cambiado el rostro de los habitantes de este tipo de inmuebles; la edad media es actualmente de 34 años, por lo que hay toda una generación a la que no le ha quedado más remedio que aparcar su proyecto vital y habitar un estado de precariedad indefinida. No conocen la intimidad ni la privacidad ni la estabilidad emocional ni la posibilidad de tener hijos; por no conocer, no conocen ni siquiera a los desdichados que tienen al otro lado del tabique, que también van cambiando cada dos por tres. Esto ya no va únicamente de vivienda, es un problema de tal envergadura, es una transformación tan radical de hábitos y costumbres que amenaza la salud, la libertad, la dignidad y la forma de vida de nuestro pueblo, amenaza lo que somos, nuestra identidad. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre medidas urgentes para garantizar el abastecimiento energético en los barrios...
«Lo que traen es interesante. Una nación socialmente justa no puede mirar para otro lado cuando hay compatriotas que no tienen agua, no tienen luz, no tienen comida caliente; cuando su casa no tiene las condiciones mínimas exigibles de habitabilidad; cuando las infraestructuras en su barrio brillan por su ausencia; cuando allí donde se mire exclusivamente se ve abandono y exclusión, o cuando son espacios cada vez más segregados y fragmentados. Señorías, el problema es que ya nadie les cree, y menos en los barrios. Yo no sé si se puede estar preocupado por los trabajadores y aplaudir al mismo tiempo las políticas que conducen a la deslocalización de la producción y a la desindustrialización, es decir, las políticas que destruyen sus empleos en sus comunidades y los separan de sus familias. ¿Se puede hacer esto al mismo tiempo? ¿Se puede estar preocupado por el poder adquisitivo de la gente corriente cuando su prioridad en materia fiscal es bajar el IVA al arte contemporáneo y al veterinario del caniche para subírselo a los productos de primera necesidad? ¿Se puede? (Aplausos). ¿Pueden hablar de hogares dignos los que han expulsado a los vulnerables del mercado de alquiler con su ley de vivienda, los que lo único que han construido ha sido, como mucho, castillos en el aire? ¿Se puede estar preocupado por la vida cotidiana de los de abajo mientras se promociona una inmigración masiva y desbocada que satura servicios, precariza empleos y devalúa salarios? ¿Dónde creen ustedes que estarán más cómodos con la inmigración: en la plaza de un barrio popular o en una reunión de la gran patronal? ¿Dónde creen que estarán más cómodos?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre medidas urgentes para garantizar el abastecimiento energético en los barrios...
«Gracias, señora presidenta. Señorías de SUMAR, se agradece que por fin traigan a esta Cámara algo de transformación material, algo pensado para responder a las necesidades de los muchos y no a las ocurrencias o divagaciones de unos pocos. Mientras la desigualdad hacía estragos en nuestra sociedad, mientras tenían que probar suerte lejos de los suyos, mientras la vivienda se convertía en un lujo y mientras el coste de la vida se disparaba, andaban ustedes enredados con la huelga de juguetes, los carriles bici, las matemáticas con perspectiva de género, los teléfonos contra el racismo -a los que, evidentemente, nadie llama- y las regañinas contra la gente corriente, contra la señora que pide la bolsa de plástico en el súper, contra el trabajador que no puede cambiar de vehículo, contra el paisano que está demasiado apegado a su terruño y contra el vecino al que se le está haciendo un poquito de bola lo del paraíso multicultural, así que de verdad se agradece. Lo que no sabemos es si la preocupación es genuina, si esto lo traen por convencimiento o es porque ven las orejas al lobo y hay que frenar de alguna forma la sangría de votos, y es que años de creencias de lujo y lenguaje pedantón hacen mella. Quién iba a decir que los García, los Pérez, los Hernández iban a pasar olímpicamente de lo del poliamor, la plurinacionalidad, los bancos de colores, los 'nada que celebrar', los 'señoros', los pronombres... ¡Quién lo iba a decir! Entonces, claro, hay que volver a lo material»