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Lo que han publicado en X las 7 formaciones y sus portavoces desde el 6 oct 2026 (sin retuits), y lo que han dicho en el Pleno y la Diputación Permanente del Congreso desde el 17 ago 2023.
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre el uso responsable de algoritmos en portales inmobiliarios.
«Finalmente, y fracasado por supuesto todo lo anterior, con una juventud que vaga errante entre castings inmobiliarios y alquileres intermitentes, nos dicen ahora que la solución es regular el algoritmo de Idealista y Fotocasa; que lo que falta para que los jóvenes se puedan emancipar es colocar bien el banner en la página web de la aplicación. Debe ser un chiste de humor negro. Es como si en mitad de una crisis alimentaria, como si en una hambruna que está diezmando la población, nos pusiéramos a regular el orden en el que tienen que aparecer los platos en las cartas de los restaurantes. O como cuando falta pan, que en lugar de producir pan, nos dedicáramos a decir el orden en el que tienen que aparecer los bollos en la vitrina de las pastelerías. Exactamente eso. (Aplausos). Lo cierto es que no. Es que estamos en una situación de escasez. Que hay un déficit de viviendas que ya se acerca al millón de casas en la actualidad y se va incrementando en 200 000 cada año. ¿Y nos quieren hacer creer de verdad que el problema de la vivienda es el orden en el que aparecen los anuncios en Idealista? Entendiendo que puedan mejorarse mucho, muchísimo, las cuestiones de los algoritmos, el problema de ninguna de las formas puede ser el algoritmo. El problema es que no hay pisos, que no solamente no han construido sino que también han sacado todos los pisos que estaban en el mercado. Han vaciado las aplicaciones igual que han vaciado los barrios y no queda ni un puñetero piso en alquiler en oferta. (Aplausos). Hay códigos postales en este país que no tienen ningún piso disponible. Hay municipios de más de 30 000 y 40 000 habitantes que no tienen ni un anuncio, ¡ni un anuncio! Cuando uno entra en una aplicación, tiene la mitad de los pisos disponibles que en el año 2020, la mitad, y los que hay son para verlos: alquiler de temporada, por habitaciones, pisos okupados, zulos a precio de mansión. Este es su legado. Y ahora nos dicen que no, que el problema no son las regulaciones fallidas, la inseguridad que han generado estas regulaciones, sino que el problema es el software y un algoritmo. La verdad es que es para volverse absolutamente loco. Sencillamente, si no hay pan, no se puede regular el orden en el que se reparten las migas. Si no hay vivienda, el algoritmo es absolutamente irrelevante. Pueden regular, si quieren ustedes, hasta el color de las aplicaciones, que la realidad no va a cambiar. Y la realidad es la misma: una generación esperando un piso que nunca llega. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre el uso responsable de algoritmos en portales inmobiliarios.
«Gracias, señor presidente. Empieza el sálvese quien pueda en el bloque de investidura, y el tema que promete llevarse más partidos por delante es el de la vivienda. SUMAR viene hoy aquí habiendo hecho los deberes, muy solemne, muy académico, muy tecnológico, a hablarnos del algoritmo de las plataformas de alquiler. Lo cierto es que suena importante. Uno lo escucha y no sabe si está ante la genialidad del siglo o ante el timo de la estampita versión posmoderna, si es audacia o si simplemente es una manera finísima de distraer al personal con lo insignificante y lo trivial, mientras dejamos de lado lo mollar de la cuestión habitacional. (Aplausos). Conociéndolos, entenderán que nos decantemos más por lo segundo. Y es que la experiencia es un grado en esta Cámara. En su histórico, en el de SUMAR, está la promesa de llegar a la media europea de vivienda pública. Objetivo loable, noble, grandioso. Pero, claro, con la herramienta pírrica del derecho de tanteo y retracto, una fórmula con la que solo se compran unos pocos cientos de unidades al año en toda España. No parece que sea una manera muy eficaz de poder llegar a esa media. También repitieron como loros el mito de los cuatro millones de viviendas vacías, sin importar, por supuesto, ni dónde están ubicadas, ni si hay trabajo, ni si hay servicios, ni si hay comunicaciones, ni su estado de conservación. Todo eso no importaba absolutamente nada. Lo único que importaba era poder aferrarse a algo, aunque fuera un muñeco de paja, como el mito de los famosos cuatro millones de viviendas vacías, para no bajarse de la burra frívola y sibarita de que no hace falta construir. (Aplausos). Y digo sibarita y frívola porque solo quien tiene la vida resuelta puede negarse a que otros traten de resolvérsela. La negativa a construir en el contexto actual es un lujo que solo pueden permitirse los privilegiados. Luego, nos dijeron que la solución era topar los precios. Y lo defendían a capa y espada, daba exactamente igual que no hubiera un puñetero caso de éxito en todo el mundo, que siempre hubiera conducido a desplomes bruscos de la oferta y a la expulsión del mercado de las rentas más bajas y los más vulnerables. Daba igual, porque a ustedes nunca les importó que algo funcionara, había que topar el precio de la vivienda porque sonaba muy revolucionario, y lo cierto es que lo que consiguieron fue topar el acceso a toda una generación a la vivienda; una generación que hoy está a medio camino entre el piso compartido con seis extraños a los treinta y pico y la vieja litera de casa de sus padres. (Aplausos). Después vino lo de la lucha contra la especulación, pero claro, muy creíble ya no resultaba, viniendo de uno de los partidos que más ha hecho para que los grandes puedan especular a sus anchas. Si un fondo echara hoy la carta a los Reyes Magos ¿qué pediría? Políticos que bloqueen la producción de vivienda y que traigan a cientos de miles de personas cada año que necesitan una vivienda. Muchas personas y pocas casas es la mejor garantía de que suban los precios de esos grandes que ustedes tanto critican, sin mover un puñetero dedo. (Aplausos). Es el sueño húmedo de cualquier inversor. Es difícil comprometerse de forma más decidida con los beneficios de los poderosos, señorías de SUMAR.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley de medidas fiscales para combatir la especulación inmobiliaria.
«Gracias, señor presidente. Señor Rufián, si yo fuera del PSOE estaría aquí riéndole las gracias, dorándole la píldora y prometiendo una millonada de viviendas que nunca pensara entregar, pero como no lo soy, no estoy haciendo eso. (Aplausos). Y no es que aquí nos haya dado por caer en el tema de la vivienda de forma repentina. Yo llevo diez años hablando de vivienda, también en la academia; diez años. Usted hace diez años estaba inventándose una patria imaginaria para no pagar la beca comedor a sus primos de Jaén. Esa es la diferencia. Esa es la diferencia. (Aplausos). Es más, en ese momento, el señor Ortega Smith, al que usted también ha denostado hoy, estaba precisamente liderando la acusación popular contra los golpistas que usted estaba comandando. (Aplausos). Pero vamos al asunto. Cada cierto tiempo, Esquerra aparece en esta Cámara con el ánimo de lavar su conciencia y buscar absolución por los males que ellos mismos han generado. En esta ocasión, traen una proposición de ley sobre vivienda porque hasta los guionistas de las peores películas de terror acaban sintiendo miedo de su producto. Y es normal, es normal. Uno mira el país que nos ha dejado el bloque de la precariedad, el bloque de la miseria y el bloque del desarraigo, el bloque del que orgullosamente forma parte Esquerra Republicana, y es difícil no sentir pavor y pánico; es difícil no sentir escalofríos. Causa tanto horror mirar la realidad que Esquerra Republicana ha contribuido a engendrar, digámoslo de forma generosa, que ahora su partido parece decidido a hacer un giro de guion y anda a la búsqueda de un final feliz para la película. El título ya lo tienen: Una familia, una casa. Así lo determinó usted aquí hace unas semanas, así lo ha dicho en la tournée televisiva que le han preparado a tal efecto por platós y late nights y así lo ha dicho también esta misma tarde: una familia, una casa. Una familia, una casa. ¿Quién no suscribiría eso? Yo lo suscribo. Cualquiera de nosotros lo suscribiría. Cualquiera de los que nos están viendo lo suscribiría: una familia, una casa. La cuestión es que desde que hicieron el anuncio, algunos estábamos esperando a ver cómo se podía concretar la fórmula para llegar a ese: una familia, una casa.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley de desarrollo de medidas que incentiven el teletrabajo para fijar población joven en...
«No contentos con ello, la cuarta fase prometía. Era la hora de liquidar los servicios que aún quedaban en pie en la España interior: sucursales bancarias, centros de salud, unidades oncológicas, estaciones, colegios, frecuencia de trenes, es decir, soledad, desconcierto, desconexión y abandono para millones de españoles; millones de españoles cuyo único delito fue, tal vez, no haber utilizado nunca sus agravios reales y clamorosos para chantajear al Estado, como sí hicieron otros -y aún siguen haciendo-que solamente recibían privilegios y parabienes. Pero ya sabemos cómo termina la historia: familias rotas, condenadas a vivir en la distancia y forzadas a tener vínculos precarios e intermitentes; abuelos que solamente ven a sus nietos de Pascuas a Ramos; chavales obligados a compartir semisótanos en un barrio degradado de la gran ciudad, a cientos de kilómetros de sus afectos; padres e hijos que no se tocan, que no se besan, que no se abrazan y que solamente se hablan por wasap o videollamada. Claro, una vez que nos hemos contado todo esto, ¿les suena de algo, señorías del Grupo Socialista, esta película? ¿Les suena de algo? Porque ustedes, junto con el Partido Popular, han sido los guionistas, los productores, los que han puesto la banda sonora, los que han copado el reparto, y ahora vienen aquí a contarnos que solamente eran parte del público. ¡Hay que tener la cara muy dura! (Aplausos). No, hombre, no, entre el público quien estaba era tanto hijo de vecino de la España interior hasta las narices de un bipartidismo que trafica con su medio de vida, que le niega un futuro, que trata su entorno como un photocall para domingueros y que cree que el vivero de España ya no es España, sino que es Perú, Sudáfrica, Turquía o Marruecos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Gracias, presidenta. Señora ministra, comienzo respondiendo a una alusión velada que ha buscado con la mirada, sin mencionarme. Usted ha dicho que hay discursos en esta Cámara que degradan la sociedad y la democracia. No, hay promesas en esta Cámara que degradan la credibilidad de las instituciones. (Aplausos). Prometer dos millones de casas y hacer cero patatero degrada la credibilidad de las instituciones y la credibilidad de la democracia y degrada también el acceso a la vivienda de quien no tiene una casa y que, desde luego, no estará deseando poder saborear las mieles de ese coliving que usted nos ha contado que es tan deseable y que no creo que ninguna de sus señorías quisieran ni para sus hijos ni para sus abuelos. ¿Sabe quién sí está muy interesado en el rollo del coliving y de la compraventa de habitaciones? En los círculos de inversiones, ahí sí que están muy interesados, porque hay unas rentabilidades de narices en el tema de los cuartos y no de las casas. Ha mencionado usted que España lleva tres décadas estancada en cuanto a emancipación de los jóvenes. Efectivamente, la única diferencia es que, cuando yo nací, el joven que se emancipaba tardaba tres años y medio en poder comprarse una casa de 80 metros cuadrados, según el salario medio del momento bruto, y ahora mismo tarda más de diez años, y en lugar de tener una casa de 80 metros cuadrados tiene el estuche de las Polly Pocket. Es la única diferencia. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Dedican buena parte del documento a señalar que ese gran parque de vivienda social será público permanentemente, que la vivienda no podrá descalificarse, pero es que ese parque que será público permanentemente, del que usted habla, no existe. No está aquí, nadie lo puede ver. ¿Dónde está ese parque? No existe. Por tanto, es ocioso debatir sobre si un día dejará o no de ser público un parque que no existe. Es algo así como debatir sobre qué color le vamos a dar al baño de una casa que nunca vamos a comprar. ¿Verde, azul, burdeos...? Que no, señora, que no va a comprar la casa, que no va a poder decidir de qué color va a pintar el baño. (Aplausos). Pues esto es tres cuartas partes de lo mismo, hablar de cómo será el candado de la puerta cuando ni siquiera hay puerta. Quieren que sea pública e indefinida. Está bien. ¿Ustedes han visto cómo gestionan lo público? ¿Cómo hicieron con las mascarillas en la pandemia? ¿Con el apagón? ¿Con la falta de planificación de infraestructuras hídricas en Valencia? ¿Con el inexistente cuidado de los montes? ¿Ese es el cuidado de lo público? ¿Con los trenes? ¿Cómo narices van a gestionar entonces un parque de millones de viviendas públicas? Es más, lo que sucede actualmente -y no es responsabilidad suya, sino de los municipios y de las comunidades autónomas- es que el escasísimo parque de vivienda social que existe en España está abandonado, está guetificado, adolece de gravísimos problemas de falta de mantenimiento y tiene también altísimas tasas de impago crónico. Porque el objetivo parece que nunca fue ayudar puntualmente al que lo pasa mal y facilitarle que salga del pozo, sino generar clientelismo y dependencia y, claro, ningún presidente autonómico, ningún alcalde va a reclamar el pago del alquiler a su inquilino porque, además de inquilino, también puede ser su votante.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Ustedes se visualizan como los ingenieros o los arquitectos de la España del futuro y lo cierto es que, habida cuenta de sus resultados y de su legado, más bien parece que son el Pepe Gotera y Otilio o el 13, Rue del Percebe de la España del futuro. Se imaginan jugando a los Lego con nuestras ciudades y, en verdad, son una versión cutre y castiza de Los Picapiedra. Es tan pírrica su apuesta por la vivienda social que en España cada año hay más denuncias por usurpación y allanamiento de morada que viviendas protegidas entregan todas sus Administraciones. Lo puede buscar ahora mismo, y eso que, según ustedes, la okupación es un mito. Pues ya saben, la vivienda pública del bipartidismo ni siquiera llega a la categoría de mito. Es un submito, una triste anécdota, un detalle insignificante. Tiran ustedes piedras a su propio tejado. Desde la introducción del documento se dedican a citar otros momentos de la historia que tal vez no les dejan en muy buen lugar. En el primer plan estatal de vivienda que ustedes citan, el que iba del año 1961 a 1976, se hicieron cuatro millones de viviendas. En los años ochenta, cuando gobernaba su partido, hubo años en que se hicieron más de 150 000 viviendas al año. Creo que nadie puede convencernos de que había entonces mejor tecnología, más recursos o mejor rapidez en las comunicaciones. Creo que nadie puede convencernos de ello. Pues bien, gracias a esta política, de los sesenta a los ochenta, a los noventa, los hijos de los obreros se convirtieron en dueños de su casa y hoy, gracias a la política de construcción de castillos en el aire del Partido Socialista, los hijos de la clase media comparten piso con extraños a los 35. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoSolicitud de comparecencia, a petición propia, de la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de...
«Vamos al documento. Cada vez que el PSOE tiene un problema con la vivienda, se saca un conejo de la chistera. Y el más socorrido, el truco más repetido, sin duda, es el de la vivienda social. Es algo así como el timo de la estampita 2.0, una fullería que ya no les compra ni el más crédulo; aun así, percuten e insisten. (Aplausos). Montilla prometió cincuenta mil viviendas públicas en 2007. Un año después, Zapatero, ambicioso el hombre, prometió 1 500 000 viviendas. En 2023, Pedro Sánchez, 184 000 viviendas. En 2024, Salvador Illa le tomó el testigo y prometió otras cincuenta mil. Y hace una semana de nuevo Illa, el gran prestidigitador, el mago de las casas, se sacó de la manga la cifra de 210 000 casas. Ni qué decir tiene que lo único que van a construir no son casas, son excusas, nada más que excusas. (Aplausos). En total, el Partido Socialista le debe a España, solamente en los últimos veinte años, dos millones de casas. Se dice pronto, ¿eh?, dos millones de casas. No es moco de pavo. Son más que los inmuebles que hay en toda la ciudad de Madrid o en toda la ciudad de Barcelona. Dos millones de casas. Y en lugar de taparse un poco, aunque fuera por vergüenza o por dignidad, vuelven aquí con otro plan histórico. Y es cierto que es histórico, porque es la historia de siempre, la milonga de siempre, el mismo powerpoint cambiando el logo y la fecha, la misma estafa.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley de medidas fiscales, regulatorias y de adquisición pública para asegurar el derecho...
«Gracias, señora presidenta. Me van a permitir que vayamos directamente al grano. Señala el grupo proponente que una de las causas de la emergencia habitacional que sufrimos en España es la especulación. Estoy de acuerdo. Imagino que sus señorías sabrán que para poder especular con un bien hace falta que este bien sea escaso y que mucha gente lo desee. No se van a creer ustedes quiénes han conseguido que este bien sea artificialmente escaso con sus políticas restrictivas sobre el suelo, con sus negativas a construir, con sus negativas a aumentar edificabilidad, con sus negativas y con sus bloqueos a la densidad, con sus trabas, con sus trámites, con sus peajes... No se van a creer quiénes son los que han impedido que este bien que ahora es escaso no sea amplio, no pueda estar al alcance de muchas personas. (Aplausos). Tampoco se van a creer quiénes han aumentado hasta el infinito la necesidad de vivienda trayendo a millones de personas en tiempo récord a este país. El resultado es el único resultado aritméticamente esperable. Hoy, en España, se constituyen el triple de hogares de los que se producen, el triple de hogares. Teniendo en cuenta que cientos de miles de jóvenes no se pueden emancipar, pensemos cuál es la distancia real entre los hogares disponibles y aquellos que necesitamos, y entonces hablemos de especulación. Efectivamente, si los grandes pueden especular es porque ustedes son la mejor garantía de las altísimas rentabilidades de los grandes, que están deseando que nadie construya una puñetera casa en este país. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Tenemos también a los fanáticos del control de alquileres. Da igual que estas medidas hayan fracasado en todo el mundo, que aquí se hayan llevado por delante la mitad de oferta residencial de larga duración en un puñado de años o que hayan condenado a toda una generación a vivir a salto de mata, en un casting inmobiliario continuo; da igual porque nunca importó que las cosas funcionaran. Importaba que fueran 'chulis', y en eso este Gobierno es cum laude. Finalmente contamos con un tercer grupo, que son los amantes de la globalización, los que creen que todo ha de ser sometido a una lógica mercantil, que nuestros barrios y nuestra identidad no valen nada por sí mismos, que los españoles somos un simple decorado en nuestro propio país. Son los heraldos de la colonización de distritos enteros por fortunas extranjeras, los que piensan que meter a millones de personas en un país en el que faltan casas a cascoporro no va a tener ningún impacto en el acceso a la vivienda. No eran, desde luego, los mejores alumnos en matemáticas, de eso no cabe duda, pero tampoco en bien común y tampoco en patriotismo. (Aplauso).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál es la estrategia que va a adoptar el Gobierno para...
«Cada época tiene sus respuestas a sus crisis; las de la nuestra, desde luego, no pueden ser más elocuentes. Tenemos a quienes se niegan a construir en nombre de un credo decrecentista. Es gente que vive en una burbuja de cristal, ajena a toda realidad. No les importa que falten cientos de miles de casas -pronto millones- ni que en España se creen al año casi el triple de hogares de los que se producen; aún hay hueco para que los jóvenes se aprieten y se acinen un poco más -parecen pensar algunos-, aún se puede subarrendar el salón o el garaje, quién sabe. Es alucinante cómo esta cháchara ha calado entre nuestras élites o, mejor pensado, en verdad, no sorprende tanto. Lo alucinante sería que, en lugar de hablarse de crecimiento en la SER, en la Facultad de Políticas de Somosaguas o en las buhardillas de Malasaña, se hablara en Cornellá o en Moratalaz, pero allí no se escucha ni una palabra de esto, porque los que llegan justitos al día veinte de cada mes no están ni para ensayos ni para bromitas de mal gusto. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«Señora ministra, el día de las soluciones es el día de la moción consecuencia de interpelación urgente. Es el martes que viene. La espero aquí en el Congreso. (Aplausos). Inmigración. Hablar de la relación entre inmigración y vivienda no es ruin; ruin es hacer como si no existiera relación entre incrementar el número de personas que quieren casas y las casas disponibles. Olvídese usted de que sean inmigrantes, imagínese que son sus primos cuartos y que ha tenido usted de pronto 3 millones de primos cuartos, ¿cree usted que eso va a tener incidencia en el mercado de vivienda, sí o no? (Aplausos). ¿Cree que va a tener incidencia, sí o no? Es muy sencillo. Yo no sé si aquí algunos se creen que van a poder derogar en el BOE la ley de la oferta y la demanda, como quien pudiera derogar la ley de la gravedad. Si traen ustedes a más personas, tendrán que tener un plan para alojarlas. Es usted la ministra de vivienda, aunque esta mañana sus compañeros del Consejo de Ministros casi la despiden porque han dicho aquí que no había competencia sobre absolutamente nada. Si usted es la ministra de vivienda y sus compañeros del Consejo de Ministros han traído a 3 millones de personas en cinco años, tendrán un plan para alojarlos. ¿Sabe usted qué pasó en Canadá, un país gobernado por un partido muy parecido al suyo? Que pusieron freno a las políticas de fronteras abiertas porque no tenían la capacidad para producir vivienda y alojar a las personas que estaban llegando a ese país. (Aplausos). ¿En Canadá también son peligrosos neofascistas?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuál es la estrategia que va a...
«No contentos con no haber construido y no contentos con haberse cargado la oferta de alquiler residencial de larga duración, que es el que necesitan las familias y los jóvenes, en un país en el que faltan casas a cascoporro, ustedes han terminado de dar la puntilla a nuestros jóvenes abriendo las fronteras a más de tres millones de personas en solamente cinco años. Son tres millones de personas que tienen la necesidad de dormir en algún lugar, de tener un techo y cuatro paredes, de tener un hogar. Faltaban casas y traen ustedes a más demandantes de casas. No hay suficientes casas y traen a más personas que quieren casas. Es algo absolutamente desquiciante y suicida. ¿Qué esperaban que pasara? ¿Creían que aumentar hasta el infinito la demanda de vivienda en un país con una oferta tan rígida no iba a tener efecto en los precios? Si diez personas quieren dos onzas de chocolate, ¿qué sucede cuando ya no son diez, sino que son cincuenta o sesenta y las onzas siguen siendo dos? ¿Qué sucede? Que suben los precios, señora ministra. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno tiene previsto adoptar para...
«Lo suyo, señorías, ha sido un desguace sin precedentes, una catástrofe que nos ha llevado a familiarizarnos con conceptos y con situaciones de lo más edificante y también de lo más progresista: pisos compartidos, zulos a precio de mansión, mudanzas que nunca terminan porque uno nunca termina de arraigarse, tumbos infinitos, cápsulas para dormir... Sí, sí, todo esto es maravilloso, es absolutamente edificante, es lo que ustedes nos han legado, lo que han legado a la juventud española. Minipisos donde es imposible criar a un hijo, ese es su legado. Y no es solamente el legado de la ley de vivienda, esto viene de mucho más atrás, viene de las regulaciones en Cataluña y en el conjunto del país; viene de la alergia a la densidad, de la alergia a la construcción y su estigmatización, del abandono de las políticas de vivienda protegida, de la fiscalidad salvaje a la compra de primera vivienda, de la barra libre a los fondos; viene también de una política migratoria absolutamente suicida, que ha consistido en meter aquí a millones de personas cuando faltan cientos de miles de casas para los que ya están aquí. (Aplausos). Todo, absolutamente todo lo que ha traído a esta Cámara el bloque de la precariedad, que es el bloque del desarraigo, que es el bloque de los zulos, ha sido absolutamente perjudicial, dañino y erróneo para el acceso a la vivienda.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que va a adoptar el...
«Gracias, señor presidente. Buenos días, señora ministra. Lo han celebrado tanto, han dado tanto bombo a sus medidas y han presumido tanto de sus supuestos logros que entiendo que me corresponde felicitarla hoy por el segundo cumpleaños de la ley de vivienda. Felicidades a usted y a todos los grupos parlamentarios que lo hicieron posible. Ya tienen ustedes lo que tanto anhelaban: un mercado inmobiliario absolutamente destruido y demacrado. Entiendo que es para ustedes un día absolutamente alegre; en cambio, es triste para millones de jóvenes a los que se les ha condenado a una muy cruel disyuntiva: seguir durmiendo hasta la eternidad en la vieja litera del cuarto de casa de sus padres, vivir la vida loca de mudanza en mudanza -y tiro porque me toca-, hacer turnos para cocinar, para asearse o para comer con extraños o directamente largarse de un país en el que los políticos los tratan a patadas -opción a la que lamentablemente cada vez más españoles se están acogiendo-. (Aplausos). El menú no parece muy suculento, la verdad, no parece muy apetitoso. Pero bueno, al menos se puede elegir, ¿no? Que parece que es lo fundamental en esta era del 'yo, mi, me, conmigo', del 'yo me lo guiso, yo me lo como', del 'sé quien quieras ser'. Se puede elegir, esa es la clave siempre, tener derecho a todo. Ley por el derecho a la vivienda. Por supuesto, faltaría más, por el derecho a la vivienda sobre el papel. Eso sí, que el papel lo resiste todo. El papel y las presentaciones de PowerPoint y Canva. Ley por el derecho a la vivienda es un eslogan maravilloso, espectacular. Ya la aplicación práctica, pues, bueno: ahí te apañes, chaval; mira este zulo maravilloso que tenemos para ti, majete; también este semisótano interior, con un poquito de humedades, eso sí, pero con una capa de pintura se puede vivir; o este bajo sin ventilación que antaño fue una carnicería, mira qué aventura. Puedes elegir lo que más te guste, a fin de cuentas, tú mandas y eres libre; libre de pagar una pasta que no tienes ni tendrás para pagar un cuchitril en el que ni siquiera podrás poner cuadros ni pintar las paredes, porque no es tuyo, pero eres libre. Sí, muy libre. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Sigamos, quinta diferencia: en un panorama, en un contexto de demanda infladísima, cada vez menos inmuebles se destinan al alquiler permanente, que es el que necesitan las familias, no otro, el permanente, y esto no es por arte de magia. Esto es consecuencia de sus regulaciones y su fracaso, de cómo han desatado inseguridad jurídica, un millón menos -y bajando- desde que ustedes gobiernan. No sé si es para considerar que es algo ajeno a la política. Y sexta y última diferencia: en ese transcurso, han pasado dieciséis años, señorías y, en consecuencia, muchos edificios han envejecido, se han deteriorado y no ha habido las pertinentes y necesarias rehabilitaciones. Vistas las diferencias, creo que podemos concluir que tener el mismo parque inmobiliario que en 2009 con los cambios sociodemográficos que hemos experimentado desde entonces es una verdadera catástrofe que, en verdad, no es tener el mismo parque inmobiliario, sino tener muchas menos casas para mucha más gente y ubicadas en muchos peores lugares. En España, faltan grúas y faltan casas, faltan casas y faltan grúas, pero, sobre todo, falta una clase dirigente que piense en el país a largo plazo y que se haga cargo también de los efectos perniciosos de sus políticas, de los consensos que aquí ha habido sobre no construir, de los consensos que aquí ha habido sobre la organización territorial desquiciada que hay en este país y sobre los consensos que aquí ha habido sobre traer y traer cada vez a más gente sin decir y sin tener claro dónde van a poder alojarse y dormir. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«La tercera diferencia tiene que ver con la distribución de la población y la distribución de las casas en el territorio, porque, claro, cuando uno se carga las oportunidades en medio país, vía desindustrialización, vía deslocalización de la producción, vía estigmatización del modo de vida rural, las personas se mueven a las grandes ciudades, pero las casas no, las casas se quedan. En este país, se construyeron muchas casas en los años ochenta, noventa o dos mil, en capitales de comarca, en pequeñas y medianas ciudades, en agrociudades y en pequeños pueblos industriales que hoy están vacíos, porque, al mismo tiempo que se construían esas casas, se acababa con las condiciones de habitabilidad de estas. Al mismo tiempo que se construían esas casas, ustedes condenaban a emigrar a sus potenciales inquilinos o a sus potenciales compradores. Es decir, que puede que tengamos el mismo número de casas que en 2009, pero en algunos sitios no se llenan y, en otros sitios, faltan cada vez más. Cuarta diferencia: como consecuencia de los nuevos hábitos culturales, cada vez hay menos personas por hogar. Actualmente, se forman al año el triple de hogares de los que se producen, la estimación del INE para 2039 es que habrá 4 millones de hogares nuevos y el hogar más repetido en España estará formado por una sola persona. Aun así, habrá señorías como el señor Ibáñez, que dirán que no les daremos casa a estas personas, y yo creo que es que, al final, algunos seguirán erre que erre y no se bajarán nunca de la burra hasta que no haya infravivienda en cada esquina de nuestro país, en cada esquina de nuestras calles.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana,...
«Gracias, señora presidenta. El debate de hoy llega tarde, tardísimo; y es ilustrativo de cómo toda una generación de políticos ha sido incapaz de dar respuesta a la necesidad habitacional acuciante que hay en España, una necesidad que ha sido creada de forma artificial por esos mismos políticos, al convertir en escaso y en consecuencia, en tremendamente caro y lucrativo, un bien esencial como es la vivienda. Señorías, tenemos el mismo parque inmobiliario que en el año 2009, 26 millones de inmuebles, pero hay diferencias bastante notables que conviene mirar con detalle. La primera, este parque está concentrado en menos manos. Tenemos muchos menos propietarios de una sola vivienda, muchos menos propietarios jóvenes, muchos menos propietarios de rentas bajas y muchos más multipropietarios, particularmente fondos y fortunas extranjeras. Esto quiere decir que las familias tienen menos poder para organizar su vida y los grandes más poder para condicionársela. La segunda diferencia, también bastante notable, es que tenemos el mismo parque inmobiliario para 3,5 millones más de personas; 3,5 millones más de personas que algunos trajeron para poder abaratar costes laborales y otros para poder saciar sus ansias multiculturales y que, hoy, de camino, han generado también un grave problema habitacional porque, a más población, también más necesidad de hogares; algo que parece que ninguno de los genios del Excel que diseñaron estas políticas previó ni fue capaz de imaginar.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre el fracaso de la política del Gobierno en materia de vivienda.
«Pero hemos venido a hablar de una iniciativa del Partido Popular, y lo cierto es que no conviene que nos hagamos trampas al solitario: aquí no nos han traído solamente los diputados guasones de la izquierda, un país no se acuesta de propietarios y se despierta de precarios de la noche a la mañana. Las obras de demolición llevan tiempo, requieren del concurso de muchos. No han sido cuatro medidas de última hora las que han torcido una trayectoria exitosa, sino décadas de liquidación concienzuda de un modelo social -el nuestro- que permitió a millones de españoles disfrutar de vidas plenas, estables y seguras, gracias, entre otros ingredientes, a la popularización de la vivienda en propiedad. (Aplausos). ¿Y qué nos debe el Partido Popular en materia de vivienda? En el debe del Partido Popular están, por ejemplo, la Ley 1/2013 y sus sucesivas prórrogas, apoyadas por todo el hemiciclo, que trituraron la garantía hipotecaria y llevaron a las entidades financieras a prestar menos, más caro y con peores condiciones. Gracias a esas normativas, se expulsó de la posibilidad de comprar a jóvenes y rentas bajas, a los que se condenó a ser inquilinos a perpetuidad. Como resultado, tenemos la mitad de jóvenes dueños de casas, se ha duplicado el tiempo que lleva a un salario mediano poder adquirir una vivienda y se ha trasladado una enorme presión al mercado de alquileres. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«Así, en los últimos años, la combinación de regulación excesiva de los alquileres, tolerancia con la inquiokupación y fomento de la inmigración masiva ha llevado a que en España tengamos un millón de viviendas menos en oferta de alquiler que hace cinco años y tres millones de personas más buscando casa. Una jugada de genios; una jugada de genios que, sin embargo, parece que a algunos aún les sabe a poco, porque andan unos prometiendo ventajas fiscales a fortunas extranjeras y otros pidiendo remesas de cientos de miles de inmigrantes cada año, sin preocuparse, por supuesto -porque esto no le preocupa a nadie-, de dónde van a dormir estas personas que quieren traer, de si nuestras infraestructuras residenciales están preparadas para soportar esa presión o de si más temprano que tarde aparecerán en nuestras ciudades esas escenas que están ya siendo tendencia en otros países occidentales de sinhogarismo, de infravivienda, de chabolismo y hacinamiento. Esto nunca les preocupa cuando los llaman. (Aplausos). Y fíjense que una de las cosas buenas que tenía el terrible invierno demográfico, el terrible invierno demográfico que asola España, era que en un país con muchas más muertes que nacimientos el problema de la vivienda estaría resuelto; pero es que ni por esas. Ustedes se han empeñado en traer a medio mundo desconociendo lo más básico, que fronteras seguras no son solamente la precondición para garantizar nuestra existencia, sino que, en un contexto de falta de oferta, fronteras seguras son también el requisito para que tengamos precios asequibles en los pisos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno...
«¿Qué ha pasado? ¿Qué ha sucedido? Que han promocionado tanto el alquiler, han dificultado tanto la compra a millones de españoles y han traído a tanta gente de tantos lugares de forma tan irresponsable que han convertido nuestras principales ciudades en calderas a punto de estallar, con una demanda altísima y una oferta insuficiente, claramente en retroceso, que ha llevado a una burbuja de precios, una burbuja que pagan los mismos de siempre: los nuestros. ¿Y qué han hecho entonces los políticos, qué han hecho para tratar de pincharla? ¿Poner suelo a disposición en lugar de especular con él? ¿Aligerar trámites, trabas, peajes y burocracia? ¿Construir para que la vivienda deje de ser un bien artificialmente escaso y caro y los españoles puedan volver a ser dueños de sus casas? ¿Hacer vivienda protegida? ¿Mejorar las condiciones de financiación para jóvenes y rentas bajas? Nada de eso han hecho. Lo que los políticos han hecho ha sido insistir en la receta que nos había traído hasta aquí, insistir en la senda del desastre: más alquileres y más inmigración. Algunos no se bajarán de la burra hasta que no mandemos al garete todo lo que amamos y lo poco que aún poseemos y conservamos.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Y, finalmente, inmigración y vivienda. Es una cuestión puramente matemática. Si nos cargamos un millón de viviendas que antes estaban en el mercado de alquiler y ya no están y traemos a tres millones más de personas -me da igual, no considera usted que son de fuera, piense que son de aquí- y tenemos un millón de viviendas menos, ¿cuál es el resultado? A no ser que seamos negacionistas de las matemáticas, el resultado es: dolor para la gente. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Y, claro, sin vivienda social, si la empresa pública de vivienda es un camelo, si no se construye, si no se rehabilita, si no se aumenta edificabilidad ni altura ni densidad, pues se van acabando las balas. Pero, bueno, confiemos. Ustedes son unos entusiastas del alquiler, así que cabe pensar que tienen el asunto bastante bajo control, que saben cómo hacer que la gente consiga tener un alquiler asumible, asequible y duradero. Lo cierto es que llevan cinco años tocando todas las teclas posibles de la intervención en el mercado: prórrogas forzosas y extraordinarias de los contratos; congelación de la actualización de rentas; tolerancia con la ocupación; permisividad de la morosidad arrendaticia; controles de precios; laberintos para poder recuperar la posesión; traslado de la responsabilidad al particular, al que se le dice 'ahí te apañes', mientras el Estado se lava las manos y no cumple con el artículo 47 de la Constitución, que le mandata a él y no al particular. En definitiva, hay toda una serie de políticas y regulaciones aparentemente muy bien intencionadas, que suenan muy bien en los oídos, pero que saben muy mal en el paladar. ¿La política se mide por intenciones? No, lo cierto es que se mide por resultados, y con todas estas políticas ha pasado exactamente lo que ya sabíamos que iba a pasar, lo que ya ha pasado en todos los lugares donde se han tomado estas medidas: el desplome de la oferta de larga duración. En Barcelona, un 75 % menos; en Madrid, un 50 % menos; en España, 40 % menos. Hay un millón de casas menos y en el mismo periodo de tiempo han entrado en España tres millones de personas. Un millón menos, tres millones más: a lo mejor estamos generando un pequeño problemita con el tema de la oferta. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre cuáles son las medidas que va a...
«Pero, bueno, no pasa nada, no vamos a construir porque el Gobierno tiene otras soluciones y vamos a escucharlas o bien no es muy social y se ha sacado de la manga el as de la empresa pública de vivienda. Vamos a ampliar oferta gracias a la iniciativa de la Administración. Pues no, error también. Resulta que quieren tratar una crisis tan acuciante como la falta de vivienda en España como si fuera una crisis de comunicación. Reúnen en una sala a los genios del marketing político, un poco de brainstorming, un nombre chulo y pegadizo y patada a seguir. Cuando los españoles quieran que se rindan cuentas ya en media hora habrán aparecido nuevas películas, y aquí paz y después gloria. El problema es que algunos tenemos memoria. ¿Dónde están las 184 000 viviendas que prometió Sánchez? O, por irnos un poquito más atrás, ¿sabe usted cuántas prometió Zapatero en el programa de 2008? (Aplausos). Lo puede buscar ahora mismo. Prometió 1,5 millones: 600 000 en alquiler social y 900 000 en vivienda protegida. En Cataluña, Illa promete ahora 50 000, que son las 50 000 que prometió Montilla en 2006. Imagino que pronto convocarán a todos los agraciados a la entrega de llaves en Moncloa y pedirán perdón por este retraso de más de dos décadas. (Aplausos).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoProposición no de Ley sobre medidas urgentes para garantizar el abastecimiento energético en los barrios...
«Y sigo. ¿Se puede tener empatía con la gente común cuando se niega la inseguridad que sufren a diario; cuando se dice que los narcopisos, que las bandas, que las agresiones en manada, que los machetazos no existen, que están en la cabeza de la gente, que son imaginaciones? ¿Les importa a ustedes que cada vez más personas se sientan forasteras en su propio entorno o les da igual?, porque esto también tiene que ver con los barrios y la política de barrio. ¿Se puede estar preocupado por el futuro de los ciudadanos de menos recursos cuando se han cargado la única herramienta que tenían para poder prosperar, que es la educación? ¿Se puede estar preocupado por los servicios de los barrios mientras su Gobierno va soltando por el mundo el dinero que aquí escatima o niega? (Aplausos). Esta semana, 400 millones a la hucha del Banco Mundial; hace unas semanas, los afortunados en Marruecos o en otros lugares del mundo, y Dios sabe dónde caerá el gordo dentro de un mes, pero seguro que vendrá bien cargado. ¿Se puede estar preocupado por los barrios de menor renta cuando se legisla una y otra vez a favor de cupos y haciendas propias para las regiones de más renta, es decir, cuando se quita músculo a la hacienda común y se adelgaza la capacidad de redistribución del Estado porque así lo piden, así lo ordenan y así lo exigen los de la oligarquía separatista? Por cierto, decía el grupo proponente que Andalucía existe; sí, pero esto dígaselo a los separatistas, que consideran que los andaluces son chusma y se quieren independizar precisamente para no pagar ni las ayudas ni las becas comedor a los andaluces. A ellos es a quienes hay que decírselo. (Aplausos). ¿Pueden estimar de alguna forma las clases populares a quién se burla de sus creencias o a quién censura sus costumbres y tradiciones? Y ya, por cerrar las preguntas, ¿puede la izquierda hablar de exclusión en Andalucía cuando ha gobernado esa tierra como si fuera su cortijo durante cuarenta años? Yo creo que no, que no se puede; no se puede porque es imposible soplar y sorber al mismo tiempo, porque no se puede ir de amigo de los barrios cuando uno es la comparsa de todos los responsables de su degradación. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoMoción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Gobierno va a adoptar para paliar la...
«Gracias, señora presidenta. Señorías, esta tarde les propongo un viaje en el tiempo. En 1997, una pareja que se acercaba a una inmobiliaria en Madrid se encontraba con folletos como este (muestra la copia del folleto de una inmobiliaria). En ellos había opciones realmente muy variadas. Por ejemplo, en una zona de renta media, el piso más caro, 23 millones de pesetas, era de 85 metros cuadrados, exterior, en una finca moderna, con terraza y tres dormitorios, además de dos baños. Suponiendo que en aquel hogar solamente entrara un sueldo y que ese sueldo fuera el salario medio del momento, a la pareja le llevaría siete años de renta bruta su adquisición. Los pisos anunciados en esa misma manzana actualmente superan el millón de euros, por lo que si los hijos de la pareja quisieran comprar una casa cerca de sus padres necesitarían destinar treinta y seis años de renta bruta con el salario medio de 2024, veintinueve más que sus padres. Pero vamos a ver qué más nos ofrecía el catálogo. A unas pocas calles de distancia, una opción algo más asequible, también un poco más pequeña, pendiente de reforma, 12 millones de pesetas, tres dormitorios, tres balcones a la calle. A la pareja de la que hablábamos le habría supuesto cuatro años de renta bruta en 1997. En esa calle, en la actualidad, con metros similares y una distribución también bastante pareja, los pisos cuestan alrededor de 600 000 euros, lo que implica que si sus hijos quisieran comprar necesitarían dedicar veinticuatro años de renta bruta para lograrlo, veinte más que sus padres. (Aplausos). Pero supongamos que esta pareja iba algo más asfixiada económicamente y optaba por pisos más asequibles. En la misma inmobiliaria le garantizaban que en dos o tres años podrían comprar algunos pisos que hoy llevarían entre diez y catorce.»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Finalmente, si en España no hay vivienda pública ni un presupuesto digno de tal nombre para la provisión de casas asequibles es simple y llanamente o porque no les da la gana o porque no saben cómo hacerlo. Señora ministra, allí donde hay una apuesta generosa por la vivienda pública bajan los precios del mercado libre. El artículo 47 de la Constitución es un mandato que le compete a usted, a su Gobierno, y yo diría que no es muy saludable inhibirse en mitad de tanto dolor. Hasta los años ochenta en España se construyó mucha vivienda pública con mucho éxito. Muchas familias de barrio alcanzaron, gracias a esa política, una estabilidad residencial que hasta entonces era privativa, era exclusiva de los ricos. Hoy, en cambio, estamos a la cola de Europa en gasto en vivienda por habitante, en inversión en vivienda y en vivienda social. No es porque no haya dinero, es porque sus prioridades son otras. Entre Broncano y hogares, eligen Broncano. Entre puntos morados y hogares, eligen puntos morados. Entre inmigración y hogares, eligen inmigración. Entre autonomías y hogares, eligen autonomías. Entre privilegios fiscales para regiones más ricas y hogares, eligen privilegios fiscales. (Aplausos). No sé cómo se las apañan ustedes, pero para ustedes el techo nunca es una prioridad. Este Gobierno, incluso, ha concedido un crédito de 250 millones de euros para la construcción de una desaladora en Marruecos. ¿Cuántos préstamos a tipo cero se podrían haber concedido aquí en España con ese dinero o cuántas viviendas sociales se podían haber levantado?»
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Carlos Hernández Quero · Vox ·
Congreso · PlenoInterpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las medidas que el Gobierno va a...
«Gracias, señor presidente. Señora ministra, me alegra verla de nuevo por aquí. Espero que haya disfrutado y descansado este verano y que venga con ideas renovadas. Lo espero de veras y creo que lo esperan también millones de españoles para los que la vivienda lleva demasiado tiempo siendo causa de agobio y sufrimiento. Esto no es una percepción particular, tampoco un constructo social ni algo subjetivo, ni siquiera es algo que podamos someter a debate o discusión, es una realidad tan palpable como dolorosa y extendida. Pienso en las familias que destinan el 50 % de sus ingresos a pagar el alquiler y que este septiembre tendrán que hacer malabarismos para afrontar el carrusel de gastos que se les viene encima: ropa nueva, libros de texto, material escolar, transporte, comedores. Pienso en los que ni siquiera pudieron llevarse una semana a los niños a la playa porque la subida de los tipos de interés devoró todos sus ahorros y todas sus ilusiones; o en las parejas jóvenes que este verano han decido que se iban a ir a vivir juntos y, sin embargo, andan desesperadas porque no encuentran pisos por debajo de los 900 euros en su ciudad; o en esos trabajadores a los que no les da ni para un zulo y que lamentablemente terminarán malviviendo y durmiendo en aparcamientos de autocaravanas, en oficinas abandonadas o en bajos comerciales sin ventilación. Pienso también -me acuerdo mucho de ello- en el drama de los pisos compartidos, porque ayer eran una opción muy divertida mientras uno estudiaba y hoy son un modus vivendi para personas que rozan los cuarenta. ¡Cómo hemos cambiado! Pienso también en esos señores que siempre vivieron en la misma casa y que ahora tienen que marcharse de su hogar porque a su nuevo casero, sin rostro y sin nombre, le van más los guiris de una noche que los vecinos de toda una vida. Pienso también en aquellos a los que les han ocupado una vivienda y se encuentran con una Administración ausente y arisca, que en el mejor de los casos se lava las manos con su angustia y en el peor la niega o hace bromas con ella. Pienso también en aquellos que llevaban años esperando una vivienda protegida y ahora ven cómo otros, con los que nadie contaba, les han adelantado sin haber guardado la cola; o en las familias monoparentales con hijos a cargo, que han quedado completamente excluidas del mercado residencial convencional. Da igual cuáles sean sus ingresos, están fuera de juego. Podría continuar con mil ejemplos de las descabelladas escenas a las que el bipartidismo ha llevado a los hogares: colas del hambre, colivings, habitaciones subarrendadas, narcopisos, inversores extranjeros que compran de una tacada barrios enteros o inmuebles que harían grande, enorme, una pequeña caja de muñecas. Pero usted conoce estas realidades tan bien como yo y sabe que son cotidianas, que son ordinarias, que no representan algo marginal ni puntual ni anecdótico, que cualquiera -repito, cualquiera- puede verse ahí, que los precios y los metros cuadrados de los pisos ocupan las conversaciones de los amigos, las pesadillas de las parejas o las sobremesas de los familiares los domingos. Es tan transversal y está tan extendida esta preocupación que estoy convencido de que incluso los ministros multipropietarios de este Gobierno, que unos cuantos hay, se habrán topado de bruces con algún caso en sus exclusivos círculos de relaciones.»